[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Patente de Corso

60-07-12

La expresión patente de corso se refiere a la carta patente o documento oficial que alguien podía presentar (“hacer patente”) para demostrar que estaba autorizado a emprender una campaña naval para perseguir a los piratas o a embarcaciones enemigas, es decir, para hacer un corso (del latín cursus: carrera): persecución y saqueo de naves llevados a cabo no como acción de guerra, pero sí por barcos autorizados por su gobierno.

El pirata (tomado del griego peirates: bandido, saqueador) es la persona que navega sin licencia, y asalta y roba barcos en el mar o en las costas.

Un bucanero (del inglés bacon. referido a los vendedores de carne salada de la isla de Santo Domingo) es un pirata que en los siglos XVI y XVII saqueaba las posesiones españolas en tierras americanas. Se distingue de corsario, que es el pirata que, con la autorización del gobierno de su nación, saqueaba las embarcaciones enemigas.

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Ejemplar de patente de corso francesa, que autoriza a Jean Surcouf a atacar a todos los buques enemigos de Francia y de sus aliados.

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Llamar ‘cura’ a un sacerdote

29-10-12

Una de las misiones encomendadas a los religiosos —y, en este caso, a los sacerdotes— era la de prestar asistencia a los enfermos y desvalidos, pero, sobre todo, el “cuidar de las almas” de sus feligreses.

La palabra cura proviene del latín, y su significado es “cuidado” “solicitud”.

Todo parece indicar que fue sobre el año 1330 cuando se empezó a aplicar esta denominación al párroco por tener a su cargo la cura de almas, o cuidado espiritual de las personas. El sacerdote es el “médico de las almas”, el que está al cuidado (cura) de las almas de sus fieles.

Fuente: diocesisdecanarias

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Llamar ‘quinto’ al recluta que hace la milicia?

30 mayo 2013

En el siglo XV, el rey Juan II de Castilla impuso la obligatoriedad del sustento del ejército real a través de una aportación económica.

Tal aportación podía ser mediante «contribución de sangre», que consistía en que uno de cada cinco mozos mayor de edad se incorporase a la milicia.

Se llegó a la conclusión de que esa proporción era la adecuada para conseguir un buen número de soldados, ya que también se contaba con la incorporación voluntaria y, sobre todo, las poblaciones no quedarían desiertas de jóvenes para trabajar la tierra o realizar los diferentes oficios.

Al tratarse de un sorteo en el que se quintaba (se escogía una quinta parte), a los muchachos elegidos para incorporarse a filas, se les comenzó a llamar ‘quintos’, y de ahí que también se terminase utilizando el término para señalar a aquéllos que eran de la misma edad o que habían realizado en el mismo año el servicio militar (ser de la misma quinta).

Fuente: 20 Minutos

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Las cuentas claras y el chocolate espeso

15-08-12

Cuando desde América, el monje español fray Aguilar envió las primeras muestras de la planta de cacao a sus colegas de congregación al Monasterio de Piedra, para que la dieran a conocer, al principio no gustó a causa de su sabor amargo, por lo que fue utilizado exclusivamente con fines medicinales.

Posteriormente, cuando a unas monjas del convento de Guajaca se les ocurrió agregarle azúcar al preparado de cacao, ese nuevo producto causó furor, primero en España y luego en toda Europa. En esos tiempos, mientras la Iglesia se debatía sobre si esa bebida rompía o no el ayuno pascual, el pueblo discutía acerca de cuál era la mejor forma de tomarlo: espeso o claro.

Para algunos, el chocolate se debía beber muy cargado de cacao, por lo que preferían el chocolate espeso, o sea, “a la española”; para otros, el gusto se inclinaba por la forma “a la francesa”, esto es, más claro y diluido en leche.

Los ganadores, finalmente, fueron los que se inclinaron por el chocolate cargado, por lo que la expresión «las cuentas (cosas) claras, y el chocolate espeso» se popularizó en el sentido de llamar a las cosas por su nombre y manejar con transparencias las cuentas.

Fuente: belcart.com

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Aquí hay gato encerrado

11 abril 2013

Esta expresión suele utilizarse cuando se desconfía de alguna cosa o se tiene la impresión de que hay algo turbio en algún asunto.

Para encontrar su origen hay que trasladarse hasta los siglos XVI y XVII (época conocida Siglo de Oro) cuando se puso de moda llamar gato a la bolsa o talego en el que se guardaba el dinero.

Era habitual llevar alguno de estos ‘gatos’ con sus respetivas monedas escondido entre las ropas, o tenerlo guardado a buen recaudo en algún lugar de la casa, como remedio a los posibles hurtos.

La víctima que estaba en el punto de mira de los rateros era observada para ver si tenía dinero y donde lo llevaba, por lo que la consigna que se daban entre sí los amigos de lo ajeno era decir que allí había ‘gato encerrado’ o, lo que es lo mismo, que había una bolsa con dinero guardado o escondido.

Lo que no se sabe con total seguridad es el porqué a este tipo de monederos se les dio el nombre de gato. Hay quienes indican que la razón era porque, originariamente, se confeccionaban con la piel de estos felinos. Otros señalan que era el nombre coloquial utilizado en aquella época para llamar a los rateros que hurtaban con astucia y engaño (la RAE así lo recoge), puesto que estos ladrones tenían una habilidad que recordaba al comportamiento de los felinos.

Fuente: Blog 20 Minutos

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Campechano, para referirse a alguien afable y cordial

18 abril 2013

Posiblemente en más de una ocasión se ha escuchado la palabra ‘campechano’ para referirse a alguien cuyo trato parece cordial y muy cercano.

Este término comenzó a ponerse de moda durante el siglo XIX, en la época en la que muchos españoles viajaron hasta el continente americano con la intención de hacer fortuna (también conocido como ‘hacer las Américas’). Estas personas eran conocidas como ‘indianos’.

Muchos de estos indianos fueron a parar a México y, más concretamente, al Estado de Campeche, en la península de Yucatan.

Cuando éstos empezaron a enviar cartas a sus familiares, explicaban en ellas la cordialidad y cercanía con la que habían sido recibidos por parte de los ‘campechanos’, gentilicio de los habitantes de ese lugar de vida placentera que pasó rápidamente a ser utilizado como adjetivo, dándole el significado que hoy en día se conoce.

Fuente: 20 Minutos

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Grogui

29-06-12

Esta expresión se usa también frecuentemente referida al boxeo, cuando uno de los contendientes está momentáneamente aturdido y tambaleante, pero sin llegar a estar fuera de combate.

El origen lo encontramos en el almirante inglés Sir Edward Vernon (1684-1757) quien recibió el sobrenombre de Old Grog por el uso de una capa impermeable de tipo grogram (un material áspero y rígido, mezcla de lana y seda).

En el año 1740 el almirante decidió imponer restricciones en la cantidad de ron que ingerían diariamente los marineros (dos raciones al día) con objeto de mejorar su rendimiento en combate y mantenerlos alerta.

Al disponer de menos cantidad de ron, éste se mezclaba con agua para que durara más, y se le añadía azúcar y, en ocasiones, lima para mejorar su sabor, recibiendo la bebida resultante el nombre de Grog.

Aquéllos que abusaban del ron, a pesar de estar rebajado, quedaban atontados y adormilados, a veces en un estado de semiinconsciencia, de ahí que se les empezará a llamar grogui (groggy en inglés original).

Con el tiempo se acabó aplicando el término a cualquier estado de atontamiento o adormecimiento por causas físicas o emocionales, independientemente de su causa.

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Hablando del Rey de Roma

20-07-12

La frase completa viene a ser ‘Hablando del Rey de Roma, por la puerta asoma’, y se utiliza cuando en una conversación se está mentando a una persona ausente y, justo en ese momento, hace acto de presencia.

Pero, en realidad, la expresión se formó a raíz del término “Ruin de Roma” ya que en su origen no se utilizaba ‘rey’’ y ese ruin al que señala el dicho no era otro que el mismísimo Papa de Roma.

Esto se había originado en el siglo XIV, durante el periodo del papado de Aviñón (1309-1377) y en el que, para referirse al Pontífice de Roma, se comenzó a utilizar la palabra ruin, porque lo consideraban el mismísimo Diablo.

Con el transcurrir del tiempo y el uso popular, se terminó haciendo la rima añadiéndole el famoso ‘por la puerta asoma’, expresión que podemos encontrar incluso en una de la ‘Leyendas’ de Gustavo Adolfo Bécquer, más concretamente en la de ‘Maese Pérez, el organista’ (1861), en la que aparece en un par de ocasiones la siguiente frase: «En hablando del ruin de Roma, cátale que aquí se asoma».

Cabe destacar que en otros idiomas pueden encontrarse variantes a ruin/rey como ‘diablo’ o ‘lobo’ quedando la frase del siguiente modo, en unos pocos ejemplos de los muchísimos que hay:

  • “Speak of the devil and he doth appear” (Hablar del Diablo y asomar). Inglés
  • “Quand on parle du loup, on en voit la queue” (Cuando hablamos del lobo, se le ve la cola). Francés
  • “Falando do diabo, apareceu o rabo” (Hablando del diablo, aparece su rabo). Portugués
  • “Si parla del diavolo e spuntano le corna” (Se habla del diablo y aparecen los cuernos). Italiano
  • “Qui del llop parla, el llop li surt” (Quien del lobo habla, el lobo le sale). Catalán
  • “Otsoa non aipa, han gerta” (Hablando del vil de Roma, el Papa se asoma / Donde se menciona el lobo, ahí aparece). Euskera
  • “Falando do rei de Roma, pola porta asoma” (Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma). Gallego

En castellano, alguna variante aparece como “Hablando del Papa de Roma,…”

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Hacer de abogado del Diablo

18-07-12

Esta frase fue utilizada por primera vez en el año 1587 por Sixto V para gestionar causas de beatificación y canonización.

Aunque el título oficial era el de promotor de la fe ( del Latín “Promotor Fidei“) su función consistía en objetar y argumentar por escrito contra las pruebas aportadas a favor de beatificar o canonizar a una persona.

La supresión de la figura del abogado del diablo (del Latín “advocatus diaboli“) fue en el año 1983 por Juan Pablo II.

Cortesía de Leonardo Masina