[LE}— Tanto «cotidianidad» como «cotidianeidad» son términos válidos

Tanto cotidianidad como cotidianeidad son términos válidos para referirse a la cualidad de cotidiano.

Usos adecuados

• Sánchez confía en que España recupere pronto la cotidianidad.

• Un experto alerta de que Estados Unidos no está listo para un regreso a la cotidianidad.

• Los riesgos de Internet en tiempos de cuarentena: los delitos informáticos están cada día más presentes en la cotidianeidad de todos nosotros.

El Diccionario de la lengua española recoge ambas formas, aunque remite de cotidianeidad a cotidianidad, que es la regularmente formada a partir del adjetivo cotidiano, la que goza de más uso y la que el Diccionario panhispánico de dudas considera preferible en el uso culto.

En general, los sustantivos terminados en -neidad derivan de adjetivos terminados en -neo, no en -no: simultaneidad, mediterraneidad o idoneidad vienen de simultáneo, Mediterráneo e idóneo. En cambio, los sustantivos terminados en -nidad derivan de adjetivos terminados en -no: africanidad, amenidad y ancianidad derivan de africano, ameno y anciano, entre muchísimos otros ejemplos. Por eso, a partir de cotidiano la formación regular es cotidianidad.

Así pues todos los ejemplos anteriores son válidos.

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[Hum}— Fútbol celestial

Antonio y Mario, amigos desde la infancia, eran también verdaderos fanáticos del fútbol. Un día, Mario le dijo a Antonio:

—Antonio, ¿qué vamos a hacer si cuando nos muramos resulta que en el Cielo no hay fútbol?

—No sé—, fue la escueta respuesta de Antonio.

No había pasado un año cuando, sorpresivamente, murió Antonio, lo cual fue un trauma para Mario que no paraba de pensar en el amigo que se había ido para siempre. Pensando en él estaba un día cuando escuchó una voz de ultratumba que le dijo:

—Mario, soy Antonio. Estoy en el cielo y debo darte dos noticias, una buena y otra mala.

Sobrecogido, pero feliz de saber de su amigo, Mario exclamó:

—¡Antonio, amigo mío! ¡¡qué alegría saber de ti!! ¿Cuál es la buena noticia?»

—Que en el Cielo sí juegan al fútbol

—¿Y la mala?

—Que el domingo próximo tienes partido.

[LE}— «Diagnosticar algo a alguien», pero también «ser diagnosticado de algo»

Diagnosticar significa ‘determinar la existencia (de una enfermedad) a partir de la observación de sus síntomas’, según indica el Diccionario del estudiante, de las Academias de la Lengua. Lo que se diagnostica, tal y como señala este diccionario, es la enfermedad, mientras que la persona es el complemento indirecto, como en Le diagnosticaron una gripe.

Aunque el régimen tradicional es el recién señalado, en el uso está muy extendida, y no resulta censurable, la construcción ser diagnosticado de algo, donde la persona enferma es el sujeto de una oración pasiva y la enfermedad es un complemento preposicional.

Se trata de un doble régimen sintáctico análogo al que se observa en verbos como informar, curar o contagiar, en los que la persona puede ocupar la posición del complemento indirecto (informar algo a alguien, curar algo a alguien, contagiar algo a alguien) o la de complemento directo acompañado de otro preposicional (informar a alguien de algo, curar a alguien de algo, contagiar a alguien de algo).

En el caso concreto de diagnosticar, cuando la enfermedad se expresa mediante un complemento preposicional, es más frecuente que la persona sea sujeto de oraciones pasivas (alguien es diagnosticado de coronavirus), aunque también es habitual que ocupe el lugar del complemento directo de oraciones activas (la diagnosticaron de coronavirus).

Es también muy frecuente emplear la preposición con (diagnosticado con coronavirus), quizá por influencia del inglés to be diagnosed with.

Así pues, aunque el primero de los ejemplos es el tradicionalmente recomendado, los tres restantes pueden considerarse también adecuados.

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[Hum}— Gallegos cazadores

Unos amigos gallegos, nuevos ricos ellos, se compraron unos perros finos para cazar patos, pero como desde las seis de la mañana hasta las ocho de

la noche no habían cazado ninguno, uno de los gallegos comentó:

—Creo que no estamos lanzado los perros lo suficientemente alto

[LE}— «Enfrentarse a» o «enfrentarse con», no «enfrentarse ante»

Enfrentarse, con el significado de ‘hacer frente a alguien o algo, especialmente a un problema o peligro’, se emplea con las preposiciones a o con, por lo que se desaconseja la forma enfrentarse ante.

Uso inadecuado

• Nuestra generación se enfrenta ante un reto que nos deja desnudos, pequeños, humildes.

• No es la primera vez que el doctor Anthony Fauci se enfrenta ante una epidemia.

• River Plate se enfrenta este domingo ante All Boys.

Uso adecuado

• Nuestra generación se enfrenta a un reto que nos deja desnudos, pequeños, humildes.

• No es la primera vez que el doctor Anthony Fauci se enfrenta a una epidemia.

• River Plate se enfrenta este domingo con All Boys.

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo enfrentar puede emplearse sin preposición alguna («Nueve de sus partidarios enfrentan también órdenes de detención») o, más frecuentemente, con el pronombre se y un complemento introducido por con o a.

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[*Otros}— La importancia de la huerta, el "sustento para sobrevivir"

La importancia de la huerta, el «sustento para sobrevivir»

El sector primario ha sido clave para el desarrollo de La Palma. Su economía ha estado ligada en gran medida a la agricultura, que hoy en tiempos de pandemia vuelve a cobrar protagonismo.

NotaCMP.- Y gracias a las huertas, quienes en El Paso las teníamos no pasamos hambre ni durante ni después de la Guerra Civil y la II Guerra Mundial.