[*IBM}– Anécdotas y personajes: Fernando Lacoste ante el peligro / Juan Fermín Dorta

14-09-10

Juan Fermín Dorta

Como hemos resaltado en varias oportunidades, Fernando era un raro espécimen: introvertido, y en ocasiones con un gran sentido del humor. Siempre alejado, como a su aire, pero, ¡ojo!, sin descuidar sus deberes.

Hoy me imagino que entonces su mente funcionaba compartida, aunque todavía no se había inventado la multiprogramación y mucho menos la memoria virtual.

Transitaba entre ideas para resolver problemas, amargos recuerdos de su nativa Italia alternados con pícaros recuerdos de su amada Argentina y vivencias de Venezuela que, aunque en ese momento no valoraba, hoy reconoce que vivió en Venezuela en este país en los tiempos «cuando éramos felices y no lo sabíamos».

Bueno, al grano.

Terminado el Club (HPC) de Acapulco (sería allá por 1975) un grupito de IBMistas volamos Acapulco-Miami.  Recuerdo que en la fila de atrás, pasillo por medio, estaba el mentado Ferdinando.

Como a la media hora de vuelo comienza tremenda tempestad. Se oían truenos y las ventanillas se iluminaban muy seguido con relámpagos, mientras el avión hacía pequeños baches.

De los que estábamos hablando, muchos siguieron haciéndolo, pero yo presentí que la cosa era en serio y callé.

La tormenta seguía intermitente cuando ¡PATAPLÚM!: el supercoñazo (perdonen la palabrota, pero es que no hay en el amplio idioma español otra expresión más fuerte).

Se oye el trancazo del rayo contra el avión y éste que, valientemente, aguanta, al tiempo que se iluminaba todo su interior como si de un enorme flash se tratara.

¿Milagro? No sé, porque fue sólo hasta hace pocos años cuando incorporaron pararrayos a los aviones.

Se produce un silencio terrible, como premortal. Nadie habla. Yo, que siento la mano de Fernando en mi brazo, me vuelvo esperando una palabra de aliento y el tercio que me dice:

—¿T’as caga’o, carajito?

Aquello fue de una risa (¿nerviosa?) general. Me calenté por su inmutabilidad ante el peligro, y creo que lo tildé de inconsciente, algo que hoy, a décadas de distancia, me pareció una mariconada nerviosa de mi parte.

Yo, que me había perdido en una curiara en el Orinoco por día y medio; que haciendo pesca submarina en la playa de Oricao había sentido cómo un verraco tiburón me pasaba por encima; que al ver a un italiano ahogándose en Playa Verde lo voy a salvar y se quiere aferrar a mí; etc., no sé si porque todo eso me había pasado siendo yo más joven, pero en ese momento me pareció que Fernando no tenía sangre en las venas.

El tipo era siempre inmutable, y aún no estaban de moda el Lexotanil, el Litio y otras menudencias, y nunca supe si estaba en una secta tipo zen.

Si el jefe le quería cambiar sus prioridades, él alzaba sus ojos y, uniendo sus manitas —la mochita y la otra— clamaba al cielo.

¡Cuántas cosas debió vivir ese alma de Dios que nada le sacaba de su impasividad!

Nando: un fuerte abrazo. Lo que escribo lo hago de corazón. Ojalá podamos vernos algún día.

Nota: El blogmaster tiene mis teléfonos.

[Col}– Curriculum de una Vida / Juan Fermín Dorta

JFDorta-197X

25-09-10

Abicaram Barrameda, Pablo; Alsó Pérez, José; Alsó Pérez, Luis; Cabrera Pérez, Antonio; Curbelo Fuentes, Antonio; Delnero Viera, Guillermo; Dorta Hernández, Juan Fermín;…".

Y así seguía la letanía que, por siete años —dos de primaria y los cinco primeros de bachillerato—, iniciaba mis días en el Colegio Corazón de María, en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero un día de julio de 1950 le dan a mi padre el traslado, como jefe de telefonía automática, a Santa Cruz de Tenerife. Mi madre —siempre las madres de Freud en el fondo del escenario— decide no permitirme ni siquiera que me despida de mis amigos.

Adiós paseítos domingueros en la calle Triana, juegos de frontón en el patio del colegio, idas a la playa de Las Alcaravaneras,… Adiós a tantas cosas a las que hice mi vida diaria, como Rita, mi noviecita a los 13. Adiós Las Palmas que me vio nacer. Ya no era ir a mi también amada Tenerife todos los veranos, primero en los "correíllos" y después, cuando llegaron los Junkers, en avión. Ahora iba a mi destierro, a hacer nuevos amigos en el Colegio San Ildefonso.

Mi rebeldía contra el "¡No hagas esto!", "Ni aquello", "No veas a la gente a la cara". De visita, ni un vaso de agua, ¡qué decir de los rosquetes que nos ofrecían en las visitas!

¿Deporte? Caminar las románticas calles, las ramblas y el muelle para, acodado en el muro, ver enfrente, en el horizonte, cómo al atardecer encendía sus luces Las Palmas, en mi imaginación el más hermoso portaaviones nunca visto.

Mi  rebeldía pudo haberme llevado a mil rutas nada buenas, pero me dio por la gimnasia de Charles Atlas y el dibujo en el Instituto de Bellas Artes, en la recoleta plaza de Ireneo González. Por cierto, dibujaba de yesos porque era muy pequeño para dibujar directo, al desnudo, de unas jamonas que veía salir en la noche.

¡Y qué noches las de Santa Cruz! Oliendo a jazmines de Gran Duque y madreselvas en el camino de vuelta a casa.
Una cervecita en el Jandilla, donde me tenían prohibida la entrada porque algunas mujeres "malas" iban por allí de noche.

Los paseos en la Plaza de Candelaria, donde conocí a Conchi Fernández de Misa. ¡Cuántas plazas, arriba y abajo, abajo y arriba, recorrimos ella mas una media docena de amigas y yo pegado en una punta!

—Papá, inscríbeme en la Orquesta de Cámara.

Y, sin preguntarme, ahí estuvo la inscripción.

Y mi madre;

—Mira, ¿eso es para ir al concierto dominical? ¿Con quién vas a ir? ¡Mucho ojo!

Y cuando se enteró de lo de Conchi, a investigar quién era.

—Mira —me dijo un día—, la vi y no tiene nada del otro mundo.

—Pues mira —contesté—, que es campeona de natación y es muy bonita.

No sé cómo, pero terminé el bachillerato, al que, por cierto, no le dedicaba sino lo que oía en las clases. ¡Es que mi agenda era tan "compleja"! Leer Blasco Ibáñez y Pérez Galdós de la biblioteca de papá, y verlo inmerso en su colección de sellos.

Un día de 1952, almorzando, dice mi padre algo de una empresa inglesa, concesionaria de los teléfonos en Venezuela, que solicitaba técnicos españoles, y empieza mi cantaleta: "Papá, vete y me mandas a buscar", "Papá,….".

Y en febrero de 1953 desembarco en La Guaira. ¡Qué luz, qué colores, qué trópico que me calaba hasta los huesos!

A trabajar en Nestlé, a cambiarse a NCR, y todo haciendo equivalencias de noche para terminar Económicas en la UCV.

El matrimonio, ¡maldita sea! ¡Qué noche de bodas y qué luna de miel tan amargas! Pero, bueno, cuando te enamoras como un becerro, a calársela.

IBM. Cursos, premios, viajes. México, Argentina, Brasil, EEUU, Francia, Inglaterra, Suecia. ¡Er mundo por bandera! IBM de mis sueños, gracias por todo. Me diste más de lo que yo te di: la mejor época profesional de mi vida!

De noche, profesor de Informática en dos universidades. Honores, cinco padrinazgos.

Y la bella y hermosa Melania que aparece en mi vida dándole un renacer glorioso.

Y el asesinato de Juan Fermín. Caer de rodillas al saber la noticia, y quedar mudo por días. No lloré por dos meses, pero cuando empecé, no paré en otros dos meses.

Pero un día me dormí y, al despertar ¡ME HABÍAN CAMBIADO EL PAÍS!.  Un país en el que todos éramos felices pero no lo sabíamos.

Y aquí me tienes, añorando lo que una vida fue mi dulce destierro, sufriendo por el puñetero Real Madrid, y del brazo de mi amada Melania.

Juan Fermín Dorta

[*Drog}– El (drog)amor produce el mismo efecto analgésico que los calmantes

Por suerte, más descubrimientos que resultan muy alentadores.

Del artículo que sigue extracto y resumo lo que creo más relevante.

El amor apasionado (= drogamor) es algo que puede aliviar el dolor con la misma eficacia que los calmantes,… que son drogas; o que la cocaína, que es una de las más peligrosas de ellas.

El amor intenso —entiéndase drogamor— activa las mismas áreas del cerebro que tratan los medicamentos: o sea, las drogas; y produce alteraciones significativas en el estado de ánimo.

¿Es eso bueno? No, no lo es. Y lo peor es que, como el drogamor es siempre pasajero, cuando la víctima logra emerger de él ya el daño está hecho y podrá ver, desolado/a, qué clase de desastres causó su estado de ánimo pasajero.

El amor apasionado —entiéndase drogamor— es muy similar a una adicción, y el romanticismo sería una “adicción natural”, tanto si nos hace felices como si nos hace infelices.

Con la particularidad de que, cuando nos hace felices, esa felicidad dura poco, pero cuando nos hace infelices podría durar hasta por el resto de una vida, en particular si la parte que al sobrevenir la ruptura sigue aún drogamorada no sabe cómo procesar ese evento —en inglés le dicen "elaborar"— para poder por fin cerrarlo.

Carlos M. Padrón

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14 Octubre 2010

El amor produce el mismo efecto analgésico que los calmantes

Yaiza Martínez

Un equipo de investigadores de la Stanford University School of Medicine, de Estados Unidos, ha constatado que los sentimientos de amor apasionado pueden aliviar el dolor con la misma eficacia que los calmantes, e incluso que algunas drogas ilegales, como la cocaína.

Según los científicos, este alivio es posible porque el amor intenso activa las mismas áreas del cerebro que tratan los medicamentos destinados a paliar el dolor, es decir, aquellas regiones en las que se encuentran los sistemas de recompensa del cerebro.

En estos sistemas es donde se genera la dopamina, que es una hormona y un neurotransmisor que influye en nuestro estado de ánimo, en nuestra gratificación y en nuestra motivación, explica el especialista Sean Mackey, director del estudio, en un comunicado de la Universidad de Stanford.

Aprender del amor

Mackey afirma que: “Cuando la gente se encuentra en la fase más apasionada del enamoramiento se producen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan en su experiencia del dolor”.

Comprender de qué manera se produce este impacto, o cómo se establecen las vías de recompensa neuronal que alivian el dolor físico gracias al amor, podría servir para desarrollar nuevos métodos calmantes, afirman los investigadores.

Sean Mackey ha colaborado en esta investigación con el psicólogo de la Stony Brook University de Nueva York, Arthur Aron, un científico que durante los últimos 30 años se ha dedicado a estudiar el fenómeno del amor.

El estudio se inició cuando ambos científicos se conocieron en una conferencia sobre neurociencia, en la que tuvieron ocasión de poner en común sus ideas. De esta forma, se dieron cuenta de que los sistemas neuronales implicados en el amor estaban profundamente imbricados con los sistemas neuronales relacionados con el dolor.

Se preguntaron, entonces, si era posible que ambos sistemas se modularan recíprocamente, y pusieron manos a la obra para descubrirlo.

Descripción del experimento

En los experimentos realizados participaron quince estudiantes universitarios perdidamente enamorados, y que se encontraban en las primeras fases de sus respectivas relaciones de pareja (momento en que las personas se sienten eufóricas, energéticas, piensan obsesivamente en la persona amada y están anhelando de manera permanente la presencia de ésta).

Esta forma de amor apasionado es muy similar a una adicción, afirman los científicos. Recientemente, especialistas de la Yeshiva University, de Estados Unidos, llegaron a una conclusión similar a raíz de otro estudio en el que se constató que, cuando una persona es abandonada por la pareja a la que ama, se ponen en marcha ciertas regiones cerebrales relacionadas con el anhelo y las adicciones.

Los investigadores de la Universidad Yeshiva señalaron entonces que el romanticismo sería una “adicción natural”, tanto si nos hace felices como si nos hace infelices.

Aron y Mackey pidieron a los participantes en su investigación que trajeran fotos de sus parejas y de personas conocidas que tuvieran un atractivo similar al de sus parejas.

Durante el experimento, a los estudiantes se les presentaron, de manera intermitente, las imágenes aportadas, mientras se les sometía a una sensación de dolor suave, con un estimulador térmico controlado por computador y que se les había colocado en la mano.

Al mismo tiempo, con tecnología de exploración de resonancia magnética funcional (fMRI) los científicos registraron la actividad cerebral de los participantes.

Por último, los investigadores registraron los niveles de alivio del dolor de los estudiantes frente a las imágenes aparecidas, y también ante ciertas frases de distracción como “piensa en un deporte que se juegue sin pelota”.

Evidencias científicas previas habían demostrado que las distracciones pueden aliviar el dolor, por lo que Mackey y Aron querían asegurarse de que el amor no funcionaba como una distracción en el alivio del sufrimiento físico.

Analgesia inducida por enamoramiento

Los resultados obtenidos demostraron, por un lado, que tanto el enamoramiento como las distracciones verdaderamente reducen el dolor, mucho más que la concentración en la imagen de una persona conocida que resulte atractiva.

Sin embargo, en ambos casos no se activan las mismas regiones cerebrales. En la prueba de distracción, el alivio del dolor fue mayormente cognitivo, y estuvo asociado a áreas corticales del cerebro.

La analgesia inducida por el amor, por el contrario, estuvo más relacionada con las áreas de recompensa del cerebro, con estructuras profundas de éste que pueden bloquear el dolor a un nivel espinal (de la misma forma que lo hacen los analgésicos opiáceos, por ejemplo).

Una de las regiones claves del alivio provocado por el amor fue el llamado núcleo accumbens, un área del cerebro que se cree que tiene un papel importante en la recompensa, la risa, el placer, la adicción y el miedo.

Por último, y según publican los investigadores en la revista PlosOne, el experimento también reveló que existe una variedad considerable en el grado de alivio del dolor experimentado por cada individuo al mirar la foto del ser amado. Esta variabilidad podría deberse a diversos factores, como la atención dedicada a la tarea encomendada o ciertas características de cada relación (grado de “obsesión” por la pareja, fuerza de la relación, etc.)

Compensación cognitiva

Los resultados obtenidos por Aron y Mackey coinciden con los de otra investigación realizada en 2009 por científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos).

En este caso, 25 mujeres enamoradas fueron sometidas a estímulos dolorosos leves en diversas condiciones, como estar junto a sus parejas o no, ver fotos de sus novios o imágenes neutras, etc..

En este caso, las mujeres señalaron experimentar una gran reducción del dolor mientras veían las fotos de sus novios o mientras sujetaban a éstos la mano, en comparación con el dolor que sentían en otras situaciones.

Los autores del estudio explicaron entonces que la causa de esta diferencia en el grado de sufrimiento físico podía ser una compensación cognitiva: ver una foto del ser amado activaría representaciones mentales placenteras, unos pensamientos que tendrían un efecto paliativo del dolor.

Tendencias 21

[*Otros}– Los Canarios en América / José Antonio Pérez Carrión: Pedro Nolasco Gordillo

Nació el doctor en Teología y Jurisprudencia Dr. Gordillo en la ciudad de Guía, en Las Palmas.

Fue uno de los representantes de las Islas Canarias en las constituyentes de 1812 y 1820 en cuyas sesiones, altamente borrascosas, se hizo oír siempre en el santuario de las leyes su elocuentísima y fácil palabra a favor de la independencia y libertad de España, atacando de frente constantemente el maquiavelismo de los absolutistas empedernidos de Fernando VII.

A la caída del sistema constitucional tuvo que emigrar el extranjero, siendo nombrado más tarde canónigo de la Catedral de La Habana.

Falleció en el desempeño de su ministerio.

[*FP}– Del baúl de los recuerdos de IBM: Otra joya de 1960 – Curso de técnicos en Caracas, y detalles asociados

La única foto es cortesía de Roberto Alibardi y Leonardo Masina.

Fue tomada en julio de 1960 al terminar un curso iniciado por el instructor Ernesto Dusio en la escuela IBM que estaba en Los Ruices (Caracas), y la que aquí pongo se ve mal por falta de resolución, pero como no tuvieron éxito las gestiones que Leonardo Masina y yo hicimos para dar con quien tenga la foto original, aprovecho para pedir a los IBMistas que lean esto que nos ayuden a encontrarla.

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De izquierda a derecha (no hago diferencia de filas porque todas las caras están visibles): 1, Amadeo Vázquez †; 2, X. Ascanio; 3, Ramón López; 4, Leoncio Romero †; 5, Joaquín Clavería; 6, Ildefonso del Moral; 7, Ángel Gil; 8, César Illeras; 9, José Padrón; 10, Juan Ruiz; 11, Antonio Ramírez; 12, X. Sánchez; 13, Fernando Rodríguez; 14, Vicencio Díaz; 15, Efraín Aponte; 16, Luis Gil; 17, Eduardo Romero †.

Los nombres me fueron dados, o ratificados, por el compañero exIBMista José Padrón, quien, además de hacer gala de excelente memoria —y no es la primera vez—, también me dio estas valiosas explicaciones.

Carlos, aquí van más datos.

  • El mismo día en que terminó el curso, X. Sánchez salió de la compañía para estudiar ingeniería.
  • Eduardo Romero †, era uno de los instructores junto a Ramón López.
  • X. Ascanio era el secretario de la escuela
  • Luis Gil se fue muy pronto, Antonio Ramírez salió un poco después, y Efraín Aponte algo más tarde.
  • César Illeras, Amadeo Vázquez, y Leoncio Romero —ya fallecidos los dos últimos— eran de IBM-Maracaibo.
  • Juan Ruiz, Ildefonso del Moral, y yo, José Padrón, éramos de IBM-Valencia, aunque al final los tres terminamos en IBM-Caracas.
  • El curso en cuestión fue el básico de Unit Record acerca de las máquinas, hoy día de museo, 077, 082, 421, 513, 519, 024, 056, y la 602ª, que era «El coco», y comenzó con operación, o sea, con el armado de tableros con cables que definían las acciones que realizaría cada máquina. Se inició con 30 estudiantes, y lo terminamos sólo los 14 de la foto (17 alumnos menos los dos instructores y el secretario), siendo Juan Ruiz el Nº 1.
  • Ernesto Dusio comenzó este curso como instructor pero debió regresar a Uruguay por el término de su asignación, así que Ramón López, que estaba recién transferido a Caracas procedente de Quiriquire, ayudado por X. Romero siguió con el curso, como instructor, hasta el final.

Había una lista de mérito que salía en la cartelera (¡Imagínate!). Se hacían exámenes por cada tipo de máquina, y el promedio de notas debía ser superior a 75/100. Por debajo de eso, estabas en la cuerda floja, y si no te recuperabas eras despedido. Estuvimos así por NUEVE (9) meses.

Lo de secretario y no secretaria puede que suene raro, pero es que una secretaria entre tanto «zamuro» joven era realmente un peligro. Hay que recordar que se trataba de la IBM de los años ’50s en la que los divorcios de IBMistas eran no muchos, notorios y nada bien visto,… por no mencionar los amoríos.

Al tal secretario —muy competente, por cierto— lo había escogido el instructor Ernesto Dusio para el curso anterior a éste, que fue en el que participaron Noel Ramírez, Fernando Frías, y otros.

Lo de los exámenes era realmente un karma: poco tiempo, sin libros, todo de memoria, con todas las trampas imaginables, etc. Los finales fueron catastróficos: sin tiempo para terminar y usando todos los manuales disponibles. Creo recordar que el de multiplicación con la IBM-602a empezó a las 10:00 de la mañana, y yo, que fui tercero, salí pasadas las 07:00 de la noche. ¡Y mejor no hablar del de división!

El lugar de Los Ruices donde estaba la escuela era para la época una verdadera zona industrial, y para dar una idea de cómo era la Caracas de entonces, basta con que diga que Juan Ruiz y yo, que vivíamos en San Agustín del Norte, salíamos para Los Ruices a las 07:00 —o máximo a las 07:10— de la mañana y llegábamos a tiempo para desayunar antes de entrar a las clases, que tenían el horario de de 08:00 a 12 y de 02:00 a 05:30. Era realmente otro tiempo.

DOS ANÉCDOTAS

Ésta es cruel.

En la primera parte del curso, después del segundo examen salieron 4 alumnos. El último en salir fue Patrick Bertou, a quien después de muchos años encontré como ingeniero investigador en el IVIC. Te imaginarás.

Y ésta, folclórica.

En algún momento durante el largo curso, entre maracuchos y valencianos alquilamos una casa en La Florida y vivimos en comunidad casi 6 meses, hasta terminar el curso…

Un abrazo, Carlos. Lo de la memoria sigue funcionando bastante bien. Aún me resisto a usar las calculadoras.

José Padrón (El Técnico)

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COMENTARIOS

Milton Dusio
Gracias por la publicación de esas nuevas fotos. Aprovecho a saludar a todos los exalumnos de mi padre, con los estuve en contacto y con los que no, y a Carlos que siempre nos ayuda a conservar la memoria.

Saludos,
Milton Dusio

Vicencio Diaz
Si algo he de escribir entre estos baúles de recuerdos, siempre será en pasado, pues son cosas pasadas y las más de las veces será sobre personas que son las cosas que recuerdo.

De las máquinas, empresa, procedimientos y esas cosas, procuro no recordar nada, aunque muy a pesar mío me es imposible lograrlo; aún tengo pesadillas, y sueño que es un día laboral cualquiera de aquellos años en que la semana tenía 37.5 horas que debían de reportarse con error de 1 minuto, cosa que habitualmente hacía los domingos por la tarde o noche.

Viendo la foto me fijo en Ángel Gil, de quien recuerdo su don de buen compañero y leal amigo que siempre le identificó, a quien, después de separarse de IBM, le dio por instalarse como empresario de una empresa conocida como “Micro Macro Mundo” en el CCCT y que tuvo bastante éxito. Pasado el tiempo, se les unió Guillermo Padrón, ex técnico de IBM en el área de educación.

El caso es que, por alguna razón que nunca me interesó conocer, ya que ambos eran amigos míos, alguna dificultad tuvieron y Ángel le pidió a Guillermo que se retirara del cargo. Al día siguiente me llama a la IBM Ángel y me cuenta que el menor de los hijos de Guillermo está muy mal en La Clínica La Floresta, que vaya y que le acompañe y le supla, pues, después de lo que había ocurrido, él no se sentía animado, pero que no dejaba de tomar en cuenta la necesidad de quien seguía siendo su amigo.

De esa pasta estaba hecha aquella generación.

Jose Padron (El Tecnico)
En referencia al retiro de Sánchez es cierto lo señalado por Vicencio, Trabajó unos pocos días.

Lo del destornillador, es también rigurosamente cierto. Era muy común entre los miembros del grupo señalar: “¡Pásame el Sánchez!”.

José Padrón (El Técnico)
Lo de General Motors (GM) fue realmente anecdótico.

Al momento en que regresaba de la competencia a IBM y se instalaba una 158 en Antímano, tuve el honor de recibir una llamada del propio Salvador Covelo para decirme que era muy importante que GM amaneciera trabajando el lunes.

Como las Leyes de Murphy no fallan, resultó que la 3830 tenía una tarjeta mala, y de ésas no había en stock, pero era igual a las del ISC del Computing Center. Al llegar a la puerta para hacer la correspondiente substracción, Freddy Rodríguez y mi persona constatamos que no podíamos entrar porque la puerta estaba cerrada con llave y las tarjetas de acceso no funcionaban.

Lo salomónico: fuimos a la mezzanina, Freddy se introdujo en el ascensor de forma que bajara a la planta baja, sacó la tarjeta, me dio un grito y subí el ascensor. Resolvimos lo de General Motors, que arrancó perfecto.

Francisco Alcalde voló desde Puerto Ordaz con la tarjeta en la mano y el lunes a las 08:00 am estaba yo en el Computing Center, haciendo show, para esperar a Alcalde.

A las 10:00 am arrancó la máquina de IBM, pero no sé cómo el Sr. Covelo se enteró y, muy serio, me dijo: “Padrón, la integridad de los equipos propios es algo inviolable,… pero GM era realmente muy importante”. Y allí quedó todo.

Leonardo Masina
Reconozco que, en ciertas ocasiones, y debido a la falta de disponibilidad de motorizados, abusé de la confianza de algunos clientes para que fuesen a buscarme un repuesto, mientras yo iba desarmando una unidad y así se ahorraba tiempo.

Alguna vez era en realidad para ahorrarse tiempo, pero otras –muchas– para quitarme la presión de encima, pero siempre de buena fe.

Leonardo Masina
Alberto, con respecto a lo de “comprar una caja de bits o bytes” hay una vieja historia entre los técnicos de IBM.

Resulta que un par de técnicos estaban en un cliente con un problema de memoria, y era justamente uno de esos clientes FASTIDIOSOS que se te ponía encima preguntando a cada segundo qué pasaba y cómo iba, hasta que a uno de los técnicos se le ocurrió una idea, y le propuso lo siguiente:

—¿Nos podrías hacer el favor de ir al stock de IBM en la California Norte y pedirles de parte nuestra que te den un paquete de 1.000 bytes, que se nos ha perdido?

El cliente, muy contento de poder colaborar, salió mandado hacia La California mientras los técnicos pudieron tranquilamente terminar su labor, sin tener encima la presión del cliente.

Alberto Lema
Amigos, qué grato es leer estas historias de los pioneros. ¡Qué hermandad la de ustedes en aquellos tiempos¡

Yo, afortunadamente, los conocí a casi todos, y eso que entré en el ’77, cuando ya se podían comprar unas cajas de bits y bytes… de las de 80 columnas, y memorias de más de 250Kb con las IBM-360.

Vicencio Díaz
A Leoncio, ¡cómo que le gustaban las alturas! Recuerdo ratos en Maracaibo cuando me contaba de sus incursiones en la apicultura, allá por los montes de Perija,

Lo que más recuerdo de Leoncio es su matrimonio en Tía Juana, en la costa oriental del lago. Para ese entonces trabajaba yo en la refinería de Amuay y me parece que en esos días estaba Rogelio Edreira haciéndole las vacaciones a Gastone Baro. Lo cierto es que, recibida la invitación, me las arreglé para salir, después de avisar a los compañeros de Maracaibo que yo salía para allá. De Maracaibo salimos César Illeras y un servidor, en mi carro, y otros, como Amadeo Vásquez, por otros medios.

¿Por qué recuerdo tal evento? Aparte de las bondades de los anfitriones y de la abundancia de todo lo que podíamos desear, al regreso tuve la suerte de ser acompañado —en mi carro y manejando yo— por César Illeras quien, afortunadamente, se mantuvo despierto todo el tiempo, y cuando mi carro enfilaba, sin control, hacia el borde de la carretera, César le dio un golpe al volante y, gracias a él y a dios, me desperté y asumí la posición de conductor.

Me había quedado dormido después de tanto manejar; ¿O sería de tanto comer y beber? Dios lo sabe.

Vicencio Diaz
El abuelo del grupo era Joaquín Clavería, y, como se ve en la foto, el más alto. Por aquellos días tendría más de treinta años y, aparte de ello, ya tenía una familia establecida. Vivía por Catia y le era muy difícil estudiar, así que en algún momento tomó una decisión heroica y, poniéndose de acuerdo con Amadeo Vásquez, rentaron un alojamiento en las cercanías de La Estancia, que creo que así se llamaba el edificio.

Y es que Joaquín ya estaba entrenado en eso de la toma de decisiones, pues era un exvoluntario de la Legión Española que estaba en el Sáhara, era un exmarinero y era un ex- muchas cosas, pero lo que no podía aceptar era ser un ex-IBM prematuro, por lo que se puso de acuerdo con Doña Julia, con quien lo sigue haciendo, y la cambíó por IBM cinco días a la semana.

“Er Juaco” y su reina viven en Los Castores, y creo que se alegraría mucho si alguno de sus entrañables amigos que haya perdido su agenda le pudiese llamar; el teléfono 0212-371-0432.

CMP
En respuesta a Luis Salazar.

Gracias, Luis. Ya hice las correcciones.

Luis Salazar
Un saludo muy cordial Carlos.

En efecto, se trata de dos “Romero” en la foto. El de la izquierda es Leoncio, maracucho de la Suc. IBM-Maracaibo, y el de la extrema derecha es Eduardo, argentino, de IBM-Caracas, ambos fallecidos y exelentes personas.

CMP
En respuesta a Luis Salazar.

Gracias, Luis, por tu aclaratoria,… que me deja una duda.

¿Había en el curso dos personas de apellido Romero? Porque para un Romero que está en la foto, José Padrón me dio el nombre de Leoncio, y ahora tú me das el de Eduardo, que acabo de ponérselo al instructor fallecido, pero ignoro si el tal Leoncio es en realidad Eduardo.

Carlos Salas
Saludos a José Padrón. Eficiencia al 100 %. Si no lo creen, pregúntenselo a la General Motros cuando estaba en Antímano.

Historia antigua pero inolvidable.

Carlos Salas

Vicencio Diaz
Sánchez, quien aparece en la foto como participante de la ceremonia en el Hotel Ávila, no creo que se haya retirado el mismo día de cierre del curso, pues para el momento de la ceremonia ya teníamos algunos días de trabajo.

Esto lo recuerdo porque ese día fue uno de los más amargos de mi carrera con IBM, y hasta pensé en presentar la carta de renuncia el primer día de la semana. La razón: Todos contaban sus éxitos; uno que si la unidad de impresión de la 421, otro que había solucionado un problema de 602A, y un tercero una caja de velocidad… Yo, un fracasado, pues desde que había salido del curso fui asignado, con Américo Cristini, en EdC, y ahí me estaba esperando una 024 en la que estuve hasta el día de la ceremonia sin saber qué era lo que tenía.

No se por qué razón pidieron ayuda justamente a Romerito, asignado a ls Shell, para auxiliar a su discípulo. El resultado fue que Romerito pidió scrapping para aquella sencilla máquina, y creo que hasta ahí llegó mi intensión de renunciar.

Aquella noche de la ceremonia supe lo que es una furtiva lágrima.

También recuerdo que nuestra fiesta de fin de curso la hicimos justamente en casa de Sánchez, en Valle Abajo, donde la pasamos como nunca por las atenciones que recibimos de su familia. Particularmente recuerdo a la hermanita de Sánchez, un poco menor que él, y que, por supuesto, fue como nuestra hada madrina y nos hizo olvidar cualquier momento difícil que hubiésemos pasado.

Una última de Sánchez. Entre el maletín de herramientas que recibimos había uno gordito como de 2′ y paleta ancha; no sé por qué motivo cuando necesitábamos de uno similar, decíamos: “Pásame el Sánchez”, explicación que quizás se pueda encontrar mirando la foto de aquel recordado momento.

Horacio E. Malcervelli
Estimado Carlitos:

Varios conocidos, en particular o indicado como nro. 17 “X. Romero”. Creo que es Eduardo Romero, técnico argentino (no sabía yo que había fallecido). No puedo precisar a fecha de su ingreso en IBM.

Ramón López, simpático colega, vivía, de recién casado, en la Av. Beethoven frente al Edif. San Francisco (donde yo alquilaba un dpto.) en las colinas de Bello Monte. Oscar del Barco, con su notable memoria, me puede corregir si estoy errado.

Mis saludos a los que todavía están entre nosotros, y el eterno recuerdo a los que ya partieron.

Horacio “machete” Malcervelli.

Luis Salazar
X. Romero (qepd) era mi gran amigo Eduardo Romero, venido de Argentina.

¡Gratisimos recuerdos de Eduardo!

[*Opino}– ‘Guión’, ‘Iraq’ y ‘ex marido’ serán faltas de ortografía, según los nuevos cambios de la RAE

Que digan lo que quieran, pero yo, en beneficio del lector, seguiré acentuando las palabras como "guión’, ‘truhán’ o ‘guíe’, y también ‘sólo’ cuando proceda —que es cuando puede ser reemplazado por ‘solamente’—, y los pronombres demostrativos ‘éste’, ése’, ‘aquél’, y sus variantes de género y número.

Generalmente, irse por la línea de menor resistencia, que es lo que está haciendo la RAE, no conduce, a la larga, a nada bueno.

¿¡Qué demonios tiene que ver que los universitarios no acentúen palabras que sí llevan acento!? ¿Es que acaso la mayoría de los universitarios de hoy dominan la ortografía? ¡Por favor!

El próximo paso será suprimir el acento en ‘aún’, y en adverbios usados para interrogar, como ‘qué’, ‘cuándo’, ‘cómo’, ‘dónde’, etc., arguyendo que, como en español tenemos el signo de apertura de interrogación, no hace falta acentuar esos adverbios.

Si van a seguir con esa tónica, tal vez sería mejor que adoptaran algunos de los cambios que, en son de burla, aparecen en un e-mail que desde hace años circula en el Red y en el que, entre otros, se propone,

  • ‘K’ en vez de ‘qu’.
  • ‘G’ con sonido siempre fuerte, como el de ‘gu’. Para sonidos de ‘g’ débil, como en ‘género’, se usaría siempre la ‘J’.
  • ‘C’ con sonido siempre fuerte, como el de ‘K’. Para sonidos de ‘c’ débil, como en ‘cenicero’, se usaría siempre la ‘S’.

Todos estos cambios tendrían al menos el pretexto de que, al escribir, se ahorraría en letras, espacio y tiempo,… y crearían menos dudas a quienes no saben o no quieren aprender ortografía.

La de no acentuar ‘truhán’, ‘guíe’, y ‘guión’ parece una norma ideada para algo que tanto detesto: crear confusión. Según escrito de Ricardo Soca —que me ha sido enviado por un bien amigo y lector de este blog—, aunque la pronunciación iberoamericana hace sonar ‘truhán’ y ‘guión’ como bisílabas, las academias han ignorado esto y decidieron considerar ambos vocablos como monosílabos, tal como son pronunciados por el 10 % de los hispanohablantes, los de la Península, que son +40 millones vs los +400 millones de Iberoamérica.

Como, repito, la norma de no acentuar esas palabras crea confusión, no la respetaré, como tampoco respetaré la de no acentuar nunca la palabra ‘solo’.

¿Alguien puede asegurar con certeza qué significado tendrá, bajo esta para mí absurda norma, la frase "Vine solo a verte"?

Lo de que la ‘ch’ no es una letra ya se anunció, y creo que hasta se puso en práctica, allá por el año 1994.

Carlos M. Padrón

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05/11/2010

Cambios propuestos por la RAE y sujetos a ratificación

Madrid. (EUROPA PRESS).- Palabras como ‘Guión’, ‘Iraq’ y ‘ex marido’ serán faltas de ortografía, según los cambios acordados por la Comisión Interacadémica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, reunida esta semana en San Millán de la Cogolla (La Rioja).

El contenido de la Ortografía de la Lengua Española no será definitivo hasta que lo ratifiquen los máximos responsables académicos el próximo día 28 en Guadalajara (México).

El coordinador de esta nueva edición, Salvador Gutiérrez Ordóñez, ha explicado este viernes, en declaraciones a Europa Press, que en el caso de palabras monosílabas como ‘guion’, ‘truhan’ o la forma verbal ‘guie’ se elimina la escritura opcional de tilde.

"Hasta ahora se consideraban diptongos ortográficos y se permitió poner la tilde para favorecer la adaptación, pero los universitarios ya no acentúan y lo ven natural", indica.

La RAE también eliminará la letra ‘q’ en las palabras con fonema ‘k’, ya que en castellano sólo puede aparecer en la combinación ‘qu’ (queso, querer).

Así, el uso de esta letra en palabras como ‘Iraq’, ‘Qatar’, ‘quásar’ o ‘quorum’ representa una "incongruencia" con las reglas, por lo que habrá que escribir ‘Irak’, ‘Catar’, ‘cuásar’ y ‘cuórum’. "Se pueden utilizar palabras extranjeras, pero si se usa Qatar y quorum con ‘q’, será con cursiva y sin tilde", matiza.

Otra de las modificaciones importantes que realiza la Academia está relacionada con el uso de extranjerismos. En este caso, "si no han sido adaptados a la ortografía española, continuarán apareciendo sin tilde y deberán escribirse en cursiva", señala Salvador Gutiérrez.

Latinismos que aparecían escritos en letra redonda y con acentuación gráfica deberán mantener, pues, su forma original, como es el caso de ‘ex cathedra’, ‘casus belli’ o ‘deux ex machina’.

¿Sólo o solo?

Desde 1959 la Academia acordó que la tilde de la palabra ‘sólo’ y de los demostrativos no era obligatoria y, a partir de entonces, dejó de añadirla en sus publicaciones. Ahora aconseja no usarla porque "es innecesaria", aunque matiza que "no se condena usarla" y se permite limitarla a los casos de posible ambigüedad que son "rarísimos", recalca Gutiérrez.

Prefijos ‘ex’, ‘anti’ o ‘pro’

En anteriores ediciones se consideraba a estos prefijos como preposiciones, por lo que se escribían separados de la palabra a la que acompañaban. Ahora, sin embargo, la RAE los analiza como prefijos y, como tales, deberán escribirse unidos a la base léxica, aunque sólo si afectan a una sola palabra (‘exmarido’, ‘antisocial’). En casos como éstos ‘ex capitán general’ o ‘pro derechos humanos’, se escribirán separados porque afectan a más de una palabra.

La Nueva Gramática de la Lengua Española también elimina la acentuación gráfica de la palabra ‘o’ cuando se encuentra entre números. Salvador Gutiérrez explica que se trataba de "la única palabra átona que permitía llevar la tilde". "Antes había razones para hacerlo, como la escritura a mano, pero con la escritura a máquina o a computador no hay lugar a dudas", precisa.

Otra de las modificaciones afecta al alfabeto español que, a partir de ahora, dejará de contemplar como letras la ‘ch’ y la ‘ll’, por lo que el número pasa de 29 a 27. Además, cambia la denominación de ciertas letras, como "be" para la ‘b’, "uve" para la letra ‘v’, "doble uve" para la ‘w’, "ceta" para la ‘z’, y la novedosa "ye" para la ‘y’, en lugar de la "i griega".

Salvador Gutiérrez Ordóñez ha destacado que los cambios que realiza la RAE "obedecen al cambio" y se deciden con "razones de coherencia y gramaticales". En este sentido, subraya que la ortografía española "no está tan alejada de la pronunciación gracias a estos cambios", y añade que cosas que ahora parecen "sorpresa", a la larga supondrán un "beneficio grande".

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Al mar

AL MAR

                                                            Este canto, prueba de mi afecto
                                                                para el distinguido periodista,
                                                       Capitán de Infantería y buen amigo
                                                             mío, don Luis Méndez y Franco.

                                                                           "¡Calma un momento
                                                                           tus soberbias ondas,
                                                                           océano inmortal…".
                                                                           Quintana .

¡Oh, mar, que con tus olas no cesas un momento,
formando en tus cadencias incógnito cantar!
Tus notas me entristecen si muges turbulento,
me alegran si tranquilo te llego a contemplar.

Extático en tus playas he visto tu grandeza,
que pulsa en estos versos mi humilde y tosca lira.
Por eso estos cantares ofrezco a tu belleza,
tributo a tus encantos de un alma que te admira.

Tu seno palpitante bellezas mil encierra,
¡oh, mar! que del espacio retratas sin mesura,
los astros que sus rayos ofrecen a la Tierra,
el claro azul del cielo, del alba la blancura.

De ti salen las nubes que suben at vacío
y riegan las campiñas haciendo florecer
las plantas que alimentan al bueno y al impío,
y esparcen por la Tierra la vida a todo ser.

Por ti ya el emigrado va en barca peregrina,
vertiendo entre tus aguas sus lágrimas de amor.
Va en pos de otras regiones, cual va la golondrina
buscando otros asilos que alivien su dolor.

Yo admiro de tus conchas las perlas nacaradas
que adornan las coronas y cetros imperiales.
Y en cada nuevo día, tus aguas matizadas
de fúlgidos colores admiran los mortales.

En noches apacibles de ti los pescadores
esperan el amparo del próximo mañana.
En ti los embelesan tus mágicos rumores
y más si entre tus ondas se ve rielar a Diana.

Tus aguas cuando besan las playas arenosas
inspiran al artista que admira tu oleaje;
pues ve que se retiran y tornan presurosas
formando en tus orillas de espuma un blanco encaje.

En ti las tempestades que sufre el navegante
mirar al cielo le hacen henchido de esperanza;
y tras la luz del rayo, el trueno retumbante
le anuncia que se acerca el iris de bonanza.

En ti por su egoísmo el hombre a veces muere,
manchando con su sangre tus aguas cristalinas.
Tus notas son entonces canción de miserere
que suben al espacio cual músicas divinas.

De intensos nubarrones de tu agua desprendidos,
los rayos iracundos he visto a ti bajar:
entonces con los truenos, tus hórridos bramidos,
concierto pavoroso llegaron a formar.

Si gimes, y en las rocas se estrella tu oleaje
formando cabelleras de mágica blancura,
tus ecos en los montes imitan tu lenguaje
de notas misteriosas, de indómita bravura.

Tu elástico volumen los Andes ha inundado,
según las tradiciones de historias inmortales;
arcano misterioso de un tiempo que ha pasado
que vaga en los cerebros de todos los mortales.

Bañarse en tus orillas del día en los albores
yo he visto a las mujeres más cándidas y hermosas;
sus cuerpos tú los meces, y siempre seductores,
parecen en tus aguas sirenas primorosas.

Y un día y otro día tus aguas transformadas
producen en la Tierra copiosos manantiales;
las fuentes y los ríos, los lagos y cascadas,
las nubes vaporosas, las lluvias torrenciales;

las nieves que tapizan los montes elevados,
(gigantes de la Tierra que besan a las nubes),
las gotas de rocío que alfombran a los prados,
las nieblas blanquecinas cual trono de querubes.

Tú tienes tus lenguajes, tú tienes tus mugires
que dan a mis canciones humilde inspiración; 
tú alejas de mi pecho los más tristes sentires
y negros desengaños que sangra el corazón.

Si el aire es apacible, tú muges con dulzura,
y si los huracanes te agitan turbulento,
tú estrellas en las rocas con bélica bravura,
inquieto tu oleaje, cual es mi pensamiento.

Tus seres alimentan en número incontable,
los peces en tus aguas, y en tierra al hombre mismo;
y aún guarda mil secretos tu fondo inescrutable,
que Dios sólo conoce en medio de tu abismo.

¡0h, mar, que con tus olas no cesas un momento,
formando en tus cadencias incógnito cantar!
Si cruzo por tus golfos, no gimas turbulento,
pues quiero de tus playas volverte a contemplar.

[Col}– Caracas, la Ciudad Elegida. Introducción / Vicencio Díaz

Introducción

Vicenzio

Cristóbal Colón en su tercer viaje llega a un lugar, sin tener idea de donde estaba, pero que guiado por el viento de verano y siguiendo “El Camino de Santiago”, constreñida su alma expresa en una carta a los Reyes Católicos lo siguiente (y cito):

«Y digo que si este río no procede del Paraíso Terrenal, viene y procede de tierra infinita, del Continente Austral, del cual hasta ahora no se ha tenido noticia; mas yo muy asentado tengo en mi ánima que allí donde dije, en Tierra de Gracia, se halla el Paraíso Terrenal.

Y ahora, hasta tanto sepan las noticias de las nuevas tierras que he descubierto, en las cuales tengo asentado en mi ánima que está el Paraíso Terrenal, irá el Adelantado con tres navíos bien aviados para ello a ver más adelante, y descubrirá todo lo que pudiere hacia aquellas partes».

No sabía el navegante que estaba en lo cierto, pues estaba sobre las aguas del Xaribe, y los hombres que había visto eran xaribes. Si hubiese avanzado un poco en la dirección indicada por los nativos, tal vez se habría encontrado en la tierra que ocupaban los XARAXAS.

Sólo dios sabe por qué razón llamó Tierra de Gracia a estas tierras xaribeñas, pero seguro estoy de que sí sabía lo que quiere decir XARA en griego, la lengua en que fueron escritos los libros de los “Seguidores del Camino” hacia la tierra prometida, la tierra de gozo, allá PLUS ULTRA las columnas de Hércules, la Galilea de los gentiles.

Xara en griego quiere decir alegría, placer, gozo, y Xaris significa gracia, encanto, atractivo y otras similares, siendo el radical de esas dos palabras algo común XAR que viene de XAIRW verbo que significa gozarse, alegrarse, regocijarse, etc.

Pasó un poco de tiempo y estas tierras de gracia se fueron llenando de europeos descendientes de godos de todo origen, descendientes de griegos, asiáticos pero, sobre todo, de árabes. Y se hicieron una sola carne con los descendientes de los XARibes y dieron a luz a una nueva etnia: una nación fuerte, atractiva, llena de gracia y gozona.

Pero nos faltaba algo: la música, el ritmo. Y, gracias a dios, casi obligados vienen los hijos de África y ayudan a armar este crisol que somos ahora. Pero no estaba bien hecho el trabajo que dios quería, y de nuevo el viento, esta vez soplando desde Elorza, arrastra al taita Boves y lo empuja. ¿Hacia dónde? Pa´Xaracas, y se llevan por delante a todos los varones y, como en tiempos de los etruscos y las sabinas, terminan aquella obra de armar una nueva etnia para esta tierra de gracia.

Aún el tiempo no estaba cumplido y faltaban cosas por hacer, y Xaracas fue directamente visitada, para que fuera consumada la obra.

De eso tratan mis comentarios, las cosas que han ocurrido para que nosotros hagamos lo que hay que hacer: las Leónidas del 18 de noviembre de 1998, el GRB990123 el 23 de enero de 1999, lo de Vargas a final de ese año, el asteroide Hermes en 2003, el cometa 73P en 2006, el reciente cometa 103P, algunas otras evidencias,… y todo ello bajo la agenda del Himno Nacional o, mejor, canción para los americanos.

XARAXAS, como suena, se escribe Caracas, pero sigue sonando como suena, por tanto, no me importa llamar a esta ciudad como fue bautizada: Caracas. Pero debo de recordarles algo: esta tierra fue correctamente bautizada con el nombre de Santiago, según consta en los registros, pero no cualquier ciudad de Santiago sino Santiago de León de Caracas, haciendo alusión a la región habitada por aquellos nativos.

Curiosamente, hace 5 años la iglesia de la Anunciación del Señor —pues así se llama la iglesia situada en La Boyera— fue asociada por la Cofradía de Santiago de Compostela a El Camino de Santiago, cosa ya hecha por Cristóbal Colón, aunque él no lo supiese.

Particular atención merecen los iconos interiores de la iglesia como la XI RO, una cruz gamada que se asume fue el símbolo que vio Constantino, símbolo que yo relaciono con el Santo Grial, la cruz de Santiago pero al final del camino.

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La iglesia de La Boyera, está a una distancia perfecta de donde han ocurrido algunos de esos fenómenos mencionados anteriormente, y, a su vez, con el templo de Jerusalén en los días de Jesús, lo que nos permite comprender que esta iglesia no sólo es el final del camino sino la puerta del templo nuevo, donde ya ocurrió aquello para lo cual el templo fue edificado.

Vicencio Díaz