[LE}– ‘Adenda’, no ‘addenda’ ni ‘addendum’

24/12/2013

El término adenda, que alude a un añadido que se hace al final de un texto, se escribe sin duplicar ninguna d, pues es un término ya adaptado al español a partir de la voz latina addenda, forma que desaconseja la Ortografía Académica.

En las noticias se puede ver escrita esta palabra de modo inapropiado, como en los siguientes ejemplos:

  • «Se aprobó en la sesión plenaria la addenda al convenio» o
  • «El referido acuerdo ha sido objeto de modificaciones y addendas posteriores».

Tal como señala la Ortografía Académica, el sistema gráfico del español rechaza la duplicación de consonantes, por lo que en los préstamos de voces extranjeras se simplifican: brócoli, túnel, chóped, rali, dosier, etc. Éste es también el caso de adenda, por lo que en los ejemplos anteriores habría sido preferible haber escrito

  • «Se aprobó en la sesión plenaria la adenda al convenio» o
  • «El referido acuerdo ha sido objeto de modificaciones y adendas posteriores».

Al igual que ocurre con otras palabras de la lengua especializada, como bacteria, el vocablo adenda se ha incorporado al español con significación singular aunque en su origen latino sea plural, por lo que no hay necesidad de introducir la variante addendum, que probablemente se usa por influencia del inglés.

El plural de adenda es adendas.

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[LE}– Neologismos o nuevos significados: Vergonzante

17-10-13

Amando de Miguel

Un caso de confusión es la voz vergonzante.

Su sentido original es el de calificar a la persona que siente vergüenza. Por ejemplo, un pobre de solemnidad, un pobre vergonzante, que ni siquiera se atreve a pedir limosna.

Pero ahora ha entrado con fuerza otro sentido muy diferente: la persona, situación o conducta que causa vergüenza.

Para eso último teníamos vergonzoso, pero ahora lo que priva es vergonzante para todo.

Todas estas alteraciones simplifican el lenguaje, pero también lo oscurecen

[LE}– ‘Agendar’, un verbo adecuado en español

24/10/2013

El verbo agendar, que se emplea con el sentido de fijar reuniones, encuentros o tareas, es un verbo bien formado en español.

Como ya lo recogen algunos diccionarios, su uso puede considerarse adecuado.

Aunque aún no esté recogido en el Diccionario Académico, el Diccionario de Smericanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española1 sí lo incluye con los significados de ‘anotar en una agenda datos o informaciones’ y ‘programar en un libro o cuaderno las actividades pendientes para no olvidarlas’.

De este modo, pueden considerarse adecuadas frases como

  • «El legislador por Yucatán propuso agendar una reunión con el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales» o
  • «También se agendarán reuniones con diputados, senadores y dirigentes del partido».

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(1) NotaCMP.- Es lógico, aunque con un «ligero» retraso, pues en América se usa desde hace un medio siglo, si no más.

[LE}– ‘Vaporear’, mejor que ‘vapear’

11/10/2013

Vaporear, mejor que vapear, es la forma recomendada para referirse a la acción de aspirar y despedir el vapor de los cigarrillos electrónicos.

Sin embargo, la forma que se suele emplear en los medios de comunicación es vapear, como puede verse en los siguientes ejemplos:

  • «En vez de fumar se llama vapear, por el vapor que emite simulando en apariencia el humo del cigarro» o
  • «Cada vez son más los fumadores que se pasan a la moda de vapear, o fumar cigarrillos electrónicos».

El Diccionario Académico ya recoge el verbo vaporear con el significado cercano de ‘exhalar vapores’, de modo que el uso de este verbo en el contexto de los cigarrillos electrónicos puede considerarse una ampliación léxica de esta acepción.

Además, en aquellos casos en los que a un sustantivo terminado en -or se le añade el sufijo -ear, el sustantivo permanece inalterado: de sabor y color se forman saborear y colorear, no sabear ni colear.

De acuerdo con este criterio, a partir de vapor se deriva vaporear, no vapear (posible adaptación de vaping, que es la palabra que se está usando en inglés).

Por otro lado, los verbos vaporizar y evaporar no serían adecuados, pues tienen otros significados (vaporizar, en concreto, es lo que hace el cigarro electrónico: ‘convertir un líquido en vapor’).

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «En vez de fumar se llama vaporear, por el vapor que emite simulando en apariencia el humo del cigarro» y
  • «Cada vez son más los fumadores que se pasan a la moda de vaporear o fumar cigarrillos electrónicos».

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[LE}– ‘Externalización’, palabra adecuada en español

08/05/2013

Externalización es un término adecuado para describir el hecho de que una empresa confía parte de su actividad o su producción a otras empresas externas.

En las noticias se usa con cierta frecuencia esta palabra, y el correspondiente verbo externalizar, como muestran los siguientes ejemplos:

  • «Los sindicatos denuncian ante Trabajo la externalización de servicios hoteleros» y
  • «El grupo ha externalizado la impresión de los diarios».

El Diccionario de la Academia todavía no incluye esta palabra, pero sí la recoge, entre otros diccionarios, el Pequeño Larousse Ilustrado con el sentido indicado, y su uso puede considerarse apropiado.

Un caso especial de externalización es la subcontratación, es decir, la externalización de la actividad propia, de modo que los servicios que alguien contrata a una empresa son ejecutados, total o parcialmente, por otra empresa contratada por la anterior.

En algunas zonas de América esto se llama tercerización, vocablo también válido que alude a la intervención de un tercero para la prestación de servicio.

En ocasiones se emplea el término inglés outsourcing, pero lo apropiado es usar las palabras españolas externalización y tercerización, que, además, tienen amplio uso.

Fuente: Fundéu