[LE}– Legalidad vs. legitimidad

29-12-13

A. de Miguel

José Antonio Martínez Pons apunta la necesidad de distinguir legalidad y legitimidad.

Muy en su punto, son dos dimensiones conexas pero no superpuestas.

La legalidad pertenece al plano jurídico positivo. Lo legal es lo que resulta conforme a Derecho. Es legítimo lo que la gente cree que es bueno, conveniente, útil, y lo que debe imponerse por el poder político.

El problema está en determinar quién es ese sujeto de «la gente». En términos democráticos se acepta que corresponde a la mayoría del electorado, pero se puede afinar un poco más.

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[LE}– ‘Descambiar’ es un verbo correcto

07/01/2014

El uso del verbo descambiar con el sentido de ‘devolver una compra’ es válido, según indica el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Pasadas las fiestas navideñas y con la llegada de las rebajas, muchas personas acuden a los comercios a devolver productos que compraron o que les regalaron. Para referirse a esto se emplea a menudo el verbo descambiar, rechazado por quienes opinan que en este caso habría que emplear únicamente el verbo cambiar.

Sin embargo, este empleo de descambiar está aceptado por la Asociación de las Academias de la Lengua, que indican que es un uso muy frecuente en la lengua coloquial en España y que equivale a ‘devolver una compra’.

Así, ejemplos como,

  • «Lo único que no se puede descambiar son los electrodomésticos» o
  • «… ya sea para descambiar los regalos de Papá Noel o Reyes…»

pueden considerarse adecuados.

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[LE}– ‘Sobrecoste’ o ‘sobrecosto’, en una sola palabra

03/01/2014

Sobrecoste o sobrecosto, que se emplean con el significado de ‘cantidad que excede al coste o costo inicialmente calculado o establecido’, se escriben en una sola palabra.

Esto, de acuerdo con las normas de la Academia sobre la correcta escritura de los prefijos.

Con motivo de la posible suspensión de las obras del Canal de Panamá, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «La obra va a tener un sobre coste de 1,6 millones de dólares sobre el presupuesto aceptado en la licitación» o
  • «El Grupo Unidos por el Canal anunció ayer que suspenderá las obras de ampliación si la ACP no reconoce sobre costos cifrados en 1625 millones de dólares».

Los sustantivos sobrecoste y sobrecosto se forman a partir de coste, más empleada en España, y costo, habitual en América, de acuerdo con el Diccionario Panhispánico de Dudas. A esta base se añade el prefijo sobre-, que aporta el significado de ‘con exceso’, según indica el Diccionario Clave, y que ha de escribirse unido a coste o costo.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir

  • «La obra va a tener un sobrecoste de 1,6 millones de dólares sobre el presupuesto aceptado en la licitación» o
  • «El Grupo Unidos por el Canal anunció ayer que suspenderá las obras de ampliación si la ACP no reconoce sobrecostos cifrados en 1625 millones de dólares».

Por otra parte, también se está utilizando el sustantivo extracoste —o extracosto—, que igualmente ha de escribirse en una sola palabra.

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[LE}– Dos formas del verbo ‘cesar’

29-12-13

A. de Miguel

Gabriel Ter-Sakarian Arambarri admite dos formas del verbo cesar:

  1. intransitiva, «el ministro ha cesado en su cargo»;
  2. transitiva, «el ministro ha sido cesado».

Comprendo que es muy realista ese sincretismo, pero resulta confuso. Sería más claro que el verbo fuera siempre intransitivo (= dimitir) y no transitivo (= destituir).

Precisamente la confusión actual procede de que muchas destituciones se disfrazan piadosamente de dimisiones. Hipocresía es el nombre de la cosa.

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[LE}– Origen de palabras, dichos o expresiones: Bombero

28-11-13

Amando de Miguel

Agustín Fuentes me aclara técnicamente el curioso nombre de bomberos que reciben los funcionarios encargados de apagar los incendios y otros sucesos que producen alarma.

En efecto, históricamente su primera función más novedosa fue la de manejar las bombas hidráulicas para dar presión al agua que salía por las mangueras. Pero hay mil clases de bombas (aparte de las que explotan o explosionan), que don Agustín conoce al dedillo.

Por otra parte, los bomberos acuden a apagar incendios y a otras mil incidencias terribles. Por eso los bomberos son los funcionarios de mayor prestigio. Lo siento por los abogados del Estado. Aun así, sigo diciendo que los bomberos deberían recibir una etiqueta profesional más realista.

Para seguir con la moda de las siglas y las etiquetas trinitarias podrían ser expertos en eventos catastróficos (EEC) o bien brigadas de sucesos desastrosos (BCD).

Una cosa que llama la atención es el uniforme de los bomberos, un diseño entre teatral y futurista. Me parece sumamente injusta la expresión «tener ideas de bombero» para indicar torpeza y falta de ingenio. Las ideas que tienen los bomberos muchas veces salvan vidas con el riesgo de perder las suyas.

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[LE}– ‘Escrache’, palabra del año para la Fundéu

30/12/2013

Escrache, un término que alude a las manifestaciones convocadas frente a los domicilios de políticos y otros personajes públicos, es la palabra del año 2013 para la Fundación del Español Urgente.

Por primera vez en sus ocho años de vida, la Fundéu ha elegido su palabra del año de entre las muchas sobre las que se ha pronunciado, ya sea en sus recomendaciones diarias, ya en las respuestas a las consultas recibidas durante los últimos doce meses.

«Buscábamos una palabra que tuviera cierto interés desde el punto de vista lingüístico, bien por su origen o por cómo está formada, y que haya estado en el primer plano de la actualidad en los últimos meses», explica el director general de la Fundéu, Joaquín Muller.

«Escrache reúne cualidades en los dos aspectos: es una palabra con un origen no del todo cierto, pero muy interesante, que ha llegado al español de España desde el de Argentina y Uruguay, y que se convirtió en protagonista de la actualidad y en el centro de una polémica en la que se cruzaban los elementos lingüísticos y los políticos», aclara Muller.

El Diccionario de la Real Academia Española no incluye ese término, pero sí el verbo escrachar como una expresión coloquial propia del español rioplatense con dos significados: ‘romper, destruir o aplastar’ y ‘fotografiar a una persona’.

El Diccionario de Americanismos, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, añade que en esos países escrachar significa también ‘dejar en evidencia a alguien’.

Y para el sustantivo escrache aporta la definición que ha popularizado el término fuera de su ámbito original: ‘manifestación popular de denuncia contra una persona pública a la que se acusa de haber cometido delitos graves o actos de corrupción y que, en general, se realiza frente a su domicilio o en algún otro lugar público al que deba concurrir la persona denunciada’.

Con ese sentido y en el contexto de la investigación de los crímenes de sus dictaduras, empezó a emplearse con frecuencia en los medios de comunicación argentinos y uruguayos en los años 90.

En España la palabra se populariza durante las protestas organizadas en los primeros meses de 2013 por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Muy pronto, a la polémica generada por ese tipo de acciones, que llevó incluso a reformas legales para regular estas manifestaciones, se sumó otra sobre el propio uso del término, que para algunos representantes políticos no era más que un eufemismo para lo que consideraban un auténtico «acoso con métodos violentos».

La polémica llegó incluso al seno de la Policía cuando un sindicato denunció que se había pedido a los agentes que no empleasen la palabra escrache en sus comunicaciones y diligencias, aunque luego el Ministerio del Interior aclaró que había instado a no usarla porque no se adapta a la terminología de la legislación actual.

Respecto al origen del término, hay varias teorías. Unas lo sitúan en el italiano schiacciare (‘aplastar, astillar, machacar’) o en el genovés scraccâ (‘escupir’), términos que habrían llegado al español a través del lunfardo, una jerga originalmente empleada por las clases más bajas de Buenos Aires, muchos de cuyos integrantes provenían de Italia.

Para otros existe una conexión clara con el inglés to scrach (‘arañar, rasguñar, marcar’). De hecho, en el español de los Estados Unidos se usa escrache como ‘arañazo o rasguño’, como recoge el Diccionario de Americanismos.

Esa combinación de factores lingüísticos y de actualidad es, explica Muller, la que justifica que escrache sea la palabra del año para la Fundéu una fundación constituida por la Agencia EFE y el BBVA, que trabaja asesorada por la Real Academia Española y que tiene como principal objetivo velar por el buen uso del idioma en los medios de comunicación.

Los filólogos y periodistas que trabajan en esta organización hicieron una primera selección de doce términos entre los que, además de la finalmente elegida, figuraban varios vocablos relacionados de algún modo con la situación económica, como copago, emprender, ere —la forma lexicalizada de la sigla ERE—, quita y austericidio.

El mundo de internet y las redes sociales estaban presentes con voces como meme, autofoto y wasapear. La docena de palabras aspirantes se completaba con un término del mundo de la ciencia (bosón), otro del deporte (cholismo) y, por último, con la forma expapa, una palabra que en más de dos mil años de historia de la Iglesia no había habido apenas ocasión de emplear, pero que saltó a las páginas de los medios con ocasión de la renuncia de Benedicto XVI.

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[LE}– ‘Tiempo’ no es lo mismo que ‘meteorología’ ni ‘climatología’

30/12/2013

Las expresiones condiciones atmosféricas, estado del tiempo o, simplemente, tiempo son las adecuadas para hablar del estado atmosférico en un lugar y un momento dados.

Sin embargo, no es raro que en las noticias se usen los términos meteorología y climatología para referirse al tiempo atmosférico:

  • «El partido se ha suspendido debido a la meteorología adversa de las últimas horas» o
  • «El inicio de las obras está previsto para después del invierno, para evitar complicaciones por la mala climatología».

En propiedad, la meteorología es la ‘ciencia que estudia los fenómenos atmosféricos’ y la climatología es el ‘estudio del clima’ y el ‘conjunto de las características propias del clima de una región determinada’, tal como explica el Diccionario Panhispánico de Dudas; es decir, son disciplinas que estudian y caracterizan el tiempo desde diferentes puntos de vista, pero no se aplican al tiempo en sí.

Por ello, resulta más apropiado hablar de estado del tiempo, condiciones atmosféricas, condiciones meteorológicas o tiempo atmosférico, así como de buen tiempo, tiempo soleado, mal tiempo, tiempo lluvioso y otras expresiones similares

De este modo, en los ejemplos anteriores podría haberse escrito

  • «El partido se ha suspendido debido a las condiciones atmosféricas adversas de las últimas horas» o
  • «El inicio de las obras está previsto para después del invierno, para evitar complicaciones por el mal tiempo».

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[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Vale su peso en oro

31 enero 2013

Cuando se quieren destacar las bondades y virtudes de una persona es muy común utilizar la expresión “vale su peso en oro”.

Es una de esas frases hechas sobre cuyo origen existen varias hipótesis, siendo todas muy similares en las explicaciones, aunque varía algún elemento de la historia.

En primer lugar están las que señalan que proviene de los pueblos bárbaros del norte de Europa, quienes tenían entre sus leyes una que castigaba a los asesinos a compensar a los herederos de la persona a la que habían matado con el pago de tantas monedas y metales preciosos como peso tenía el difunto.  

En caso de no querer o no poder realizar dicho pago, el asesino sería condenado a muerte.

Existen versiones que señalan la costumbre que se puso en práctica durante la Edad Media y que consistía en raptar a una persona adinerada y pedir como rescate el peso del secuestrado en oro y joyas.

Por último, cabe destacar las promesas que realizaban algunas personas devotas, quienes ofrecían a un Santo el peso en oro de un familiar enfermo si éste era sanado.

Entre las muchas historias relacionadas con esto está la que relata San Gregorio de Tours, quien explica cómo en el año 550, Carriarico, el rey de los Suevos (pueblo asentado en el noroeste de la península ibérica), renunció al arrianismo y se convirtió en católico, haciéndose muy devoto de San Martín de Tours, tras pedir a éste que sanase a su hijo, gravemente enfermo.

Según cuentan algunas crónicas de la época, el vástago real sanó por completo, y el monarca, a modo de agradecimiento, hizo depositar en la tumba del santo el equivalente en oro y plata al peso de su hijo.

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[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Tener más cuento que Calleja

08 febrero 2013

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Cuando alguien tiene una gran inventiva, pone muchas excusas, exagera una dolencia/enfermedad, o le echa a alguna cosa mucho embuste/engaño, es habitual usar con esa persona la expresión «tiene más cuento que Calleja».

Saturnino Calleja fue el propietario de la Editorial Calleja, en la que desde el año 1879 empezó a publicar libros de cuentos.

Su particularidad residía en la sencillez con la que estaban realizados, y su bajo precio, lo que propició que tuvieran una gran demanda y se hicieran muy populares. Eran libros entretenidos y llenos de ilustraciones, algo que ayudó a venderlos muy fácilmente.

La Editorial Calleja publicó alrededor de 3.000 títulos, la mayoría cuentos, lo que hizo que rápidamente se empezara a utilizar la expresión «tienes más cuento que Calleja».