La música envía un escalofrío de placer al cerebro que se puede ver, según la Ciencia
Cuando escuchas una canción [que te gusta] se activan los sistemas de recompensa del cerebro y se libera la hormona del «bienestar», la dopamina
Eso depende de que la canción me guste o no, y así con toda la música, sea o no canción, pues, por ejemplo, el jazz, que para mí no es música sino ruido, me resulta una tortura, al igual que la ‘música’ carente de melodía o basada en percusión de ritmos afros.
