[*Opino}— Evitar la ruptura del país en un acto de precampaña

Publicado en El Día: El líder de los conservadores atribuye a su partido que Pedro Sánchez tire la toalla como presidente y se evite la ruptura del país en un acto de precampaña en Torrelaguna.

Comoquiera que “la ruptura del país” nada tiene que ver con “un acto de precampaña”, lo que debieron escribir, pero no escribieron es, p.ej.

  • En un acto de precampaña en Torrelaguna, el líder de los conservadores atribuye a su partido que Pedro Sánchez tire la toalla como presidente, y se evite la ruptura del país.

[*ElPaso}— Una placa para la discordia en el Mirador de Los Andenes

21-02-2019

Ángel Raúl Rodríguez

Una placa para la discordia en el Mirador de Los Andenes

Se dice que la historia la escriben los vencedores, pero no deben los perdedores dejar que éstos lo hagan impunemente, sobre todo si creen en la bondad de las causas que un día defendieron.

La placa que desde el sábado dos de febrero de 2019 desde el Mirador de Los Andenes proclama al orbe la gloria imperecedera del “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” por llevar “cinco siglos conservando La Caldera de Taburiente” es un insulto de tal calado, al Ayuntamiento de El Paso en particular y a tantos palmeros en general, que el hecho no debería quedar sin respuesta y, por lo menos, se debe hacer constar que, a la par de la historia “oficial” que nos cuentan, existe otra con tantos fundamentos para merecer ser narrada como la que el Heredamiento ha conseguido hacer escribir en los folletos y publicaciones del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.

He dejado pasar un tiempo prudencial para que reaccionaran quienes creía debían hacerlo y que, además, les compete, pero no, nada ha sucedido, nada ha sido dicho al respecto que yo sepa, y si supe después que allí, en el Mirador de Los Andenes, estaban en la foto y fuera de la foto los representantes de las instituciones públicas que un día litigaron contra las Haciendas en múltiples encontronazos jurídicos a lo largo de cinco siglos, todos —a juzgar por las apariencias— creyendo el relato histórico de las Haciendas, todos ignorando la existencia de otros relatos.

No hay que ir muy lejos en el tiempo porque en octubre de 1980 (sale publicado en El País) cinco Ayuntamientos de la Isla (Garafía, Barlovento, Puntagorda, Tijarafe, y San Andrés y Sauces) aprobaron en sus plenos una moción común, en la que solicitan al Ayuntamiento de El Paso, término municipal al que pertenece La Caldera, que paralice las obras de alumbramiento de aguas subterráneas mediante excavación de galerías que venía realizando el Heredamiento, por considerar que la actividad desarrollada era una amenaza para la conservación de los manantiales naturales de utilidad pública y un peligro para la vegetación de la zona. Menos de cuarenta años después se permite decir lo contrario y pregonarlo y exteriorizarlo a los cuatro vientos desde las cumbres de la Isla.

Mientras que en las instituciones públicas, a pesar de sus archivos y funcionarios, parece no existir una memoria ancestral que alimente a sus cargos públicos y sirva de elementos de toma de decisiones futuras, sí la tiene por el contrario el “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” —desde su particular interpretación e intereses—, y con ella ha trazado rutas hacia el futuro claras y nítidas: saben lo que quieren y, en estos tiempos en que la Unión Europea comienza a pesar tanto o más que los Estados que la conforman, necesitaban un reconocimiento europeo y hace ya un año consiguieron el Galardón de la Unión Europea para el Patrimonio Cultural “Premio Europa Nostra 2018”, pero eso no les basta: el reconocimiento debe salir de sus dependencias, escribirse en la piedra y ser notorio que todo lo que se ve desde el Mirador de Los Andenes existe gracias a ellos, es de ellos, y todos los poderes lo reconocen.

Aquella lucha de principios de la década de los ochenta del siglo XX de los “alcaldes del exterior” contra los “señores del interior” estaba fundamentada por una y otra parte en valores ecológicos, de amor por la Naturaleza y por “los riscos, fuentes y pinos centenarios” —empleando palabras del poeta pasense Antonio Pino Pérez, uno de los paladines del último y más famoso de los pleitos por La Caldera—, pero la realidad era muy distinta, era una lucha por apoderarse del vital recurso del agua, vaciar los unos el acuífero “Coebra II” hacia el exterior, hacia sus respectivos municipios, y los otros hacia el interior; al final todos “pincharon” en él, y los manantiales acusaron el impacto. Parecía increíble que las Haciendas pudieran emplear maquinaria de perforación desde el interior del ya Parque Nacional; el Plan Rector de Uso y Gestión incluso prohibía el uso de música en la zona de acampada. Ante el rugir de los motores en aquellos idílicos parajes, el abogado Antero Simón espetaba en el Patronato del Parque Nacional “¡Muera, pues, Beethoven, y arriba Caterpillar!”

Aún por esas fechas (principios de los ochenta del siglo XX) se vivían los coletazos del pleito entre el “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” contra el Ayuntamiento de El Paso, las hostilidades habían empezado cuarenta años antes cuando se detectó por parte del Consistorio de El Paso una escalada de expedientes de dominio por parte del Heredamiento hacia fincas en el interior de La Caldera que ocupó buena parte de los años cuarenta, e inscribieron aún otras catorce fincas más rematando dicho avance con la escritura de compra de la finca de Tenerra por parte del Heredamiento en el año 1947, la cual procede de la realizada por don José Alejandro Medina en 1841. Entonces esa finca sólo tenía una medida de 20 fanegadas, pero en 1947 dice tener 200, según aseveran descubrir letrados del Ayuntamiento de El Paso.

Pero el gran encontronazo comienza a finales del verano de 1950 cuando en el Ayuntamiento de El Paso toman conocimiento de que las Haciendas de Argual y Tazacorte han iniciado un expediente de dominio en el Juzgado de Instrucción de Los Llanos para inscribir a su nombre en el Registro de la Propiedad la finca conocida por La Caldera de Taburiente, es decir la totalidad de ella, con una cabida de 4.344 hectáreas.

Desde la fecha anterior (1950) hasta que el Supremo dicta sentencia el 9 de octubre de 1970, cinco alcaldes (Antonio Pino, Jurado Serrano, Santiago García, Vicente “Santana”, y Miguel Ángel Hernández) pasan por el Ayuntamiento de El Paso siendo dos de ellos (Antonio Pino y Santiago García) cesados por el gobernador por su particular encono de no plegarse a las exigencias del Heredamiento, y luego procesados y multados, aun cuando los procesados fueron más, también el Secretario Accidental y algunos concejales.

Para Antonio Pino el detonante principal de su procesamiento fue la demolición de la portada que las Haciendas estaban construyendo en La Cumbrecita para impedir el paso hacia el interior de La Caldera; para Santiago García fue la negativa a publicar en el tablón de anuncios el edicto del Registrador de la Propiedad por el cual Las Haciendas inscribían a su nombre La Caldera. El primero actuó en base a un expediente fundamentado en el procedimiento de paralización de obras sin licencia; el segundo en cumplimiento de un acuerdo plenario.

Impuesta la publicación del edicto en el tablón de anuncios, el pueblo se levantó para arrancarlo. Mientras junto al mismo se montó una guardia permanente, se dice que la totalidad de la Guardia Civil de la Isla estuvo concentrada en El Paso en aquellas jornadas silenciadas conocidas como “Las manifestaciones de La Caldera” de las cuales nada se encontrará en los medios de comunicación férreamente controlados por el Régimen y de las que no se conoce ni una sola prueba gráfica al ser requisada por la Guardia Civil la cámara fotográfica del único fotógrafo que se aventuró a inmortalizar las revueltas.

Aún después de la sentencia de 1970, el Ayuntamiento de El Paso mantiene o re incluye en el inventario de bienes municipales, con el nº 7 y en concepto de finca rústica, a la “Caldera de Taburiente”, y ello da lugar a nuevo pleito al negarse a retirarla por lo que, mediante recurso de apelación interpuesto por el “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” en sentencia del Supremo de 2 de diciembre de 1981, se le obliga a hacerlo.

Moisés R. Simancas Cruz, profesor titular de Geografía Humana, de la Universidad de La Laguna, quien ha publicado trabajos sobre la explotación del acuífero, concluye sobre estos pleitos que “el resultado final fue la privatización del 90,1% de este ámbito geográfico, quedando el resto como titularidad municipal”

Si ya esos pleitos del siglo XX están al parecer olvidados por las generaciones del siglo XXI, supongo que mucho más lo estarán los litigios del siglo XIX que ocuparon gran parte de ese siglo y en los que la Diputación Provincial actuó como una especie de mediadora entre partes: de un lado el Heredamiento, y de la otra los ayuntamientos de Los Llanos de Aridane y de El Paso, como trasfondo la llamada “saca de aguas de Aridane” para el abastecimiento de ambos pueblos. Y podemos seguir más atrás acompañando en su actividad febril a los abogados municipales —en especial a Antero Simón— buscando argumentos en los archivos más recónditos y umbríos, o leer a Juan B. Lorenzo Rodríguez (Noticias para la Historia de La Palma) remontándonos a pleitos de los Van Dale por la “Dehesa de La Caldera” en 1580, de los Monteverde con el Cabildo, de cuya Corporación ellos mismos eran Regidores Perpetuos, y aún encuentran argumentos para conectar con La Caldera el llamado Pleito de Las Rosas en 1544 entre los Monteverde y el Consejo de la Isla.

Así que, lo que se ve desde un lado como “Cinco siglos conservando La Caldera” se ve desde el otro como “Cinco siglos apoderándose de La Caldera”; no se trata de demonizar a los señores de Argual, al Sindicato de Aguas, al Heredamiento o a las figuras que continúe adquiriendo; no se trata de santificar a Regidores, Consejo, Cabildo o Corporaciones, porque el bien y el mal están reunidos en la condición humana y, al final, ésta es una historia humana, demasiado humana por el control de un bien vital y escaso: el agua, y aún las piedras de las que brota.

Por todo ello la placa de Los Andenes sobra, perturba y molesta.

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[*Opino}— No, USA (EE UU) no es América; América es un continente

Titular en El País: América es un país que quizá no pueda ser otra cosa que violento

No, América es un continente, y que los estadounidenses se tomen la libertad de llamar América a su país es un flagrante caso de apropiación indebida. Para mí, y como ya he explicado aquí, los naturales de Estados Unidos de Norteamérica —como debería llamarse en español ese país, porque Estados Unidos hay más de uno—son USEÑOS por cuanto en el idioma propio de ese país, Estados Unidos de Norteamérica es USA (United States of America).

[*Opino}— Subrogada con prueba de ADN

Titular en ABC: El consulado de Kiev volverá a registrar a los niños nacidos por gestación subrogada con prueba de ADN

Comoquiera que “con prueba de ADN” no se refiere a “gestación a subrogada” sino a “los niños”, lo que debieron escribir, pero no escribieron es, p.ej.

  • El consulado de Kiev volverá a registrar con prueba de ADN a los niños nacidos por gestación subrogada

[*Drog}— El cerebro, la excitación sexual y el drogamor

15-02-2019

Carlos M. Padrón

Casi todo lo que cuenta el artículo que copio abajo ya lo he contado en esta sección que llamo DROGAMOR. Y, como para dar más acierto a esta palabra de mi cuño personal, al final del artículo se encuentra la sentencia clave: “puede decirse que los enamorados están «colgados», de la misma forma que un adicto a las drogas”. De ahí lo de drog- en la palabra drogamor.

Si esta adicción durara mucho, acabaría con la vida de quien la padece, pero, por suerte, el drogamor no dura sino, como mucho, unos tres a cuatro años. De ahí que sea una locura, como también he dicho aquí varias veces, casarse bajo los efectos del drogamor. Cuentan que un sabio dijo “Nunca te cases enamorado —o sea, drogamorado—”. Sabio consejo.

La buena noticia es que para zafarse del drogamor no hay que ir a un centro de desintoxicación. Basta con tomar conciencia de que se está drogamorado —lo cual no es difícil, pues los síntomas que señala el artículo son inconfundibles—, y tener la fuerza de voluntad necesaria para poner en práctica y llevar hasta el final el proceso de cura, conocido como decactetización.

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14/02/2019

Cómo cambia tu cerebro cuando te enamoras, y cómo cuando te excitas

A diferencia de otras emociones, el amor [drogamor] hace que todo el cerebro se encienda como una bombilla

No podemos amar sin cerebro. Cuando nos enamoramos el corazón late más deprisa, tenemos mariposas en el estómago, no somos capaces de probar bocado, y nos transpiran las manos y nos tiembla la voz en la primera cita, pero todos esos cambios físicos no pueden compararse con la revolución que está pasando dentro de nuestra cabeza. Si sentimos miedo o estamos enfadados, nuestro lóbulo temporal se activará. ¡Qué cosa tan pobre comparada con el amor, que provoca que todo el cerebro se encienda como si fuera una bombilla!

El día de San Valentín está repleto de corazones, pero las cosas suceden un poco más arriba. En el libro «Tu supercerebro» (Planeta), la neurocientífica noruega Kaja Nordengen explica cómo los trabajos con imágenes computarizadas han permitido observar con claridad qué partes cerebrales están activas cuando una persona ama a otra. Lo que ocurre es que, tanto zonas de la corteza cerebral, en especial la ínsula, como otras más primitivas del cerebro, como los ganglios basales y el sistema límbico, se activan todas juntas. El resultado es una fiesta total de dopamina, la sustancia de la recompensa. Posiblemente las flechas de Cupido están impregnadas con ese neurotransmisor.

Como señala esta profesora de la Universidad de Oslo, si porciones tan grandes del cerebro están implicadas es porque tiene importantes consecuencias genéticas y reproductivas para nuestra especie. Especialmente porque es posible que pasemos el resto de nuestra vida con la persona que hemos elegido, un comportamiento que sólo mantienen el 5% de los mamíferos. Aquí entra en juego otra sustancia, la oxitocina, conocida como la hormona del amor, cuya liberación entre las neuronas facilita que seamos fieles a nuestra pareja. Ocurre a espuertas con el nacimiento y la crianza de un hijo, pero también con las relaciones sexuales.

Precisamente, recuerda Nordengen, para tener una experiencia sexual completa hace falta la labor conjunta y simultánea de casi todas las partes del cerebro. Cuando en nuestro campo de visión aparece alguien que nos resulta muy atractivo sexualmente, el lóbulo occipital empieza a trabajar. Si nuestras manos se posan en esa persona, las señales se extienden al lóbulo parietal en el hemisferio opuesto. Sin embargo, es el lóbulo frontal, con la colaboración del sistema límbico, la parte que trabaja en reconocer qué o quién nos parece atractivo. Así nos concentramos y prestamos mucha menos atención al resto de lo que nos rodea. Al mismo tiempo hay varios cambios hormonales controlados por el cerebro.

Un orgasmo… sin pensar

El orgasmo llega con la activación de casi la totalidad del cerebro, a excepción del lóbulo frontal y la amígdala. La desactivación del lóbulo frontal está clara, porque nos permite dejar de pensar, pero la de la amígdala, implicada en emociones primitivas, resulta un misterio. «Se cree que es esta desactivación la que puede llevar a la hipersexualidad y al comportamiento sexual indiscriminado que aparece con ciertos daños cerebrales», dice la autora.

Según investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford puede decirse que los enamorados están «colgados», de la misma forma que un adicto a las drogas. La pasión es tan potente que puede ser increíblemente eficaz para aliviar el dolor, con un poder calmante similar al de los analgésicos e incluso al de estupefacientes como la cocaína.

Las investigaciones de los neurocientíficos arrojan luz sobre eso que llamamos amor, y nos permiten comprendernos mejor a nosotros mismos, lo cual no es poco, pero no lo explican todo. Además de las neuronas, la cultura, las vivencias y las circunstancias personales y ambientales hacen que nuestros sentimientos sean unos u otros. Y esas piezas son fundamentales para entender nuestra conducta amorosa. Por ejemplo, el motivo por el que nos enamoramos de una persona y no de otra sigue siendo un misterio.

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[*ElPaso}— El almendro en flor engalana el campo palmero

El almendro en flor engalana el campo palmero

La Asociación @foto La Palma ha llevado a cabo este sábado una quedada (QDD) en el Llano de las Cuevas, en los alrededores de la ermita de la Virgen del Pino, de El Paso, para captar estampas de estos árboles luciendo sus mejores galas.

NotaCMP.- Estampas de los pocos que quedan. ¡Qué lástima que ya en El Paso queden tan pocos almendroa en buen estado! El lamentable abandono del campo permitió que la plaga acabara con los almendrso que en mis tiempos plenaban el campo pasense.