La subida vertiginosa de precios en el almacenamiento y la memoria volátil ya no sólo está afectando a quienes buscan actualizar componentes individuales, el encarecimiento de la RAM y SSD arrastra las ventas de procesadores y placas base a mínimos.
La subida vertiginosa de precios en el almacenamiento y la memoria volátil ya no sólo está afectando a quienes buscan actualizar componentes individuales, el encarecimiento de la RAM y SSD arrastra las ventas de procesadores y placas base a mínimos.