Este chiste sirve para que las damas entiendan cómo funciona el sistema auditivo masculino.
Cuando una mujer dice:
«Esto está hecho un desastre. Vamos, tenemos que ordenar esto tú y yo. Tus cosas están tiradas en el suelo y no tendrás nada de ropa que ponerte si no la ponemos en la lavadora ahora mismo».
Lo que el hombre escucha es:
- Blah, blah, blah… VAMOS,
- Blah, blah, blah… TÚ Y YO
- Blah, blah, blah… EN EL SUELO
- Blah, blah, blah… NADA DE ROPA
- Blah, blah, blah… AHORA MISMO.
Lo que deja bien claro que no sirve de nada sermonear a un hombre.
