[*Opino}– El ‘phablet’ se come a la tableta

05-05-15

Carlos M. Padrón

Esto ni me extraña ni me disgusta. Y hasta celebro que Steve Jobs se haya equivocado.

Como ya he dicho muchas veces, soy alérgico a las miniaturas, por lo que mi celular —un clone del Samsung Note— tiene una pantalla de 5.5 pulgadas que no sólo me permite ver mejor iconos y textos, sino también escribir un poco mejor —pero nunca realmente bien— en esos ridículos y odiosos teclados que tienen los celulares.

Llevar siempre conmigo una tableta es algo realmente engorroso, pero llevar un «phablet» que tenga una pantalla de hasta, por ejemplo, 7 pulgadas, no sólo lo veo factible sino conveniente, en especial si con él puede hacerse lo mismo que con una tableta.

Además, para mantener mi celular bien alejado de la zona púbica y evitar un nuevo episodio de horribles vibraciones, lo llevo colgado al cuello, como se dice que los perros San Bernardo llevan el barrilito de brandy, y poco me importa que tenga esas dimensiones; con sólo una bolsa mayor resuelvo el problema.http://padronel.net/2010/07/22/misc-salud-alerta-personal-y-seria-sobre-la-modalidad-de-vibracin-de-los-celulares/

Sin embargo, a la hora de escribir, nada es comparable a un teclado de PC de escritorio, de ésos que tienen 43 cm de largo y con los que uno puede usar las dos manos. Curiosamente, los mejores de esos teclados siguen siendo los que salieron con las primeras PCs de IBM.

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05/05/2015

J. M. Sánchez

Pareciera que un celular de grandes dimensiones (por encima de las 5.5 pulgadas) iba a ser un armatoste innecesario y cuyo manejo, engorroso para algunos usuarios, iba a fracasar estrepitosamente.

Según las previsiones de gurús tecnológicos y otros expertos en la materia, como el insigne Steve Jobs, los teléfonos que superaran las 4 pulgadas estaban condenados al desastre. Craso error.

El formato ««phablet»» ha llegado para quedarse, y lo ha hecho rompiendo récords de ventas. Su crecimiento ha sido muy superior de lo estimado previamente, y ha dibujado un panorama en el que la tableta, con el iPad como principal exponente, va perdiendo interés.

Si en enero del pasado año, los ««phablet»s» representaban únicamente el 6% de los dispositivos utilizados, bien entrados en el presente año su uso se ha triplicado, según la firma de análisis de datos móviles Flurry, propiedad de Yahoo.

«Parece que los consumidores de todo el mundo han sido seducidos por la pantalla de gran tamaño. De hecho, en algunos de los primeros mercados, como Taiwán y Hong Kong, el porcentaje de usuarios activos en «phablet»s es del 50%. Seis meses después del lanzamiento del iPhone 6 Plus, los «phablets» son ahora el segundo dispositivo más utilizado, después de los teléfonos medianos (como el iPhone 6)», asegura Jarah Euston, vicepresidente de la firma de análisis.

Los datos del informe destacan que un tercio de los «phablet»s activados fueron sobre el sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo actualmente. De esta manera, y pese a la irrupción de Apple el pasado año con el iPhone 6 Plus, que supuso un cambio de rumbo dentro de una compañía que en temporadas anteriores había estigmatizado este formato, Android continúa como el rey de esta categoría, a caballo entre el celular y la tableta tradicional.

Estos datos refrendan los ofrecidos por otras firmas de análisis, como DisplaySearch, que desde el pasado año ha observado cómo la categoría del ««phablet»» está robándole terreno a las tabletas, otrora tecnología llamada a sustituir a las laptops (computadoras portátiles tradicionales) y que, a efectos prácticos, no ha sido así.

También la situación obligó a la firma de análisis International Data Corporation (IDC) a replantearse las previsiones para vaticinar que para 2019 la mitad de los dispositivos celulares vendidos serán «phablets».

Y es que el mercado de las tabletas se ha contraído por segundo trimestre consecutivo. Los envíos generales de las tabletas y dispositivos llamados «2-en-1» se redujo a 47.1 millones en el primer trimestre del 2015, lo que representa un descenso del 5,9% respecto al mismo trimestre del año anterior, según los datos preliminares de IDC.

«La desaceleración del mercado de que fuimos testigos en el último trimestre continúa para impactar en el segmento de la tableta, pero vemos algunas áreas de crecimiento que están empezando a materializarse», asegura Jean Philippe Bouchard, analista.

Con todo, y pese a registrar un retroceso, Apple sigue dominando la categoría de ventas de la tableta con el iPad como principal exponente. Cinco trimestres consecutivos de bajada han activado las alarmas. La compañía useña vendió 12.6 millones de unidades en el primer trimestre (cuota de mercado de 26.8%) pero este dato supuso una reducción del 22.9% en comparación al mismo periodo de 2014.

Los datos de Apple contrastan con un nuevo récord gracias a los iPhone 6 y iPhone 6 Plus, que han vendido 61.7 millones de unidades en todo el mundo.

Por su parte, Samsung (19.1% de cuota) mantuvo su segundo lugar en el mercado a pesar de una disminución de 16.5% en los envíos con respecto al mismo período del año pasado. Sin embargo, su ingenio con la gama Note le ha salido bien. Con todo, Lenovo (5.3% de cuota) es el tercero en discordia, seguido de Asus (3.8%) y LG (3.1%).

Entre las principales razones que esgrimen los analistas para justificar la reducción de las tabletas se encuentra la escasa renovación de estos productos. La falta de una gran evolución de los mismos (pese a ligeras mejoras en cada temporada) unido al uso que realizan los usuarios (navegar por internet, consumir contenidos audiovisuales) ha provocado que su crecimiento se ralentice.

Además, muchos de los consumidores siguen optando por los PC de escritorio y laptops para el entorno laboral. Ahí es donde algunas marcas están haciendo énfasis, y ya surgen aplicaciones y dispositivos pensados para la productividad.

Fuente

[Hum}– El abogado, el granjero y el pato

Un abogado sale de la ciudad de cacería al campo y tiene la suerte de bajar un pato con el primer tiro. El problema fue que el pato cayó en un sembradío al otro lado de la cerca. Ya se trepaba a la cerca cuando se le acerca un viejo granjero en su tractor.

—¿Qué está haciendo?…. Esta es mi tierra.

—Bueno, lo que pasa es que maté un pato y cayó en su tierra.

—Lo siento, pero no puede llevárselo —le dijo el granjero.

—Soy un gran abogado. Le voy a hacer un pleito y voy a quedarme hasta con su tierra si no me deja entrar a recoger mi pato —amenazó el abogado.

—Aquí en el campo resolvemos las cosas de otra manera —le informó el viejo—. Aplicamos la Regla de las Tres Patadas

—¿Y qué es la Regla de las Tres Patadas? —preguntó el abogado.

El viejo explicó:

—Yo lo pateo a usted tres veces, usted me patea tres veces, yo lo vuelvo a patear, y así hasta que uno se dé por vencido.

El abogado, viendo que el granjero era viejo y que él, en cambio, estaba en forma, aceptó las reglas.

—Está bien, empecemos —dijo el abogado.

El granjero se bajó del tractor y, sin más, con sus botas de trabajo bien puestas, le dio una tremenda patada en la rodilla al abogado. Antes de que éste se doblara le encajó otra en los testículos y, cuando el tipo se retorcía de dolor, le encajó un soberano patadón en el culo que dio en tierra con el abogado boca abajo y cuan largo era.

Al cabo de 5 minutos, el abogado con mucho esfuerzo se levantó y dijo, saboreando por anticipado la venganza:

—Ahora me toca a mí.

—No se moleste —le dijo el viejo granjero —, llévese su pato; me doy por vencido.