[*FP}– Orgullo de padre: El primer libro ilustrado por mi hija Alicia

Carlos M. Padrón

Creo haber mencionado alguna vez en este blog que Alicia, mi hija mayor, es profesional del diseño gráfico, y su especialidad dentro de ese campo es la ilustración de temas infantiles.

Pues bien, Alicia puso manos a la obra en esto y ya salió a la venta en USA el primer libro ilustrado por ella: “The wish trees”, cuya traducción podría ser “Árboles del deseo”, pues dice Alicia que la idea tras el libro es que cada niño que siembre un árbol pueda pedir un deseo al hacerlo.

Ésta es la portada,

y ésta la contraportada,

Más detalles del libro pueden verse aquí y también aquí,

Se entenderá que siento orgullo de padre y que tal vez llevado por él creo que las ilustraciones son bellísimas, con un toque muy delicado y muy decidor del carácter de mi hija Alicia, pero la decisión la dejo a la opinión del lector.

El otro libro ilustrado por Alicia, y titulado “I love you all year round” (Te amo durante todo el año)

saldrá a la venta en USA en agosto.

[*ElPaso}– Fiesta del Sagrado 2008 – Arte del pueblo pasense

Carlos M. Padrón

El pasado domingo, 1 de junio, se celebró en El Paso la fiesta del Sagrado Corazón, pero, a diferencia del año pasado, éste no estuve presente.

Sin embargo, Roberto González Rodríguez tuvo la cortesía de enviarme por e-mail varias fotos de los “enrames” (que así se les llaman en el pueblo) hechos por algunos barrios. Y María del Pilar Simón Martín, y Mari Carmen Taño Padrón —ambas de mi familia, la primera por parte de mi madre y la segunda por parte de mi padre— me dieron la lista de los principales materiales usados para realizar tales enrames. Vaya mi agradecimiento para los tres.

MATERIALES

• Arvejas
• Arroz molido (para humanos y para perros)
• Brezo
• Cáscara de huevo molida y teñida
• Flores de vinagrera
• Flores de pino
• Flores secas, de camelias y esterlizias
• Habas
• Judías (alubias, caraotas) negras y blancas
• Lentejas peladas
• Linaza
• Maíz (corriente y de cotufas)
• Mijo
• Pipas de calabaza, bubango y girasol
• Siemprevivas
• Trigo

Al ver las fotos que siguen, que muestran algunas de las CREACIONES DE LOS BARRIOS, téngase presente, por favor, que lo que muestran fue hecho con varios de estos materiales, con gran creatividad y mayor amor por el pueblo de El Paso.

Barrio PASO DE ABAJO

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Barrio LA ROSA

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Me gustaría saber qué pintan las geishas en este lugar y con este motivo. No les veo relación alguna con la Fiesta del Sagrado, ni con la historia, la tradición y la cultura de nuestro pueblo..

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Barrio CAMINO VIEJO

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Barrio EL BARRIAL

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Barrio TENERRA

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Barrio FÁTIMA

Por el barrio de Fátima, Santiago González presentó, en el espacio que por años le ha sido asiganado a Fátima

y con la maestría que le es característica, ilustraciones de Fe, Esperanza, y Caridad, Resurrección, un tríptico, y el escudo de El Paso.

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[*ElPaso}– Acto de presentación de ‘Memorias al viento’, poesías de Antonio Pino Pérez: Intervención de Braulio Martín

Braulio Martín
(Profesor de EGB y amigo del autor)

Sólo unas palabras, pocas, muy pocas; palabras que más bien van a ser dictadas por mi corazón que por el cerebro; palabras que quiero pronunciar en recuerdo y homenaje, sentido, sincero y emocionado, no sólo del poeta Antonio Pino, sino más bien del Antonio Pino humano y del Antonio Pino patriota, de quien aprendí a amar a nuestro pueblo.

Permitidme que rememore aquellos encuentros domingueros que nosotros teníamos, precisamente aquí, en el Monterrey, donde Antonio Pino me hablaba de sus problemas, de los problemas de su pueblo, de la historia de su pueblo; donde me leía y recitaba en primicia muchos de los versos que figuran en el libro que se ha de presentar esta tarde. Otras veces también me deleitaba recitando poemas como los de Guillén, poeta que él conoció en la Habana; de Chamizo a quién solía llamar el tinajero de Camus; pero, sobre todo y como ya ha dicho su hija, los poemas de sus poetas predilectos, Antonio Machado, y yo voy a añadir otro: Tomás Morales.

Recuerdo un día en que yo le contaba que cuando vi en Londres la estatua de Horacio Nelson, lo que me llamó la atención fue ver aquélla estatua tan alta, sobre un pedestal enorme, que posiblemente alcanza el medio centenar de metros, y pregunté: “¿Por qué esto es tan alto?”. Me contestaron: “Porque Nelson, aún después de muerto, tiene que estar viendo el mar”. Y entonces Antonio me comentó, con ese temperamento fogoso que él tenía: “¡Parece hasta mentira lo que han hecho con Tomás Morales!. Esos ingleses sí que tienen sentido. ¿Tú has visto la estatua, que la tienen de espaldas al mar?”.

Pues bien, esto me indica y abro un interrogante ¿Serían sus poetas preferidos Machado y Tomás Morales? Dejo sin contestar este interrogante porque yo quiero destacar, yo quiero decir unas palabras de este hombre que dedicó plenamente su profesión al servicio de todos sus semejantes pero, sobre todo, al servicio de los humildes y débiles económicamente.

Me consta, porque se lo oí decir un día en que le hablaba y le decía: “Antonio, tú estás cobrando unos honorarios irrisorios; esto tienes que aumentarlo”. Y me contesta: “Mira, Braulio, cuando me vienen a pagar los trabajos que realizo, y cuando yo veo que el dinero que me traen está en distintas monedas de cien pesetas, de veinticinco pesetas —voy a decirlo con las frases de él—, siento que ese dinero me quema las manos. ¿Sabes por que? ¡PORQUE HABÍAN RASPADO LA JARRA!”.

Pero, sobre todo, no solamente es esta dimensión humana, la de Antonio, sino la dimensión cívica, el cariño que Antonio tuvo por su isla, pero sobre todo por su pueblo. A mi me consta —y todos vosotros lo sabéis, pues no es ningún secret—, que los últimos años de su vida se los pasó luchando por recuperar el PATRIMONIO de NUESTRO PUEBLO que, por ignorancia de unos y por habilidades de otros, se había perdido.

La última vez que hablé con Antonio fue en la Clínica, en Santa Cruz de Tenerife; ya él físicamente derrumbado pero con su mente lúcida. Con voz débil, que nos pasamos todo el tiempo haciendo un esfuerzo, no hacía sino hablarme de aquel problema por el que luchó de esa forma tan leal y con una entrega enorme, como hizo durante todos los años de su vida.

Y voy a terminar; voy a terminar lanzando una idea, y esta idea es que a nuestro hijo predilecto, que ya ha dado nombre a una calle por acuerdo de nuestro Ilustre Ayuntamiento, se le haga una estatua o algo parecido, pero que sea por suscripción popular. Que no sea por entidades oficiales, y que se coloque en el sitio que sea, pero con una condición. que sería la que a él le habría gustado: ¡MIRANDO HACIA EL NORTE!. Y nada más.

[*Opino}– El mal uso y abuso de Internet

Carlos M. Padrón

Creo que fue en 1996 cuando me por primera vez me llegó por correo electrónico la historia que copio más abajo y que, a juzgar por cómo estaba escrita, era una típica traducción del inglés hecha por alguien que poco sabía de español; era lo que llamo una traducción chicana, obra de quien nació en USA y aprendió el español en USA; tal vez algo en una escuela y el resto escuchando hablarlo a sus padres.

Recuerdo también que le corregí los errores más gordos y la reenvié.

Ahora, doces años más tarde, reaparece, y ya sé que se trata de hoax, pues busqué en Internet y es la propia Stanford University la que declara que tal historia no es cierta.

La copia que de ese historia va más abajo está tal y como me llegó, y añado lo que acerca de ella encontré en Internet.

EL VESTIDO DE ALGODON BARATO

Una mujer en un desteñido vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un raído traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria de Presidente de la Universidad de Harvard.

La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente no merecían estar allí.

‘Desearíamos ver al presidente’ dijo suavemente el hombre.
‘El estará ocupado todo el día’ barbotó la secretaria.
‘Esperaremos’ replicó la mujer.

Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.

‘Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán’ le dijo.
El hizo una mueca de desagrado y asintió. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de ellos, y el detestaba los vestidos de algodón barato y los raídos trajes en la oficina de su secretaria.

El presidente, con el ceño adusto, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja.

La mujer le dijo: ‘Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por solo un año. El amaba a Harvard. Era feliz aquí. Pero hará un año, murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar un memorial para él, en alguna parte del campus’ .

El presidente no se interesó. El estaba en shock.

‘Señora’, dijo ásperamente, ‘No podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.’ .

‘Oh no’, explicó la mujer rápidamente. ‘No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard’

El presidente entornó sus ojos. Echó una mirada al vestido de algodón barato y al traje raído, y entonces exclamó …..¡Un edificio! ……..¿Tienen alguna remota idea de cuánto cuesta un edificio?… .. Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!’

Por un momento la mujer quedó en silencio. El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora.

La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente.. … ‘¿Si eso es todo lo que cuesta iniciar una universidad? …..¿Por qué no iniciamos la nuestra?’ Su esposo asintió.

El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto.

El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajaron a Palo Alto en California, donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.

Usted puede fácilmente juzgar el carácter de los demás por la forma en que tratan a quienes piensan que no pueden hacer nada para ellos.

HISTORIA VERDADERA por Malcolm Forbes.

Resultado de mi búsqueda en Internet

The Truth: According to Stanford University, this e-Rumor is not true. Leland Stanford was once governor of California and in 1876, he bought the first of what would become more than 8,000 acres of land on the San Francisco peninsula. Leland and Jane Stanford had one son, Leland, Jr., but he never attended Harvard. He died at the age of 15 on a family trip to Italy, but from typhoid fever, not from an accident. Within a few hours of his son’s death, Stanford said to his wife, “The children of California shall be our children.” That was the beginning of Stanford University, according to the official account.

TRADUCCIÓN CMP

Según la Universidad Stanford (que está en Palo Alto, California), este e-Rumor (rumor propalado por medios electrónicos, como e-mail) no es cierto.

Leland Stanford fue una vez gobernador de California, y compró lo que luego se convirtió en 8.000 acres de tierra en la península de San Francisco. Leland Stanford y su esposa Jane tuvieron un hijo, Leland Junior, que nunca asistió a Harvard, pues a la edad de 15 años y durante un viaje familiar a Italia murió de fiebre tifoidea y no víctima de un accidente.

A pocas horas de la muerte de su hijo, Leland Stanford padre dijo a su esposa: “California será nuestro niño”. Éste fue el comienzo de la Universidad Stanford, según los registros oficiales.

MORALEJA.- Lo que de este corte llegue por e-mail hay que tratarlo con escepticismo y someterlo a minucioso escrutinio antes de darle crédito. Algo que deberían seguir a pie juntillas todos a los que llamo “reenviadores compulsivos”, ésos que, sin más, sin corregir, limpiar ni editar lo que reciben —y muchas veces sin borrar ni ocultar las direcciones—, reenvían alegremente todo lo que reciben.

Esta e-plaga es muy frecuente en los “novicios en Internet” que creen que todo lo que les llega por e-mail es una novedad que nadie ha visto todavía, y la reenvían alegremente, en cantidades que recuerdan una ametralladora, inundando con textos e imágenes de más de un decenio en la Red, las bandejas de entrada de sus indefensas víctimas.

Lamentablemente, todos fuimos así en nuestros ciber-comienzos, pero como el fenómeno aumenta exponencialmente, tal vez sea uno de los argumentos en ue se basen quienes quieren llegar a cobrar por el uso de Internet.

[*Opino}– España – El 73% de los trabajadores se sienten ‘quemados’ con su trabajo

Me gustaría saber qué resultados arrojaría esta encuesta en otros países como, por ejemplo, los de toda América, India, Corea, Japón y Australia. Me atrevería a apostar que el porcentaje no llegaría a la mitad que el dado para España.

Ese 73% se debe a que en España se le tiene al trabajo una aversión generalizada que no he conocido en ningún otro país.

Se le mira como un castigo, como una maldición, como algo de lo que hay que apartarse a como dé lugar, y tal vez a eso se deba el estilo de gerencia que causa en los subordinados los efectos descritos en el artículo que sigue, pues tal vez los gerentes descargan en maltrato a sus empleados el malhumor que les produce el tener que trabajar, y de ahí el alto porcentaje de personas que se enferman, real o imaginariamente, porque tienen que ir al trabajo.

En España no se entiende que trabajar a gusto es una verdadera y muy efectiva terapia contra muchos males.

Carlos M. Padrón

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02/06/2008

MADRID.- Tres de cada cuatro trabajadores —en concreto, el 73%— sufren estrés en su ámbito laboral, y tres cuartas partes de ellos tienen problemas de salud por culpa de esta situación, siendo las dolencias más habituales la fatiga, dolor de cuello y de cabeza, irritabilidad, sensación de agobio, insomnio, falta de concentración y dificultades oculares.

Así lo refleja un estudio del Observatorio de Riesgos Psicosociales de UGT, que analiza más de 4.000 puestos de trabajo en diferentes áreas de actividad, como la hostelería, el textil, la enseñanza, la atención primaria y especializada, la cerámica y la industria cárnica, entre otras.

Las situaciones de estrés laboral, muy extendidas entre la población ocupada, pueden deberse a diversos factores, entre los que se encuentran la falta de autonomía en el puesto de trabajo, inseguridad respecto a las condiciones laborales y al futuro, e indefinición sobre las tareas a desarrollar.

El informe del sindicato revela además que siete de cada diez trabajadores se sienten “quemados” por su trabajo. Esta sensación se denomina síndrome de ‘burnout’ y está directamente relacionado tanto con factores físicos (cefaleas, dolores musculares, fátiga crónica, etc) y psicológicos (frustración, ansiedad, irritabilidad), como con aspectos organizativos (menor rendimiento, absentismo laboral).

Hablar a gritos, criticar la vida privada y ser amenazados, ignorados o asignados a lugares aislados son otras conductas que padecen algunos trabajadores en su lugar de trabajo y que pueden afectar a su salud.

Uno de cada cuatro, en riesgo de acoso

Según este estudio, el 26% de los trabajadores se encuentran en riesgo de acoso, al desarrollar su actividad en un ambiente que califican de “hostigador». Un 2% de las personas entrevistadas son víctimas de acoso moral en el trabajo de manera permanente y un 15% reconocen haber sido víctimas puntuales.

Además, el 43% de los encuestados dicen haber sufrido abuso por parte de sus superiores, y más de la mitad de las víctimas de acoso se quejan de haber recibido un comportamiento vejatorio mediante gritos. Este tipo de comportamientos puede provocar depresiones en los trabajadores y conducir, por tanto, a la baja laboral.

Dentro de los trabajadores que estaban de baja por depresión y que fueron entrevistados para el estudio, el 35% se vieron sometidos a intimidaciones y amenazas, el 32% a acoso moral, el 26% a algún tipo de violencia verbal, y el 23% sufrieron agresiones físicas.

La organización dirigida por Cándido Méndez denuncia que todos estos riesgos psicosociales se producen, principalmente, por una mala organización del trabajo y por un estilo de mando deficiente y, en la mayoría de los casos, autoritario.

Además, las empresas no están preparadas para resolver estos conflictos, pues una de cada tres deja que el problema persista al retrasar la toma de decisiones. “El problema de fondo es que en las empresas siguen primando los intereses económicos a la satisfacción o el bienestar de sus trabajadores», concluye UGT.

El Mundo

[*FP}– Nueve días (¡y diez noches!) en San Francisco

Carlos M. Padrón

Se dice que lo que mal comienza, mal acaba, y este nuestro viaje (Chepina y yo) a San Francisco entre del 19 y el 29 de mayo/2008 corrobora el dicho.

Vuelos con American Airlines (AA)

Hablemos primero de los trayectos en avión, o sea, del comienzo y final del viaje. Todo lo hicimos con AA, línea de mi preferencia desde que quebrara Pan American. Lo ocurrido en el viaje entre Caracas y Miami ya lo conté en Buhonería a bordo de American Airlines pero lo ocurrido en los dos vuelos entre Miami y Los Ángeles, y San Francisco y Miami —que ocurre ahora en todos los vuelos nacionales de American— no fue tampoco grato porque los aviones eran de cuerpo estrecho (B-757, un solo pasillo y dos filas de asientos triples cada una), y pasar 5 o más horas con el culo pegado a un asiento central o de ventana no es algo que resulte apetecible, pero en aviones de ese tipo, y llenos hasta la bandera, hay pocas opciones para moverse.

Para colmo, como AA está reduciendo personal, es el pasajero quien lidiando con un terminal de pantalla táctil tiene que facturar su equipaje para el que rige la norma de que si un bulto —maleta o lo que fuere— excede los 25 kilos de peso, no importando si el exceso es de sólo uno o de unos cuantos kilos, el pasajero debe pagar $50, y, luego de hacer la facturación, si lo logra, deberá esperar a que un empleado, de los pocos que sirven a varios terminales, le entregue la identificación a pegar en la maleta.

En la salida de vuelos dentro del territorio nacional de USA los controles de seguridad son un martirio que obliga al pasajero casi a desnudarse, y que en muchos casos le destruyen su maleta. Además, no hay ya comida gratis sino que por $5 ofrecen unos sándwiches de los que en un automercado cuestan menos de $3. Ante esto, muchos pasajeros han comenzado a comprar su propia comida, y cuando la consumen en la sala de espera del vuelo hacen que ésta parezca un lugar de picnic.

San Francisco y alrededores

Un conteo hecho de memoria indica que he estado en San Francisco una docena de veces (la cantidad exacta la sabré cuando termine el sumario de mis viajes internacionales) pero nunca como ahora el tiempo me jugó la mala pasada que, según dicen, es muy frecuente en esa ciudad. Los más de los días nos “deleitó” un frío que resultó tolerable hasta que estuvo acompañado de un viento que, aparte de desagradable, hizo que el frío resultara varios grados menos de los 12°C que el marcaba el termómetro.

Ante esto, concluí que a Mark Twain le asistía razón, además de su reconocido ingenio, cuando dijo que “El peor invierno que he pasado fue un verano en San Francisco”.

No sé si será por lo mucho que he viajado, y por eso me siento mal cada vez que tengo que hacer equipaje, o porque me estoy poniendo viejo, pero lo que sigue me hace sospechar que tal vez sea por lo segundo. Es sólo una sospecha,…

Entre los problemas del tiempo, que dispararon mi alergia a los cambios de temperatura, más el para mí desgraciado hecho de que las amplias ventanas del apartamento de mi hija tienen cortinas transparentes, y para poder dormir decentemente necesito yo oscuridad total, pasé las de Caín, y a pesar de las pastillas antialérgicas tuve casi permanentes molestias de inminente resfrío y afección de garganta; y a pesar de los somníferos sólo conseguí dormir entre 3 y 4 horas por noche, con lo cual pasé todo el tiempo con sueño y con frío. Y dormí menos aún la noche del 28/05 porque teníamos que salir para el aeropuerto a las 4.00 de la madrugada.

Así que desde los primeros días me convencí de que debería yo hacer lo imposible para que el “I left my heart in San Francisco” (dejé mi corazón en San Francisco) de la famosa canción no se me convirtiera en “I left my health in San Francisco” (dejé mi salud en San Francisco).

Para colmo, cuando a golpe de 5 de la mañana inevitablemente me explotaba en la cara la luz que entraba a raudales por las ventanas, entonces, y como para disuadirme de tratar de volver siquiera a dormitar, me “arrullaban” los típicos sonidos, muy parecidos a ladridos, que emiten las focas y leones marinos que están en Fisherman’s Wharf “trabajando duro” sobre unas balsas de madera,

Era un concierto como de lamentos que llegaban con toda claridad hasta el apartamento de mi hija, ubicado a 2.5 cuadras (bloques) frente al famoso Pier 39 y, por tanto, muy cerca del neurálgico Fisherman’s Wharf, atestado de turistas todos los días, manifestación social a la que, al igual que a las muchedumbres y las colas, también soy alérgico.

Por lo demás, tuve más tiempo que otras veces para pasear por la ciudad y percatarme de que no hay mal que por bien no venga, pues una buena consecuencia del alto precio de la gasolina es que hay menos tráfico rodado (excluyo los muchos tranvías) y el aire está más limpio, aunque ya los vientos se encargan de limpiarlo bastante.

Los muchos tranvías, algunos de ellos verdaderas reliquias de comienzos del siglo XIX,

funcionan muy bien, como todo el abundante transporte público, y son un icono de esa ciudad, aunque a decir de una joven venezolana el Metro de Caracas es más lindo que un tranvía hecho en Italia en 1845 en el que ella viajaba. “¡Trágame tierra!” pensamos avergonzados al escuchar esa manifestación de “cultura” criolla.

El asunto es tan grave que, desde el avión en vuelo, las anchísimas y usualmente congestionadas autopistas de Los Ángeles —ciudad en la que hicimos escala en el viaje de ida— se veían casi desiertas. Y en San Francisco el alquiler de un carro (coche) por día y medio costó más, gasolina incluida, que lo que por años pagué en USA por el alquiler y gasolina de toda una semana.

San Francisco tiene fama de ser la ciudad más tolerante de USA, y la que más homosexualidad (gays y lesbianas) oficial registra, y tal vez por eso se nota en sus habitantes, que exhiben aspectos a veces estrafalarios, una cierta calma en todo lo que hacen, y un aire de relax y tranquilidad, impropio de una ciudad tan grande, que le da un cierto cariz de pueblo.

Tipos disfrazados de payasos no son raros en San Francisco, como uno que, en evidente deseo de exhibirse y llamar la atención, daba vueltas y más vueltas a Union Square disfrazado de Batman,… y con pantalón de lycra a pesar del frío que hacía. Tuve la impresión de que eso lo hacía todos los días a la misma hora.

Sin embargo, las divisiones físicas vinculadas a lo social siguen vigentes en esa ciudad.

Cuando la visité, creo que por segunda vez, en 1982 me contaron la historia de que como los gays daban problemas a las autoridades que entonces no los querían en ciertas partes de la ciudad, llegaron con ellos al acuerdo de cederles para sus andanzas unas cuantas cuadras de la calle Castro. Los gays no sólo aceptaron sino que respetaron tan bien el acuerdo, con la consiguiente disminución de los problemas, que las autoridades accedieron a ampliarles hasta 8 la cantidad de cuadras asignadas a ellos, y en 8 estaban cuando con otros IBMistas fui a esa calle —convertida entonces, y por ese motivo, en atracción turística— y nos asombramos del decorado de las tiendas, cafés y demás establecimientos, y de ver cómo hombres, aparentemente hechos y derechos, se besaban en la boca en plena vía pública.

No sé si el acuerdo sobre el uso de la calle Castro seguirá vigente, pero sí noté que cuando desde Embarcadero se sube por la calle Market, una arteria principal, los transeúntes que uno encuentra lucen en su mayoría de una misma franja de clases sociales,…. hasta que al cruzar la calle Cyril Magnin cambia drásticamente el pelaje tanto de comercios como de transeúntes. Tal parece que de un lado de esa calle hay ciertas libertades que no se permiten del otro.

La comida del Fisherman’s Wharf ya me resulta la misma de siempre, pues en materia de cocina los useños tienen una notoria habilidad: consiguen que la carne y el pescado sepan igual, y no creo que sea por algún truco de alquimia sino porque usan el mismo aceite para freír ambos. Los italianos los acusan de haber desvirtuado totalmente la pizza, y yo insisto en que, en materia de pastas, no tienen ni idea del importante punto “al dente”, y la cuecen tanto que la dejan como eso, como una pasta.

Tal vez porque, como ya he dicho antes, no soy amigo de restaurantes ni de vivir para comer, sigo comprobando que la comida de los mejores restaurantes useños que he visitado —ésos de fama a los que IBM solía invitar a sus clientes o donde efectuaba banquetes de premiación con sus gerentes— no vale, en mi opinión, el precio que cobran por ella. Insisto en que si bien en materia de hotelería funcional y práctica los europeo deberían aprender de los useños, éstos, en materia de comida, deberían aprender, pero no aprenden, de los países mediterráneos, aunque, eso sí, reconocen que la comida de éstos es “delicious!”.

El paseo por la bahía —tercera vez que lo hago— continúa ofreciendo una foto que por obra del montaje hace que uno aparezca frente al Golden Gate,

y continúa siendo amenizado por la misma grabación de fondo del Capitán Nemo y los mismos comentarios sobre Alcatraz

y otros puntos menos famosos. Y el puente Golden Gate sigue siendo espectacular, no importa desde donde se lo mire, en foto con o sin montaje,

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así como la ciudad vista desde el mar

o vista desde el embarcadero del Pier 39

El recorrido por Carmel y Monterrey (los useños escriben Monterey) —segunda vez que lo hago— continúa también siendo el mismo aunque mucho más congestionado porque lo hicimos durante el fin de semana largo a que dio lugar el lunes 26/05, feriado nacional por Memorial Day. con muchos más turistas y mucho más frío, como puede deducirse por nuestro equipamiento

Y Carmel sigue exhibiendo su famoso roble solitario,

La visita al Valle de Napa, zona de los viñedos —tercera vez que la hago—, ha subido de precio,

Chepina en la casa de vinos Arrow, con un viñedo al fondo.

y ahora por degustar un par vinos cobran $5, y en un restaurante de Sonoma pretendían cobrar $11 por una simple copa. Digo pretendían porque me negué a pagar ese precio.

Con los viñedos Arrow al fondo, aquí aparece mi hija Elena… en la penunbra. ¡Como extraño mi reflex! Pero pesa mucho y abulta más.

Si antes había en San Francisco muchas persona de origen chino, ahora hay más, y hay también muchas de la India y de América Latina. Lo que se escucha en calles y tiendas es una Babel, que se manifiesta en alta voz gracias a los benditos celulares, artilugio que vimos hasta en manos de un (¿supuesto?) mendigo. Una buena consecuencia de esto, yo diría que debida a la abundancia de latinos, es que el café expreso se consigue casi en todas partes y ya no tiene uno que transigir con al agua sucia que, al menos para mí, es el café conocido como “tipo americano”.

En una de las varias sesiones de largas horas que pasé despierto por las causas ya mencionadas, un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando caí en cuenta de que en menos de dos meses alcanzaré la edad que tenía mi padre cuando vinimos a Venezuela,… y entonces yo lo veía a él como un anciano.

¿Será que estoy viejo? '(

Pero no es por los años por lo que aseguro que ya pasaron los tiempos en que viajar era un placer. Creo que lo que en materia de viajes en avión disfrutamos en los años 70, 80 y 90 es parte de la historia, y algo que no veremos más.

Home, sweet home!

[*Opino}– Buhonería a bordo de American Airlines

Carlos M. Padrón

Lunes 19 de mayo de 2008. En el comienzo del viaje a San Francisco (California) que terminó ayer, Chepina y yo tomamos el vuelo 902 de American Airlines (AA) desde Maiquetía (aeropuerto de Cararas) a Miami.

De mi modorra mañanera me sacó una voz femenina que tarareaba canciones de cante jondo. Con asombro descubrí que era una de las aeromozas (azafatas) que mientras empujaba el carrito de las bebidas entonaba esas tonadillas que, como tanto “me gustan”, hicieron que pensara lo que luego los hechos confirmaron: “Este viaje comienza mal”.

De pronto caí en cuenta de algo insólito: la aeromoza de marras trataba de “cariño” a los pasajeros al preguntarles qué bebida querían (“¿Qué quieres, cariño?”) y al servírselas (“Aquí tienes, cariño”) y, para colmo, lo hacía con un acento marcadamente castizo que en esos vuelos Caracas-Miami, que he tonado decenas de veces en mi vida, sonaba como un pedo en misa.

Pero lo más insólito estaba por llegar. Terminada la distribución de bebidas, la tal aeromoza, con la más clásica de las técnicas buhoneriles, comenzó a ofrecer, a hurtadillas y sólo a las damas, bisuturía de su propiedad —que no de la líinea aérea, pues no había duty-free en ese vuelo— y lo hacía usando recursos netamente buhoneriles que incluían el consabido “Es el último que me queda”.

Como broche de oro, fue esa aeromoza la encargada de anunciar la feliz llegada a destino de nuestro vuelo, y al terminar ese mensaje con el acostumbrado “Gracias por volar con American”, con el mayor desparpajo añadió “… y por el placer de hacerlo conmigo”.

Chepina y yo no pudimos menos que preguntarnos qué estaba pasando en American Airlines y de dónde diablos había sacado esa línea aérea a tan estrafalario ejemplar de aeromoza que parecía producto de El Rastro, de Madrid.

Durante el resto del viaje supimos y pudimos comprobar que AA pasa por serios aprietos económicos, pero eso de someter a sus pasajeros al tuteo y a los muy “simpáticos” desplantes, típicamente castizos y de corte gitano y, sobre todo, permitir en sus vuelos el ejercicio clandestino de la buhonería, no es precisamente la mejor receta para paliarlos.

[*El Paso}– Acto de presentación del libro «Dándole vueltas al viento», y resumen curricular de su autor, Antonio Pino Pérez

El acto de presentación de “Dándoles vueltas al viento», libro de poesías de Antonio Pino Pérez, tuvo lugar en el Teatro Monterrey, de El Paso, el 26 de agosto de 1982.

Intervinieron,
• Rosario Pino Capote, hija del autor.
• Miguel Ángel Pérez Taño, abogado y amigo del autor. Actor en la representación de una obra suya.
• Luis Cobiella Cuevas, poeta, escritor y amigo. Licenciado en Química.
• Braulio Martín, profesor de EGB y amigo del autor.

cuyas intervenciones serán oportunamente publicadas en este blog.

También intervinieron:
• Francisco Viñas, poeta palmero que colaboró en la edición del libro con el Centro de Cultura Popular Canaria, del que era miembro.
• María Angustias Capote Díaz, quien recitó ”Desde Nambroque a la abismal Caldera”, uno de los poemas del autor.
• Antonio Abdo, dramaturgo, que recitó tres poemas, también del autor: “Soy”, “Viejo molino de viento”, y “Camino”

Finalmente, Juan Antonio Pino Capote, hijo del poeta, dirigió unas breves palabras de agradecimiento.

Sigue la aportación biográfica hecha por él:

Juan Antonio Pino Capote

Resumen curricular de Antonio Pino Pérez.

• Nació en la ciudad de El Paso, isla de La Palma (Canarias), el 16 de julio de 1904.

• Estudió el Bachillerato en el Instituto Cabrera Pinto, de La Laguna, Tenerife (Canarias).

• Comenzó los estudios de Medicina en Madrid y, sin terminarlos.

• Marchó a Cuba en 1928, regresando en 1932. En la Habana se distinguió como periodista, colaborando en la importante revista “Tierra Canaria”, formando parte de su cuerpo de redacción. Tuvo una actuación destacada en la Quinta Canaria, asociación que prestaba grandes beneficios a los residentes canarios en dicha isla.

• Regresó a Madrid, terminó la carrera de odontología y volvió a Santa Cruz de La Palma para ejercerla.

• Fue teniente de Alcalde de Santa Cruz de La Palma, y consejero de su Cabildo Insular.

• En 1937 volvió a su pueblo como odontólogo.

• Como alcalde sirvió también a su pueblo durante dos períodos, y, como concejal, ininterrumpidamente hasta su muerte. Merece especial atención el hecho de que resultó elegido varias veces concejal por el tercio de cabezas de familia, lo que demuestra su arraigo popular.

• Durante la erupción del volcán de Nambroque —junio de 1949 a febrero de 1950— su labor fue tan meritoria y destacada en la atención a los damnificados —buscándoles alojamiento, alimentación y, en fin, resolviéndoles cuantos problemas se presentaban a esta pobre gente en tan difícil situación— que el 9 de febrero de 1950 le fue concedida por el Ministro de la Gobernación la Cruz de Beneficencia con distintivo blanco. Con este motivo, el Ministro de la Gobernación visitó la Ciudad de El Paso.

• El aspecto más importante y destacado de su labor, tanto al frente de la Alcaldía como de concejal, estuvo centrado en la defensa del patrimonio municipal, llegando al sacrificio personal y económico de sus intereses en beneficio de su pueblo.

• Fue corresponsal del Diario de Avisos.

• En 1970 fue nombrado Hijo predilecto de la ciudad de El Paso, su pueblo natal.

• En colaboración con el Centro de la Cultura Popular Canaria, sus hijos editaron el libro titulado “Dándole vueltas al viento” que recoge una selección de sus mejores poesías.

• En la década de los 40 y 50 escribió la letra y guión de unos a modo de autos sacramentales en la calle, que se celebraban en la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, y posteriormente en las “bajadas de la Virgen del Pino”. La versión infantil del que lleva el nombre de “La Nave de la Esperanza” obtuvo premio en un certamen que se realizó posteriormente en Galicia.

Un comentarista ha dicho de él que “fue un escritor destacado no sólo al servicio de su pueblo sino de todos los problemas trascendentes de la isla de La Palma, siendo sus artículos publicados en distintos periódicos de la provincia. Poeta inspirado, fecundo, y realista, cantó los más diversos temas, figurando en una reciente Antología de Canarios”.

[*Opino}– ¿Es que toman al lector por tonto?

08.05.08

En BBC Mundo del 8 de mayo de 2008 aparece el artículo titulado «El “coqueteo” de las flores» del cual extracto lo que sigue:

Las flores “hacen señas” a los insectos para atraer su atención, asegura un equipo de científicos.

Para saber más sobre el tema, el doctor Warren y su colega, Penri James, experimentaron con la especie Silene Marítima, que crece en una costa expuesta dentro de un lugar de interés científico, situado en la Bahía Cardigan en el oeste de Gales.

Se dedicaron a observar 300 flores de tallos de variadas longitudes. Llevaron un registro del movimiento de cada flor en el viento, cuántas veces era visitada por insectos y por cuánto tiempo, y cuántas semillas produjo.

Su experimento reveló que las flores de tallos largos y delgados se mueven más en el viento.

Creo que cualquiera con dos dedos de frente sabe que las flores de tallos largos y delgados se mueven más en el viento. No hace falta que ningún científico con rango de doctor haga una investigación para llegar a esta conclusión. Entonces, ¿por qué publican algo así?

El estilo de BBC Mundo me hace pensar que, o toman al lector por tonto, o tienen que cubrir una cuota de espacio a llenar y echan mano de lo primero que encuentren. Y cuando transcriben las declaraciones de alguno de los personajes de sus reportajes, las trocean en diferentes párrafos y, por ejemplo, terminan el primero con un “declaró fulano”, el segundo con “añadió”, el tercer con “afirmó”, y así hasta hacer a veces cuatro párrafos de algo que bien pudo ponerse en uno.

Un ejemplo puede encontrarse en el artículo “América se pobló mil años antes”, también de BBC Mundo de fecha 8 de mayo de 2008

Tal como señala el profesor Pino, la nueva evidencia de Monte Verde apoya esa teoría de migración costera.

“Dibujamos el mapa de la costa de la época para calcular la distancia que tenían que recorrer para obtener algas de fondo rocoso y algas de fondo arenoso», señala el investigador.

“Y a pesar de esta ubicación tierra adentro, pudimos identificar hasta nueve especies distintas de algas, que los monteverdinos tuvieron que haber traído desde la costa», afirma el profesor Pino.

“La relación de las culturas antiguas con las plantas -explica el profesor Pino- ya sean plantas continentales o marinas es una relación que se origina muy lentamente».

“Lo vemos con las plantas medicinales, que sólo se desarrollan cuando hay una experiencia de muchas generaciones», agrega.

No veo nada de malo en resumir esto así:

Tal como señala el profesor Pino, la nueva evidencia de Monte Verde apoya esa teoría de migración costera.

“Dibujamos el mapa de la costa de la época para calcular la distancia que tenían que recorrer para obtener algas de fondo rocoso y algas de fondo arenoso, y a pesar de esta ubicación tierra adentro, pudimos identificar hasta nueve especies distintas de algas, que los monteverdinos tuvieron que haber traído desde la costa. La relación de las culturas antiguas con las plantas, ya sean plantas continentales o marinas, se origina muy lentamente. Lo vemos con las plantas medicinales, que sólo se desarrollan cuando hay una experiencia de muchas generaciones», afirma el profesor Pino.

BBC