[El Paso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: La Caldera de Taburiente

LA CALDERA DE TABURIENTE

                       La Belleza es esencia de Dios mismo.

Cuando del caos de la nada, un día
surgieron con sus galas eternales,
los mundos que con leyes inmutables,
están dispersos en la esfera umbría;
cuando el Orbe en su rítmica armonía
presentó sus bellezas irradiables,
arcanos para el hombre inescrutables,
do se estrella su ardiente fantasía;
contempla el Hacedor la Creación,
y entonces, descendiendo desde el Cielo,
difunde las grandezas de mi suelo,
y pone por corona a mi peñón,
la patria de aquel rey noble y valiente:
¡La Caldera, sin par, de Taburiente!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Conflagración Mundial

CONFLAGRACIÓN MUNDIAL

Surgió la guerra europea
que tantos profetizaron;
los imperios se lanzaron
con denuedo a la pelea,
llevando la vil idea
de inmolar a sus hermanos.
Y cual tigres inhumanos,
de la guerra en el fragor,
llenan al mundo de horror
y maldice a los tiranos.

Guerra a muerte, en loco anhelo,
declaró el imperialismo
v luchó con barbarismo
y vesánico desvelo;
y ¡guerra! sonó en el suelo
fabril de ilustre nación,
y cuando vencidos son
sus hijos nobles y buenos,
a las hordas pone frenos,
junta, la pálida Albión.

Batalló la tropa inglesa
con valor y bizarría;
bregó con toda energía
la república francesa.
Rusia asociada a la empresa,
Italia, Estados Unidos
y aliados que decididos,
cuentan hombres por millones,
combaten con mil legiones…
¡Los germanos son vencidos!

De asombro se llenó el mundo
Y de uno en otro confín,
de guerra sonó el clarín
con voz de odio el más profundo.
Hubo lucha sin segundo,
guerra salvaje y cruel,
de exterminio, sin cuartel,
de aniquilamiento y duelo.
¡Se tiñó de sangre el suelo!
¡Fue el reinado de Luzbel!

Mas no bastaba la tierra
para tan atroz locura;
también se llevó a la altura
el negro horror de la guerra.
Surge el fiero avión que aterra
y causa pena y espanto;
y cuando se calma el llanto
de las urbes desoladas,
ven sus penas aumentadas
con otro nuevo quebranto.

De los mares al abismo
bajan monstruos acerados,
los submarinos llamados,
un germano mecanismo.
Y en el loco paroxismo
de la destrucción impía,
no dejan un solo día
sin destrozar buques ciento…
¡Periodo de gran tormento,
desesperante agonía!

¡Oh, cuántas inteligencias
en la guerra sucumbieron
que de Europa gloria fueron
en las Artes y las Ciencias!
¡Oh, irresponsables conciencias
las que el conflicto iniciaron,
pues por su causa expiraron
millones de criaturas
que al ir a sus sepulturas
maldiciones les lanzaron.

¡Maldita, maldita guerra!
decían también las mujeres
y los niños, esos seres
que encanto son de la Tierra.
¡Maldita causa que aterra
a los tímidos mortales!
¡Oh, malditos ideales!
¡Oh, malditas ilusiones
de someter las naciones
a los cetros imperiales!

A históricos monumentos
que el mundo pudo admirar,
han venido a sepultar
los destructores inventos,
¡sólo por los sentimientos
de un soberbio imperialismo!
¿No sabe ese pueblo mismo
que otras edades vendrían,
que a esas fechas llamarían
«épocas del barbarismo»?

Imperios que sucumbieron
con mortales exterminios,
reducidos sus dominios
por sus adversarios vieron.
Vencer la Entente creyeron
y del mundo ser los dueños
y, tras frustrados empeños,
hoy ven en su decadencia
que fue error de una creencia
engendrada en sus ensueños.

«Fue una guerra mercantil»,
exclama la Humanidad.
«Es guerra de libertad»,
predicó el genio viril.
Y entre tanto el pueblo hostil,
cuna del imperialismo,
se escuda en raro civismo
e invoca ferviente a Dios,
¡como si Éste fuera en pos
de tan grande barbarismo!

Es el recuerdo fatal,
en los ámbitos del mundo,
de esa guerra que iracundo
maldice todo mortal.
De Europa el pueblo brutal
que, por vencer o morir,
quiso airado recurrir
a la hazaña infamatoria,
por sus hechos, en la Historia
siempre le han de maldecir.

Las naciones que vencieron,
al fin, ¿qué es lo que han ganado?
¡Nada, cuando es comparado
con lo mucho que perdieron!
¡Cuántos hombres perecieron
después do tanto bregar!
¿Cómo es posible apreciar
de tantos hombres la muerte?
Aunque es grande, ¡triste suerte
la gloria del pelear!

¿Es que no tienen talentos
las naciones poderosas,
que solucionen las cosas
por otros procedimientos?
¡Hay que aplicar los inventos
de destrucción en campaña,
para así, con cierta maña,
sus dominios extender!
¡Qué dicha sentí yo al ver
neutral a mi noble España!

Aún se escucha en triste son
la campana funeral,
la plegaria maternal
pidiendo a Dios compasión.
Los ayes del corazón
que el fuerte enemigo hiere,
y sólo en el campo muere
lleno de pena y dolor.
¡Son tristes notas de amor!
¡son himnos de miserere!

Son efectos de la suerte,
consecuencias de la guerra;
son las ayes que en la Tierra
hace producir la muerte.
Son suspiros al que, inerte,
es pasto de los gusanos,
muerto por locos hermanos
sin conciencia, sin criterio;
ecos son de un cementerio
de recónditos arcanos.

¿Por qué en vez de los cañones
no esgrimen (¡sueño dorado!)
la pluma, el mazo, el arado,
como fuertes campeones?
¿Por qué en vez de las pasiones
por do van a la matanza,
no llegan a la balanza
de la gran fraternidad?
¡La de la Caridad
es del mundo la esperanza!

Surgió en Europa la guerra
por las más cultas naciones;
sus tristes evoluciones
ensangrentaron la Tierra.
Surgió el conflicto que encierra
la hecatombe más notoria
que recuerda la memoria
y sentir pueden los pechos.
¡La que manchó con sus hechos
las páginas de la Historia!

[*ElPaso}– Fiesta del Sagrado 2011

Carlos M. Padrón

Como cada año, y desde hace muchos de ellos, el domingo de la semana posterior a Corpus Christi se celebra la fiesta en honor del Sagrado Corazón de Jesús, o Fiesta del Sagrado, como se la llama popularmente.

Este año se celebró el pasado domingo, día 03/07/2011.

Acerca de tal fiesta puse en este blog posts correspondientes a las del año 2006 (Post 1 y Post 2), año 2007, año 2009 y año 2010.

De la de este año 2011 ya María del Carmen (Marycarmen) Taño Padrón —mi corresponsal fija para este evento— me hizo llegar las fotos que incluyo, y otra corresponsal. Lucy de Armas Padrón, me hizo llegar los enlaces a varios vídeos. Muchas gracias a ambas.

En los posts anteriores, de los que arriba ya di los enlaces, he incluido bastantes detalles acerca de los enrames que desde 1916 hace para esta fiesta la gente de El Paso, así que en éste me limitaré a incluir las fotos de algunos enrames de cada barrio, mencionando éstos por orden alfabético.

Primero, una foto de la imagen del Sagrado tomada en plena procesión.

Y ahora, los barrios.

EL BARRIAL

Me dice Marycarmen que el aporte de este barrio fue pobre porque los enrames los hacen sólo personas ya mayores.

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CAMINO VIEJO

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FÁTIMA

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LA ROSA

 

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PASO DE ABAJO

Como los enrames terminan en la madrugada del domingo, esta foto fue tomada durante la noche del sábado 2 ó en la  madrugada del domingo 3.

Algunos enrames alusivos a las Siete Palabras.

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TENERRA

Creo que lo que aquí se anuncia es una buena idea,… siempre que el público colabore.

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Aquí, los enlaces a los vídeos. Es recomendable verlos por orden.

  1. El Paso – Fiesta del Sagrado 2011 (1)
  2. El Paso – Fiesta del Sagrado 2011 (2)
  3. El Paso – Fiesta del Sagrado 2011 (3)
  4. El Paso – Fiesta del Sagrado 2011 (4) 
  5. El Paso – Fiesta del Sagrado 2011 (5), por Tomás Cabrera, y cortesía de Juan Antonio Pino Capote.

[*ElPaso}– «Ante un cadáver», una obra y una tradición lamentablemente perdidas

Carlos M. Padrón

Por cortesía de Claudio González —pasense él, e hijo de pasenses— recibí la URL de este vídeo, subido a YouTube, de la procesión del Viernes Santo celebrada en El Paso en 2011.

En él echo en falta el que para mí —y para muchos otros pasenses que conozco— era el momento más impactante de esa procesión: la sepultura de la imagen del Cristo yacente.

En los años ’50s, el altar mayor lo cubrían todo con crespón negro, no rojo, como ahora lo he visto; obviamente, el negro está más acorde con un acto fúnebre. Y contra ese fondo todo negro sólo destacaba, por su color blanco, la tapa blanca del sepulcro abierto, que parecía hecha de grueso mármol.

Al llegar el momento de la sepultura —en el que una de las dos personas que se subían hasta la altura del sepulcro era siempre don Tomás Capote Lorenzo (q.e.p.d.)—, la banda de música, parada frente a la escalinata que conduce al altar mayor, interpretaba la imponente marcha fúnebre «Ante un cadáver» cuyo autor fue don Pedro Martín Hernández y Castillo, más conocido como don Pedro Castillo, y comparto la opinión de muchos en cuanto a que esta composición fue lo mejor que, en música o en poesía, hizo don Pedro.

«Ante un cadáver«, pieza 100% fúnebre donde las haya, tiene un pasaje de bombardino que siempre interpretaba Pedro Lorenzo, excelente ejecutante de ese instrumento, y que, al menos en mi opinión, es el pasaje más bello, emotivo y escalofriante de esa marcha.

Durante la ceremonia de la sepultura, el silencio en la iglesia era total y denso, y cuando, después de depositar la imagen en el fondo del sepulcro, las dos personas que habían llegado hasta sus lados dejaban caer la tapa, el golpe emitía un sonido bajo, profundo y amplificado por la caja de resonancia que era el sepulcro, cuyo eco retumbaba por toda la iglesia como correspondía a una gruesa y pesada pieza de madera que caía con violencia sobre un espacio cerrado. La banda dejaba de tocar, y todos, en respetuoso silencio, abandonábamos el templo.

La ceremonia que de la sepultura presenta este vídeo, sin música de fondo y con un golpe de cierre de tapa en tono de soprano y no de bajo, me parece que no pasa de ser un triste remedo de lo que en los años ’50s fue esa ceremonia.

(Como el vídeo en YouTube es muy largo, extracté de él el fragmento correspondiente a la ceremonia de la sepultura. Para ver/bajar este fragmento, clicar AQUÍ. Como está en .FLV, para verlo, en caso de que se baje, sirven los programas RealPlayer o VLC).

Lo más triste es que, hasta donde sé, la partitura de «Ante un cadáver» se perdió, lo cual es algo insólito habida cuenta de que, por lógica, tuvo que existir más de una.

¿Cómo es posible que esto haya ocurrido? ¿Y cómo es posible que, años atrás, cuando usando el conocimiento musical o el sentimiento pasense de José (Pepe) Salazar, de Tico Simón —quien, si mal no recuerdo, dirigió por un tiempo la banda de música de El Paso— y de Pedro Lorenzo, hubo todavía forma de rescatarla, al menos parcialmente, no se haya hecho ni siquiera el intento?

Hoy es ya tarde, pues los dos primeros murieron (q.e.p.d.), y el tercero está postrado en cama y con evidente deterioro de sus facultades mentales.

Me consta que mi hermano Raúl (q.e.p.d.), que adoraba esa marcha fúnebre, movió cielos y tierra para rescatar la partitura, pero sin éxito.

Y lo que más tristeza me da es que circulan versiones según las cuales, cuando fue vendida la casa que en El Paso fuera propiedad de don Pedro Castillo y en la que, con su familia, vivió muchos años antes de irse a Tenerife en 1950 y no volver más al pueblo por el que tanto hizo, uno de sus yernos quemó en la huerta de esa casa todos los papeles que encontró, en especial los que, guardados por don Pedro, estaban en la dependencia que por años sirvió de escuela para que él impartiera educación primaria a casi todos los niños y jóvenes pasenses de varias generaciones, formara músicos, armara un banda que ensayaba allí, etc.

Cabe pensar que entre esos papeles, quemados por la ignorancia, la arrogancia, la indiferencia, y un olímpico desprecio por la gran obra que don Pedro Castillo hizo en El Paso, estaba la tal partitura.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Una gota de rocío

UNA GOTA DE ROCÍO

  • Para mis distinguidas amigas y estudiosas paisanas, las señoritas. María Luisa, Carmen, y Amada Méndez Carballo.

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota de rocío;
quizá del mar en nube vaporosa,
se elevo a las regiones del vacío,

y de lo alto a la tierra descendiendo,
irisada, en colores refulgente,
de luz y brillantez resplandeciendo,
para así transformarse eternamente,

ya en partes de una planta, en savia pura;
ya en partes de otro ser, del hombre mismo;
y sube de la atmosfera a la altura,
o baja de los mares al abismo.

Jamás podrá la Ciencia adelantada
precisar, del rocío en una gota,
las veces que ésta ha sido transformada,
desde el principio de la edad remota.

…………………..
…………………..

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota desprendida,
¡quizá del mar en nube vaporosa!…
¡tal vez de un ser en lágrima perdida!

[*ElPaso}– Antonio González Suárez, pintor pasense de talla internacional

20-06-11

La calle Antonio González Suárez —calle que, en El Paso, va desde la calle Tanausú hasta el Cementerio Municipal— debe su nombre al famoso pintor pasense nacido el 27 de Abril de 1915 y fallecido en La Laguna (Tenerife) el 11 de Junio de 1975.

La foto que sigue le fue tomada en 1950 por Mario Bauder.

Datos personales 

Lugar de nacimiento: El Paso, La Palma.

Fecha de nacimiento: 27 de abril de 1915.

Lugar de defunción: La Laguna, Tenerife.

Fecha de defunción: 11 de junio de 1975.

Fecha de su ingreso como Académico de Número de la Real Academia Canaria de Bellas Artes (RACBA): 05 de marzo de 1957.

Formación y especialidades

PINTOR.

Militar de profesión hasta 1955, este pintor se formó primero como autodidacta, cursó luego la carrera de Bellas Artes en Santa Cruz de Tenerife y, desde 1942, tomó parte ya en las exposiciones colectivas del Círculo de Bellas Artes. Su especialidad fue la acuarela.

Concurre a la Exposición Nacional de 1948, y también a los Salones Nacionales de la Acuarela en Madrid, Bilbao, Barcelona, Sao Paulo, y Valencia (Venezuela).

Su primera exposición individual importante fue en el Museo de Arte Moderno de Madrid en 1950, dándose a conocer luego en el Gabinete Literario de Las Palmas, en Santa Cruz de La Palma y en la capital tinerfeña.

En 1954 realizó viajes para exponer en Inglaterra y Noruega, donde se confirmó plenamente su personalidad artística.

Incorporado en 1957 a la RACBA como Académico de Número, de la mano del nuevo presidente Ángel Romero y de su consiliario 1º Pedro Suárez Hernández, es nombrado después miembro de la Academia de Artes y Ciencias de Puerto Rico habiendo recibido, especialmente hasta 1960, numerosos premios, distinciones y medallas en diversas exposiciones y certámenes.

Según González Cossío, la sensibilidad de González Suárez señala en sus acuarelas un nuevo modo de hacer, de ver e interpretar el paisaje, algo innovador y muy distinto de lo que hasta entonces se nos había presentado.

Alcanzó así un nivel magistral y diferenciado en el que nos sorprende con una suerte de paisajismo romántico a la inglesa marcado por la agilidad y soltura de las pinceladas, cercanas (no en colorido) a las de los impresionistas franceses.

Tales acuarelas fueron de línea luminosa y amable en sus comienzos, para derivar luego a un tipo de obra oscura que tiene como modelo La Laguna y su entorno, captada siempre en días de lluvia, grises y opresivos.

Los celajes claros de su primera época, influenciada por Francisco Bonnín, serán luego sustituidos por esos otros bien diferentes cargados de nubes y brumas, que imprimirán a la serenidad de la obra un rasgo notorio de movimiento, inquietud y perspectiva aérea, siempre en pos de una instantaneidad cuyo objetivo era la espontánea comunicación con una naturaleza muy originalmente recreada y con vida propia.

De esta manera, las acuarelas de González Suárez nos muestran, en el marco de la pintura regionalista en la que este pintor se inscribe, una imagen de la isla singular y distinta a la habitual.

Fuente: Real Academia Canaria de Bellas Artes

Cortesía de José Luis Herrera Pais

Más información AQUÍ.

 

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: En el cementerio

EN EL CEMENTERIO

¡Oh, triste cementerio:
en ti reposa la altiva, insana, sórdida ambición;
a ti sucumbe el fuerte corazón,
y el inmundo gusano le destroza!

En ti cubre al más rico fina loza,
y el pobre,… de la tierra en un rincón;
mas todo es vanidad, todo ilusión
que se pierde en las sombras de la fosa.

Por eso mi alma con dolor murmura,
mirando de la muerte despiadada,
secos despojos de brillante altura

en las tumbas, por última morada:
¡Todo baja a la triste sepultura,
convirtiéndose en polvo, en humo, en nada

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: El espacio

EL ESPACIO

Del infinito espacio la grandeza
no concibe el humano pensamiento;
en el diáfano azul del firmamento,
se pierde del ingenio la agudeza.

En sus éteres dio Naturaleza
los mundos que en constante movimiento,
cual átomos movidos por el viento,
forman dispersos sin igual belleza…

El espacio es grandiosa realidad
que no cabe en la humana inteligencia,
recóndito secreto do la Ciencia,

se estrella al escrutar su inmensidad.
No vaya el hombre de ese arcano en pos.
¿Quien, pues, lo abarca? ¡Solamente Dios!

[*ElPaso}– La brisa, cascada de nubes o mar embravecido

Carlos M. Padrón

En relación con El Paso, mi pueblo natal, he mencionado muchas veces, y lo han hecho aquí otras personas, el fenómeno meteorológico que allá llamamos «La brisa».

Es algo que hay que vivirlo para apreciarlo, pues, visto desde El Paso, consiste en una masa de nube blanca, como inmensa masa de algodón, que se pone a cabalgar sobre la Cumbre Nueva y que, a pesar de su engañoso nombre, generalmente desata un viento fuerte y anárquico que hace destrozos en cosechas y construcciones débiles. Es muy bella, pero bastante dañina y difícil de soportar.

Vista de cerca, se nota que esa masa de nube se mueve cayendo hacia El Paso como si de una cascada se tratara. El gran poeta pasense Don Antonio Pino Pérez lo llamó, muy acertadamente, «Mar de nubes». Es él quien mejor ha cantado a la brisa; para muestra, dos de sus poemas al respecto.

BRISA EN LA CUMBRE

Para A. Gómez Felipe, cordialmente.

En la quieta molicie de la tarde infinita
me llamaron las rosas de las nubes volantes,
la cascada de bruma de los vientos reinantes
que regaron la tierra con la lluvia bendita.

Bidigoyo y Behenauno, los eternos puntales,
Limitaron el río de la brisa impetuosa,
Que por toda la cumbre —mar de nubes— rebosa,
Cual la comba de gloria de los arcos triunfales.

Va cayendo en vellones de blancura celeste
con la gracia increíble de promesas aladas.
Tiene todo el encanto de las cimas nevadas,
Trae todas las furias de los vientos del Este.

Va cayendo y no cae… en riada incesante,
llega en lenguas de nubes al Santuario del Pino,
y lo besa y lo envuelve en fugaz torbellino
que se eleva a los cielos en la tarde inquietante.

Cataratas de espuma de los mares del cielo
perfumadas de lluvia y alocadas al viento,
os lleváis el mensaje del mejor pensamiento
y pasáis como sombras en el triunfo del vuelo.

Alumbráis con ensueños de blancura indecible,
como rayos de luna de las fuentes astrales,
y caéis con fulgores de luces siderales
en sonrisa de brumas de belleza increíble.

En la brisa despierta, que amanece en las vidas,
—agitada, revuelta, cantarina, soñada—
la hemos visto en las flores del almendro cuajada
y en las blancas mejillas de rubor encendidas.

Yo la he visto en las noches de mi vida andariega
luminosa cayendo sobre el Valle dormido,
y cantar en los árboles el vibrante alarido
de una fuerza sin nombre que de lejos nos llega.

Bienhechora del Valle, curandera de alturas
que en los mares ahogas impurezas de males.
¡Yo quisiera embarcarme en tus fuerzas vitales
y embrujar en tus nieblas mis soñadas locuras!

Y sentir la caricia de tus plumas ligeras
y el concierto solemne de tus músicas rudas
que llevaron las hojas de tus ramas desnudas
y los pétalos muertos de las rosas postreras.

1949

***

MENSAJERA LA BRISA

Alas blancas tendidas en la prisa del vuelo
que portáis un mensaje de los mares del cielo,

detened vuestros juegos en la cumbre cimera
porque una voz de alturas nuestras almas espera…

Desbordado rebaño de corderos de bruma
que en la lluvia fundidos se volvieron de espuma,

para ungir a los brezos con su fresca delicia
y envolver a los pinos en la blanda caricia

de los besos sin huellas y las risas andantes
que, volando, vinieron de regiones distantes…

Haz un lecho mullido con tus plumas ligeras
para que en él descansen las muertas primaveras,

y quédate en los sueños que alumbraran la vida,
pues tú los resucitas de la ilusión perdida.

Danos paz y consuelo con tu alada ventura
que nos trae canciones de los mares de altura…

Y dale a los almendros cuajados de rubores
las albas trasparencias que sueñan sus flores.

Que siempre vuelva y venga mensajera la brisa
y en su blonda opulencia fulgure una sonrisa…

Que en su manto de nubes de la cumbre colgado
viene envuelto el misterio del milagro esperado…

Son frescas ilusiones de nuevo desatadas,
Son nuestras esperanzas, arriba en oleadas,

que caen y no caen y pasan sin pasar,
son alas inocentes que vuelan sin volar…

Con plumas de los ángeles hicieron sus ropajes
que a veces se desflecan riñendo en los ramajes.

Se embarcan el los vientos en su fugaz huída
y se van como vienen sin una despedida.

En el invierno cantan, en el otoño rezan,
en el verano ríen y en primavera besan.

Unas veces son blancas, con blancuras de armiño,
con la clara de los sueños de un niño.

Otras veces naranja, de un naranja encendido
que se alumbra en las glorias de un ocaso vencido.

Y en las tardes de invierno, con sus pardos sayales,
retadoras avanzan con sus furias triunfales.

Muchas veces son grises en la gris lejanía,
y esclarecen y alumbran en las luces del día.

Pero siempre son bellas, con sus olas fragantes,
femeninas, lujosas, con sus ondas cambiantes,

cuando suben o bajan, cuando riñen o juegan,
cuando cantan o rezan, cuando huyen o llegan,

que son rosas del cielo embriagadas de brumas
que besaron las almas con sonrisas de plumas.

Y en la angustia y el llanto y en la cruz del tormento
un mensaje dijeron al pasar en el viento

que hizo luz en las sombras… y en las noches oscuras
arroparon con nieblas a las muertas venturas;

que un sudario piadoso a la tarde le ofrecen,
y en los amaneceres nuevamente florecen;

que si nacen o mueren fulgen siempre rientes,
que son rosas del cielo… ¡y son rosas creyentes!

1958

El nombre «Mar de nubes» cobra sentido al ver el vídeo que alguien, de pseudónimo Nambroque, ha montado después de muchas horas de filmación a cámara rápida o de muchas tomas fotográficas (time-lapse), y es impactante el parecido que la brisa tiene con las aguas de un mar embravecido, o con las de una catarata.

Vale la pena verlos. En YouTube, los links, que me han llegado por cortesía de Lucy de Armas Padrón, son,

  • «Cascada de nubes», ÉSTE. La brisa cae en cascada desde lo alto de la Cumbre Nueva.
  • «Mar de Nubes», ÉSTE, pero un mar embravecido. El efecto sólo puede verse a cámara rápida, como se ve en este vídeo.

Por si acaso los saquen de YouTube o tengas algún otro inconveniente, puedes bajarlos, o sólo verlos, así:

  • Para «Cascada de Nubes», clicar AQUÍ.
  • Para «Mar de Nubes», clicar AQUÍ.

Mis felicitaciones a Nambroque por tan magnífico trabajo.

Después de ver el vídeo y haber leído los poemas, se entenderá mejor cómo es la tan admirada y temida «Brisa».