[LE}— «seudo-», sin «p», mejor que «pseudo-»

17-09-2019

Aunque en las palabras que empiezan por ps el uso culto suele preferir las formas que mantienen la p (psicología frente a sicología), el elemento compositivo seudo-, que significa ‘falso’ y forma parte de palabras como seudónimo, seudópodo o seudología, es una excepción en la que se aconseja la variante sin p

Uso no recomendado

• Los pseudo policías reaccionaron propinándole una golpiza.

• En España hay una casta: la pseudocultural, pseudointelectual, pseudoartística y pseudouniversitaria.

Uso recomendado

• Los seudopolicías reaccionaron propinándole una golpiza.

• En España hay una casta: la seudocultural, seudointelectual, seudoartística y seudouniversitaria.

En general, en las voces españolas que empiezan por el grupo ps- (resultado de la transcripción de la letra griega psi) se consideran siempre válidas tanto las formas con p como las que no la tienen, aunque, como señala la Ortografía de la Lengua Española, el uso culto suele preferir las grafías etimológicas con ps-: psicología, mejor que sicología; psicomotricidad, mejor que sicomotricidad, y psoriasis, mejor que soriasis.

Sin embargo, esa misma obra indica que, en el caso concreto de seudo-, se ha impuesto la grafía simplificada: seudónimo, mejor que pseudónimo; seudópodo, mejor que pseudópodo, y pseudología, mejor que seudología.

Al igual que sucede con el resto de los prefijos y elementos compositivos, cabe señalar que (p)seudo- se escribe unido a la palabra a la que acompaña, sin guion ni espacio intermedios. Además, cuando el prefijo (p)seudo- se añade a una palabra que comienza por r, ésta se escribe con erre, pues la erre pasa a hallarse entre dos vocales y sigue sonando como vibrante múltiple: religioso, con erre simple, pero seudorreligioso.

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[LE}— «Mochilimosnero» (de «mochilero» y «limosna»), mejor que «begpacker»

13-09-2019

Mochilimosnero, formado por la unión de mochilero y limosna, es una alternativa válida en español para evitar el anglicismo begpacker.

Creado a partir de las palabras to beg, ‘pedir’, y backpacker, ‘mochilero’, el término begpacker se emplea para denominar a los turistas, generalmente occidentales, que viajan por países asiáticos con su mochila y que piden limosna en ellos para seguir costeándose el viaje.

En español, esta idea puede traducirse con la voz mochilimosnero, que ya emplean algunos medios de comunicación, y que está formada por acronimia de las palabras mochila y limosna, a las que se les añade el sufijo -ero, por semejanza con la voz, más asentada, mochilero.

Uso inadecuado

• Begpackers: así viven los mochileros occidentales que mendigan para pagarse las vacaciones.

• ¿Conoces a los begpackers? Bali los quiere fuera.

• En Asia la gente está harta de los begpackers occidentales que mendigan para pagarse los viajes.

Uso adecuado

• Mochilimosneros: así viven los mochileros occidentales que mendigan para pagarse las vacaciones.

• ¿Conoces a los mochilimosneros? Bali los quiere fuera.

• En Asia la gente está harta de los mochilimosneros occidentales que mendigan para pagarse los viajes.

Ocasionalmente, begpacking se emplea en español también para aludir a la acción, como en «La polémica moda del ‘begpacking’: mendigar para hacer turismo por el mundo», en la que se podía haber traducido por mochilimosneo («La polémica moda del mochilimosneo: mendigar para hacer turismo por el mundo»).

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[Hum}— Del idioma castellano

Señores: un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la Academia Española
«Limpia, Fija y da Esplendor».

Y no por ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un ‘buque’ y un ‘buqué’?

¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de ‘presidio’ y ‘presidió’,
ni de ‘tomas’ a ‘Tomás’
ni de ‘topo’ al que ‘topó’.

Mas dejemos el acento,
que convierte, como ves,
las ‘ingles’ en un ‘inglés’,
y pasemos a otro cuento.

¿A ustedes no les asombra
que diciendo ‘rico’ y ‘rica’,
‘majo’ y ‘maja’, ‘chico’ y ‘chica’,
no digamos ‘hombre’ y ‘hombra’?

Por eso no encuentro mal
si alguno me dice ‘cuala’,
como decimos Pascuala
femenino de Pascual.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que trajes corta,
no lo llamamos trajero?

¿Por qué las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?

¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro,
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?

Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.

De largo sacan ‘largueza’
En lugar de ‘larguedad’,
y de ‘corto’, ‘cortedad’
en vez de sacar ‘corteza’.

De igual manera me quejo
de ver que un libro es un ‘tomo’;
será ‘tomo’ si lo ‘tomo’,
y si lo no lo tomo, un ‘dejo’.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se lo llamará ladrón.

Porque la sílaba «on»
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se lo llame Ramón.

Y por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ‘ratón’.

Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

(Anónimo)