[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Fratricida

FRATRICIDA

Desde el principio de la edad remota
en que Caín mató a su buen hermano,
el germen de su mal es un arcano
que de los pechos de los hombres brota.

Y marcha desde entonces por la Tierra,
el hombre en el gran mar de las pasiones;
por eso han provocado las naciones
el mar retrogradante de la guerra.

Ese fantasma, espectro de la muerte,
que se opone a las leyes de la vida.
Mientras impere, el hombre, por su suerte, será como el pasado: ¡¡fratricida!!

[El Paso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: La Caldera de Taburiente

LA CALDERA DE TABURIENTE

                       La Belleza es esencia de Dios mismo.

Cuando del caos de la nada, un día
surgieron con sus galas eternales,
los mundos que con leyes inmutables,
están dispersos en la esfera umbría;
cuando el Orbe en su rítmica armonía
presentó sus bellezas irradiables,
arcanos para el hombre inescrutables,
do se estrella su ardiente fantasía;
contempla el Hacedor la Creación,
y entonces, descendiendo desde el Cielo,
difunde las grandezas de mi suelo,
y pone por corona a mi peñón,
la patria de aquel rey noble y valiente:
¡La Caldera, sin par, de Taburiente!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Una gota de rocío

UNA GOTA DE ROCÍO

  • Para mis distinguidas amigas y estudiosas paisanas, las señoritas. María Luisa, Carmen, y Amada Méndez Carballo.

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota de rocío;
quizá del mar en nube vaporosa,
se elevo a las regiones del vacío,

y de lo alto a la tierra descendiendo,
irisada, en colores refulgente,
de luz y brillantez resplandeciendo,
para así transformarse eternamente,

ya en partes de una planta, en savia pura;
ya en partes de otro ser, del hombre mismo;
y sube de la atmosfera a la altura,
o baja de los mares al abismo.

Jamás podrá la Ciencia adelantada
precisar, del rocío en una gota,
las veces que ésta ha sido transformada,
desde el principio de la edad remota.

…………………..
…………………..

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota desprendida,
¡quizá del mar en nube vaporosa!…
¡tal vez de un ser en lágrima perdida!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: En el cementerio

EN EL CEMENTERIO

¡Oh, triste cementerio:
en ti reposa la altiva, insana, sórdida ambición;
a ti sucumbe el fuerte corazón,
y el inmundo gusano le destroza!

En ti cubre al más rico fina loza,
y el pobre,… de la tierra en un rincón;
mas todo es vanidad, todo ilusión
que se pierde en las sombras de la fosa.

Por eso mi alma con dolor murmura,
mirando de la muerte despiadada,
secos despojos de brillante altura

en las tumbas, por última morada:
¡Todo baja a la triste sepultura,
convirtiéndose en polvo, en humo, en nada

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: El espacio

EL ESPACIO

Del infinito espacio la grandeza
no concibe el humano pensamiento;
en el diáfano azul del firmamento,
se pierde del ingenio la agudeza.

En sus éteres dio Naturaleza
los mundos que en constante movimiento,
cual átomos movidos por el viento,
forman dispersos sin igual belleza…

El espacio es grandiosa realidad
que no cabe en la humana inteligencia,
recóndito secreto do la Ciencia,

se estrella al escrutar su inmensidad.
No vaya el hombre de ese arcano en pos.
¿Quien, pues, lo abarca? ¡Solamente Dios!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Los títulos

LOS TÍTULOS

Títulos de falso honor,
¡cuántos hay en sociedad,
hijos de la vanidad,
del orgullo y del amor!

Y ¡cuántos de gran valor
que en constante asiduidad,
la más culta humanidad
los persigue con ardor!

Mas, ni aquéllos ni éstos tienen
valor, ni al mundo convienen,
si el hombre culto, ilustrado,

no adquiere de modo alguno
un titulo cual ninguno:
¡el título de «hombre honrado»!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» 35 / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: A la mujer

A LA MUJER

Te llaman bella los que sólo admiran
las formas de tu cuerpo seductor;
te llaman bella los que sólo aspiran,
en tu pecho encontrar virtud y amor.

Contraste de opinión en tus bellezas.
Discrepancias que advierto en mi honda calma.
¿A quién, pues, alucinan tus grandezas?
¡A los necios, tu cuerpo; al sabio, el alma!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Mi ambición

MI AMBICIÓN

Yo sueño en mi ambición,
yo sueño en mis anhelos,
allende, tras del mundo, de Dios en la mansión;
y mientras a ese día no llegue, en mis desvelos,
yo quiero en esta vida la paz del corazón.

¡Vivir con humildad,
y sin el falso honor!
¿Qué importa si en la vida la fatua vanidad,
cual humo se disipa, y dan sólo valor
las obras meritorias de amor y caridad?

Las obras de las Ciencias,
las obras de las Artes,
que dan luz a los hombres, que dan nuevas creencias,
que son grandes palancas, que son grandes baluartes,
y son frutos honrosos de las inteligencias.

¡Vivir en la pobreza
sin míseros caudales!
¿Qué importa si en la Tierra es vana la riqueza,
y siempre disfrutamos en junto por iguales,
los bienes que constante nos da Naturaleza?

Desprecio a los placeres
que engendran ilusiones;
que son grandes abismos, sepulcros de los seres
que siguen extraviados el mar de sus pasiones.
Yo anhelo lo que encumbra los hombres, las mujeres…

Yo sigo el ideal
por mi siempre soñado:
luchar en pos de un algo, en pos de lo inmortal,
y el mundo, en su locura, que siga apasionado,
creyendo quo es su gloria la vida terrenal.

Por eso, en mi ambición,
por eso, en mis anhelos,
yo sueño, tras el mundo, de Dios en la mansión;
y mientras a ese día no llegue, en mis desvelos,
yo quiero en esta vida la paz del corazón.