[Hum}— ¿Bailas?

Está el ligón de turno en la discoteca, cuando de pronto ve a una mujer con un cuerpazo despampanante sentada en la barra. Se acerca, le pone la mano en el hombro y le dice:

—¿Qué, bailas?

La mujer se da la vuelta, dejando al descubierto un horripilante rostro que parece salido de una película de terror, y le responde:

—¡Sí, sí, claro!

Y el ligón, dándole unas palmaditas en la espalda, le dice:

—Así me gusta, ¡que te diviertas, que te diviertas!

[LE}— El verbo «rebelarse» va acompañado de la preposición «contra», no «a»

12-03-2019

El verbo rebelarse introduce con la preposición contra, no con a, aquello que uno se niega a obedecer o ante lo que se subleva, tal y como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas.  Esta misma obra señala que también puede llevar un complemento precedido por  ante o frente a.

Uso no recomendable incorrecto

• Guaidó también pide a militares rebelarse a Maduro.

• El oficial llamó a sus compañeros a rebelarse a sus superiores.

Uso recomendable correcto

• Guaidó también pide a militares rebelarse contra Maduro.

• El oficial llamó a sus compañeros a rebelarse contra sus superiores.

Por otra parte, se recuerda que rebelar(se), con be, significa ‘oponer resistencia’ o ‘sublevar(se)’, mientras que revelar(se), con uve, equivale a ‘descubrir(se) o manifestar(se) lo ignorado o secreto’. Por tanto, en un titular como «El joven que se reveló contra sus padres antivacunas llegó al Congreso de los EE. UU.», lo adecuado correcto habría sido escribir rebeló.

Fuente

[*Opino}— Con 6 días de anticipación supo cuando moriría

Titular en Libertad Digital: Tito Vilanova convenció a Messi para que no se marchara del Barça seis días antes de morir

Comoquiera que “seis días antes de morir” no se refiere a la marcha de Messi del Barça, sino a cuándo Tito convenció a Messi, lo que debieron escribir, pero no escribieron es, p.ej.

  • Seis días antes de morir, Tito Vilanova convenció a Messi para que no se marchara del Barça

[LE}— El adjetivo «cerebrovascular» se escribe en una sola palabra, sin espacios ni guión

11-03-2019

La expresión accidente cerebrovascular se escribe en minúscula y sin espacio ni guión entre cerebro y vascular, mientras que las siglas con las que se puede abreviar dicha expresión (ACV) se escriben con mayúscula. 

Uso no recomendable incorrecto

• Las personas que tienen una bajada de presión arterial podrían tener mayor riesgo de sufrir un Accidente Cerebrovascular.

• Después, le sobrevino un accidente cerebro vascular que acabó por postrarla.

• Su padre estaba ingresado a causa de cáncer, anemia y un reciente ACV (accidente cerebro-vascular). 

Uso recomendable correcto

• Las personas que tienen una bajada de presión arterial podrían tener mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

• Después, le sobrevino un accidente cerebrovascular que acabó por postrarla.

• Su padre estaba ingresado a causa de cáncer, anemia y un reciente ACV (accidente cerebrovascular). 

Los nombres de las enfermedades se escriben en minúscula, a excepción de los sustantivos propios que puedan incluir. Sin embargo, cuando aparecen abreviados mediante siglas, todas las letras de estas se escriben en mayúscula.

Por otra parte, el adjetivo cerebrovascular es un término compuesto que, al igual que cerebroespinal, cefalorraquídeo o vasodilatador, se escribe en una sola palabra, es decir, sin separación entre los dos elementos que lo constituyen.

Por último, resulta destacable que, tal y como se señala en el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina de España, la expresión accidente cerebrovascular presenta el mismo significado que el sustantivo ictus, con el cual se designa a una enfermedad cerebral aguda que posee un origen vascular. Así, en frases como «El accidente cerebrovascular o ictus es la principal causa de discapacidad en adultos» queda evidenciado que ambas formas se emplean como sinónimos. 

Fuente

[*Opino}— Por qué dejé de escuchar en TV partidos de fútbol

03-05-2019

Carlos M. Padrón

En el fútbol español de primera división hay un comentarista de nombre Miquel Soler que habla tan mal que no entiendo cómo le permiten hacer lo que hace, y menos entiendo que a veces le hayan puesto en equipo con Jorge Valdano, pues él y Michael Robinson son, en mi opinión, los dos mejores en esta actividad.

Si mal no recuerdo, en la España de los años 50 exigían adecuada preparación para quienes se dedicaban a hablar en público, puesto en el que son claves, entre otros requisitos, hablar con fluidez, tener buena dicción y usar las pausas y entonación adecuadas. Ahora, según veo, sólo dicen que, si trabajas en televisión o radio, muchas veces tendrás que narrar en directo, y esto requiere tener habilidades comunicativas, de locución e improvisación. Es recomendable realizar algún curso sobre comunicación y periodismo para aprender a expresarse de la forma adecuada.

Según esto, la carencia de esas habilidades no es ahora impedimento ya que adquirirlas o perfeccionarlas es sólo recomendable. Tal vez por eso este individuo sigue ejerciendo como comentarista de fútbol a pesar de que al hablar es monótono y plano; arrastra los finales de frase; a mitad de ellas mete un OEHHH, y luego sigue; gaguea; y padece de hemorragia verbal porque habla, habla y habla el triple que sus compañeros, y en un tono de sonsonete que desespera y hace que no se entienda lo que dice.

Tal vez lo que él diga tenga mucho sentido, pero la forma en que lo dice me aturde tanto que lo que quiera que diga se me hace ininteligible.

Menos mal que para ver el partido no necesito el audio, porque tanto en el Getafe-Madrid como en el Sevilla-Rayo (25/04/19) tuve que anularlo

Creo que la próxima vez que como comentarista anuncien a Miquel Soler o no veré el partido u optaré, como hice esa vez, por usar la TV sólo para la imagen y escuchar la narración a través de la radio, a pesar del desfase entre audio e imagen.