[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Zapatero a tus zapatos

14-09-12

Zapatero a tus zapatos es una de las expresiones que más se utilizan en lengua castellana para advertir a alguien que se está extralimitando de sus funciones o qué opina de algo para lo que no está facultado.

A través del Libro XXXV escrito por Plinio el Viejo (siglo I a.C.) podemos encontrarnos con el origen de este famoso dicho, el cual tiene tras de sí una curiosa anécdota que se sitúa en la Antigua Grecia del siglo IV a.C.

Apeles era uno de los más afamados y admirados pintores de su época y cada vez que terminaba un cuadro tenía por costumbre exponerlo ante los transeúntes para que estos le dieran sus opiniones respecto a la obra recién acabada.

En cierta ocasión entre el grupo de personas que admiraban y opinaban sobre su última pintura se encontraba un zapatero local, quién recriminó a Apeles un grave fallo en una de las sandalias que portaba el protagonista del cuadro.

El pintor escuchó atentamente y ese mismo día enmendó su error, mostrando el cuadro de nuevo al día siguiente. El zapatero, envalentonado y orgulloso del  éxito que había obtenido al influir con su crítica en la rectificación del cuadro, decidió volver a opinar sobre el mismo, esta vez dando su punto de vista sobre la pierna del protagonista de la obra.

Fue en ese momento cuando Apeles hizo callar al zapatero diciéndole:

«El zapatero no debe juzgar más arriba de las sandalias» (Ne supra crepidam sutor judicaret)* también traducido cómo «El zapatero no debe ir más allá de las sandalias»

Y que ha llegado hasta nuestros días con el famoso «zapatero a tus zapatos»

(*) La expresión aparece en latín y no en griego (originario de Apeles) debido a que conocemos la anécdota a través de lo escrito por Plinio el Viejo

Fuentes de consulta: “Intimidades de la Historia” de Carlos Fisas / Libro XXXV de Plinio el Viejo / Wikipedia

[LE}– Anfitrión

02-01-14

A. de Miguel

Maribel Fernández comenta con gracia que debemos tener cuidado con la palabra anfitrión (= el que invita con esplendidez).

La razón es que el Anfitrión de la historia es un personaje de la mitología griega cuya mujer se acostó con Zeus. Por tanto, anfitrión es tanto como decir cornudo.

Añado que, efectivamente, la cosa tiene gracia, pero en la mitología griega el comportamiento de Zeus no fue nada extemporáneo o vituperable. Además, en el relato de Anfitrión todo se aclaró al final, y su mujer no fue culpable de nada. Ha quedado lo fundamental, que el tal Anfitrión, aparte de belicoso, daba unos banquetes muy generosos.

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[LE}– Brega

02-01-14

A. de Miguel

Jaime Lerner (desde Tel Aviv) sostiene con fundamento que la voz milicia en el famoso versículo de Job («milicia es la vida del hombre sobre la Tierra») está mal traducido. Sería mejor decir brega, en el sentido de empeño con dificultad y penalidades.

Añado que es una palabra que utiliza mucho Unamuno; modestamente yo la he oído con frecuencia a mis padres. En su origen la brega es un rodillo por el que pasa la masa del pan. Se supone que la masa debe pasar por ese sufrimiento para que pueda salir un pan más rico. Otro sentido de brega es disputa ruidosa, alboroto.

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[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Zapatero, a tus zapatos

26-09-12

Cuando uno se mete en el terreno de otros, saca los pies de su tiesto o valora, no muy positivamente, un trabajo ajeno a su dominio, se arriesga a que le suelten en la cara este dicho.

Se trata de una forma un poco más elegante de decirle a alguien que se meta en sus asuntos.
Esto ya ocurría en la antigua Grecia, origen de este dicho. Al parecer, no era extraño que alguien acudiera al ágora (la plaza pública) para que el público valorara su obra.

En una ocasión, Apeles, un famoso pintor, expuso allí un retrato. Un zapatero le recriminó que algunas partes no estaban del todo conseguidas, en concreto, el dibujo de las sandalias. El pintor, humildemente, reconoció los fallos y retocó el cuadro en su taller. Eso sí, el consejo venía de un experto.
Volvió al ágora después de los retoques y allí se encontró de nuevo el zapatero. Éste, ligeramente orgulloso por, a su juicio, haber dado tan buena opinión en la primera ocasión, al ver que el pintor había modificado la obra, hizo otra serie de reproches, ajenos esta vez al calzado.

El pintor Apeles, un pelín irritado por la arrogancia del casual crítico, le dijo aquello de “zapatero, a tus zapatos”, y ahí nació este famoso dicho.

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[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Tirar la toalla

01-10-12

Usualmente se aplica a una situación en la que nos rendimos y dejamos de intentar conseguir aquello por lo que estábamos luchando, o sea, que abandonamos y nos damos por vencidos.

Tiene su origen en el mundo pugilístico.

Cuando el entrenador o preparador de un boxeador ve que éste está al límite de su resistencia y no se encuentra en condiciones físicas de continuar la pelea, tiene la opción de arrojar una toalla al aire —que debe caer dentro del cuadrilátero— como símbolo de rendición y finalización del combate para evitar daños mayores o irreparables.

Algunas fuentes señalan que, en un principio, se arrojaba la esponja con la que se refrescaba al boxeador, pero más tarde se optó por la toalla al ser ésta más fácilmente visible.

Cortesía de Leo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Tocar madera (para tener buena suerte)

12-10-12

¿Por qué cuando se habla de algo malo se dice “toco madera, por si acaso”? Varias son las posibles respuestas al origen de este dicho.

Muchas de las fuentes consultadas atribuyen el “porqué” de esta costumbre relacionándola con la madera de la cruz en la que fue crucificado Jesucristo, ya que le atribuían un poder mágico. Tocar la madera de la cruz era antaño un símbolo de protección frente a todo tipo de males.

Pero también hay otras explicaciones cuyo origen se remonta a 2.000 años antes del nacimiento de Cristo, cuando el roble era considerado un árbol de culto, y muchas eran las ofrendas y rituales que se hacían en torno a él. Se tenía estaban el convencimiento de que las vetas de la madera eran las moradas en las que se ocultaba el genio del Fuego y de la Vitalidad, divinidad a la que se invocaba para pedir el éxito.

Al observar que el roble era alcanzado frecuentemente por el rayo, supusieron que era la morada de algún dios, y la unión de ambas creencias ha hecho, con el tiempo que, para casi todo el mundo, el tocar o decir “toco madera” sea un símbolo de ahuyentar malos presagios y encomendarse a la buena suerte.

Fuentes: microsiervos / 1de3
Cortesía de Leo Masina

[LE}– ‘Retirada gradual’ (de estímulos), mejor que ‘tapering’

31/01/2014

Retirada gradual (de estímulos) es una alternativa en español a tapering, término frecuentemente empleado en relación con la política monetaria del Sistema de Reserva Federal de los Estados Unidos.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Casi nadie espera que el banco central estadounidense frene el tapering» o
  • «Tras el anuncio del tapering por sorpresa en la reunión de diciembre, las subidas iniciales de los selectivos americanos estadounidenses resultaron engañosas».

El verbo inglés to taper significa simplemente ‘disminuir o estrechar gradualmente’. A partir de aquí, el sustantivo tapering se ha cargado de significado para referirse específicamente a la disminución paulatina de las inyecciones de liquidez o de la compra de activos del Sistema de Reserva Federal.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido recomendable escribir

  • «Casi nadie espera que el banco central estadounidense frene la retirada de estímulos» y
  • «Tras el anuncio por sorpresa de la reducción de estímulos en la reunión de diciembre, las subidas iniciales de los selectivos americanos estadounidenses resultaron engañosas».

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NotasCMP.- Las tachaduras las puse yo. Para variar, en inglés, una sola palabra; en español, dos o cuatro.

[LE}– ‘Cesar’ no es ‘destituir’

30/01/2014

Los verbos destituir, deponer o despedir son preferibles al verbo cesar para indicar que alguien ha sido obligado a dejar su cargo o actividad.

Una persona cesa en su empleo o cargo cuando simplemente deja de desempeñarlo («Javier Solana cesó en las funciones que desempeñaba en Bruselas»); sin embargo, en muchos textos periodísticos se está extendiendo el uso transitivo de este verbo, en ejemplos como

  • «El consejo de administración de El Mundo ha cesado a Pedro J. Ramírez de sus funciones de director»,
  • «Cesado un directivo de la Marca España» o
  • «Fue cesado del cargo de seleccionador».

De acuerdo con el Diccionario Panhispánico de Dudas, el verbo cesar es intransitivo en todas sus acepciones: es el trabajador quien cesa, bien porque lo despiden o bien porque él decide poner fin a la relación laboral, por lo que para señalar que a alguien se le ha obligado a dejar su cargo lo adecuado es utilizar el verbo destituir, o, dependiendo del contexto concreto, otros alternativos como relevar, deponer o despedir.

La última Gramática Académica, aunque no censura el uso de cesar con el significado de ‘hacer que alguien cese’, indica que el verbo preferible y apropiado es destituir:

  • «El consejo de administración de El Mundo ha destituido a Pedro J. Ramírez de sus funciones de director» (o «Pedro J. Ramírez cesa como director de El Mundo),
  • «Destituido un directivo de la Marca España» o «Fue destituido del cargo de seleccionador».

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