[*ElPaso}– Venancio y sus ovejas

14-04-2008

Carlos M. Padrón

El artículo que sigue me hizo recordar que a mediados de los años 50 había en El Paso un hombre —a quien llamaré Venancio; casado y, hasta donde recuerdo, tenía dos hijos— que decía que para él el mejor “polvo” era el echado a una oveja. Y sostenía que cualquier hombre que lo probara le daría la razón.

Venancio tenía varias ovejas que se veían muy bien tratadas. Y tal vez sería sugestión mía, pero después de que tuve el honor de escuchar de su boca tan trascendental declaración —y desde entonces mirar inquisitivamente a su mujer—, yo notaba que sus ovejas también tenían una expresión de extraña satisfacción muy poco frecuente en los especímenes de su género, pues, dando ya muestras, a mis 15 años, de vocación por la psicología, la tal declaración me llevó a escudriñar las expresiones y comportamiento social de todas las ovejas que encontraba yo en el pueblo, y a reparar en detalle en cómo las trataban sus dueños.

Me quedé sin saber si Venancio tenía alguna preferida entre su rebaño ovejuno. Lo que sí sé es que no tenía carnero, pues tal vez los celos se lo impedían.

Cuando en 1974 organicé una excursión a Machu Picchu, hicimos escala, tanto en la ida como en la vuelta, en la ciudad de Cuzco, lugar desde donde partía el tren para Machu Pichu. En una visita al mercado indígena de esa ciudad, uno de los integrantes del grupo se desmayó cuando, a pesar de que habíamos sido advertidos al respecto, un repentino cambio en la dirección del viento nos hizo llegar el “perfume” que despedían las decenas de indias que en ese mercado había.

Según nos explicaron después, como argumento de culpabilidad por no haber hecho caso de la advertencia, ocurre que, según la costumbre del lugar, cada una de las indias adultas lleva puestas, en promedio, unas siete faldas que va acumulando desde niña, pues cuando la exterior se deteriora mucho, se pone otra encima sin sacarse para nada la que, aunque deteriorada y sucia, queda debajo, y así llega al tal promedio, ya que no se quita ninguna ni para remendarla o lavarla. Como, para colmo, no se bañan —la temperatura del lugar no invita precisamente a meterse en el agua— es fácil imaginarse el “aroma” que despiden.

Entonces pude entender otra información que nos dieron: que los indios prefieren tener relaciones sexuales con las llamas que, por supuesto, están más limpias y menos “perfumadas” que sus mujeres. Y en Machu Pichu recordé a Venancio.

Queda claro que la necesidad busca caminos, y que tal vez el búlgaro —cuya pinta habla por si sola— tiene razón al decir que es mucho más rentable el animal que la fémina,… aunque alguien podría pensar que en vez de rentable debió decir fiable, peligrosa, etc.

En fin, como se decía en El Paso, “Cada quien opina de la feria según le fue en ella”.

***

13.04.08

Ya son marido y cabra

Stoil Panayotov, un granjero búgaro desafortunado en el amor y divorciado de su tercera mujer, contrajo matrimonio con una cabra el pasado mes de mayo en el mercado de la ciudad de Plovdiv, en el centro de Bulgaria.

Según relata el tabloide británico The Sun, Panayotov dedició tomar esta decisión, tras su desafortunada historia de matrimonios.

Con su última mujer, María, había convivido durante 9 años; desde entonces, no había conseguido levantar cabeza.

Debido a eso, el pasado marzo y en un mercado de ganado, cambio a la mujer por una cabra llamada “Elena”, harto de no tener hijos y de ser infeliz.

El trato se cerró frente a una multitud estupefacta, en la localidad de Plovdiv, en el centro de Bulgaria.

El tipo tiene 54 años e insiste en que “la mujer” dio su visto bueno al acuerdo.

Su razonamiento es que la cabra ha tenido ya tres crías y su esposa no había dado nunca a luz, lo que pone en clara evidencia que es mucho más rentable el animal que la fémina.

Cuesta imaginar lo que hará Stoil, y con quién o con qué optará por casarse, si las cosas no le marchan bien con “Elena”.

LD

5 comentarios sobre “[*ElPaso}– Venancio y sus ovejas

  1. No sé qué cara tenía el tal Venancio, pero con la que tiene el búlgaro no creo que la cabra aguante mucho tienpo la relación…

  2. Nada de eso, Adolfo. Venancio era un catire bastante bien parecido.

  3. A decir verdad, en este apreciado y leído nlog no faltarán nunca temas increíbles que leer….. ¡Beeeeee!

  4. La verdad es que cuando decidí picar para leer esta “nota” no imaginé su contenido.
    Me resultó impresionante.
    Gracias, Carlos.

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