Las impresionantes 365 puestas de sol en Tenerife de este 2020
El astrofotógrafo Daniel López recoge en un ‘time-lapse’ los amaneceres de este año en un vídeo colgado en sus redes sociales de un minuto de duración
Las impresionantes 365 puestas de sol en Tenerife de este 2020
El astrofotógrafo Daniel López recoge en un ‘time-lapse’ los amaneceres de este año en un vídeo colgado en sus redes sociales de un minuto de duración
Lo adecuado es bien, pero que muy bien, con coma delante de pero, mientras que muy pero que muy no lleva coma.
Uso inadecuado
• Hemos oído hablar bien pero que muy bien de ella.
• Abrigado, calentito y muy, pero que muy llamativo, estos son los tres adjetivos que mejor describen a la que, sin duda, es la prenda estrella de la temporada.
• Claro, es que la posición del volante era muy, pero muy finita respecto a la línea de la pelota.
Uso adecuado
• Hemos oído hablar bien, pero que muy bien de ella.
• Abrigado, calentito y muy pero que muy llamativo, estos son los tres adjetivos que mejor describen a la que, sin duda, es la prenda estrella de la temporada.
• Claro, es que la posición del volante era muy pero muy finita respecto a la línea de la pelota.
Como explica la Ortografía de la lengua española de la Asociación de Academias de la Lengua Española, es preciso distinguir tres casos diferentes:
• Se escribe coma ante pero en construcciones que no son adversativas, ya que no contraponen ideas, sino que enfatizan el elemento anterior: «Está bien, pero que muy bien».
• No se escribe coma ante pero:
— cuando el primer término coordinado está ausente: «Están ustedes pero que muy equivocados».
— cuando se repite el adverbio muy antes y después de pero: «El problema es muy pero que muy difícil» (variante más frecuente en España), «Se volvió muy pero muy malo» (variante más frecuente en América).
Un hombre entra en un restaurante y ve a una mujer muy bonita sola en una mesa. Se aproxima y le pregunta:
— Disculpe, señorita, he visto que está usted sola, ¿puedo sentarme y hacerle compañía?
Escandalizada, la mujer se pone en pie y responde gritando:
— ¿Usted está loco? Pero, ¿qué piensa que soy yo?
Todo el restaurante lo escucha, y el hombre, sin saber qué cara poner, contesta:
— Disculpe, yo sólo quería hacerle compañía.
A lo que la mujer responde dándole una bofetada al hombre:
— Y encima insiste. ¡¡Atrevido!!
El hombre, completamente abochornado, se va a la otra punta del restaurante y decide sentarse allí, solo. A los pocos minutos, la mujer se levanta y se acerca a la mesa de él.
— Disculpe por la forma en que lo traté antes, pero soy psicóloga y estudio el comportamiento de las personas ante situaciones inusitadas.
El hombre se levanta de golpe y le dice, gritando:
— ¡¡¿10.000 euros?!! ¡¿Estás loca?! ¡¡Ninguna fulana vale eso!!