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Crean la primera célula sintética del mundo con un ciclo de vida completo

La primera célula sintética que tiene un ciclo completo ha sido creada desde cero y a partir de componentes químicos no vivos, un avance que, con el tiempo, «podría aportar soluciones» a problemas complejos en la Medicina y la Ingeniería.

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Hiroo Kanamori desarrolló la escala con la que se miden los seísmos y cree que debemos reaccionar a ellos más rápido; quizá detrás venga un tsunami. Su nueva investigación revela que el último gran terremoto de Japón desplazó la isla

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El corazón de su filosofía se articula en torno a conceptos como el ren (benevolencia o humanidad), el li (norma o ritual) y el yi (justicia)

[Col}> Lo importante ocurre en el medio / Soledad Morillo Belloso

07-04-2026

Soledad Morillo Belloso

Lo importante ocurre en el medio

Las fechas son unos animales insistentes. Uno intenta ignorarlas, pero ellas, muy dignas, se plantan en la puerta como perros guardianes del tiempo: husmean, marcan territorio y deciden que la vida cabe en dos punticos del calendario. El día en que aparecimos —todavía arrugados y protestones— y el día en que nos vamos —esperemos que sin tanto drama—. El debut y el cierre. El resto del calendario queda degradado a utilería: días de relleno, hojas que se arrancan sin ceremonia, como quien pela una cebolla sin ganas. Así de tonto.

El cumpleaños es una celebración absurda y deliciosa: festejamos que seguimos aquí, que el planeta dio otra vuelta sin que nos lanzara por la borda. Soplar velas es casi un acto de resistencia civil. Es una tradición que viene de los antiguos griegos, que ofrecían tortas redondas a Artemisa, la diosa de la luna, con velas encendidas para que el humo llevara los deseos directo al Olimpo. Es decir: desde hace siglos estamos enviando mensajes al cielo sin garantía de entrega, como quien manda un correo electrónico a una dirección mal escrita. Pero ahí seguimos, soplando, insistiendo, por si algún dios distraído revisa su bandeja de entrada.

La otra fecha, la del pase oficial a la categoría de finado, es la que nos convierte en anécdota, en mito menor, en “¿te acuerdas de…?”. Una fecha que no veremos —ventaja o desventaja, según el humor— pero que organizará la memoria ajena como si fuera un archivador con etiquetas fluorescentes.

Entre esas dos fechas vivimos convencidos de que el tiempo es un funcionario público que exige papeles sellados, copias certificadas y escaneadas y dos fotos tipo carnet. Y entonces aparece Lewis Carroll, con su humor de matemático que perdió un tornillo, y nos regala la idea más liberadora: el no cumpleaños. Una fiesta sin motivo, un brindis sin permiso, una carcajada contra la solemnidad. Carroll entendió que la vida no se sostiene en los hitos, sino en los intermedios, en los días cualquiera, en los momentos que no salen en la agenda porque la agenda, pobrecita, no da para tanto.

Lo mismo pasa con las comunicaciones. Las mejores cartas —y sus versiones modernas, esos mensajitos que llegan como un golpecito en la puerta— son las que no tienen propósito. Las que dicen: “no tengo nada que contarte, pero tu silencio me queda grande”. Escribir sin motivo es la forma más honesta de admitir que alguien nos hace falta. Es un saludo lanzado al aire, un “¿estás ahí?” que no exige respuesta, pero la provoca, como quien deja un chocolate en la mesa y finge que no espera que alguien lo agarre.

No hay que esperar a que algo bueno pase, ni a que la vida de alguien explote en pedazos para aparecer. La solemnidad es una trampa: nos hace creer que el afecto necesita excusas, permisos, justificativos. La verdad es más simple: a veces uno escribe porque sí, porque el otro existe, porque el día se siente un poco torcido sin ese pequeño puente.

Hace décadas, un grupo de editores quiso inventar una revista que llegara a todo el mundo. Se enredaron buscando un nombre profundo, memorable, casi filosófico. Y después de tanto mareo descubrieron que la genialidad estaba en lo obvio: Hola. Una palabra que no explica nada y lo dice todo. Una puerta abierta. Un gesto de mano. Un “pasa, siéntate, cuéntame o no me cuentes nada, igual te voy a servir café”.

Ese “Hola” funciona como una puerta que se abre sola. No promete nada, no anuncia nada, no exige nada. Es pura disponibilidad. Es el equivalente lingüístico de levantar la ceja para que el otro sepa que lo estás escuchando. El “Hola” es la respiración previa a la frase, el “ajá” antes del cuento, el guiño antes del chisme.

La revista entendió que la gente no busca sólo información; busca compañía, familiaridad, un tono que no intimide. Y pocas palabras son tan democráticas como “hola”: la dicen los niños, los abuelos, los tímidos, los atrevidos, los que llegan y los que se van. Es un puente instantáneo, sin peaje.

Por eso ese nombre fue un golpe de genio: convirtió a la revista en visita, no en documento. En gesto cotidiano, no en tratado. En un “pasé por aquí” que invita a entrar sin quitarse los zapatos. Antes de mostrar bodas reales, mansiones impresionantes o aristócratas con nombres que parecen contraseñas de wifi, la revista ya había establecido algo más importante: una presencia amable.

Ese “Hola” dice: “No vengo a impresionarte, vengo a acompañarte un rato.”

Y en un mundo saturado de mensajes que quieren convencernos, vendernos, alarmarnos o educarnos, esa simpleza es irresistible. Porque, al final, lo que más buscamos —en una revista, en una carta, en un mensaje sin propósito— es exactamente eso: un gesto que nos recuerde que no estamos solos en la página.

Así son las cartas sin propósito, los saludos que no traen noticias, los mensajes que no anuncian nada. Son el no cumpleaños de la comunicación. La prueba de que la vida no cabe en dos fechas solemnes, ni en grandes acontecimientos, ni en titulares. La vida ocurre en los intersticios, en los días cualquiera, en los “hola” que no buscan nada más que recordarnos que seguimos aquí, acompañados, aunque sea a la distancia.

Soledadmorillobelloso@gmail.com

[LE}> La abreviatura de «versus» es «vs.», con punto

01-07-2026

La escritura adecuada de la abreviatura de la preposición versus es vs., acabada en punto, y no necesita comillas ni cursiva.

Uso inadecuado

  • Leo Messi vs Cristiano Ronaldo: quién es el máximo goleador de la historia de los mundiales.
  • La FIFA confirma que el México vs Corea del Sur rompió el récord histórico de visualizaciones en televisión.
  • ¿Por qué se retrasó el partido Francia vs Irak?

Uso adecuado

  • Leo Messi vs. Cristiano Ronaldo: quién es el máximo goleador de la historia de los mundiales.
  • La FIFA confirma que el México vs. Corea del Sur rompió el récord histórico de visualizaciones en televisión.
  • ¿Por qué se retrasó el partido Francia vs. Irak?

Tal como indica la Ortografía de la lengua española, las abreviaturas siempre se cierran con punto (o, en algunos casos concretos, con una barra inclinada): p. (página), dicc. (diccionario), r. p. m. (revoluciones por minuto). Así, la abreviatura de la preposición versus es vs., y no resulta apropiado prescindir del punto.

Por último, como se explica en el Diccionario panhispánico de dudas y se recoge en el diccionario académico, versus se escribe en redonda, no requiere comillas y va en minúscula. Se aplica lo mismo para su abreviatura.

Fuente

[LE}> «Juego limpio», mejor que «fair play»

29-06-2026

Para aludir a una forma de actuar íntegra, respetuosa y acorde con las normas, lo apropiado es utilizar la expresión juego limpio, y no el extranjerismo fair play.

Uso no recomendado

  • Estos son algunos de los momentos de fair play más recordados en la historia de los mundiales.
  • El gesto de Pérez de Vargas en el mundial de balonmano, el mejor ejemplo de ‘fair-play’ de 2025.
  • Cuatro equipos de la Euroliga incumplieron el fair play financiero.

Uso recomendado

  • Estos son algunos de los momentos de juego limpio más recordados en la historia de los mundiales.
  • El gesto de Pérez de Vargas en el mundial de balonmano, el mejor ejemplo de juego limpio de 2025.
  • Cuatro equipos de la Euroliga incumplieron el juego limpio financiero.

Como señala el Diccionario panhispánico de dudas, para aludir a la ‘conducta honrada en una competición o juego’ existe en español la expresión ‘juego limpio’, recogida en el Diccionario de la lengua española, lo que hace innecesario el uso del anglicismo. También, según el contexto, pueden emplearse voces como deportividad, honradez e integridad, entre otras.

Cabe indicar que, en algunas informaciones deportivas, para designar las medidas encaminadas a sanear las cuentas de los clubes, se usa una fórmula mixta entre el inglés y el español: ‘fair play financiero’. También en este caso es preferible la expresión española ‘juego limpio financiero’.

Fuente

[Cur}> Qué son exactamente los misteriosos orbes de luz en las nuevas fotos del Pentágono 

Qué son exactamente los misteriosos orbes de luz en las nuevas fotos del Pentágono

Los objetos que se mueven más rápido que el sonido crean estampidos sónicos, lo que plantea interrogantes sobre fenómenos aéreos no identificados en encuentros con el USS Nimitz en 2004

[Cur}> La ola que se ‘saltó’ las leyes de la Física: graban en vídeo un fenómeno marino que la Ciencia creía imposible

La ola que se ‘saltó’ las leyes de la Física: graban en vídeo un fenómeno marino que la Ciencia creía imposible

En el vídeo se aprecian varias masas de agua chocando, abriendo una depresión ovalada y desencadenando una explosión vertical de hasta 40 metros de altura