[ElPaso}— Personas y personajes. 1948. Mª Celia, Mª Carmela y Rosa María

  • Cuándo: 1948
  • Motivo: Pasear por un ciudad más grande que El Paso
  • Dónde: Por la cercanía de la plaza de Los Llanos

1948=Mª Celia Mª Carmela Rosa Mª Guélmez

De izquierda a derecha: 1. María Celia Padrón Acosta (prima hermana mía);  2. María Carmela García Pérez † (María Carmela Santana);  3. Rosa María Guélmez.

NotaCMP.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto cortesía de María Celia Padrón Acosta

[Opino}— Las Gemelas Pin, ¿culpables o inocentes?

21-04-2021

Carlos M. Padrón

Parece que los escritores/revisores/editores del diario ABC no quieren cumplir con su trabajo o no saben hacerlo, pues hoy publicaron este titular:

Elimina la grasa acumulada en 15 minutos con las Gemelas Pin

Lo que sí es cierto es que, tanto en el ABC como en otros reputados medios, parece que “profesionales” que ignoran las reglas del idioma en que escriben e irrespetan al lector, pues, ¿acaso significan lo mismo,

1) “Elimina la grasa acumulada en 15 minutos con las Gemelas Pin”

que

2) “Elimina, en 15 minutos y con las Gemelas Pin, la grasa acumulada” o, mejor aún, «Con la Gemelas Pin se elimina en 15 minutos la grasa acumulada»

En la frase 1, las Gemelas Pin son las causantes de la grasa acumulada, mientras que en la 2 son las que ayudan a que en 15 minutos se elimine la grasa acumulada. Una pequeña diferencia, ¿no?

Es lo que ocurre cuando la falta de lógica da lugar a un hipérbaton.

[ElPaso}— Personas y personajes. Tito, Mª Carmela y Mª Celia

  • Cuándo: 1948
  • Motivo: Pasear por un ciudad más grande que El Paso
  • Dónde: Por la cercanía de la plaza de Los Llanos

1948=Tito Mª Carmela Mª Celia

De Izquierda a derecha:  1. Honorio Monterrey Acosta † (Tito Monterrey);  2. María Carmela García Pérez † (María Carmela Santana);  3. María Celia Padrón Acosta (prima hermana mía).

NotaCMP.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre/apellido es el correcto en vez de las XX.

Foto cortesía de María Celia Padrón Acosta

[Opino}— La ridiculez del lenguaje inclusivo / Lola Sampedro

20-04-2021

Carlos M. Padrón

El muy bueno pero deplorable artículo que copio abajo me ha hecho pensar que hay que carecer del sentido del ridículo y ser idiota, además de resentido social, para hablar así… ¡y en público!

Da miedo imaginar la cantidad de idiotas que en España hay que votan a alguien así, y los carentes de respeto al ciudadano español que entregaron a esta bípedo —y a muchos otros—, el cargo donde está.

Se entenderá todo mejor viendo este vídeo de la «insigne» Irene Montero.

~~~

20/04/2021

Lola Sampedro

La ridiculez del lenguaje inclusivo

«La lengua retorcida así sólo merece mi atención cuando se limita a una broma, cuando se reduce a un chascarrillo, a una sátira de la situación surrealista en la que nos quieren meter a todos (perdón, a todes)»

Soy incapaz de tomarme en serio a alguien que diga ‘todes’ o ‘amigues’. El uso del morfema ‘-e’ me ruboriza tanto como cuando un adolescente me dice «menuda movida, troncos (perdón, tronques)». Lo llaman lenguaje inclusivo cuando no es más que un esfuerzo absurdo por infantilizar la lengua.

La insistencia por evitar el masculino genérico me provoca sopor. La comunicación radica también en la economía del lenguaje, además de en su uso apropiado. Hacerlo farragoso de forma gratuita consigue justo lo contrario a lo pretendido. En el caso de la escritura, logra que el lector pase en diagonal por esos párrafos. Cuando es hablado, el oyente pondrá el piloto automático mental y no se enterará de nada de lo que le están diciendo. No será tanto un problema de falta de atención, sino de un mal uso del lenguaje que entorpece, hasta casi anular, la comunicación.

Leo en este diario la publicación de un libro de Geografía e Historia para Andalucía en el que se convierte el manual en un texto gratuitamente pesado y de lectura insoportable:

«En 1492 se instó a todos los judíos y judías a convertirse al cristianismo o a abandonar el reino. Los nuevos cristianos y cristianas recibieron el nombre de conversos y conversas (…) Tras la conquista de Granada, se garantizó a los musulmanes y musulmanas la práctica de su religión».

Parece un chiste. Leo esas líneas y me imagino a Eugenio diciéndolas con sorna sentado en su taburete mientras se fuma un pitillo. La lengua retorcida así sólo merece mi atención cuando se limita a una broma, cuando se reduce a un chascarrillo, a una sátira de la situación surrealista en la que nos quieren meter a todos (perdón, a todes).

Como madre, tengo una frase recurrente desde que mis hijos eran muy pequeños: «Habla con propiedad». He sido y soy vigilante en su conjugación de los verbos, en la utilización ajustada de los adjetivos… También en que no sean vagos a la hora de expresarse, en que busquen los matices correctos en su vocabulario. Cuando tenemos una discusión, no me valen los monosílabos ni el silencio, les pido que se reivindiquen con el lenguaje, ¡defiéndete con las palabras!

Esas dos frases («Habla con propiedad» y «Defiéndete con las palabras») han germinado tanto en ellos que ahora, cuando ya son adolescentes, me sirven de mi propia medicina. No se conforman con un «porque lo dice mamá, y punto». Me lo merezco, por pesada.

Sin embargo, creo que esa precisión en el lenguaje, esa reivindicación en el discurso, nunca debe pasar por su infantilización. Si yo le pregunto a mi hija con qué amigos y amigas ha jugado hoy en el patio, lo único que consigo es ridiculizarla a ella, dar por sentado que su comprensión es limitada. La estaría tomando por tonta, cuando la verdad es que, aunque siempre le pregunto con el masculino genérico, ella me responde que en el recreo ha estado con Margarita y Juan.

Leído lo del libro de texto de Andalucía, mi única esperanza es que ellos, nuestros hijos (¿nuestros hijes?), sean más sensatos que nosotros. Y si un día les digo «vamos todes de excursión», espero que me respondan: «Mamá, por favor, háblame con propiedad».

Fuente

[Opino}— La ridiculez del lenguaje inclusivo / Lola Sampedro

20-04-2021

Carlos M. Padrón

El muy bueno pero bochornoso artículo que copio abajo me ha hecho pensar que hay que carecer del sentido del ridículo y ser idiota, además de resentido social, para hablar así… ¡y en público!

Da miedo imaginar la cantidad de idiotas que en España hay que votan a alguien así, y los carentes de respeto al ciudadano español que entregaron a esta bípedo —y a muchos otros—, el cargo donde está.

Todo se entenderá mejor viendo este vídeo de la “insigne” cajera de supermercado, Irene Montero, ministra de Igualdad.

~~~

20/04/2021

Lola Sampedro

La ridiculez del lenguaje inclusivo

«La lengua así de retorcida sólo merece mi atención cuando se limita a una broma, cuando se reduce a un chascarrillo, a una sátira de la situación surrealista en la que nos quieren meter a todos (perdón, a todes)»

Soy incapaz de tomarme en serio a alguien que diga ‘todes’ o ‘amigues’. El uso del morfema ‘-e’ me ruboriza tanto como cuando un adolescente me dice «menuda movida, troncos (perdón, tronques)». Lo llaman lenguaje inclusivo cuando no es más que un esfuerzo absurdo por infantilizar la lengua.

La insistencia por evitar el masculino genérico me provoca sopor. La comunicación radica también en la economía del lenguaje, además de en su uso apropiado. Hacerlo farragoso de forma gratuita consigue justo lo contrario a lo pretendido. En el caso de la escritura, logra que el lector pase en diagonal por esos párrafos. Cuando es hablado, el oyente pondrá el piloto automático mental y no se enterará de nada de lo que le están diciendo. No será tanto un problema de falta de atención, sino de un mal uso del lenguaje que entorpece, hasta casi anular, la comunicación.

Leo en este diario la publicación de un libro de Geografía e Historia para Andalucía en el que se convierte el manual en un texto gratuitamente pesado y de lectura insoportable:

«En 1492 se instó a todos los judíos y judías a convertirse al cristianismo o a abandonar el reino. Los nuevos cristianos y cristianas recibieron el nombre de conversos y conversas (…) Tras la conquista de Granada, se garantizó a los musulmanes y musulmanas la práctica de su religión».

Parece un chiste. Leo esas líneas y me imagino a Eugenio diciéndolas con sorna sentado en su taburete mienras se fuma un pitillo. La lengua retorcida así sólo merece mi atención cuando se limita a una broma, cuando se reduce a un chascarrillo, a una sátira de la situación surrealista en la que nos quieren meter a todos (perdón, a todes).

Como madre, tengo una frase recurrente desde que mis hijos eran muy pequeños: «Habla con propiedad». He sido y soy vigilante en su conjugación de los verbos, en la utilización ajustada de los adjetivos… También en que no sean vagos a la hora de expresarse, en que busquen los matices correctos en su vocabulario. Cuando tenemos una discusión, no me valen los monosílabos ni el silencio, les pido que se reivindiquen con el lenguaje, ¡defiéndete con las palabras!

Esas dos frases («Habla con propiedad» y «Defiéndete con las palabras») han germinado tanto en ellos que ahora, cuando ya son adolescentes, me sirven de mi propia medicina. No se conforman con un «porque lo dice mamá, y punto». Me lo merezco, por pesada.

Sin embargo, creo que esa precisión en el lenguaje, esa reivindicación en el discurso, nunca debe pasar por su infantilización. Si yo le pregunto a mi hija con qué amigos y amigas ha jugado hoy en el patio, lo único que consigo es ridiculizarla a ella, dar por sentado que su comprensión es limitada. La estaría tomando por tonta, cuando la verdad es que, aunque siempre le pregunto con el masculino genérico, ella me responde que en el recreo ha estado con Margarita y Juan.

Leído lo del libro de texto de Andalucía, mi única esperanza es que ellos, nuestros hijos (¿nuestros hijes?), sean más sensatos que nosotros. Y si un día les digo «vamos todes de excursión», espero que me respondan: «Mamá, por favor, háblame con propiedad».

Fuente

[Opino}— Mensajes alarmistas y sin fundamento

19-04-2021

Caros M. Padrón

Por WhatsApp he recibido este mensaje:

«Van a publicar una imagen que promete mostrar cómo el Covid-19 se cura en México. Te va a llegar con el nombre “México lo hizo”. No lo abras porque contiene un virus que en 5 segundos quedará instalado en tu teléfono. Lo dijeron ya en CNN y BBC. Pasa esto a tus familiares y amigos».

Estos absurdos mensajes, que son bulos, siguen proliferando porque hay personas que les dan crédito y los distribuyen de buena fe, pero, como bulos que son, lo que dicen es falso, como son falsos casi todos los que piden que se reenvíen y, además de posiblemente peligrosos, son hasta ridículos porque anticipan un daño que alguien quiere hacer intencionadamente, algo tan absurdo como si un terrorista pusiera a circular un mensaje que dijera “No vayan al centro comercial Vaina Clara porque allí puse un artefacto explosivo”. Si lo puso para matar gente, ¿tiene sentido que lo anuncie?

Lo que aconsejo a familiares y amigos es que no reenvíen estos mensajes, sino que los borren de inmediato, pues si los reenvían estarán haciendo lo que, sabrá Dios con qué intenciones, quiere conseguir quien los puso a circular: que se los difunda. Y si les llegara un mensaje sospechoso, el mismo tratamiento: eliminarlo y no reenviarlo.

[ElPaso}— Personas y personajes. ~1948. Dos parejas paseando en la Plaza Nueva

  • Cuándo: Aproximadamente en 1948.
  • Motivo: Paseo dominical antes o después de la misa mayor.
  • Dónde: Plaza Nueva. Al fondo, el entonces conocido como Café de Bellido, hoy una funeraria.

1948=Dos parejas paseando en la Plaza Nueva

De izquierda a derecha: 1. Reinaldo Chico Rodríguez †;  2. Esther Díaz Taño †;  3. Amalia González Pages † (Amalita);  4. Juan José Triana Pérez †.

NotaCMP.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre/apellido es el correcto en vez de las XX.

Fuente

[ElPaso}— Personas y personajes. 1947. Cinco amigos posan en una pared

  • Cuándo: 1947
  • Motivo: Recuerdo para amigos
  • Dónde: En algún lugar del centro de El Paso

1947=Pozuelo Gallo Álvaro Gilberto Enriquito

De izquierda a derecha: 1. Luis Capote Pozuelo † (Luis Pozuelo);  2. Miguel Ángel Díaz Afonso † (Miguelito Gallo);  3. Álvaro Padrón Sosa † (primo hermano mío);  4. Gilberto García Sosa (Gilberto el de Armantina);  5. Enrique Campos Sosa † (Enriquito Campos).

NotaCMP.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre/apellido es el correcto en vez de las XX.

[ElPaso}— Jorge Luis Lozano: in memoriam

Jorge Luis Lozano: in memoriam

No quiero escribir aquí sobre el Jorge Luis Lozano académico, intelectual de prestigioso currículo, catedrático y gran comunicador. Quiero referirme a un hombre seductor, de voz grave, ojos azules y párpados que expresaban cierta melancolía. Quiero citar a una persona con gran sentido del humor, a un amigo.

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