[*Opino}– FACEBOOK. Significado si fuera acrónino. Por qué mucha gente lo abandona

19-02-12

Carlos M. Padrón

Desde que comenzó lo de las llamadas redes sociales y supe cómo iban a funcionar, decidí que no quería nada con ellas, y así lo dije a los contactos que me preguntaron al respecto o me invitaron a entrar en alguna.

Luego, cuando descubrí que, de forma gratuita, una compañía llamada Feedblitz podía encargarse de hacer llegar lo posteado en mi blog a quienes, a través del mismo, se inscribieran para eso, me di de alta en Feedblitz, vinculé Padronel con ella, y así me ahorré el trabajo de enviar yo a cientos de direcciones los titulares de lo que de nuevo apareciera en mi blog.

Luego, los de Feedblitz me hicieron saber que si yo abría cuenta en Twitter, ellos, sin necesidad de intervención mía, pondrían automáticamente en mi cuenta de Twitter todo lo que de nuevo apareciera en mi blog. Y me di de alta en Twitter sólo para conseguir ese beneficio.

Hace pocos días, por un e-mail que ahora considero que fue enviado con toda intención, supe que Feedblitz podría hacer lo mismo con Facebook, así que abrí cuenta en Facebook, y ante los varios e-mails irónicos que recibí y que me decían algo así como “¿Ves, Carlos, ¡al final caíste!”, opté por poner en esa red social un mensaje —ignoro si los “feisbukeros” lo llaman así— explicando el motivo por el cual había abierto cuenta allí.

Después de que Feedblitz hizo los arreglos para que en mi “muro” de Facebook apareciera automáticamente todo lo que de nuevo publico en Padronel, he entrado a esa red sólo para comprobar que así ocurra, y para procesar la incorporación de “amigos”, los más de los cuales ya lo son en la vida real.

Estas pocas entradas ha sido suficientes para que me haya quedado pasmado ante lo que allí he visto, algo que supera en mucho a lo que al respecto había leído hasta ahora.

Y activada por eso mi vena satírica, y reforzada por lo que acerca de Facebook se cuenta en el artículo que copio más abajo, he concluido que, si la palabra Facebook fuera un acrónico, su significado sería éste:

FACEBOOK: Foro Acogedor de Contenido Especialmente Banal, Ocioso, Ordinario y Kaótico

(Kaótico por folletinesco, como lo es gran parte del material que se vende en los kioscos; y con ‘K’ de mil, por lo kilométrico).

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19-02-12

Por qué dejé Facebook

Fátima(*) fue a la boda de una amiga; se lo pasó genial y tomó unas copas de más, nada fuera de lo normal. Bailó mientras los flashes de las cámaras de fotos alumbraban la pista tras el banquete.

Al lunes siguiente, ya en el trabajo, el comentario le cayó como un ladrillazo en toda la frente: “¡Qué vestido más guapo llevabas en la boda!”.

“Me habían etiquetado sin darme cuenta, y todos los compañeros de mi trabajo que tenía en Facebook me vieron en fotos con un pedo como un piano”, comenta esta madrileña en la mitad de la treintena.

Fátima lo tuvo claro y abandonó la red social: “Decidí que mi vida no interesaba a nadie, y que tampoco quería recuperar viejas amistades. Si quiero citarme con alguien, le llamo por teléfono y nos vemos para un café”.

Facebook tiene más de 845 millones de usuarios, con lo que cada vez está más cerca de alcanzar al país más poblado del mundo, China, con 1.300 millones de habitantes.

Cada día, 483 millones de personas —una población comparable a la de toda la UE— entran para actualizar sus estados, compartir enlaces o ver fotografías colgadas por sus amigos.

“Nuestra misión es hacer del mundo un lugar más abierto y más conectado”, afirma la compañía, creada por Mark Zuckerberg en 2004, en su esperado folleto de salida a Bolsa, presentado hace pocas semanas y en el que la red social alcanza una valoración de entre 75.000 y 100.000 millones de dólares.

Adicciones y broncas

Pese al indudable éxito de la ‘marea azul’ de Facebook, algunas personas optan por un mundo ‘menos conectad’.

“Yo lo dejé porque era increíblemente adictivo y perdía muchísimo tiempo”, explica Sonia, una médico madrileña de 35 años.

En cada visita, los usuarios de la red suelen pasar 20 minutos de media.

Las personas que deciden abandonar el lugar suelen argumentar parecidas razones: pérdida de tiempo, relaciones superficiales, o falta de privacidad.

En lo último es en lo que la red social ha avanzado más, en gran parte obligada por las autoridades de diferentes países. Y así, desde hace un tiempo el usuario tiene más opciones sobre qué quiere compartir y con quién.

“En mi caso hubo un motivo concreto: una bronca con un familiar muy cercano. Después del enfado, fui a excluirlo de la lista de amigos, pero en el momento de hacerlo me sentí un poco ridículo y pensé que mejor me eliminaba a mí mismo. Suena a broma, pero ocurrió así”, explica Alberto, que afirma que se mantiene en otras redes, como Twitter, por motivos laborales.

La declaración de ‘no amistad’

Hay otros usuarios que, antes de dar el salto extremo de desaparecer de Facebook, toman otras medidas. La ‘criba’ de contactos es la más común, aunque no está exenta de efectos no deseados.

“Al principio, con el ‘calentón’ de lo nuevo agregué a muchísima gente. Pero luego, cuando vi cómo funcionaba, empecé a arrepentirme. Añadí a una antigua compañera de preescolar y me di cuenta, al poco, de que, en realidad, no la conocía de nada, y que ella podía ver todas mis fotos. Llegué a tener 300 amigos, y entonces empecé a eliminar a decenas”, explica Manuel Bernal, un diseñador gráfico gallego que vive en Almería.

El dilema de eliminar o no a un ‘amigo’ no es sencillo de dilucidar. Una de las actitudes que más se repiten en la red social suele ser el narcisismo, fomentado por la acumulación de ‘Me gusta’, y comentarios en las entradas más ingeniosas.

Por tanto, en un entorno en el que se busca la aprobación social, el hecho de que alguien elija para ti la opción ‘Unfriend’ (eliminar de tu lista de amigos) es el mayor agravio posible.

“La gente se lo tomó fatal. Varias personas me escribieron para preguntarme por qué lo había hecho. Una chica que apenas conocía, la expareja de una amiga, me dijo: ‘Me has eliminado. Es un error, ¿no?’. Creo que la gente se lo toma peor que si no la saludas por la calle”, añade Manuel.

“Estábamos pasando una fuerte de crisis de pareja. Me obsesioné, e incontables veces al día miraba para ver qué hacía y qué decía. Así que, al final y por mi salud mental, decidí eliminarla de los amigos. En cuanto ella se enteró se lo tomó como una señal clara de ruptura, más que cualquier otra conversación que hubiéramos tenido sobre nuestros problemas”, explica Juan, un ingeniero que trabaja en León.

Consciente también de que algunos usuarios son mucho más activos que otros —o, sencillamente, unos son más amigos que otros—, la red social permite moderar la frecuencia de actualizaciones de los diferentes amigos que aparecen en la página principal, y desde hace poco también se pueden marcar algunos de ellos como ‘favoritos’.

Dejar la cuenta en barbecho

Para evitar que los usuarios abandonen completamente cuando se ven sobrepasados por la vida social en la plataforma, Facebook permite “desactivar” la cuenta.

La opción te convierte en ‘casi invisible’ para todos tus amigos, que no podrán ver tus comentarios, fotos, o incluso tu perfil, pero te podrán seguir etiquetando en fotos e invitando a eventos.

De hecho, todo se reactivará de nuevo con sólo volver a introducir tu nombre de usuario y contraseña. “Yo básicamente tenía Facebook para ‘espiar’ lo que hacía mi novia de entonces, ya que Facebook nunca me ha gustado mucho. Cuando cortamos desactivé la cuenta, y sólo meses después la volví a activar para tener contacto con una amiga que vive lejos porque es la mejor forma que he encontrado para hablar con ella”, detalla Víctor, un joven granadino de 28 años.

Igor es uno de los cada vez más extraños casos de quienes no han tenido nunca cuenta en la red social. “La verdad es que, por fastidiar, no me registré cuando apareció. En general, gente que habitualmente no contactaba conmigo por ningún otro medio, me enviaba invitaciones para ‘mantenernos en contacto’. ¿Qué contacto? ¿El que no tengo habitualmente con otros medios más sencillos?”, cuenta este leonés de 32 años que sigue rechazando formar parte de los 15 millones de usuarios de Facebook en España.

Cómo borrarse

Eliminar la cuenta de Facebook no es un proceso sencillo.

 

Lo habitual es “desactivarla”, una opción que se encuentra en el apartado ‘Seguridad’ de ‘Configuración de la Cuenta’. Al pulsar esta opción, la red te muestra fotos de tus amigos bajo la frase “Te echará de menos”.

En realidad, la cuenta sigue permaneciendo en el sistema y puede ser reactivada si se vuelve a introducir el nombre de usuario y contraseña. Para una eliminación completa hay que entrar en este enlace y esperar 15 días sin volver a entrar en la red social.

(*) Aunque todos los testimonios recogidos en este reportaje son reales, algunos de los encuestados pidieron que no apareciera su nombre completo y que otros datos personales no se revelaran.

Fuente: El Mundo

Un comentario sobre “[*Opino}– FACEBOOK. Significado si fuera acrónino. Por qué mucha gente lo abandona

  1. Cada día que pasa me asombro por la millonada de ociosos que circulan por esa red social. ¡Así anda el mundo!

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