[*Drog}– Ejemplo de humillante estupidez masculina

26-08-14

Carlos M. Padrón

Según la prensa inglesa,

 «Un helicóptero policial que buscaba un coche robado en Londres fue testigo la noche del sábado 23 de una original propuesta de matrimonio hecha en Gladstone Park (Dollis Hill). Los agentes vieron a un hombre arrodillado frente a una mujer, y al lado un gran mensaje que decía ‘¿Quieres casarte conmigo?’. Los agentes creen que las velas habían sido encendidas para que la luz destacara contra el cielo nocturno esta petición de matrimonio».

Jamás entenderé cómo un hombre, en sus cabales, pueda llegar a estos humillantes y ridículos extremos. Y no me refiero sólo al letrero hecho con velas, sino a arrodillarse frente a una mujer para pedirle matrimonio como si con eso ella le hiciera un gran favor, o él necesitara de una gerente que dirigiera su vida, cosa que, lamentablemente, ocurre en demasiados casos.

Tal vez la explicación, en bromenserio, sea ésta en la que el corazón, roto por el fracaso al que lo llevó el drogamor, dialoga con el cerebro al que el drogamor logró anular.

Para colmo, estas humillantes peticiones de matrimonio parecen ser comunes en otros países , como USA, donde en el matrimonio la mujer es la dueña y señora de, por ejemplo, la casa donde ambos vivan, y por eso, en caso de pleito, ella puede permitirse el lujo de decirle a su marido «¡Fuera de MI casa!».

 

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Que cada palo aguante su vela

23-07-12

Esta coloquial expresión se utiliza frecuentemente para decir a alguien que debe asumir su responsabilidad frente a algún acto realizado, sin escudarse o culpar a otra persona.

Su origen proviene de los ambientes marineros, ya que el ‘palo’ al que se refiere el dicho no es otro que el madero que se encuentra en las embarcaciones y sostiene las velas. éste debe resistir, sin ayuda alguna, los envites del viento.

En algunos lugares, y con el paso de los años, la frase ha ido transformándose a un lenguaje coloquial del lugar, cambiando incluso parte de su estructura. Así podemos encontrar esta misma expresión dicha cómo: «Que cada uno aguante su vela”, lo que ha llevado a pensar que la vela a la que se refiere es una vela de cera y no la de un barco, como sería lo correcto.

Cortesía de Leonardo Masina