[*FP}– Sentencias y reflexiones de Carpádrez, mi ‘filósofo’ más afecto

24-05-2006

Carlos M. Padrón

Cuando aún no usaba mi segundo nombre, o middle name, comencé a usar Carpádrez como seudónimo (un acrónimo de CARlos+PADrón+péREZ), y lo conservé a través del tiempo. Bajo él recopilé pensamientos y conclusiones de mi cosecha que conservo, vinculadas al año en que nacieron, en la recopilación que sigue.

A D V E R T E N C I A

Si a usted no le gustan las opiniones que disienten de la suya. Si no está familiarizado con el sentido del humor que es común en los países de Europa occidental, sobre todo en los latinos. Si lo está pero no le gusta, y tampoco le gustan, por tanto —porque le molestan, no le hacen gracia, o ve usted machismo hasta en el Padrenuestro— las frases, sentencias o reflexiones que pretenden ser ingeniosas, las basadas en juegos de palabras o marcadas por el sarcasmo, la ironía, la cursilería o el cinismo, o las que simplemente reflejan realidades, tal vez muy obvias ó subjetivas, de la vida, le sugiero que NO lea lo que sigue.

(*): La sentencia cuyo número vaya seguido de asterisco no es original mía, pero me tomo la libertad de tratarla como si lo fuera en razón de mi identificación con la idea que expresa, y de la importancia que le doy a tal idea. Puede que alguna de las sin asterisco tampoco sea original mía, pero, en buena fe, creo que sí lo es.

Sentencias y reflexiones de Carpádrez, mi ‘filósofo’ más afecto

1959

1. El que pierde una buena novia no sabe lo que gana.

2. Si es una novia maravillosa, ¿por qué arriesgarse casándose con ella?

1987

3. El hombre fiel por principios es más proclive a la infidelidad cuando está de buenas con su pareja que cuanto está de malas con ella.

4. La muerte no es problema para los que mueren, sino para los que quedan con vida.

5. La propensión de una persona a hacer confidencias y cosas en ella impensables aumenta en relación directa con la distancia que la separa de su hábitat.

6. Sólo hay momentos felices, no felicidad estable. Además, la base de la felicidad es no tener deseos, y perseguirla es en sí un deseo.

7. No hay mérito alguno en olvidar y perdonar. El mérito está en perdonar sin haber olvidado.

8. Eres uno solo, continuarás solo y, en el momento difícil, estarás solo. Cuida de ti primero.

9. Puede acontecerte todo lo que a otros acontezca.

10.* Llorar te pondrá triste. Tener miedo, inspirar lástima o sentirla de ti mismo, te hará daño.

11. Si alimentas pensamientos y sentimientos negativos llegarás a conclusiones y decisiones negativas.

12. Ser escaso de mente no es malo per se. Malo es, y mucho, no querer reconocerlo.

13.* Tres son las posibles reacciones humanas a un favor recibido: agradecerlo, olvidarlo o vengarlo.

14.* La ingratitud es hija de la bajeza, hermana de la injusticia, y madre de la desconfianza.

1993

15. Durante un viaje, las interrupciones imprevistas aumentarán exponencialmente en función del número de mujeres que viajen, y no necesariamente en función de la edad de éstas

16. Si quieres tener una buena idea de cómo lucirá una mujer cuando sea mayor, échale una mirada a su madre.

1994

17. La exactitud en la determinación de la belleza física de una mujer es inversamente proporcional a la cantidad de ropa que la mujer lleve puesta. Por tanto, prendarse de una dama ataviada con ropa de invierno es como dar ganador un número de lotería antes del sorteo.

18. El valor terapéutico que se atribuye al agua de mar reside en el gran beneficio que se obtiene cuando se la pone de por medio entre nuestra persona y el problema que nos moleste.

19. Quien por algo que de ti le dijeron te volvió la espalda sin darte oportunidad de explicarte no era tu amigo.

20. Se controla mejor la gula cuando no se ven los manjares.

21. Con una persona deshonesta no puede mantenerse una relación decente.

22. Se dice que detrás del éxito de un hombre hay siempre una gran mujer. Eso no es siempre cierto, pero sí lo es que tras la ruina moral de un hombre hay siempre una mujer.

23. Si agredes a alguien no pretendas establecerle el tipo y alcance de su reacción. Espera lo peor.

24. Antes de actuar debe analizarse seriamente si se puede o no afrontar las consecuencias. Es muy común que tendamos a no hacer tal análisis.

25. Si quieres saber quién es realmente la mujer con la que te casaste, divórciate de ella.

26. La apariencia del lobby del hotel es siempre superior a la calidad de sus habitaciones; y a menor categoría del hotel, mayor la diferencia.

27. La habilidad para entender una lengua y expresarse en ella aumenta considerablemente cuando se está en el lugar en que es ésa la lengua que se habla.

28. No juzgues la belleza física de una mujer hasta no verla desnuda y caminando.

29. El deseo sexual represado y la orfandad de afecto son muy malos consejeros.

30. Cinco son las cualidades principales que debe reunir un psiquiatra: tener una vida propia ejemplar, tomarse la profesión como un sacerdocio, inspirar confianza al paciente, saber escuchar, y recetar drogas sólo en caso de extrema necesidad.

31. Psicólogo/Psiquiatra: Profesional que se cree capaz de poner orden en la vida ajena, pero que es generalmente incapaz de ponerlo en la propia.

32. Si una mujer enfrenta en forma masculina a un hombre que lo sea, que no se queje de las consecuencias.

33. Parte del encanto, y sobre todo de la malicia, asociados con el sexo desaparecerían si todos anduviéramos desnudos.

34. Grandes serían las decepciones que muchas mujeres causarían si a su apariencia se le restara el factor RPM (Ropa, Peluquería y Maquillaje).

35. En las relaciones personales evito ir donde no me invitan, no quiero conmigo a quien conmigo no quiere estar, y prefiero ser acreedor que deudor.

36. La estabilidad y solidez de una pareja descansan, como si de un edificio se tratara, sobre tres pilares de ‘doble vía’:

  • CONFIANZA . Fundamentada en los valores morales del otro (lealtad, fidelidad, etc..).
  • RESPETO. Por lo que el otro es y hace con su vida, y por su prudencia en el hacer, el decir y el callar. Y,
  • COMUNICACIÓN. Para exponer los hechos y estados de ánimo importantes para la relación, para alimentar el diálogo sobre intereses comunes y enfoques individuales relevantes, y para conciliar.

Y éstos tienen asiento sobre unos cimientos o plataforma común que es también de ‘doble vía’,

  • QUÍMICA. Atracción física asociada al deseo de pertenencia, de proteger y salvar lo que se tiene.

Como la de todo edificio, la construcción de éste comienza por los cimientos, y se desarrolla y fortalece con la aplicación mutua de la fórmula de la Espiral de la Reciprocidad Activa (ERA): ‘No doy menos de lo que me dan ni acepto menos de lo que doy’, pues amar a quien no corresponde a tu amor te causará amargura.

1995

37. Tratar con un pusilánime es como andar sobre un campo minado.

38. Una persona desaprensiva y pagada de sí misma, además de resultarme desagradable, si soltera me da lástima, si hombre casado me causa repulsión, y si mujer casada me enerva.

39. Cuando el recuerdo de un cierto plato provoca náuseas es fácil sacarlo del menú

40. Me molesta mucho tener que andar por la calle con las manos ocupadas, y estar despierto en la cama sin nada que hacer con ellas.

41. Según mi prisma venezolano, en Madrid, y tal vez en España en general, hay demasiadas mujeres desculadas, despeinadas, malencabadas, mal habladas, mal vestidas, malolientes, agresivas, peludas y fumadoras.

42. JAZZ: Estridencia que por monótona, carente de melodía, errática e irrepetible, resulta alienante, desesperante y exacerbante. Suele ser popular entre quienes no recibieron el sublime don de sensibilidad a la música o carecen de oído musical.

1996

43. Para muchos canarios, latinoamericanos, italianos y otros varios gentilicios, el modus parlanti godo, que es generalmente el de Madrid o centro de España, resulta prepotente, áspero, ácido, agresivo, indigesto, y de una ofensiva, insolente y desaprensiva sabiondez y autosuficiencia.

44. Aquél a quien más amas es quien más daño puede hacerte.

45. Pocas cosas me resultan tan edificantes, estimulantes y generadoras de fe en el género humano como la fidelidad y dedicación incondicional de un amigo.

46. De los muchos retos que nos presenta la vida, tal vez el más importante sea el lograr sobreponernos con entereza a todo lo que nos acontezca.

47. Puedo, y me gusta hacerlo, dar si esperar recibir a cambio, pero no puedo lamer, como los perros, la mano que me castiga, ni tampoco presentar la otra mejilla, pues creo que estas dos conductas conllevan el malsano deseo de aumentar el sentimiento de culpabilidad del agresor, y mi autoridad moral sobre él.

48. Si evitas las alturas nunca curarás tu vértigo.

49. Las tres decepciones de mi vida han sido el caviar, el champán y las mujeres, pues no me han resultado, en este mismo orden, ni tan exquisito, ni tan especial, ni tan sinceras, sacrificadas, leales, desinteresadas y diáfanas como mostraban la mayoría de las muchas novelas y películas que leí y vi en mi juventud.

50. Cuando te asalta la crisis, y sobre todo en la noche, las angustias se acrecientan y el pesimismo lo impregna todo; son efectos sólo anímicos. Cambia tu ánimo, espera a que llegue el día (“nunca es más oscuro que antes de amanecer”), y vive el momento presente que, aunque duro a veces, nunca es insoportable.

51. Dos de las cosas comunes que gran mayoría de la gente común hace comúnmente mal son dar direcciones y hablar por teléfono.

52. Estamos en esta vida para aprender y crecer, lo cual requiere que cometamos errores y nos esforcemos luego por entender sus causas y consecuencias y por corregirlos, pero tal proceso no sería posible ni provechoso si conociéramos el futuro. Creo que es éste el mensaje real del nadie escarmienta en cabeza ajena atribuido a la llamada sabiduría popular.

53. Por cruel que parezca, la pareja que te sirvió para despegar y luego recorrer el tramo más largo y escabroso de la vida, y hasta para tener y criar a tus hijos, no es necesariamente la mejor para la recta final.

54. Donde haya tensión sexual no puede haber amistad químicamente pura.

55. La risa frecuente no es garantía de un buen sentido del humor.

56. Para la pura relación de pareja los hijos son un estorbo.

1997

57. Cuando se es víctima de la incomprensión y de la injusta acusación a ultranza, el poder manifestarse, aun sin garantía de respuesta, es un desahogo necesario. Y aunque sé que si no pregunto me hará menos daño que no me contesten, si no pido me hará menos daño que no me den, y si no llamo me hará menos daño que no me respondan, siempre mantendré la esperanza.

58. Un padre siempre se sentirá responsable de lo que le ocurra a su hijo o con su hijo.

59. No compito, y menos mendigo, por la preferencia o el amor de nadie. Sólo hago mi mejor esfuerzo por mostrar cómo soy, cuáles son mis principios, propósitos y sentimientos, y por proceder en acuerdo con todo ello.

60. Quien domina el vínculo humano tiene, en primera opción, su propiedad y su control. Por eso los hijos son de las madres, el rol de padre es, a la postre, ingrato, y vivimos en un gran matriarcado que deja a los hombres tres opciones:

  • APATÍA ó SUMISIÓN. Seguir la corriente y sumarse al rebaño de los varones domados.
  • REACCIÓN ó VENGANZA. Discriminar a las mujeres, usarlas, maltratarlas, violarlas o engañarlas.
  • EQUILIBRIO ó DIGNIDAD. Seguir la difícil línea que separa las dos opciones anteriores, sin dejarse contaminar por ellas, y enfrentando la crítica, no sólo de las mujeres —principalmente de las venales— sino también de muchos hombres.

La práctica de la primera es la que más abunda, seguida de la segunda. La tercera, aunque lentamente, va en aumento.

Generalmente, las madres tratan de educar a sus hijos varones para que sigan la tercera, pero, en previsión de lo que las nueras puedan hacer, o por lo que las mismas madres han hecho o vivido, terminan inclinándose hacia la primera o hacia la segunda.

61. Algunas caraterísticas personales son cualitativamente subjetivas y coyunturales, pues a veces resultan elogiadas por algunas personas, y otras veces condenadas por esas mismas personas o por otras. Así, quienes tienen mala memoria y lo saben, suelen negar las aseveraciones para ellos inconvenientes que hagan quienes la tienen reconocidamente buena.

62. La amiga que mezcla la amistad con la insinuación amorosa y niega haber hecho tal cosa no es una buena amiga, sino una mujer peligrosa.

63. Lo que debimos hacer y no hicimos también es significativo, importante y valioso.

64. Dos expresiones que oimos y decimos con frecuencia son ‘no es nada personal’ y ‘no importa’. Ambas son falsas, pues todo lo tomamos como personal y, a la postre, todo importa.

65. En el bagaje de experiencias y recuerdos que después de más de 30 años de vida laboral he acumulado, no destacan los éxitos profesionales, los premios o los reconocimientos recibidos de mis superiores, sino la percepción de la realidad y de mí mismo que mis pares, y sobre todo mis subordinados, me enseñaron, y la satisfacción de haber podido ayudarles.

66. En lo tocante a mujeres, cuando mis sentimientos están involucrados, mis percepciones no suelen ser fiables, pero cuando no lo están, pueden llegar casi hasta la clarividencia.

67. Si yo pudiera vivir con ello, más me valdría aceptar la seguridad de la solidez y sinceridad de los sentimientos que una mujer que me interese tenga hacia mí, aunque yo no pueda corresponderlos totalmente, que aceptar que otra mujer que me interese más corresponda sólo a medias a los míos o simplemente los utilice o los ignore.

68. La mayoría de las mujeres con quienes he hablado al respecto opinan que un hombre como yo, al igual que cualquier otro en mi condición, debe buscar pareja estable o, para usar la expresión que ellas más usan, debe ‘rehacer su vida’ .

Salvo contadas excepciones, las razones que me dan son cuatro:

  • COMPAÑÍA. Para alejar el fantasma de la soledad.
  • NECESIDAD SEXUAL. Para tener con quien practicar sexo en forma regular y segura.
  • NECESIDAD ‘DOMÉSTICA’. Para contar con alguien que cuide físicamente de la vivienda común y de mi persona, en particular en caso de enfermedad.
  • ESTATUS SOCIAL. Para contar con alguien que sea mi compañía ‘oficial’ en eventos de este tipo.

Por lo menos hasta el momento ni siquiera las cuatro razones juntas justifican para mí la formalización de un vínculo de pareja estable, pues lo que yo espero de ésta es algo más, algo de índole menos material y más elevada. Lo que hay tras esas cuatro razones es, aunque válido, algo que se puede fingir y comprar; lo que hay tras lo que yo busco, no.

69. Puesto ante la necesidad de tomar una de entre varias posibles decisiones, me ayuda mucho basarme en la que resulte ganadora por beneficios en la ´prueba de la doble pregunta’: ¿Qué tanto y a quién beneficia? y ¿Qué tanto y a quién perjudica?

70. No puede darse por saldada una deuda cuando se desconoce su índole y su monto.

71. Considero que es positivo cualquier hecho que contribuya a que yo conozca mejor a una persona que me interese.

72. El que ciertas actividades me gusten más o menos no depende tanto de la actividad en sí como de cuán importante sea para mí la persona en cuya compañía la haga, y de cuánto me satisfaga esa compañía.

73. He comenzado a darme cuenta de que, a estas alturas de la vida, tengo paciencia para casi todo menos para perder el tiempo.

1998

74. Me resulta difícil confiar en la amistad de quien usa conmigo el silencio como respuesta.

75. Patético es el caso de las personas que saben que desafinan, se niegan a ensayar,… pero exigen que se las deje cantar en el coro.

76. Necesito una mujer que, como yo, tenga vocación de pareja y disposición a cuidarla 24 horas al día. La que rechace la vida en pareja por la supuesta pérdida de libertad que conlleva no es pareja para mí.

77. La clase de mujeres en la que puedo encontrar pareja es, por razones de edad y abundancia, la de las divorciadas; y, por razones de preferencia y afinidad personales, la de las mujeres físicamente atractivas, inteligentes y emocionalmente estables. Pero:

  • Las estadísticas dicen que, en la mayoría de los casos, son las mujeres, sobre todo si se creen físicamente atractivas, las que causan sus divorcios.
  • El sentido común dice que las inteligentes y emocionalmente estables no deberían abundar entre las que causan sus divorcios, sino entre las que permanecen casadas.
  • Cabe esperar, por tanto, que entre las divorciadas haya una mayoría que, si bien podrían ser físicamente atractivas, no son ni inteligentes ni emocionalmente estables.

En consecuencia, las probabilidades de que yo encuentre pareja son mínimas.

78. Se dice que querer es poder. Eso no es siempre cierto, pero sí lo es que cuando no se quiere no se puede.

79. No me interesa mantener una relación con la mujer que no me valore por el balance de mis cualidades personales, o que anteponga a ellas mis posesiones materiales o mi posición social.

80. Disfrutar de la soledad es un logro posible… pero sólo hasta que aparece una persona con la que nos gustaría compartir tal disfrute.

81. Cuando no se obtiene reciprocidad, el sentimiento que produce el amar no es amor sino amargura.

82. Una buena medición de la salud de la relación de pareja y del amor que en ella debería haber es el nivel de prioridad que un miembro y sus interesespersonales tienen para el otro. Cuando ambos niveles están sobre el mínimo, son equivalentes y tienden al alza, la relación va bien, e irá mejor cuanto más altos sean los niveles. Cuando se estancan y tienden a la baja, o cuando son desiguales (falta de reciprocidad) y la desigualdad se mantiene, la relación no es sana, y va mal. Presente está aquí de nuevo el ERA (sentencia 36): «No doy menos de lo que me dan ni acepto menos de lo que doy»

83. Entre otros posibles motivos, hay cuatro que, tarde o temprano, arruinarían para mí una relación de pareja: baja extracción social, bajo nivel cultural, déficit en valores humanos, e hijos pequeños.

84. Puesto a definir lo para mí más importante del comportamiento de una mujer en una relación, me inclino por Lealtad, Ternura y Dedicación (LTD). Si falla uno de estos elementos, de poco o nada me sirven los demás.

85. Un antídoto efectivo contra la atracción que siento hacia las mujeres es observar cómo se comportan en grupo de sólo mujeres.

86. Para la mayoría de las mujeres, los hombres somos instrumentos que ellas usan para poder realizar su instinto maternal y disfrutar de la maternidad… y de la buena vida.

  • En el noviazgo somos, cuando tenemos suerte, el trofeo que la novia exhibe ante sus amigas.
  • En la boda somos el telón de fondo sobre el cual se proyecta la novia.
  • En el matrimonio somos el provider, el que aporta los recursos económicos para que la madre críe a sus hijos y satisfaga los deseos materiales a los que, según ella, tiene derecho por el solo hecho de «habernos dado hijos», aunque en realidad ella cree que tales hijos son sólo suyos.

En la medida en que una mujer pueda someter a la razón los llamados de su primitivo instinto maternal, que al fin y al cabo es animal, se torna más del género «homo sapiens» y menos del animal, más interesante, más atractiva, más tratable, más agradable y más digna de respeto.

Lamentablemente, este cambio no es frecuente, pero sí lo es el que, al llegar a la menopausia, la mujer entre en una etapa de «liberación» que las más de las veces se traduce en vulgaridad, pérdida de feminidad y deseo de competencia con el sexo opuesto.

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