[ElPaso}> Personas y personajes. 1942. Familia Capote Pino y Capote Cámara

  • Cuándo: 1942
  • Motivo: Recuerdo familiar
  • Dónde: Plaza Nueva

1940. Familia Capote Pino y Cámara

De izquierda a derecha.

  • Fila trasera:  1. Antonio Pino Pérez †;  2. Amparo Capote Lorenzo †;  3. Pedro Capote Lorenzo †;  4. Niña Pilar Capote Cámara;  5. Carmen Cámara Sanjuán †;  6. Niño Pedro Capote Cámara;  7. Perfil de Juan Capote Lorenzo †;  8. María Luisa Pino Pérez;  9. Niño Tomás María Capote Pino;  10. Tomás Capote Lorenzo †;  11. Luis Capote Pino †.
  • Fila delantera:  1. Niña María Lourdes Pino Capote;  2. Niño Juan Antonio Pino Capote;  3. Pedro Capote Gutiérrez †;  4. Juana Lorenzo Vergara †

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto cortesía de Juan Antonio Pino Capote

[ElPaso}> Personas y personajes. 2018. Beatriz, Teresa, Bero, Blanca y Pili…

  • Cuándo: Agosto de 2018
  • Motivo: Fiestas de la Virgen del Pino
  • Dónde: Parquecito de El Paso cerca del centro de información

2018. Beatriz, Teresa, Bero...

De izquierda de derecha.

  • En pie: 1. Beatriz Padrón Perera (prima segunda mía); 2. Teresa Perera Rodríguez (prima tercera mía); 3. Gilberto Cruz Calero † (Bero)
  • Sentadas, y en segundo plano: 1. Blanca Cruz Calero; 2. María del Pilar Simón Martín (Pili Simón, prima segunda mía)

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto cortesía de Roberto Perera Díaz

[FP}— Nos ha dejado otro para mí muy querido amigo: Gilberto Cruz Calero (q.e.p.d.)

19-12-2022

Carlos M. Padrón

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Falleció a las 12 de anoche en el Hospital General de La Palma víctima de un repentino derrame cerebral contra el que nada pudo hacerse.

Aunque su nombre era Gilberto, lo llamábamos Bero. Según él me explicó, cuando era pequeño le preguntaban cómo se llamaba, y contestaba que Gilbero. De ahí —y por economía verbal, supongo— se pasó a Bero. Para más señas, se añadía Carracote, que es el apodo dado a su familia desde generaciones anteriores.

Hemos sido amigos desde que yo tenía 12 años, y a partir de ahí cultivamos nuestra amistad y proximidad cada vez que tuvimos oportunidad, siendo la más destacada lo que vivimos según conté en “Agonía en La Caldera: 50° aniversario de una excursión que pudo ser mortal”, una aventura que, porque estuvo a punto de causarnos la muerte, fundamentó nuestra amistad por el resto de nuestras vidas.

Como logramos escapar con bien de este evento, cada vez que pudimos, los cuatro amigos que lo vivimos nos reuníamos en la fecha aniversario para celebrar que aún respirábamos. Con la marcha de Bero, ya quedamos sólo tres.

clip_image0022009. La Cumbrecita. Celebración del 53 aniversario. De derecha a izquierda: Wifredo, Lelo, Bero y yo.

Cuando después él se fue a Tenerife a sus estudios de aparejador y yo ya trabajaba allí, seguimos con lo nuestro. Y estando yo ya en Venezuela, cada vez que tuve oportunidad me acerqué a Canarias y muchas de esas veces fue Bero quien me recogía (o nos recogía, si yo llegaba acompañado) en el aeropuerto y luego me/nos paseaba por Tenerife para que yo hiciera visitas que necesitaba hacer o a conocer lugares no visitados antes. La vuelta a la isla fue algo bastante frecuente.

En la mayoría de nuestros encuentros, tanto en Tenerife como en La Palma, íbamos a “pagar una promesa”, que es el nombre que él jocosamente daba a ir a comer con amigos a un restaurante, pues con su buen humor de siempre le buscaba el lado chistoso a todo.

La foto que sigue es de junio de 1969 cuando desde Caracas vine a El Paso por la gravedad de mi padre, que murió el 24 de ese mes. Bero había venido desde Tenerife por la fiesta del Sagrado.

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Dos veces (1980 y 2001 y siempre un noviembre) estuvo en Venezuela, donde aún tiene familia, y las dos veces estuvo en mi casa. En la visita de 1980 nos tomamos en mi casa esta foto:

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Y en la de 2001 pude devolverle el favor de recogidas y llevadas al aeropuerto. Además, vino a mi casa el día 07 de ese mes y me hizo el honor de quedarse esa noche.

Aunque a nuestras edades la muerte nos golpea cada vez con mayor frecuencia, cada golpe nos duele, y éste ha dolido a muchos, pues Bero tenía muchos amigos que hoy estamos de luto.

Vaya desde aquí nuestro pésame para toda su familia, tanto la de aquí como la de Venezuela, que hoy lloran una muerte inesperada.

Que descanses en paz, querido amigo Bero.

[Canarias}> ‘EL FAUSTO’, una espina clavada en el corazón de Tazacorte / Manuel Tauroni Padrón

‘EL FAUSTO’, una espina clavada en el corazón de Tazacorte

Es el relato más conciso que acerca de este trágico suceso he encontrado. Para ver el vídeo, clicar AQUÍ.

Cortesía de Juan Antonio Pino Capote

Artículo relacionado:

[ElPaso}— El misterio nunca resuelto del barco fantasma ‘El Fausto’, el ‘Expediente X’ de la Marina española

[Opino}> Acerca de la vida y la muerte. Dos bebés reflexionan sobre el más allá

01-12-2022

Carlos M. Padrón

Este excelente cuento se atribuye a diferentes autores —unos dicen que un escritor húngaro, y otros que el psicólogo y escritor francés Jacques Salomé— pero todos han conservado su esencia. Es una metáfora que me he permitido componer según un par de versiones y que deja mucho que pensar, sobre todo para quienes están convencidos de que con la muerte termina todo.

¡Chapeau para quienquiera que sea el autor!

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Dos bebés reflexionan sobre el más allá

Dos bebés gemelos que dialogan en el vientre de la madre es un cuento, pero su conversación es una preciosa metáfora que invita a reflexionar sobre la vida presente y la del más allá.

Lo cierto es que vivimos en un mundo del que somos incapaces de percibir lo que nuestros sentidos no son capaces de observar. Sin embargo, como seres humanos disponemos de habilidades especiales que nos permiten intuir otras realidades.

En cualquier caso, percibamos o no más allá de nuestra realidad vital, somos capaces de sentir que la vida terrenal transciende nuestra identidad material. Lo podemos pensar y debatir, pero la duda siempre está en el aire. Dejar que la mente se adentre en el vacío nos deja siempre un buen sabor.

La muerte puede no ser más que salir del útero materno que nos ha dado vida. La vida puede no ser más que crecer para prepararnos para una existencia diferente, por ejemplo, como parte la Unidad.

El cuento que sigue tiene una función simbólica importante. Una forma esencial para que podamos reconciliarnos con nuestra existencia que a veces nos parece incomprensible. Adentrarse en la ficción que ofrecen los cuentos nos permite acceder a nuevas formas de saborear otras realidades quizás de tintes cuánticos.

El cuento de los dos bebés gemelos que discuten en el vientre de la madre

En este cuento, el autor, utilizando el diálogo de dos bebés, nos conecta con la inmensidad del conocimiento universal al que cada uno de nosotros participa sin saber.

En el vientre de una madre había dos bebés. Uno le preguntó al otro:

—¿Crees en la vida después del parto?

El otro respondió:

—Por supuesto. Tiene que haber algo después del parto. Es obvio que la vida después del parto existe. Estamos aquí para fortalecernos y prepararnos para lo que nos espera más allá.

Dijo el primero:

—Tonterías. ¿Qué clase de vida sería ésa? todo esto es una locura. ¡No hay nada después del parto! ¿Cómo imaginar una vida fuera del útero?

El segundo dijo:

— No lo sé, pero habrá más luz que aquí. Tal vez podamos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez tendremos otros sentidos que no podemos entender ahora. Dicen que hay mucha luz, mucha alegría y emociones, miles de cosas por vivir…

El primero dijo:

—Esto es absurdo. El cordón umbilical nos proporciona nutrición y todo lo que necesitamos. Tenemos nuestro cordón umbilical y eso es lo que nos alimenta. Todos los bebés lo saben. ¡Ninguno come por la boca! Y, por supuesto, nunca ha habido un testimonio de esta otra vida… Para mí, todas éstas son historias de personas ingenuas. La vida simplemente termina en el parto. Así es, hay que aceptarlo.

El segundo insistió:

—Bueno, supongo que hay algo, y tal vez sea diferente de lo que es aquí. Tal vez ya no necesitemos este tubo físico. Cierto que no sé exactamente cómo será esta vida postparto, y no podría demostrarte nada.

El primero cuestionó:

—Tonterías y, además, si realmente hay vida después del parto, entonces ¿por qué nadie ha vuelto de allí?

—Bueno, no sé, dijo el segundo, pero seguramente encontraremos a Madre y ella nos cuidará.

El primero respondió:

—¿Madre? ¿Realmente crees en Madre? ¡Esto es ridículo! Si Madre existe, entonces ¿dónde está ahora?

El segundo dijo:

—Ella está a nuestro alrededor. Estamos rodeados por ella. Somos de ella. Vivimos en ella. Sin ella, este mundo no sería y no podría existir. Existimos gracias a Madre que nos da vida, y es gracias a ella que vivimos. Sin ella, no estaríamos aquí.

Dijo el primero:

—Bueno, ¡esto es absurdo! Nunca he visto a ninguna Madre, así que es obvio que ella no existe.

A lo que el segundo respondió:

— No estoy de acuerdo; ése es tu punto de vista. A veces, cuando estás en silencio, si te concentras y realmente escuchas, podrás entender su presencia y escuchar su voz amorosa. No me dirás que no sientes cuando acaricia nuestro mundo. Estoy seguro de que nuestra vida real comenzará después del parto…

Fuentes

Cortesía de Eva Matute

[Opino}> Atropellos de este mes contra el idioma y la lógica

30-11-2022

Carlos M. Padrón

Los seis que he encontrado este noviembre.

1. Diseñan un nanofármaco para pacientes con cáncer de colon avanzado a partir de semillas de tártago

Según esto, el cáncer de colon surgió a partir de semillas de tártago. Mejor habría sido “A partir de semillas de tártago diseñan un nanofármaco para pacientes con cáncer de colon avanzado”.

2. ¿Eres demisexual? ¿Demi qué? Se trata de una forma de afrontar la sexualidad poco conocida

Como lo poco conocido no es la sexualidad, sino la forma de afrontarla, mejor habría sido “Se trata de una forma poco conocida de afrontar la sexualidad”.

3. Muchos colocan buena parte del desempeño mediocre del partido en las legislativas sobre sus hombros

Por lo visto, hay “legislativas sobre humanos”, algo nuevo en la política española. Mejor habría sido “Muchos colocan sobre sus hombros buena parte del desempeño mediocre del partido en las legislativas”.

4. Cosas que nunca deberías decir a alguien importante por mensaje de texto

Vaya, pues sí, hay personas importantes por mensaje de texto y otras que no lo son. Mejor habría sido “Cosas que nunca deberías decir por mensaje de texto a alguien importante”

5. Describen la historia de la alimentación prehistórica a través del sarro dental

Una novedad: hay alimentación prehistórica a través del sarro dental. Mejor habría sido “A través del sarro dental describen la historia de la alimentación prehistórica”.

6. Los españoles, entre los padres más protectores con sus hijos del mundo

Si hay españoles con hijos del mundo, debe haber otros que tienen hijos que no son del mundo. Mejor habría sido “Entre los padres del mundo son los españoles los más protectores con sus hijos”.

[Drog}> Amor romántico: qué es y por qué existe, según la Ciencia

Del artículo cuyo titular-enlace (link) copio abajo, vale destacar dos afirmaciones:

  1. Que las sensaciones relacionadas con el amor (drogamor) son siempre intensas como una adicción
  2. Que el amor romántico (al que llamo drogarmor) actúa de manera diferente en mujeres y hombres, lo cual explica muy bien este artículo:

La ley de Briffault. “Los hombres valoran el amor; las mujeres aman el valor. Los hombres creen en el amor como algo en sí mismo; las mujeres aman de forma oportunista”

Amor romántico: qué es y por qué existe, según la Ciencia

Se han descrito más de 60 genes asociados a ciertas características del amor romántico, docenas de regiones cerebrales implicadas, hormonas y factores endocrinos como la dopamina o la serotonina

[ElPaso}> Personas y personajes. 2019. Lelo y dos amigos

  • Dónde: Av. Islas Canarias, delante del estacionamiento del Hiperdino, en el sarcásticamente llamado “Corredor de la muerte”
  • Motivo: Una de las tantas reuniones, casi diarias, entre amigos coetáneos jubilados

2022. Lelo yo dos amigos

De izquierda a derecha:  1. Pedro García Pino;  2. Ángel Díaz Pino (Lelo);  3. Antonio XX (Antonio Pimpino)

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto, cortesía de Roberto Perera Díaz

[Opino}> El clasismo de los acentos, causa de desprecio a los canarios / Verónica Pavés

07-11-2022

Carlos M. Padrón

La glotofobia* la sufrí en carne propia cuando viví en Madrid mientras estuve asignado a IBM de España.

Allí supe que, para algunos peninsulares que tuvieron o tenían contacto conmigo, yo era sudaca, y uno de ellos llegó al extremo de, cuando su jefe le hizo notar, en mi presencia, que yo no era sudaca, sino canario, me miró de soslayo y dijo “Tanto monta”.

El jefe de quien así se expresó de mí —y que, al menos sobre el papel, era jefe mío también—, se limitó a sonreír, lo que fue señal de que él opinaba igual.

Eso, en cualquier IBM del otro lado del charco (por mi trabajo tuve trato con todas) habría sido motivo de despido de haberlo yo denunciado. Y despido tanto para quien dijo lo de “tanto monta” como de su jefe.

Pero, por lo visto, para muchos de IBM-Madrid (no quiero decir IBM-España porque en otros lugares, como Galicia, me trataron a lo grande porque yo veía de Venezuela) era algo tan cierto que no resultaba punible.

Si los que quieren imponer una forma de hablar toman en cuenta las mayorías, no deberían olvidar que la forma de hablar de Canarias, de la que destacan el tan denostado seseo, es básicamente la de Hispanoamérica, o sea, la de un total de 428 millones de personas (426 millones de allá más 2 millones de Canarias) contra 45 millones de España (47, menos los 2 de Canarias), pero como el castizo no se habla en toda la Península, resulta que en España, como se dice en al artículo que copio abajo, no sólo somos los canarios los que sufrimos glotofobia.

Desde mis tiempos viviendo en Canarias antes de irme a Venezuela, el acento y tono castizos, por muchos llamado godo, caía muy mal por lo fonéticamente agresivo, prepotente y despectivo, y de ahí que ahora el doblaje a castizo en películas y series de televisión que pasan en España me parezca vergonzoso, ridículo e irrespetuoso.

Por esto recurro a poner audio en inglés y subtítulos en español de Hispanoamérica, pues cuando no es éste el que está disponible, sino el español que llaman europeo (o sea, el castizo), las traducciones llegan a ser lo que dije: vergonzosas, ridículas e irrespetuosas, pues adulteran a placer lo que en realidad se haya dicho.

En particular se ensañan con el universal ‘OK’ que traducen como ‘vale’ aunque hasta en material de origen tan lejano como China, Japón, Centroeuropa, Rusia, etc. traduzcan ‘OK’.

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06-11-2022

Verónica Pavés

Los canarios son víctimas de la glotofobia, una discriminación lingüística arraigada en España que les penaliza a la hora de encontrar trabajo, alquilar un piso e incluso, desarrollar su personalidad

«Buscamos niños entre 10 y 12 años residentes en Canarias que puedan actuar con acento neutro». Este anuncio real para un casting audiovisual que se publicó hace apenas unas semanas en las Islas esconde entre sus líneas una de las mayores discriminaciones a la que se enfrentan los canarios a lo largo de su vida: ser menospreciados por su acento.

No es un hecho aislado. El seseo, las haches aspiradas o el uso del «ustedes» no concuerda con las leyes establecidas para hacer «un buen uso del español».

Canarias se encuentra en la lista de Comunidades autónomas más perjudicadas por la glotofobia, un fenómeno con raíces clasistas y xenófobas arraigado y aceptado que penaliza a la hora de encontrar trabajo, alquilar un piso e, incluso, desarrollar su personalidad y arraigo hacia su tierra.

El término fue acuñado por primera vez en 2016 por el lingüista Philippe Blanchet. El francés fue el primero en percatarse de que las burlas y estereotipos asociados a los distintos acentos utilizados en su país estaban siendo utilizados para justificar actitudes discriminatorias.

«En su primer estudio comprobó que las personas que mostraban un acento más africano tenían dificultades para acceder a una vivienda, pues muchos propietarios les negaban el alquiler directamente oyendo su voz por teléfono», explica Susana Rodríguez Barcia, lingüista de la Universidad de Vigo.

Aunque este ejemplo parezca desorbitado y lejano, tampoco es inusual en España. «Hay muchas personas que jamás contratarían a un canario por hablar como lo hacen, y esto ocurre incluso en las propias Islas», advierte Antonio Martín Piñero, lingüista de la Universidad de La Laguna (ULL), que acaba de terminar un trabajo de fin de máster en el que evalúa este fenómeno.

El investigador llevó a cabo una encuesta en la que buscaba entender cómo se juzgaba a las personas en relación al lugar en el que vivían. «Cuando fui a evaluar los resultados encontré verdaderas barbaridades», resume Martín.

Las respuestas más suaves relacionaban al canario con la fiesta, el humor o el sexo. Otros tenían muy claro que los canarios eran «perezosos» y «aplatanados». Son muchos canarios los que viven a diario a la sombra de estos juicios de valor, especialmente cuando viajan fuera de las Islas.

En ciudades con Madrid o Barcelona, no es raro encontrarse con comentarios discriminatorios que pueden tener relación con el origen canario (llamándoles africanos, de forma vejatoria), hasta aquéllos en relación con su acento natal, siendo el más común un: «no te entiendo». La mayoría, sin embargo, lo ignora o lo asume.

Pero la discriminación no acaba con los estereotipos o las bromas de mal gusto; la glotofobia permea en muchos otros ámbitos de la vida, incluso dentro de la propia Comunidad.
«Un residente en Canarias llegó a contestar que jamás contratarían a un canario», explica Martín, que asegura que, en este caso, la exclusión tampoco tenía que ver con la edad: «quien respondió así apenas tenía 30 años».
Rodríguez rememora el caso de una conocida cercana que vivió durante cinco años, por trabajo, en Gran Canaria con sus dos niñas pequeñas. «Cuando regresó a Galicia criticaba continuamente a sus hijas, decía que se habían vuelto unas garrulas por el acento canario que habían adquirido», recuerda la lingüista.

Los orígenes de la glotofobia

Los expertos consideran que los orígenes de esta discriminación están en la política centralista del país. Y es que, el hecho de que la mayor parte de las instituciones se encuentren en Madrid, ha permitido que se incentive «un uso correcto de la lengua» en detrimento de todas el resto de variantes, especialmente las del sur.

«Se ha establecido un estándar en el uso de la lengua que se asemeja a cómo se expresan en el centro y el norte de España, como el de Castilla-La Mancha, pero ni siquiera es igual», resalta Martín.

El conjunto de normas ha acabado originando «la fantasía» del acento neutro, un término con el que durante años se ha justificado un conjunto de normas para discernir entre un buen hablante —asociado a una persona culta— y quien no lo hace de manera correcta —usualmente una persona en riesgo de exclusión o con menos acceso a la educación y la cultura—.

Estas reglas de estilo, sin embargo, tampoco son la panacea, pues acaban primando la pronunciación exquisita de todas las sílabas sin errores, por encima de la propia eficacia del acto comunicativo.

Esta concepción del «buen español» se remonta a los orígenes de la Real Academia Española (RAE). Sin embargo, ha sido en la última década cuando la Academia española ha editado obras normativas tales como “El buen uso del español” (2013) o el “Libro de estilo de la lengua española” (2018), donde proponen normas para «exponer pautas de lectura que se ajustan a la pronunciación correcta» u «observaciones y consejos de norma con el fin de advertir al lector de frecuentes peligros de incorrección».

Más allá de la utilidad de estos libros, su mera existencia parece ahondar en el razonamiento de que sólo existe un español correcto, y que el resto de formas de habla son erróneas. «Este tipo de manuales lo que hacen es alimentar la glotofobia», resalta Rodríguez.

Martín Piñero va más allá y critica el papel de la RAE durante las últimas décadas. «Faltan lingüistas y sobran académicos», afirma, puntualizando que el trabajo de una Academia debe ser velar por describir el lenguaje, y no marcar una norma de su buen uso.

Y es que, hasta hace poco, la RAE consideraba el seseo una «deglución del lenguaje». Aunque la definición ha cambiado y muchos conceptos se actualizan, el investigador insiste en que desde la institución «no hay un discurso contrario» al que ha estado presente las últimas décadas y que ayude a acabar con la discriminación.

«Un buen uso de la lengua es conseguir un objetivo comunicativo, no ajustarse a unas normas», concreta Rodríguez. Ambos reflexionan sobre el lenguaje inclusivo, que hoy en día no está admitido por la RAE, pero que muchas personas en España utilizan.

«Estamos sometidos a lo que se admite y a lo que no», sentencia. Asimismo, ambos hacen hincapié en que el buen trabajo que se realiza desde la Academia Canaria de la Lengua es esencial para romper con estas exclusiones.

Años después de que diera comienzo esta silenciosa campaña para inculcar el «buen español» en el ámbito educativo, los telediarios, los documentales, la ficción, el doblaje y la política, en España se ha normalizado el juicio a quien no siga a pie juntillas estas normas.

«Esta fiscalización, que dura las 24 horas del día, es terrible porque no contribuye a que la gente coja soltura en determinados contextos, por tanto, va en contra de la seguridad lingüística», critica Rodríguez.

Los canarios se han convertido así en víctimas de una culpabilización continua por el modo que tienen de expresarse. Pero no es la única. Este rechazo soterrado hacia los acentos diferentes también afecta a otras comunidades autónomas, como Andalucía, Murcia y Galicia, así como al resto de regiones hispanohablantes de Latinoamérica.

Así nacen algunos estereotipos asociados al acento de cada lugar, como que el murciano es «feo», el andaluz es «gracioso» o el canario es «sensual». Unos prejuicios que, a su vez, les invalidan a la hora de aspirar a ser «cultos».

«Toda la parte que no se considera norteña o meridional tiene más prejuicios asociados como la desidia, la pereza o un menor acceso a la cultura», destaca Rodríguez, que insiste en que es «un prejuicio absoluto». La experta lo relaciona, además, con la pobreza.

Las zonas más discriminadas

No en vano las áreas más discriminadas con la glotofobia coinciden con las sur de España y Canarias, donde tradicionalmente las tasas de analfabetismo han sido más altas que la media, el acceso a la cultura ha estado más limitado que en otros lugares de España, y la mayor parte de la población vivía bajo el umbral de la pobreza.

«La glotofobia tiene relación con la aporafobia (fobia a la pobreza) que aparta a las personas que no cumplen mis expectativas sociales», relata. En resumen, se trata de «una forma de clasismo lingüístico o elitismo, asociado al nivel sociocultural y económico», como incide Rodríguez.

La fórmula para encajar en aquellos lugares —sobre todo en el centro y norte de España— donde la glotofobia está presente puede provocar una pérdida paulatina de la propia identidad.

«Son muchos los canarios que al viajar a la Península acaban cambiando su acento», señala Martín. Se trata, como explica Susana Rodríguez, de «crear un personaje» para ser aceptados en un ambiente que resulta poco agradable, pero que a la larga ese cambio resulta poco convincente e irreal. Además, no hace más que incrementar el complejo de los canarios con respecto a su acento.

La glotofobia no sólo proviene del ámbito social. Es común que cualquier canario se encuentre desde pequeño con una batería de estímulos que le animan a «hablar bien», pero que acaban teniendo efectos colaterales. Entre ellos, avergonzarse de su forma de hablar. Todo comienza en el ámbito educativo.

«Ya no es sólo que la mayoría de canarios sepa mejor el linaje de los Reyes Católicos que lo que ocurrió en su tierra durante la conquista española; es que ni siquiera los libros de texto tienen en cuenta las singularidades del habla canaria», resalta Martín.

Se refiere, por ejemplo, al hecho de que ningún libro de Lengua Castellana utilizado en los centros educativos de Canarias contemple la acepción de la segunda persona del plural, ustedes, en los textos que se leen a diario en clases.

Merma de la autoestima

La falta de representatividad de las singularidades del habla canaria en la televisión, el cine y la literatura, así como en los puestos directivos o de autoridad, también genera una merma de la autoestima que comienza en la infancia y se va a haciendo cada vez más.

Algunos lo muestran tratando de matizar o, incluso esconder, su acento cuando viajan fuera de Canarias; otros simplemente dejan de expresar sus opiniones en auditorios en los que creen que no serán aceptados por su acento.

«Hay millones de personas que dicen ‘haiga’, y si se les dices que hablan mal o feo es probable que intenten no hablar más», explica el investigador, que destaca que estos juicios «son capaces de silenciar ciertos discursos de forma implícita».

A estos policías de la lengua se les denomina «hablistas». «Son quienes corrigen continuamente a quien, a su juicio, lo hace mal», explica Rodríguez. Esta fiscalización de las prácticas comunicativas es uno de los motivos por los que estos «constructos artificiales» se mantienen en pie.

Los lingüistas defienden la necesidad de romper estos estigmas acabando con la misma concepción del español único. «Tenemos muchas variedades distintas de español, y es hora de que emancipemos las lenguas», insiste Rodríguez.

El principio del fin de la glotofobia empezará cuando el venezolano, el andaluz, el murciano y el canario se definan de manera autónoma para ganar «independencia intelectual».

Fuente

(*) La glotofobia se trata de penalizar un acento, mostrar un rechazo hacia el mismo o discriminarlo con un interés elitista. Es decir, la xenofobia del acento, ya que todos, por el simple hecho de haber nacido en un entorno, tenemos un acento.

Cortesía de Juan Antonio Pino Capote