[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Los libre pensadores

LOS LIBRE PENSADORES

Legos hay que por fatuos modernismos
marchan en pos del libre pensamiento,
perdiéndose la idea en ellos mismos,
cual el humo en el alto firmamento.

Otros hay que sin pizca de egoísmos,
respetan las creencias, con altruismos.
Yo tolero también la religión
que está con la Conciencia y la Razón.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Misterio

MISTERIO

………………………

………………………

y al estudiar al hombre en mi desvelo,
me pregunto, sumido en la amargura:
¿Por qué en el falso mundo el Mal perdura?
¿Por qué no impera el Bien que es luz del Cielo?

¡Oh, la duda en que oscila mi creencia!…
¡Oh, la duda quo ofusca mi razón!…
Mas, ¿qué siento en mi pobre corazón?….
«Silencio», me responde la conciencia…

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Amar y ser amado

AMAR Y SER AMADO

La aurora matinal radiante y pura,
rasgaba de la noche el negro velo,
cuando, en pos de lo bello, en mi desvelo,
extático quedé por tu hermosura.

Desde entonces tu imagen peregrina
en mi mente aparece, aunque intangible,
y ocupas sola tú mi alma sensible
porque eres ideal, mujer divina.

Desde entonces tu angélico mirar
me dice la grandeza de tu ser
porque eres, por lo bella, la mujer
más digna por tus gracias de admirar.

Desde entonces un bello idealismo
invade a mi alma que por ti soñaba
en mis ansias, mujer, ¡cuando buscaba
amor puro sin mezcla de egoísmo!

Lo sublime que halaga el corazón
y del alma ennoblece el sentimiento,
lo grandioso que eleva el pensamiento
lo infinito, de Dios emanación.

Anhelo que infundió la Providencia
al darle al primer hombre compañera.
Desde entontes, el mundo en su carrera
sigue de Dios la mística sentencia.

——————

«Amar y ser amado» es de la vida
el más grande y estático poema;
«amar y ser amado» es aquel lema
que, en mis ansias de amor, mi pecho anida.

——————

El tiempo pasará, mas mi alma pura
nunca podrá olvidar aquel momento
que, en pos de mi ideal, por tu portento,
extasiado quedó por tu ternura.

***

En el campo mujeril,
buscando una pura rosa,
te encontré, divina diosa,
de incomparable valor.

Te ofrecí de mi cariño
las delicadas primicias
y entono dulces albricias
como un candoroso niño.

Desde entonces en mi mente
imperas, casta mujer,
como reina de mi ser,
a quien estoy consagrado,
y a quien digo con ternura,
al verte de amor henchida:
El poema de la vida
es amar y ser amado
.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: La nada

LA NADA

Del pasado un arcano misterioso,
mi pobre inteligencia escrutar quiere:
qué fue la nada, el caos tenebroso
que al meditarlo se disipa y muere.

Eterno es Dios y eterna su presencia,
hasta en mundos del hombre inconcebibles…
En lucha mi razón con mi creencia,
se pierden en misterios intangibles.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida». Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Al opresor del pobre

AL OPRESOR DEL POBRE

Para los oprimidos.

¿Por qué desprecias, hombre envilecido,
al que sólo merece caridad,
y usurpas su trabajo sin piedad,
con astucia de mísero bandido?

¿Con que derecho robas, atrevido?
¿Por qué no te avergüenza tu maldad?
¿Por qué te afrenta el pobre en sociedad,
siendo, cual es, tu hermano decaído?

Mis preguntas no quieres contestar?
Pues, a decirte oblígame el amor
que me inspira el que quieres despreciar:
que es, a mi juicio, un criminal traidor
quien del pobre amargura la existencia,
¡teniendo ambos la misma descendencia!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: En campaña

EN CAMPAÑA

Para el Batallón Cazadores La Palma, número 20.

I

Combatamos, españoles,
con fervor y bizarría,
con valor, con hidalguía,
con civismo hasta morir.

A luchar con decisión
por honra de nuestra España,
y el laurel de la campana
pronto habremos de lucir.

Obedientes, sin temor,
combatamos sin cesar;
pues bravura hay que mostrar
por la patria y el honor.

II

¡Guerra, guerra!, noble infante,
que la España que es tu anhelo,
la defensa de este suelo
entregó a tu abnegación.

¡Guerra, guerra!, noble hispano.
¡A luchar! ¡Iberia os llama!
Luzca enhiesto el oriflama
que es honor de la Nación.

Venceremos al bregar,
como en el tiempo mejor,
y de España el puro amor
nos sabrá recompensar.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Madre e hijo

MADRE E HIJO (1)

Para el Ilustrísimo señor
don Adolfo Cabrera-Pinto y Pérez.

Es lógica y altruista consecuencia
del amor de un patriota a su peñón,
la actitud de la Palma que en unión,
loor canta con tierna reverencia
al hombre de preclara inteligencia,
al hijo de sensible corazón;
al ilustre, al insigne, al gran varón
que llega hasta los lindes de la Ciencia:
al gran Cabrera-Pinto a quien la Historia
hará inmortal en páginas de gloria.

Admiro su modestia y su talento
y de la Palma aplaudo la actitud.
Mi pena no es ingrata, y con aliento
ha cumplido un deber: ¡¡la gratitud!!

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(1) Soneto publicado en el «Diario de Avisos», de Santa Cruz de La Palma. Está inspirado en el homenaje popular que La Palma tributó a Cabrera-Pinto en 1915.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: La belleza

LA BELLEZA

Desde el átomo azul que en el espacio
se difunde en el éter transparente,
hasta el astro más grande que reacio
de Dios cumple la ley omnipotente,
yo contemplo la causa indefinida,
emanación del Cielo: la belleza;
lo grande y misterioso de la vida
que a las cosas le dio Naturaleza.

Mas no obstante encontrarla en todo ser
y en grado alto en el Arte y la mujer,
apurando mi rauda fantasía,
al proseguir de ese ideal en pos,
y como último fin del alma mía,
encuentro sólo la belleza en Dios.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Siempre soberbia

SIEMPRE SOBERBIA

Impulsando las ruedas del Progreso,
marcha el hombre en el Carro de la Vida;
mas en su viaje torna en retroceso,
hasta el grado servil de fratricida.

Predica en sus ensueños la Verdad,
censurando al antiguo barbarismo;
mas, para mí, la altiva Humanidad,
por su soberbia siempre fue lo mismo.