Se encuentran dos amigos por la calle. Uno de ellos lleva las dos manos en una mejilla y un acusado gesto de dolor. Le pregunta el otro:
– ¿Qué te pasa, Pepe?
– Ya ves. Tengo un dolor de muelas que no lo puedo aguantar.
– Eso no es nada. Ayer tenía yo un dolor de muelas más grande que el tuyo, fui a mi casa, le hice el amor a mi mujer, y aquí me tienes, como nuevo.
– ¿Y dónde puedo encontrar ahora a tu mujer?
