[*Opino}– Acerca de la compra de WhatsApp por Facebook

20-02-14

Carlos M. Padrón

¿¡DIECINUEVE MIL MILLONES DE DÓLARES!? ($19.000.000.000) ¡Qué vergüenza!

Tal parece que lo que más dinero da en este mundo de hoy es la frivolidad, lo vacuo, el cotilleo, la ostentación social, y la chismografía, y a  todo esto sirve Facebook.

Me pregunto cuántos países tienen un presupuesto de tal envergadura.

Si siempre estuve decidido a no entrar en Facebook, ahora estoy recontradecidido. Y si bien por razones familiares uso a diario WhatsApp, ahora, que con esta escandalosa, vergonzosa y hasta inmoral compra, ha caído WhatsApp en manos de Facebook, creo que ha llegado el momento de ir pensando en Line, Viper, etc.

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20/02/2014

J. M. Sánchez

¿Cómo afectará a los usuarios el que WhatsApp caiga en manos de Facebook?

WhatsApp tiene más de 430 millones de usuarios en todo el mundo. Usuarios, recurrentes y muy activos, que han convertido a WhatsApp en el estándar del envío de mensajes instantáneos a través del celular, destrozando por completo a los tradicionales mensajes de texto.

Ésa ha sido su virtud, pese a estar en la picota por sus constantes fallos de seguridad y privacidad.

Los expertos consultados por el diario ABC valoran la compra por parte de Facebook de esta popular aplicación para dispositivos móviles, cuya empresa, formada por 55 empleados, ha pasado a manos del gigante creado por Mark Zuckerberg, que continúa luchando en su batalla por el celular.

Las dudas se ciernen en torno a si esta operación representa un voto de confianza por un nuevo futuro o para consolidar la supervivencia de Facebook, que ha perdido un 7% de sus usuarios en los últimos seis meses.

Según analistas, el precio —19.000 millones de dólares— parece una jugada maestra para los dos. Facebook está perdiendo fuelle y, WhatsApp, se enfrenta a un montón de competidores. Aunque ambos tienen actualmente un negocio claro, juntos se pueden inventar muchas cosas. Salvo por el tema del precio, parece una jugada maestra. Sin esto no se le veía mucho futuro a Facebook.

Precisamente, entre las razones esgrimidas por los analistas se encuentra que Facebook, después de conquistar el entorno social en internet, busca meterse de lleno en teléfonía celular, y la compra sería una decisión de Facebook para entrar en el entorno móvil.

Y su decisión de optar por el software para «smartphones», pese a algunos fiascos como la aplicación Home, ha comenzado a mostrar beneficios, a tenor de sus últimos resultados económicos presentados recientemente en los que se recoge que el 53% de sus ingresos publicitarios llegan a través del celular, y el 77% de sus visitas mensajes proviene de este entorno.

Está claro que el celular ha venido para quedarse. WhatsApp tiene un 70% de usuarios activos, y esto es bastante destacable. Facebook está buscando complementar, sobre todo fuera de EE.UU., el servicio de mensajería en el celular.

Está la teoría, ingenua, de que todo va a seguir igual y que van a ofrecer servicios distintos, pero hay un cierto miedo. Facebook no ha conseguido que la gente les dé el celular. La teoría de la conspiración dice que, teniendo toda la actividad en red, la actividad en el celular puede generar una escucha global. Se supone que todo va a seguir igual, al igual que ha pasado con Instagram, en la que no se han apreciado grandes cambios.

Estrategia de bloqueo

En ese sentido, esta maniobra por parte del gigante creado hace diez años intentará poner freno a una cada vez más dura competencia, con servicios como Line o WeChat que han crecido exponencialmente en los últimos meses.

Facebook lo intentó con su messenger, pues en cuanto algo funciona en una plataforma, la copian. Con esto se aseguran bloquear el futuro del negocio de la mensajería. Lo que quiere Facebook es que la gente no se vaya de su entorno.

Otros analistas dicen no ser capaces de verle las razones de esa valoración. Es una valoración demencial, hecha sobre una compañía que no la merece, que ha creado un producto que ha crecido mucho, pero que no es un buen producto, pues es inseguro y no protege a sus usuarios ante el posible espionaje y una posible suplantación.

Para ellos, la estrategia de Facebook en el área de movilidad no le ha ido del todo mal. Si no tuviera producto móvil, sí se entendería que decidieran crearlo o comprarlo. WhatsApp insiste en que no va a incluir publicidad en su servicio, pero un usuario de WhatsApp, ¿de verdad quiere estar también en Facebook? Si se integra con Facebook, tal vez no guste la mezcla.

Sin publicidad

Los responsables de WhatsApp han confirmado que esta nueva asociación con Facebook les permitirá «crecer y expandirse», ya que el equipo tendrá «más tiempo para centrarse en desarrollar un servicio de comunicaciones rápido, asequible y personal». «Hace casi cinco años empezamos WhatsApp con una simple misión: construir un producto atractivo utilizado globalmente por todos. Nada más nos importaba», ha expresado la compañía en su blog oficial.

Según uno de los creadores de WhatsApp, Brian Acton, WhatsApp «permanecerá autónomo y operará independientemente». «Puedes seguir utilizando WhatsApp sin importar dónde estés o qué smartphone uses», ha escrito, al tiempo que ha insistido en que no habrá anuncios interrumpiendo las comunicaciones, ya que «no habría habido ninguna asociación entre las dos compañías» si hubieran «tenido que comprometer los principios centrales» que definen la empresa, su visión y el producto.

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[*Opino}– Implicaciones de la diferencia de tamaño entre el cebrero be hombres y mujeres

12-02-14

Carlos M. Padrón

En el artículo que copio abajo, el resalte en rojo lo he puesto yo.

Lo puse porque lo que se dice en lo así resaltado me ha llamado mucho la atención ya que me permito sospechar que tiene que ver con lo que en el artículo acerca de que las mujeres no son el sexo débil.

O sea, que puede explicar esa frialdad con que las mujeres, en comparación con los hombres —que somos más pasionales—, reaccionan en situaciones que involucran sentimientos, y así controlan mucho mejor que los hombres las emociones relacionadas con la culpabilidad y el remordimiento porque, simplemente, son menos románticas que los hombres, o sea, menos proclives a caer en el drogamor de larga duración.

También resalté lo que las mujeres no saben leer mapas porque son muchos los casos en que he comprobado que así es, aunque también he comprobado que ésas que no saben leerlos son las que tienen pocos estudios, las que a veces reciben la peyorativa calificación de «amas de casa».

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12/02/2014

En efecto, los hombres tienen el cerebro más grande que las mujeres

Los hombres no escuchan y las mujeres no saben leer los mapas. La tradición popular está llena de dichos sobre la guerra de sexos, dichos que la Ciencia ha demostrado —y desmontado— alguna que otra vez. Existen estudios que confirman que las conexiones neuronales del sistema nervioso central son completamente distintas en ambos sexos, lo que ayuda a que ellas tengan más memoria e intuición, y ellos se orienten mejor.

 

Ahora, un equipo de la Universidad de Cambridge ha querido saber, simplemente, quién lo tiene más grande. Los científicos han revisado datos del tamaño de cerebros obtenidos durante más de 20 años de investigación en neurociencia y han confirmado que, como promedio, los varones tienen un cerebro más voluminoso.

El equipo realizó una revisión cuantitativa del volumen total y de diferentes regiones del cerebro de imágenes de 126 artículos científicos publicados entre 1990 y 2013. En total, analizaron cerebros de ambos sexos de personas de todas las edades, desde recién nacidos hasta los 80 años.

De esta forma, encontraron que los hombres, como promedio, tienen volúmenes cerebrales mayores que las mujeres en un 8-13%, algo lógico si se tiene en cuenta que son más corpulentos.

Los varones tenían un mayor espacio intracraneal, materia gris, sustancia blanca, regiones llenas de líquido cefalorraquídeo y cerebelo. Con más detalle, las diferencias de volumen entre los sexos se encuentran en varias regiones. Éstas incluyen partes del sistema límbico (emociones) y el sistema de la lengua.

Específicamente, los hombres tienen mayores volúmenes y densidades más altas de tejido en la amígdala izquierda (relacionada con las respuestas de miedo), el hipocampo (memoria), la corteza insular (emociones y sentimientos), cerebelo (movimiento), etc.

Por el contrario, las mujeres tienen una mayor densidad en el polo frontal, la circunvolución cingulada anterior (planificación y toma de decisiones), la corteza insular, el tálamo (la centralita que recibe toda la información de los sentidos, menos el olfato) o la corteza occipital lateral (procesamiento de la información visual).

Autismo y depresión

Los resultados ponen de manifiesto la influencia del sexo en la asimetría del cerebro en sus primeras etapas de desarrollo.

«Podemos confirmar que el tamaño y la estructura del cerebro son diferentes en hombres y mujeres. Ya no debemos ignorar el sexo en la neurociencia, especialmente en la investigación de las condiciones psiquiátricas que son más frecuentes en hombres o en mujeres», afirma Ámbar Ruigrok, firmante del estudio.

«Las diferencias de género en el sistema límbico incluyen áreas a menudo implicadas en enfermedades psiquiátricas sesgadas por el sexo, como el autismo, la esquizofrenia y la depresión; por tanto, este nuevo estudio puede ayudarnos a entender las diferencias no sólo típicas del sexo sino también las condiciones psiquiátricas —dice John Suckling, coautor del estudio—. Es importante tener en cuenta que de los resultados de la investigación no podemos inferir nada acerca del comportamiento o la función cerebral».

Los investigadores destacan que este tipo de estudio permite obtener una muestra amplia y heterogénea, pero inciden en que la mayoría de voluntarios de la literatura científica consultada tenían más de 18 años, probablemente porque es el grupo de edad más fácil de reclutar en las investigaciones. Por este motivo, creen necesario un estudio en las primeras etapas para completar su trabajo.

La investigación aparece publicada en Neuroscience and Biobehavioral Reviews.

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[*Opino}– Los motivos de la impuntualidad

10-02-14

Carlos M. Padrón

Según el artículo que copio abajo, «En algunos casos, la impuntualidad puede deberse a anomalías en el lóbulo frontal del cerebro».

Puede que sea en algunos casos, pero en los varios que conozco no hay tal anomalía en el cerebro sino uno o varios de estos motivos:

  1. Falta de consideración hacia el prójimo
  2. «Frescura», como suele decirse en el lenguaje coloquial, y que equivale a caradura
  3. Poca vergüenza
  4. Irresponsabilidad
  5. Convencimiento de que, aunque lleguen tarde, lograrán lo que quieren porque, por su linda cara, por su natural simpatía, por su vínculo con la persona que les espera, ésta preferirá esperar resignadamente antes que arriesgarse a la crítica de quienes tampoco practican la puntualidad
  6. Olímpico desprecio por el tiempo —principalmente el ajeno—, que es el menos renovable de los recursos de que disponemos, y que es mi principal argumento para ser puntual.

Tal vez lo curioso del caso —por darle el menos duro de los calificativos— es que estas personas que sistemáticamente llegan tarde se molestan si se las hace esperar y, además, nunca llegan tarde para, por ejemplo, abordar un vuelo. ¿Por qué? Porque saben muy bien que los aviones no esperan.

Por tanto, y como soy muy respetuoso de la puntualidad y me disgusta tanto esperar como hacerme esperar, a los eventos que de mí dependen les pongo hora, y si llegada ésta falta alguien, el evento comienza; así de simple.

De esto tengo dos ejemplos en mi familia, ambos relativos a viajes en mi carro al interior del país.

Por petición mía, las invitadas fijaron la hora en que yo podía ir a recogerlas en las afueras de su casa. Llegué al lugar 10 minutos antes, y, por teléfono o intercomunicador, avisé de mi presencia e informé de que me iría a la hora fijada. Llegada ésta, me fui sin más ante la incredulidad de las que sí habían llegado a tiempo y pretendían convencerme de que yo tenía que haber esperado «sólo un poquito más».

Para los sucesivos viajes, siempre llegaron a tiempo, o ya estaban esperándome en el lugar de recogida.

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2014-02-10

Ana Pérez

¿Por qué siempre llego tarde?

En algunos casos, la impuntualidad puede deberse a anomalías en el lóbulo frontal del cerebro.

Jim jamás llega a tiempo a ninguna cita. Durante sus 57 años de vida, la impuntualidad ha sido una constante. De hecho, su mujer tuvo que estar esperándolo un buen rato durante su primera cita, y, de niño, recuerda llevarse incontables reprimendas por llegar tarde a clase y a los partidos de fútbol.

Y, lo que es más grave, ha perdido incluso varios puestos de trabajo por esta razón. Ha puesto en práctica todos los trucos que podían ayudarle, como adelantar los relojes y ponerse alarmas por todas partes, pero todo ha sido inútil. Ha intentado hasta empezar a prepararse para una cita 11 horas antes, y, aun así, ha llegado 20 minutos tarde.

Siempre ha explicado a quien le quería oír que su incapacidad para llegar a tiempo era algo que él no podía controlar, aunque ni siquiera sus familiares y amigos le han creído. Pero ¿cuál es el origen de sus continuos retrasos?

Un desorden cerebral que afecta a su lóbulo frontal y que sus médicos han denominado retraso crónico. Según los facultativos del hospital Ninewells de Dundee, en Escocia, donde le diagnosticaron este problema: «El señor Dunbar no puede calibrar correctamente el paso del tiempo, o determinar cuánto necesita para cumplir con sus citas».

¡La coartada perfecta!, pensarían muchos, pero para Dunbar ha sido muy importante tener un informe médico que justifique sus continuos retrasos.

El origen de su problema está en la misma zona del cerebro que se ve afectada en las personas diagnosticadas con TDAH o trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Y es que, cuando éste se da en adultos, se manifiesta con este tipo de comportamientos, incluida «una mala gestión del tiempo que a menudo es la raíz de sus problemas de socialización», según declara el psicólogo Michele Novotni en un artículo científico de la revista ADDitude Mag, especializada en esta enfermedad.

¿Caso único? El de Jim Dunbar ha sido el primero diagnosticado formalmente como síndrome de retraso crónico. Pero el trastorno no es nuevo, sino más bien una consecuencia llevada al extremo del trastorno de déficit de atención en adultos.

Los pacientes con TDAH se retrasan constantemente porque les cuesta recordar las citas, centrarse en una sola cosa y, a menudo, no encuentran las llaves del coche justo en el momento de salir de casa.

Así que parece que el trastorno de retraso crónico, que como tal no está incluido en los manuales de psiquiatría y psicología, es más bien una consecuencia, sobre todo en adultos, del trastorno de déficit de atención.

El propio Dunbar, quien habló de su enfermedad en medios como el Daily Mail cuando le fue diagnosticada, aseguraba tener otros síntomas propios de los hiperactivos, como depresiones recurrentes.

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[*Opino}– Regalos a fecha fija

06-02-14

Carlos M. Padrón

Es agradable dar con una opinión igual a la que uno tiene, a la que ha tenido por muchos años, y sigue teniendo, pues si sé que alguien que para mí sea especial necesita algo y yo puedo regalárselo, con gusto lo hago, pero lo de hacer regalos a fecha fija —porque sí, porque la sociedad, la costumbre, la moda o la publicidad así lo mandan—, no va conmigo. Y no sólo no me gusta, sino que me causa angustia y estrés.

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Feb 05, 2014

Ángel Antonio Herrera

Caja y cursilería

Acaso, lo peor de las fiestas de mucha reseña son sus vísperas.

Con las fiestas viene a pasar lo contrario que pasa con los viajes, donde lo mejor es el día, o los días, de antes, por su poder de fantasía, por su locura de abierta gama. No hay viaje como la víspera de un viaje. Tampoco hay fiesta mejor que la víspera de la fiesta, sólo que al revés.

Lo digo porque enseguida toca San Valentín, que es el día de los enamorados,  y ya veo que se aparejan regalos que más bien son un susto. Ahí va alguno de los que ahora se llevan: tatuarse el nombre de la pareja, contratar una serenata, o dedicar un poema del montón, porque ahora internet tiene mucho ajuar de poemas, para los tórtolos.

Naturalmente, todo esto es una bobada y un incordio, y regalarle algo así a alguien a quien quieres es casi avalar que le quieres poco, o regular.  

El regalo a fecha fija no es un regalo, y esto de San Valentín es una cursilería de la que hacen mucha caja los dueños de los escaparates.

[*Opino}– ‘Ponible’. Preferible el ridículo antes que la ‘capitulación’

04/02/2014

Carlos M. Padrón

Ya he comentado las para mí ridiculeces u opciones sin sentido a que, con tal de evitar el uso de una palabra de otra lengua, muy en especial si éste es el inglés, llegan en España instituciones que, como Fundéu, se supone que tienen como propósito la defensa de nuetro idioma, lo cual implica —o al menos eso entiendo— respetar las decisiones de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), máxima autoridad en esta materia.

Según el artículo que copio abajo, en vez de wearable habría que usar ponible, pero vean lo que acerca de esta palabreja dice el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): «La palabra ponible no está registrada en el Diccionario».

Entonces, ¿qué guía hay que seguir, la de Fundéu o la de la RAE? ¿Y qué va a pasar con el tal ponible y esa absurda acepción que le dan al verbo poner cuando lo usan como causar excitación sexual? ¿Será que, a partir de ahora, alguien que está ponible es que está abierto a esa excitación?

Perder el sentido del ridículo es de verdad lamentable.

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04/02/2014

‘Tecnología ponible’, mejor que wearable technology

Es preferible la traducción tecnología ponible a la denominación inglesa wearable technology y a la fórmula mixta tecnología wearable.

En las noticias son cada vez más frecuentes informaciones como

  • «Impresión 3D, televisores 4K y tecnología ‘wearable’, entre las tendencias para 2014» o
  • «La tecnología wearable llega a la natación».

Sin embargo, para referirse a la tecnología que incorporan estos dispositivos, prendas y complementos lo más adecuado es recurrir al adjetivo ponible, formación regular a partir del verbo poner, que alude al hecho de que estos objetos tecnológicos se pueden llevar puestos.

Así, en las oraciones anteriores, lo idóneo habría sido

  • «Impresión 3D, televisores 4K y tecnología ponible, entre las tendencias para 2014» o
  • «La tecnología ponible llega a la natación».

Además, cuando se quiera aludir a cada prenda o complemento concreto, y no al tipo de tecnología que incorporan, se puede recurrir al prefijo tecno- y a los adjetivos tecnológico e inteligente.

Así lo hacen ya algunos medios en frases como «Tecnochaqueta con cargador solar», «Otra compañía se sumó a la lista de empresas que presentó su pulseras tecnológicas» o «Investigadores desarrollan unas gafas inteligentes que sustituyen a los lazarillos de los ciegos».

Fuente

[*FP}– Orgullo de padre. Resumen de libros ilustrados por mi hija Alicia

Además de la lista completa de los publicados hasta hoy, que copio al final, va, en un vídeo, un resumen que muestra algunos de ellos, con indicación de la editorial que lo publicó. Faltan dos que aún están en prensa.

Para ver el vídeo, clicar AQUÍ.

Sigue la lista de los títulos ya publicados. En esta lista, los títulos subrayados y resaltados en azul son enlaces (links) que llevan a ver en este blog la carátula y datos de ese libro. Las carátulas de los ya publicados pero no incluidos en esa lista, las he puesto al final.

365 Animal Stories and Rhymes

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Ladybird First Favourite Christmas Book

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Ladybird’s Bathtime

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Ladybird’s Teatime

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Ladybird’s Playtime

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Ladybird’s Bedtime

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La flor aventurera

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It’s Bathtime!

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Petit Renard se perd

Artículos relacionados que aparecen en la Red:

[*Opino}– Los ‘smartphones’ y el oscuro futuro de sus ‘apps’

21-01-14

Carlos M. Padrón

Acerca del tema del artículo que copio abajo, debo declarar que no soy para nada fanático del smartphone (= teléfono inteligente).

El nombre de este aparato, según ya he dicho aquí, debería ser «complicatedphone» (= teléfono complicado) ya que llamar por por él es mucho más complicado que hacerlo a través de un celular no inteligente, o medianamente inteligente.

De los varios celulares que he tenido, con gusto me habría quedado con el Nokia E5, con sistema operativo Symbiam y WhatsApp (porque mis más allegados usan mucho esta aplicación), de no haber sido porque, debido a mis problemas con la vista, me resultaba muy difícil leer su pantalla.

Por ese motivo, y no por otro, me compré un smartphone —uno barato, chino y de padre desconocido, pues es un clon de Samsung S3 con sistema operativo Android— cuya pantalla de 5.5 pulgadas puedo leer perfectamente, pero cada vez que tengo que hacer una llamada telefónica echo de menos mi Nokia.

Lo de configurar el Android no me ha sido nada fácil, pero creo que, después de 6 meses de usar ese aparatejo, ya lo he dejado, dentro de sus limitaciones —entre las cuales está que carece de señal visual en primer plano para avisar de una llamada perdida— a mi gusto, pues sé algunos trucos para ahorrar batería, y, luego de buscar y rebuscar en Google Play, le he instalado y puesto en uso sólo las aplicaciones que me han parecido útiles para mis necesidades, y que, para mi sorpresa, todas son gratis.

Y es en eso, en lo gratuito de las aplicaciones para celulares y tabletas, en lo que se centra el artículo de abajo, y por ello estoy de acuerdo en que sólo pocas, muy pocas apps sobrevivirán.

Por otra parte, y habida cuenta de que la mayoría de las aplicaciones gratuitas que probé no me sirvieron, y que la única forma de saber si sirven o no es probándolas, ¿cómo van a salir adelante las aplicaciones de pago si no ofrecen un periodo de prueba gratuito?

La solución que me parece viable es que, como sí hacen algunas, ofrezcan una versión gratuita pero con publicidad, y una de pago sin ella. Pero para conseguir quien quiera pagar por publicidad, la aplicación ha de ser útil y ha de funcionar bien, y no es fácil lograr estas dos virtudes.

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21/01/2014

Íker Cortés

El mercado de las «apps», al borde del abismo

Pese a los titulares, el bullicio y el jolgorio que provocan ejemplos como WhatsApp, Angry Birds y Candy Crush Saga, la gran mayoría de aplicaciones que pasan por las tiendas digitales lo hacen sin pena ni gloria. Y la tónica irá a más.

Al menos eso es lo que se desprende del último estudio elaborado por la consultora Gartner, que indica que en 2018 sólo un 0,01% de las aplicaciones serán rentables.

Ken Dulaney, vicepresidente de la firma, aseguraba durante la presentación que, a pesar de que el número de aplicaciones no hace más que aumentar, «la mayoría de ellas no están generando beneficios, y muchas ni siquiera están diseñadas para ello, sino para construir imagen de marca o sólo por diversión».

Y es que el ecosistema de las «apps» es hoy un inmenso escenario en el que conviven millones de desarrolladores. Como apenas existen barreras para entrar en este mercado, cualquiera puede publicar pagando una muy reducida cuota anual y con un computador y un celular ya se tiene un kit de desarrollo para trabajar.

«¿El resultado? Cada día la App Store de Apple recibe, e promedio, 500 aplicaciones nuevas, la mayor parte de las cuales son gratuitas, lo que hace que los consumidores eleven sus exigencias a la hora de pagar por otras», reflexionaba Dlaney.

En efecto, el estudio que IAB Spain realiza anualmente sobre Mobile Marketing en nuestro país dejaba claro en septiembre del pasado año que, a pesar de que se ha doblado el uso de aplicaciones, tan solo el 35% de los usuarios pagaron por una de ellasm,… y menos de lo que cuesta un café.

En la empresa que desarrolla soluciones de movilidad para el grupo Everis, existe el convencimiento de que el modelo «no es sostenible económicamente» porque a estas alturas es difícil cambiar la mentalidad de los usuarios, y porque «los sueldos son cada vez más elevados y los recursos para hacer ‘apps’ más caros».

A este respecto, se ven paralelismos con la burbuja de las punto.com, vaticinando que «el mercado se romperá cuando caiga alguna de las grandes».

Nuevas iniciativas

Estas apps son el futuro, pero de ahí a que cualquiera gane dinero con ellas hay un mundo. Un ejemplo es Movitaxi, una aplicación que permite a los usuarios pedir un taxi con tan sólo mover un dedo. Ya disponible en ciudades como Gijón, Valladolid, Palencia, Madrid, A Coruña, Málaga y Sevilla, que pronto llegará a Tenerife, y en dos meses podría dar el salto a Sudamérica y Centroamérica.

La ventaja competitiva con respecto a otras «apps» similares reside en que cuenta con una base de datos de los 770 radio-taxis de España, de tal manera que, si no cuenta con convenios en una determinada ciudad, al menos proporciona al usuario un número de teléfono para pedir el taxi. Movitaxi cobra a la compañía de taxis una comisión por cada cliente que recibe el taxista gracias a la aplicación pero «aún no es rentable».

Su empresario dice que «hacer una ‘app’ es relativamente sencillo, lo difícil es conseguir visibilidad y ganar dinero con ella. Desgraciadamente hemos acostumbrado a los usuarios a que la mayor parte de las aplicaciones sean gratis, y es difícil sostener una empresa así». Cree que el sector camina hacia un futuro con menos ‘apps’, aunque éstas, dice, «aglutinarán más servicios, como navajas suizas».

Ante este panorama, cabe preguntarse con qué actitud se acercan los estudiantes al sector. La gran mayoría de ellos saben a lo que se enfrentan. «Hay que ser consciente que lo más probable es que la primera aplicación que hagamos no sea rentable. Sin embargo, buscando el nicho de mercado, haciendo una aplicación de calidad, y estudiando bien el modelo de negocio a aplicar, finalmente podríamos obtener un producto rentable».

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[*Drog}– Acerca de la adicción como idea científica obsoleta, y su relación con el drogamor

14-01-14

Carlos M. Padrón

El artículo que copio abajo ha sido para mí una joya de hallazgo.

El motivo es que resume todo lo que sobre el drogamor —al que en el referido artículo se le llama ‘enamoramiento’, ‘amor romántico’ o ‘amor pasional’— he escrito en esta sección y, en particular, se le endilga al enamoramiento la condición de droga, palabra de la que tomé el inicio DROG de ‘drogamor’.

Por tanto, aquí no voy a extenderme una vez más en los argumentos ya tratados, pero sí vale la pena hacer una lista de los que prueban los ya comprobados perniciosos y peligrosos efectos del drogamor.

  1. Su adicción es tan real como la causada por el alcohol, los opiáceos, la cocaína, las anfetaminas, el cannabis, la heroína y la nicotina
  2. Los hombres y mujeres borrachos de amor —léase drogamor— presentan todos los síntomas básicos de la adicción, como la motivación intensa para conseguir a su amado, algo no muy distinto de la fijación que tiene el adicto a una sustancia por conseguir su droga.
  3. Los enamorados apasionados —léase drogamorados— también distorsionan la realidad, cambian sus prioridades y sus hábitos diarios para acomodarse a su amado, experimentan cambios de personalidad, y a veces hacen cosas inapropiadas o arriesgadas para impresionar al amado.

Además, también se dice, pero en lenguaje científico, que todo eso es una trampa de la Naturaleza para llevar al apareamiento, pues, según Helen Fischer, el propósito de esta adicción —o sea, del drogamor fue «motivar a nuestros ancestros para que centraran su tiempo de apareamiento y su energía metabólica en una sola pareja en cada momento, iniciando así la formación de un vínculo de pareja para criar a los jóvenes (al menos durante su infancia) como un equipo».

A esa trampa, nuestra sociedad la llama ‘matrimonio’.

Y el último párrafo a destacar es el que dice, igualmente en términos científicos, lo que yo he dicho en lenguaje vulgo: que hay que educar acerca de los peligros del drogamor.

A este respecto dice Helen Fischer «Cuanto antes aceptemos lo que nos dice la neurociencia ( y utilicemos esta información para actualizar nuestro concepto de adicción), mejor nos comprenderemos a nosotros mismos y al resto de congéneres que disfrutan en el éxtasis y luchan contra el dolor de esta adicción natural, tremendamente poderosa y a menudo positiva que llamamos amor romántico —léase drogamor—.

Para terminar, destaco que la condición de ‘positivo’ que en el artículo se le da dos veces al drogamor, se debe a que, cuando se esfuma, en pocas, en muy pocas ocasiones, puede evolucionar, como también he dicho, hacia verdadero amor, lo cual constituye tal vez la parte más insidiosa y maligna de la trampa a que lleva porque permite que los drogamorados crean que su drogamor va a ser de los positivos, que será el amor de su vida, el eterno, el de ‘hasta que la muerte nos separe’.

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14/01/2014

Ideas científicas obsoletas. N° 5: Todas las adicciones son malas

Helen Fischer, bioantropóloga en la Universidad Rutgers, New Jersey, y autora de «¿Por qué él? ¿Por qué ella? Cómo encontrar el amor y mantenerlo».

«Si una idea no es absurda, no tiene ninguna esperanza», se cuenta que dijo Einstein una vez. Me gustaría ampliar la definición de adicción y jubilar la idea científica de que todas las adicciones son patológicas y dañinas.

Desde el comienzo del diagnóstico formal, hace más de 50 años, a la búsqueda compulsiva del juego, la comida y el sexo (recompensas no generadas por una sustancia) no se les ha considerado adicciones. Sólo el abuso del alcohol, los opiáceos, la cocaína, las anfetaminas, el cannabis, la heroína y la nicotina ha sido catalogados como adicciones.

Esta categorización descansa principalmente en el hecho de que las sustancias activan los «circuitos de recompensa» básicos del cerebro que están asociados con el anhelo y la obsesión, y producen conductas patológicas. Los psiquiatras trabajan dentro de este mundo de psicopatologías: aquello que es anormal y te pone enfermo.

Como antropóloga, me parecen limitados por este enfoque. Los científicos han demostrado que la comida, el sexo y las compulsiones del juego emplean muchos de los mismos circuitos neuronales que se activan con el abuso de sustancias narcóticas.

De hecho, la edición de 2013 del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Desórdenes Mentales ha reconocido por fin que al menos una forma del abuso de algo que no es una sustancia puede considerarse una adicción: el juego. El abuso del sexo y de la comida no se incluyeron, y tampoco el amor romántico. Yo propongo que la adicción del amor es tan real como cualquier otra, en términos de sus patrones de comportamiento y los mecanismos mentales. Además, suele ser una adicción positiva.

Los científicos y los profanos han contemplado durante mucho tiempo el amor romántico como algo sobrenatural, o como una invención social de los trovadores franceses del siglo XII. Las evidencias no sostienen estas ideas. Las canciones, poemas, historias, óperas, ballets, novelas, mitos y leyendas del amor, la magia del amor, los encantos del amor, los suicidios y homicidios por amor, en fin, los rastros del amor romántico, se encuentran en más de 200 sociedades y a lo largo de miles de años. En todo el mundo los hombres y las mujeres suspiran por amor, viven por amor, mueren de amor y matan por amor. El amor romántico, también conocido como amor pasional o «enamoramiento», se considera habitualmente un universal humano.

Además, los hombres y mujeres borrachos de amor presentan todos los síntomas básicos de la adicción. Sobre todo, el enamorado está concentrado en su droga: el objeto de su amor. Piensa obsesivamente en él o en ella (pensamiento intrusivo) y a menudo le llaman, escriben o visitan para mantener el contacto.

En esta experiencia es primordial la motivación intensa para conseguir a su amado, algo no muy distinto de la fijación que tiene el adicto a una sustancia por conseguir su droga. Los enamorados apasionados también distorsionan la realidad, cambian sus prioridades y sus hábitos diarios para acomodarse a su amado, experimentan cambios de personalidad (alteraciones del amor) y a veces hacen cosas inapropiadas o arriesgadas para impresionar al amado.

Muchos están dispuestos a sacrificarse e incluso a morir por él. El enamorado anhela la unión física y emocional con el amado (dependencia). Y, al igual que el adicto que sufre cuando no puede obtener su droga, el amante sufre cuando se ve apartado del amado (síndrome de abstinencia). La adversidad y las barreras sociales incluso llegan a acentuar este anhelo (atracción de la frustración).

De hecho, los enamorados expresan los cuatro rasgos básicos de la adicción: el anhelo, la tolerancia, el síndrome de abstinencia, y la recaída. Sienten un «brote» de excitación cuando están con su amado (intoxicación). Cuando se establece el nivel de tolerancia, el enamorado busca interactuar más y más con el amado (intensificación). Si el objeto amado rompe la relación, el enamorado experimenta señales de síndrome de abstinencia, que incluyen la protesta, los arrebatos de llanto, la somnolencia, la angustia, el insomnio o el hiperinsomnio, la pérdida de apetito o los atracones de comida, la irritabilidad y la soledad.

Los enamorados, como los adictos, también suelen llegar a extremos, y a menudo hacen cosas degradantes o físicamente peligrosas para recuperar al amado. Y los enamorados recaen de la misma manera en que lo hacen los drogadictos: mucho después de que la relación se ha terminado, ciertos acontecimientos, personas, lugares, canciones y otras pistas externas asociadas con la persona que les abandonó, pueden desencadenar recuerdos y anhelos renovados.

De los muchos indicios que hay de que el amor romántico es una adicción, quizás ninguno sea más convincente que los datos cada vez mayores que aporta la neurociencia.

A través de los escáneres cerebrales (la resonancia magnética funcional), varios científicos han demostrado que las sensaciones del amor romántico implican a regiones del «sistema de recompensa» del cerebro, específicamente los circuitos de la dopamina relacionados con la energía, la concentración, la motivación, el éxtasis, la desesperación y el anhelo, incluyendo regiones primarias que están asociadas con las adicciones a sustancias o a cosas que no lo son.

De hecho, nuestro grupo ha localizado actividad en el núcleo accumbens (la parte central del cerebro que está relacionada con todas las adicciones) en todos los enamorados rechazados. Además, algunos de los resultados aún no publicados sugieren correlaciones entre la actividad del núcleo accumbens y las sensaciones de pasión romántica experimentadas por amantes que se enamoraron feliz e intensamente.

El Premio Nobel Eric Kandel dijo hace poco: «Los estudios del cerebro nos dirán en última instancia en qué consiste ser humano». Sabiendo lo que sabemos del cerebro, mi compañera de escáneres cerebrales, Lucy Brown, ha cocluido que el amor romántico es una adicción natural, y yo he sostenido que esta adicción natural evolucionó de antepasados mamíferos hace unos 4,4 millones de años, entre los primeros homínidos, a la vez que la evolución de la monogamia serial y social: un hito en la Humanidad.

Su propósito: motivar a nuestros ancestros para que centraran su tiempo de apareamiento y su energía metabólica en una sola pareja en cada momento, iniciando así la formación de un vínculo de pareja para criar a los jóvenes (al menos durante su infancia) como un equipo.

Cuanto antes aceptemos lo que nos dice la neurociencia ( y utilicemos esta información para actualizar nuestro concepto de adicción), mejor nos comprenderemos a nosotros mismos y al resto de congéneres que disfrutan en el éxtasis y luchan contra el dolor de esta adicción natural, tremendamente poderosa y a menudo positiva que llamamos amor romántico.

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