[*ElPaso}– “Dándole vueltas al viento” / Poemas de Antonio Pino Pérez: Esta plaza

Ésta es la plaza a la que se refiere el poema que sigue:

Es la llamada del Dr. Santos Abreu, y está en Los Llanos de Aridane, pueblo vecino a El Paso.

En ella se colocó esta placa,

con los versos iniciales del bello poema de Don Antonio Pino Pérez. Un hermoso y más que merecido reconocimiento al poeta.

Carlos M. Padrón

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ESTA PLAZA

A Gabriel Lorenzo Duque,
por motivos ya viejos.

Esta plaza silenciosa,
recogida y expectante,
parece que está dormida
en un ayer inquietante.

Tiene esta plaza una fuente
donde el agua se lamenta,
y unos bancos olvidados
donde ya nadie se sienta.

A unas flores bien cuidadas
le dan unas palmas sombra,
y teniendo tanta historia,
ya ni el recuerdo la nombra.

Casitas bajas, bajitas,
no cierran sus horizontes,
que a través de ellas se admira
subir al cielo los montes,

ayer de ayeres… Pasó
en su piedra consagrada.
¡Reloj de vidas!.. Paró
y está en el tiempo parada.

¡Que nadie turbe su calma
alrededor de la fuente!
Por la piedra levantada
transmite un mensaje, ¡y siente!

Esta plaza silenciosa,
recogida y expectante,
al alma le habla y le cuenta
todo su dolor distante.

[*Opino}– ¡A salvar el punto y coma!

Esto de salvar el punto y coma —tema del artículo que copio abajo— no sólo debería ser tarea de Francia sino también de los demás países de hablas romances, y también de los de habla inglesa.

Cada vez más, lo escrito en EEUU está plagado de guiones, algunos sencillos (-) y otros dobles (–) que, además de ir a veces pegados a las palabras que se supone deben separar, causan confusión al lector, y, en buena lógica, podrían sustituirse por punto y coma, por sólo coma, o por dos puntos.

Ejemplo: “Because I thought this would be a good opportunity to show the other side of backups – TIME”. En el lugar del doble guión deberían ir dos puntos, pues lo que la frase dice es: “Porque pensé que ésta sería una buena oportunidad para mostrar la otra cara de los respaldos: TIEMPO”. Pero si alguien quiere embarcarse en una misión imposible, que trate de explicarle esto a los más de los useños.

Otro más: “… your iPod will remember and let you adjust the playback speed–just like audiobooks purchased from the iTunes Store”. En el lugar del doble guión debería ir una simple coma, pues lo que la frase dice es: “… tu iPod recordará y te permitirá ajustar la velocidad de reproducción, como en los ‘audiobooks’ que se compran en la tienda iTunes”.

Y cada vez más, lo escrito supuestamente en español está plagado de puntos suspensivos en clara prueba de que quien escribe no tiene idea de cómo usar otro signo de puntuación.

Una frase como ésta: “Además, en las calles no había nada que hacer; estaban desiertas”, requiere punto y como ahí donde está porque el ‘estaban desiertas’ no es realmente una continuación sino una explicación de lo anterior, pero cada vez más le ponen un punto y seguido, si es que no una coma o, en el peor de los casos, puntos suspensivos.

Hace algún tiempo, Amando de Miguel escribió que el punto y coma está en vías de desaparición, lo cual es una pena. Pero más pena es que esté en riesgo de desaparecer por simple desconocimiento de su uso, y en su lugar se recurre al antes mencionado guión o a los puntos suspensivos que, por lo visto, son el paño de lágrimas de quienes no saben de signos de puntuación. ni quieren aprender.

Carlos M. Padrón

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3 de abril de 2008

Javier Farje

Para muchos franceses, escribir oraciones largas requiere de una pluma fuente y papel fino.

Francia se ha enfrentado durante su historia a episodios tumultuosos, invasiones y ocupación, reformas y contrarreformas. Francia incorporó a la jerga histórica palabras como “terror” y “resistencia».

Pero hoy, gozando de uno de los períodos de de paz más largos de la historia europea, la tierra de Moliere y Verne se ha visto abrasada por un patriotismo de fuego que va más allá de una contienda cualquiera. Y, como ha ocurrido en otras ocasiones, el enemigo habla inglés.

Se trata de una campaña frontal y unificadora para salvar un elemento sin el cual Francia difícilmente podría sobrevivir como ente cultural. El punto y coma. O el point-virgule.

Signo de identidad

Al parecer, este signo de puntuación, que en el idioma de Shakespeare es una especie de transición de compromiso entre los dos puntos y el punto final, en el francés tiene una identidad propia.

Sin el punto y coma, “En busca del tiempo perdido», de Marcel Proust, por ejemplo, un hincha acérrimo de la voluptuosidad idiomática, sería difícil de leer.

La literatura francesa, sea de ficción o burocrática, usa al punto y coma como una pausa de respiro en oraciones largas, en pensamientos extensos, que son una costumbre en ese idioma.

Pero ese signo de puntuación tan útil y ubicuo, se ha convertido en el francés en una especie idiomática en peligro de extinción.

La brevedad de la redacción anglosajona parece haber invadido los textos más inocuos en Francia, y eso ha molestado a muchos patriotas de la escritura.

“Para escribir oraciones largas, se necesita una pluma fuente exquisita y una buena hoja de papel” dice Claude Duneton al diario Times de Londres, en francés, por supuesto. Las oraciones breves vienen de un estilo anglosajón más directo, esto refleja la edad moderna y la necesidad de la rapidez” concluye.

Campaña

Pero hay quienes se oponen a la prisa en el idioma y culpan al inglés de semejante violación del territorio francés.

“El punto y coma está desapareciendo como los osos. A la gente no le gusta, los escritores le tienen miedo, los diarios ya no lo usan; es un poco triste», dice Sylvie Prioul, coautora de un libro sobre el arte de la puntuación.

Prioul y otros escritores se han embarcado en una campaña para salvar el uso del punto y coma. Y es que, para ellos, las oraciones complejas, la suma de pensamientos que se suceden en un mismo párrafo, tienen en el punto y coma un aliado del entendimiento y la claridad.

La campaña ha recibido un respaldo importante, proveniente del experto Alain Rey, autor del diccionario Robert, uno de los más importantes del francés.

“La puntuación no es ni de izquierda ni de derecha; trasciende la división política. Para mí, es el símbolo de una república que razona de forma correcta», sostiene Rey en rue89.com, una página de internet manejada por periodistas.

El “enemigo inglés», con su brevedad y su forma tan expeditiva de hablar y escribir, ¡no pasará!, parecen decir los activistas del point-virgule.

Incluso se podría formar una coalición de fuerzas, una entente cordiale con el castellano, por ejemplo, que lucha por salvar a la ‘ñ’ del ostracismo en los teclados internacionales.

La cosa la han tomado en serio, y parece que se trata de una guerra larga y truculenta, con una trinchera idiomática que sus defensores quieren convertir en inexpugnable, una escaramuza prolongada sin punto final a la vista.

BBC

[*Otros}– Influencia histórica de la emigración canaria en el desarrollo de Venezuela

(Artículo escrito con motivo del Primer Congreso Mundial de Emigración Canaria, que tuvo lugar en cuatro islas —La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote— desde e l3 al 10 de octubre del año de 1982).

Este congreso significa que los descendientes de los guanches han tomado conciencia a nivel internacional de su aporte, porque los canarios tuvieron que salir aventados de las islas en busca de un mejor destino, como también les ocurrió a los italianos a principios de siglo, que debieron marcharse por diferentes rumbos y hacer suya la inmensa geografía del mundo.

Esa diáspora canaria significó el que se llevase a distintas partes una semilla de buena raza, un ideal de trabajo, una fe en el destino del hombre y, sobre todo, la fuerza moral de quienes iban portando patria para multiplicar patrias a lo largo de generaciones.

Han sido hombres fuertes, sanos la mayoría, que han llevado a cabo, con la argamasa de distintos pueblos, una obra de arte, la de existencia en caleidoscopio. Por tal razón los canarios de Venezuela no podían quedarse atrás, en una posición rezagada, somera.

Así el editor Eulogio Gerardo Lorenzo Díaz, ha producido en muy poco tiempo, una obra que significa esfuerzo cristalizado en múltiples facetas, para que se vea, en forma objetiva, cuanto significa el quehacer canario en nuestro[Venezuela] país.

Por ello estamos seguros de que INFLUENCIA HISTÓRICA DE LA EMIGRACIÓN CANARIA EN EL DESARROLLO DE VENEZUELA, no va a resultar una simple ponencia, donde abundarán las mismas, sino será la realización de un libro, en forma de verdad tipográfica, para que pueda medirse, palparse, toda una trayectoria de hombres venidos de un pueblo cuya razón principal de ser ha resultado el trabajo, la colaboración, el sentido de la obra común, y dejado próspera semilla americana.

El mundo de los canarios de Venezuela es fructífero. Descendiente de canarios viene a ser el responsable del libro: Eulogio Gerardo Lorenzo Díaz.

Canarios eminentes, que tuvieron una significación destacada en el avatar del país, han sido:

• Juan López Agurto de la Mata (1572-16371, obispo, quien llevó a cabo nada menos que el traslado de la sede epis¬copal de Coro a Caracas.

• Juan Francisco de León (1692-1752), a quien le dedicó un valioso estudio biográfico David W. Fernández, en obra prologada por el Dr. Rafael Caldera (Instituto Venezolano de Cultura Canaria. Caracas, 1979). Significó el sacrificado adalid en contra de la Compañía Guipuzcoana, hasta ser considerado un pionero de los movimientos independentistas. Resultó una respuesta económica trascendida en hecho de armas, para que el quehacer político de la Colonia marchase de una mejor manera.

• Gaspar Pinto de Guisla, nacido en 1701, acaudilló también un movimiento contra La Guipuzcoana , con más fortuna que Juan Francisco de León, porque obtuvo la remoción de funcionarios de la odiada compañía, en quien el pueblo simbolizaba la explotación colonial por excelencia.

• Agustín Álvarez de Lugo, nacido en 1781, de quien surgió una descendencia procera e ilustre en lo político y cul¬tural, especialmente del Estado Yaracuy.

• Marcelo Gómez Carmona (1725-1791), fue un cirujano y escultor notable en su época.

• Juan Perdomo Bethencourt (1737-1800). Introdujo la “variolización», antes de que se hubiese aplicado entre noso¬tros la vacuna contra la viruela. Era un hombre inquieto en el ámbito del conocimiento, con muchas lecturas en ciencias y letras, hasta el punto de que el Conde de Segur, cuando se entrevistó con Miranda, le dijo al Precursor que había tenido el privilegio de conocer en América a una personalidad interesante: Juan Perdomo Bethencourt.

• José Luis Cabrera Charbonier (1767-1837), también médico, está entre los que firma el Acta de la Independencia. Fue quien inició, precisamente, el debate sobre tan delicada materia como la Independencia, en el Congreso del 5 de julio de 1811.

• Fernando Key Muñoz, nacido en 1768, resulta el primer Secretario de Hacienda de Venezuela, cuanto hoy equi¬valdría a Ministro.

• Blas Cárdena, nacido en 1792, fue prócer de la Independencia; acompañó al Libertador en campaña, y siempre se distinguió por su valor.

• Domingo Garbán (1845-1919), poeta distinguido.

• Manuel Martín Marrero (1857-1919) compositor musical e inspirado poeta.

• Agustín Millares Carlo (1893-1980) fue una personalidad de tal sabiduría en su tiempo que se le consideraba como una de las mayores autoridades mundiales en latín medieval y Paleografía.

• Antonio Torres, nacido en 1910, se volcó en obras pictóricas importantes.

• Antonio Otazo, nacido en 1929, también cultivó las bellas artes.

• Valerio Padrón ( 1929-1978 ) es otro artista que legó su mensaje creador al mundo americano.

• Iván Trujillo, nacido en 1931, ha desempeñado una delicada función en el IVIC. Sobresale como científico, y tiene trabajos sesudos en el campo de la fisicoquímica.

Conforme lo hablábamos con David W. Fernández, ese canario valioso que ha hecho una investigación interesante acerca de los poetas de Guarenas, y destacado la labor isleña en Venezuela merced a cuidadas investigaciones, resulta muy numerosa la lista de canarios ¡lustres.

Los descendientes de guanches son precisamente los pivotes de nuestro quehacer como nación. Empezando con Bolívar y siguiendo con Miranda, Sucre, Páez, Bello, Vargas, José Gregorio Hernández, Guzmán Blanco, Rómulo Betancourt, Edgar Sanabria, y Rafael Caldera. También descendieron de canarios los Monagas, Piar, el Mocho Hernández, y Carlos Soublette, entre otros muchos.

Aún cuando el Decreto de Guerra a Muerte incluía a españoles y canarios, ya a partir de 1831 el canario tiene una aceptación sui géneris, más arraigada incluso entre nosotros que el español. Por sus flexiones idiomáticas parece un hijo de América, hasta el punto de que muchas veces a venezolanos en Madrid se les ha confundido con habi¬tantes de las Islas.

Se adapta como el primero de los inmigrantes a la problemática del país nuevo, que hace suyo.

La obra, cuyo editor responsable es Eulogio Gerardo Lorenzo Díaz, trata no solamente el aspecto cultural sino el quehacer de patria del elemento canario en todas las manifestaciones de vida venezolana. Así encontramos que como poblador fundó San Antonio de Los Altos. La Iglesia Candelaria de Caracas, es obra canaria, de igual modo.

El Hogar Canario Venezolano, de Caracas, conjuntamente con las demás sociedades similares del Distrito Federal y del interior del país, forma parte de la Federación de Centros Españoles de Venezuela. Llevan a cabo aportes singulares con sus nueve rondallas. Cuando se haga un estudio a fondo del folklore nuestro, podrán encontrarse muchas derivaciones de lo típico venezolano entrañado con lo típico canario. En el deporte ha sobresalido de igual manera, especialmente en fútbol, natación, tenis y lucha canaria.

En el comercio, en la industria, en las máquinas, en los equipos de hierro, en las fundiciones, en la agricultura, en la cría de ganado, desde los primeros tiempos de la colonia, en materia avícola, en transportes, comunicaciones, estaciones de servicios, talleres, etc. la presencia canaria ha sido notable en Venezuela.

Por todos los caminos nacionales vemos al hijo de los guanches como un trabajador afanoso, constante, con el ideal de superación, que ha sabido meter su hombro desde los tiempos de la conquista hasta nuestros días para la edificación del país y contribuido a conformar la nación.

Me complazco en saludar como una realización positiva esta obra “Influencia Histórica de la Emigración Canaria en el Desarrollo de Venezuela”. Tengo la seguridad de que ella habrá de destacarse en el Primer Congreso Mundial de Emi¬gración Canaria, pues significa un estudio serio, documentado, interesante y, sobre todo, refleja el espíritu emprendedor, an¬gustiado en abrir caminos de una raza, de un pueblo que trae su concepción del mundo a la América, y también se llena de la concepción del mundo americano, pues el canario es de los inmigrantes más consustanciados con nuestra realidad y que hemos americanizado mejor.

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Cortesía de Fabián Trujillo Plasencia

[*ElPaso}– Venancio y sus ovejas

14-04-2008

Carlos M. Padrón

El artículo que sigue me hizo recordar que a mediados de los años 50 había en El Paso un hombre —a quien llamaré Venancio; casado y, hasta donde recuerdo, tenía dos hijos— que decía que para él el mejor “polvo” era el echado a una oveja. Y sostenía que cualquier hombre que lo probara le daría la razón.

Venancio tenía varias ovejas que se veían muy bien tratadas. Y tal vez sería sugestión mía, pero después de que tuve el honor de escuchar de su boca tan trascendental declaración —y desde entonces mirar inquisitivamente a su mujer—, yo notaba que sus ovejas también tenían una expresión de extraña satisfacción muy poco frecuente en los especímenes de su género, pues, dando ya muestras, a mis 15 años, de vocación por la psicología, la tal declaración me llevó a escudriñar las expresiones y comportamiento social de todas las ovejas que encontraba yo en el pueblo, y a reparar en detalle en cómo las trataban sus dueños.

Me quedé sin saber si Venancio tenía alguna preferida entre su rebaño ovejuno. Lo que sí sé es que no tenía carnero, pues tal vez los celos se lo impedían.

Cuando en 1974 organicé una excursión a Machu Picchu, hicimos escala, tanto en la ida como en la vuelta, en la ciudad de Cuzco, lugar desde donde partía el tren para Machu Pichu. En una visita al mercado indígena de esa ciudad, uno de los integrantes del grupo se desmayó cuando, a pesar de que habíamos sido advertidos al respecto, un repentino cambio en la dirección del viento nos hizo llegar el “perfume” que despedían las decenas de indias que en ese mercado había.

Según nos explicaron después, como argumento de culpabilidad por no haber hecho caso de la advertencia, ocurre que, según la costumbre del lugar, cada una de las indias adultas lleva puestas, en promedio, unas siete faldas que va acumulando desde niña, pues cuando la exterior se deteriora mucho, se pone otra encima sin sacarse para nada la que, aunque deteriorada y sucia, queda debajo, y así llega al tal promedio, ya que no se quita ninguna ni para remendarla o lavarla. Como, para colmo, no se bañan —la temperatura del lugar no invita precisamente a meterse en el agua— es fácil imaginarse el “aroma” que despiden.

Entonces pude entender otra información que nos dieron: que los indios prefieren tener relaciones sexuales con las llamas que, por supuesto, están más limpias y menos “perfumadas” que sus mujeres. Y en Machu Pichu recordé a Venancio.

Queda claro que la necesidad busca caminos, y que tal vez el búlgaro —cuya pinta habla por si sola— tiene razón al decir que es mucho más rentable el animal que la fémina,… aunque alguien podría pensar que en vez de rentable debió decir fiable, peligrosa, etc.

En fin, como se decía en El Paso, “Cada quien opina de la feria según le fue en ella”.

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13.04.08

Ya son marido y cabra

Stoil Panayotov, un granjero búgaro desafortunado en el amor y divorciado de su tercera mujer, contrajo matrimonio con una cabra el pasado mes de mayo en el mercado de la ciudad de Plovdiv, en el centro de Bulgaria.

Según relata el tabloide británico The Sun, Panayotov dedició tomar esta decisión, tras su desafortunada historia de matrimonios.

Con su última mujer, María, había convivido durante 9 años; desde entonces, no había conseguido levantar cabeza.

Debido a eso, el pasado marzo y en un mercado de ganado, cambio a la mujer por una cabra llamada “Elena», harto de no tener hijos y de ser infeliz.

El trato se cerró frente a una multitud estupefacta, en la localidad de Plovdiv, en el centro de Bulgaria.

El tipo tiene 54 años e insiste en que “la mujer” dio su visto bueno al acuerdo.

Su razonamiento es que la cabra ha tenido ya tres crías y su esposa no había dado nunca a luz, lo que pone en clara evidencia que es mucho más rentable el animal que la fémina.

Cuesta imaginar lo que hará Stoil, y con quién o con qué optará por casarse, si las cosas no le marchan bien con “Elena».

LD

[*Drog}– ¿Por qué se va el (drog)amor?

Me satisface que una autoridad como Walter Rizo diga algo a lo que yo llegué por lectura, observación y escarmiento en carne propia.

No hay mucho que yo pueda comentar a tan sabias conclusiones, sólo puedo repetir que el drogamor pasa. Rizo dice que dura 6 meses, otros dicen que 18, otros que 48, … pero lo que cuenta es que dura poco; que se acaba. En mi caso, y como ya dije, uno de mis episodios de drogamor resistió incólume 31 meses de separación física, y, de haber sido necesario, yo habría resistido más. Sin embargo otro episodio en el que no hubo separación, lo sufrí por 24 meses, y me tomó casi otros 24 zafarme de él.

Hay que dar gracias a Dios de que el drogamor dure tan poco, a menos que bajo sus efectos alguien decida casarse, en cuyo caso, del desastre que esto supone viene el famoso consejo que tanto enfurece a la mayoría de los jóvenes y a muchos que ya no lo son: “No te cases enamorado”. Sabias palabras.

Rizo distingue entre amor y enamoramiento (drogamor), destaca el componente hormonal que hay en el segundo, y aclara que, al contrario que el drogamor, el amor sí puede durar mucho tiempo, pues se fundamenta en bases distintas a las del drogamor y, por ello, muy raras veces, por no decir que ninguna, va a causar que quien por la vía del genuino amor haya llegado a formalizar una relación se pregunte de pronto “¿Qué estoy haciendo aquí?”, “¿Qué es esto que tengo a mi lado?”.

La afirmación de que todo enamorado es idiota, estúpido o imbécil es ya factor común en los análisis sobre el drogamor, pero a pesar de todo esto y del alerta de voces autorizadas, nuestra sociedad se hace de oídos sordos y sigue alentando el drogamor, considerando que es maravilloso y que constituye la base más sólida, casi una sine qua non, para un matrimonio.

Lamentablemente, nuestro mundo occidental tratará de mantener siempre activo tal aliento porque si de pronto se prohibiera que salieran al mercado los libros, películas y canciones basados en el drogamor y que, de una u otra forma, lo promocionan, la mitad de las empresas quebrarían. Por tanto, parece que el problema deberá ser abordado, y espero que pronto, como de salud pública, algo así como el fumar, el vender bebida a menores de edad, etc.

Carlos M. Padrón

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Respuestas dada por el psicólogo, escritor y conferencista internacional Walter Rizo a dos preguntas sobre el amor y sobre el enamoramiento, al que llamo drogamor.

¿Por qué se va el amor?

Depende de lo que entiendas por ‘amor’. Si entiendes por ‘amor’ solamente la parte emocional, las hormonas alborotadas, etc., a eso lo llamamos enamoramiento, y tiene un ciclo de seis meses y se acaba.

El amor, el que no es enamoramiento, puede durar mucho tiempo porque intervienen variables cognitivas, mentales y culturales. Por eso la gente cuando se casa bajo el estado de ‘embriaguez’ del enamoramiento, después de seis meses dice: “¿Qué estoy haciendo aquí?”, “¿Qué es esto que tengo a mi lado?”.

¿Cómo se comportan un hombre y una mujer cuando realmente se enamoran?

El hombre se ‘estupidiza’, la mujer se vuelve peligrosa.

El hombre se vuelve un idiota, un estúpido, como con un retardado leve. Un gesto bobalicón lo invade, los músculos faciales se aflojan, dice ’sí’ a todo lo de ella, como un cordero. Si tú dudas que está enamorado de ti, es que no está. Cuando a uno lo quieren, uno no duda.

Cuando la mujer se enamora, se vuelve peligrosa, perseguidora, como en la película “Atracción fatal”. Se vuelve demandante, pierde el control, pelea por el hombre que quiere.

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El texto de la entrevista a Walter Rizo lo debo a una cortesía de Manuel Alberto Gutiérrez

[*ElPaso}– Ermita de la Virgen de El Pino, y la bajada trienal – Retazos históricos / José Guillermo Rodríguez Escudero

VIRGEN DE EL PINO (EL PASO) – SU BAJADA TRIENAL, SU PINO Y SU ERMITA

La ermita de la Virgen de El Pino, en el término municipal de El Paso, aún se cobija bajo la sombra de un inmenso pino canariensis, considerado el ejemplar más alto de Canarias y catalogado como uno de los mejores del archipiélago. Para algunos investigadores y estudiosos ha quedado demostrado que según estudios científicos este magnífico árbol ya se encontraba en aquel mismo lugar desde los tiempos de la conquista de la Isla. Hay otros reacios a creer tal aseveración, como veremos más adelante.

El histórico pino y el costado sur de la ermita.

El pequeño oratorio se erigió junto al transitado camino real de la Cumbre Vieja, la vía más conocida y usada por viajeros, caminantes y arrieros desde el siglo XVI de entre todos los senderos que recorrían toda la Isla de La Palma ya que unía las comarcas del Oeste y del Este, en el llamado “Paso de la Cumbre”.

Es curiosa la descripción que el viajero portugués Gaspar Frutuoso en el siglo XVI hace en su obra: “Hay de este barranco a Los Llanos menos de media legua, y del mismo a la Ciudad tres, si se va por la Cumbre por el camino recto que pasa por el Pino de Vacía Borrachas, bajo cuya sombra hacen los sedientos caminantes esta necesidad que le dio tal nombre; desde el pino a la Ciudad hay dos leguas fáciles de transitar hasta la Cumbre, que por esta parte no es muy alta…”.

Vacía borrachas es un tipo de pino canario, y el autor intenta explicar este nombre en portugués: ‘borracha’ es bota, y su traducción, vacía botas. Podría referirse a vaciar las botas de agua o de vino. El árbol al que hace referencia, por su posición, podría ser el Pino de la Virgen que nos ocupa. No cita la ermita porque aún no estaba construida.

Muchas leyendas se han tejido en torno a esta zona y a esta advocación. Verneau, por ejemplo, cuenta que uno de los soldados que acompañaban al Adelantado Alonso Fernández de Lugo en la conquista de la Isla en el siglo XV encontró la estatua diminuta de la Virgen entre las frondosas ramas de un pino. Un prodigio, según opinaron unánimemente las huestes españolas.

Una análoga historia se cuenta a propósito de la Virgen de El Pino de Teror (Gran Canaria).

Continúa el viajero diciendo que: “El domicilio que ella había elegido no pareció a estos hombres piadosos digno de la Madre de Dios. Se pusieron manos a la obra para construirle una vivienda más confortable, y muy pronto una pequeña capilla se elevó al lado del pino. Se transportó con gran pompa a la Virgen a su nuevo local, un cura la colocó en el altar con todas las señales del más profundo respeto y, cuando se preparaba para oficiar la misa, ante la estupefacción de todos los asistentes, la Virgen cayó a tierra. Vueltos de su estupor, los fieles pensaron que podían haberla sujetado mal. Fue alzada piadosamente y colocada en el sitio que le habían asignado. Esta vez, todas las precauciones habían sido tomadas. Cuando cada uno se preparaba a oír misa, de nuevo la milagrosa estatua se precipitó al suelo. Una tercera y cuarta tentativas no dieron mejor resultado. Había que rendirse a la evidencia: el lugar no convenía. Puesta de nuevo en el árbol, no se cayó más. Expresaba con demasiada claridad su voluntad para que nadie pudiera confundirse. Sin embargo, los españoles no se dieron por vencidos. Habían decidido no dejar a la Virgen expuesta a las inclemencias del tiempo, y se les ocurrió hacer, en el mismo tronco del pino, un nicho que fuera capaz de recibirla. La operación tuvo un éxito maravilloso, la estatua quedó tranquila y el árbol resistió la mutilación. Allí pude ver, en 1878, la milagrosa Virgen, que está lejos de ser una obra de arte…”.

Verneau prosigue su narración de cómo se había colocado una alcancía al lado de la diminuta efigie para recibir las dádivas de los fieles, y a unos metros, las ruinas de la pequeña capilla. Sigue diciendo que “Me han afirmado hace pocos meses que ya no queda nada de todo esto. Un bárbaro, para poner aquellos terrenos en cultivo, descargó sobre el pino su hacha sacrílega…”.

Así, un precioso paraje emblemático de la isla fue el elegido más tarde para levantar la ermita y la plaza, junto al majestuoso pino (original o no) que sobresale desde lejos a los pies de la subida del Reventón de la Caldera de Taburiente.

Otras historias y leyendas cuentan cómo a través de los tiempos estos incansables viajeros y lugareños encontraban cobijo y tranquilidad bajo la inmensa sombra del gigantesco árbol. Allí se contaban numerosas crónicas y relatos, envueltos en la devoción y la leyenda que el propio lugar inspiraba. Se contaba cómo en el tronco del árbol se hallaba una pequeña talla de la Virgen, alumbrada con un farol, que iluminaba al perdido y agotado caminante como un faro hacía con los bajeles en noches de tormenta. Agradecido, éste invocaba a la Virgen con una oración y depositaba dádivas y exvotos en prueba de su devoción.

En numerosos grabados y láminas se conservan reproducciones de este mítico lugar, en los aledaños del antiguamente conocido como “Pino Santo”. Un encantador paisaje, paso de romerías y de gentes que comerciaban, paso de animales y paso desde la “banda” del Oeste a la del Este. De ahí el nombre de El Paso.

En 1876 se construyó una pequeña capilla de mampostería dedicada a esta advocación mariana (sin embargo, recordemos que Verneau decía que en 1878 había visto tan sólo ruinas de la antigua capilla). Fue la materialización de la profunda devoción de doña María Magdalena Rodríguez Pérez, conocida por ello como Magdalena del Pino y que llegó a ser durante mucho tiempo la ermitaña de la capilla.

En 1927 se colocó la primera piedra del pequeño santuario que hoy conocemos. Las autoridades religiosas y civiles estuvieron presentes en la ceremonia, al igual que una gran cantidad de vecinos. Muchos de estos hijos de El Paso donaron sus terrenos para lograr que el sueño fuera una realidad. La comisión creada para esta fundación dio sus frutos y se recaudaron muchos fondos. El 30 de agosto de 1930 se bendijo la nueva imagen de la Virgen de El Pino, que también fue adquirida por suscripción popular.

Fueron padrinos los hermanos Luis y Mercedes Sotomayor y Vandewalle, hijos ambos de don Tomás Sotomayor y Pinto, Gentilhombre de Su Majestad.

La solemne ceremonia, que tuvo lugar en la iglesia de Nuestra Señora de Bonanza, fue presidida por el párroco don Carlos González Estarriol. Al día siguiente se procedió a la bendición de la ermita del monte y se llevó en procesión a la actual imagen.

La solemne función religiosa fue concelebrada, y uno de los sacerdotes fue el párroco de la Concepción de La Laguna, don Maximiliano Montesinos, quien pronunció la homilía. Se hallaban presentes, entre otros ínclitos personajes, los padrinos del nuevo altar: el alcalde don Antonio Cordovez y doña Adelina Fernández, también el vicepresidente del Cabildo, así como otras autoridades

La talla original, de menos de 30 cm. fue custodiada en la sacristía donde aún se encuentra, dentro de una urna de cristal y arropada por un pequeño manto de terciopelo verde. El paso del tiempo ha hecho mella en esta efigie y también se ha deteriorado por los constantes repintes a los que ha sido sometida. Se cree que se trata de la antigua imagen que visitaba las casas particulares de aquellos feligreses que así lo solicitaban.

La actual escultura, de inspiración clásica y de aproximadamente 90 cm. de altura, fue comprada en Valencia en los años 30 del siglo XX. Porta al Niño Jesús en su mano izquierda, mientras que en la derecha sostiene una rama de pino verde recién cortada. Una vez seca es entregada a los devotos, que la guardan con respeto y veneración en sus domicilios como si de una reliquia se tratase. El Niño sostiene una piña en la mano izquierda, atributo de la advocación mariana.

La imagen comienza a salir procesionalmente y de forma regular al núcleo poblacional de El Paso en 1955, aunque ya lo había hecho en alguna ocasión anterior. Ésta es la fecha que viene marcando su descenso trienal hasta el casco urbano. Una bajada que se recuerda fue la de 1951 en la que hubo numerosos festejos recogidos por la prensa insular, como “bailes típicos, parrandas y comparsas”.

El primer domingo de septiembre ya se celebraba, con anterioridad a 1955, la fiesta de la Virgen, con misa y procesión. Poco a poco se le fue añadiendo una comida de romeros, carrera de caballos (que llegó a ser considerada como una de las mejores de la Isla), un recital de versadores (que se perdió y luego se recuperó en 1975), etc.

Numerosos romeros llegados desde todos los puntos de la geografía insular se dan cita en estas fiestas. Tradicionalmente es a mediodía (sobre la una y media o las dos de la tarde) del último domingo de agosto cuando da comienzo la bajada de la sagrada efigie, acompañada por una multitud de devotos y romeros, por todo el itinerario tradicional de aproximadamente seis kilómetros hasta su llegada a la iglesia de Nuestra Señora de Bonanza, en el casco urbano de El Paso.

La romería trienal —la más importante fiesta del municipio pasense— es presidida por la Virgen, y detrás del trono, cargado a hombros de cuatro romeros, comienzan a andar los grupos folklóricos y parrandas que bailan y cantan, y numerosas carrozas y carretas. Con éstas están representados los barrios del municipio y asociaciones de vecinos, o simplemente amigos que se reúnen a pasar una alegre jornada.

Esta romería trienal transcurre por hermosos caminos flanqueados por pequeñas casas tradicionales que se pintan y embellecen para la ocasión.

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BIBLIOGRAFÍA

HERNÁNDEZ PÉREZ, María Victoria. La Isla de La Palma. Las Fiestas y Tradiciones, C.C.P.C., Litografía Romero, Tenerife, 2001.
FRUTOSO, Gaspar. “Descripción de las Islas Canarias” de Saudades da Terra, C.C.P.C. , 2004.
VERNEAU, R. Cinco años de estancia en las Islas Canarias, La Laguna, 1981.

Artículo cortesía de su autor, José Guillermo Rodríguez Escudero