[LE}– ‘Recepcionar’ y ‘recibir’ no son sinónimos

18/01/2013

El verbo recepcionar, usado sobre todo en los ámbitos administrativo y mercantil, conlleva alguna formalidad para mostrar que se da entrada a algo que se recibe.

No es raro, sin embargo, que el verbo recepcionar se use de modo inapropiado como mero sinónimo de recibir o, en ocasiones, de atender, como ocurre en las siguientes frases:

  • «No hay personal para recepcionar las llamadas telefónicas»,
  • «Los pobladores recepcionarán más de mil turistas por día» o
  • «El volante recepcionó bien la pelota y remató a la red».

Tal como señala el Diccionario de Americanismos, de las Academias de la Lengua, recepcionar significa ‘dar entrada a algo, verificando que la cantidad, calidad y demás características se corresponden con lo que se pidió originalmente’.

Sin embargo, este significado no se aplica a los ejemplos anteriores, donde habría sido preferible

  • «No hay personal para atender las llamadas telefónicas»,
  • «Los pobladores acogerán más de mil turistas por día» o
  • «El volante controló bien la pelota y remató a la red».

Otro sentido de recepcionar, también válido, es el recogido en el Diccionario del Español Actual, que ofrece la siguiente definición: ‘aceptar algo que se recibe, especialmente una obra o construcción’, y con él se usa en

  • «El polígono industrial será recepcionado por el Ayuntamiento antes de que finalice el año».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Encimar’, pero también ‘presionar’ y ‘marcar’

19/04/2013

El verbo encimar puede emplearse en el ámbito deportivo para describir el modo en que un jugador o un equipo marca muy de cerca al contrario, o ataca insistentemente su portería.

Se trata de un uso frecuente en las noticias deportivas, en especial las futbolísticas,  como en los siguientes ejemplos:  

  • «Hasta tres jugadores encimaban al vasco cada vez que recibía el balón» o
  • «El conjunto universitario tomó la iniciativa y encimó al cuadro regiomontano».

El Diccionario Académico recoge el uso pronominal de encimar con el significado de ‘echarse contra algo, acosarlo’, como en

  • «Gremio se encimó con peligro al área ecuatoriana».

También puede considerarse aceptable el uso transitivo de ese verbo en frases como

  • «Varane estuvo rápido al corte, veloz para encimar a Messi».

No obstante, hay otras palabras equivalentes asentadas en el uso, como presionar, apretar, o marcar muy de cerca.

Fuente: Fundéu

[LE}– Polisemia vs. ambigüedad expresiva

26-12-12

A. de Miguel

Gabriel Ter-Sakarian me critica que utilice yo el término polisemia para indicar las palabras y frases con significados varios, a veces obscuros y contradictorios.

Don Gabriel prefiere el término ambigüedad expresiva.

De acuerdo. Todos los días se aprende algo nuevo.

Fuente: Libertad Digital

[LE}– Terremotos: algunas claves para una redacción más precisa

07/12/2012

En las noticias sobre desastres naturales de origen geológico, en especial en las referidas a volcanes, terremotos y maremotos, se observan una serie de vacilaciones en el tratamiento de algunos términos y expresiones que conviene aclarar.

Sismo y seísmo. Ambas formas son apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica, y la segunda, en España.

Hipocentro y epicentro. No deben confundirse: mientras que el hipocentro, también llamado foco sísmico, es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo, el epicentro es el punto en la superficie terrestre —aunque puede estar sumergido— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizan, no que ocurren o se producen.

Maremoto y tsunami. Dos términos que no hay que confundir, pues no son sinónimos. Mientras que un maremoto es un terremoto cuyo epicentro se localiza en el fondo del mar, un tsunami es la ola gigantesca producida por un maremoto o por la erupción de un volcán submarino.

Escalas de Richter y de Mercalli. Mientras que la primera mide la magnitud de un movimiento sísmico, la energía que libera («una magnitud de 6,5 en la escala de Richter»), la escala de Mercalli mide su intensidad, los efectos que produce («una intensidad de grado VII en la escala de Mercalli»).

Asolar, conjugación correcta. El verbo asolar, cuando significa ‘destruir o arrasar’, puede conjugarse de forma regular o irregular, tal como recoge la Gramática Académica. Así, se puede decir asuelo, asuelas, asuela, asuelen…, pero también asolo, asolas, asola, asolen…, siendo esta última la única conjugación apropiada del verbo asolar cuando significa ‘secar los campos o causar sequía’.

Devastar, no desvastar. El verbo devastar es ‘destruir’, ‘arrasar un territorio’, y no hay que confundirlo con desbastar, que significa ‘quitar lo basto’ o ‘debilitar, gastar’, ni con desvastar, que es una forma híbrida inexistente en español y que, por tanto, debe evitarse.

El adjetivo severo. El uso del adjetivo severo con el significado de ‘grave’ o ‘serio’ es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, por lo que lo adecuado es hablar de graves daños o daños serios, no de severos daños.

Segar vidas, no sesgar vidas. Cuando se quiere significar ‘matar, acabar con la vida de alguien’, lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión adecuada es segar vidas, no sesgar vidas.

Tsunamirresistente y tsunamirresiliente. Éstos dos neologismos, que aluden a la propiedad que tienen algunas construcciones de ser resistentes a los tsunamis, se escriben en una sola palabra, en redonda y con doble ere.

Tremor, no trémor. En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

Fuente: Fundéu