[*HG}– Algunos gazapos de hoy: ‘La Premier y la Juventus por Alexis’, etc.

En rojo, lo que escribieron; en azul, lo que debieron escribir

ABC (España)

  • En cuestión de pocos meses una nueva actualización llegaba a los ordenadores que prometía un acceso más fácil a las aplicaciones.
  • En cuestión de pocos meses llegaba a los computadores una nueva actualización que prometía un acceso más fácil a las aplicaciones.

EL PAÍS (España)

  • El Atlético, contra la Premier y la Juventus por Alexis
  • El Atlético, contra la Premier, y la Juventus por Alexis

PERIODISTA DIGITAL (España)

  • Se cae desde un tejado y se queda empalada por tres barras metálicas durante 10 horas
  • Se cae desde un tejado y durante 10 horas se queda empalada por tres barras metálicas

[LE}– ‘Fondo buitre’, sin necesidad de comillas

02/07/2014

La expresión fondo buitre, con la que se hace referencia al ‘fondo de capital riesgo que invierte en una entidad en un momento de debilidad del mercado, o en deuda pública de un país cercano a la quiebra’, no necesita comillas al estar ya extendida en los medios de comunicación.

Resulta habitual en las noticias económicas encontrar frases como

  • «Los tenedores de los “fondos buitre” acusan a Argentina de no estar negociando» o
  • «El ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, pidió el apoyo internacional contra los “fondos buitre”», 

en las que habría sido recomendable prescindir de las comillas.

Se recuerda asimismo que el plural mayoritario en el uso es fondos buitre, que se ajusta a las normas de la Nueva Gramática de la Lengua Española sobre las estructuras en aposición.

Por otra parte, con frecuencia se está empleando como sinónimo de esta expresión el término inglés holdout (creditor), como en 

  • «El Gobierno argentino aceptó hoy reunirse con los holdouts en Nueva York».

Aunque son conceptos cercanos, y en ocasiones pueden llegar a ser equivalentes, fondo buitre es la traducción de vulture fund. El término holdout (creditor), en cambio, alude a cualquier acreedor que rechaza participar en un proceso de restructuración de deuda, esto es, a un acreedor inflexible, expresión que habría sido preferible en el ejemplo previo.

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[LE}– El posible origen castizo de la palabra gilipollas

01/07/2014

Una peculiar teoría apunta a la burla hacia un alto funcionario del siglo XVI como probable origen de este insulto

Posiblemente gracias a su sonoridad, en los últimos años el adjetivo gilipollas se ha convertido en un insulto de uso muy extendido entre los españoles. 

Según el Diccionario de la Real Academia Española, esta palabra es una vulgarización del adjetivo «gilí», término que designa a una persona tonta o lela, y que procede del vocablo caló «jilí», cuyo significado es «inocente o cándido».

Sin embargo, el blog «Secretos de Madrid» nos desvela un posible origen mucho más castizo e interesante para esta peculiar palabra. De acuerdo con esta teoría, tenemos que retroceder hasta finales del siglo XVI, época en la que don Baltasar Gil Imón de la Mota ocupaba el cargo de fiscal del Consejo de Hacienda.

Según narran las crónicas de la época, Gil Imón aprovechaba su posición para acudir acompañado de sus dos hijas a todos los eventos y fiestas en los que se daba cita lo más granado de la sociedad madrileña. Su intención era encontrar en alguno de esos actos algún joven en edad casadera que pudiera emparejarse con sus descendientes.

El problema era que Fabiana y Feliciana, las hijas de este personaje, eran muy poco agraciadas físicamente, a lo que se sumaba que poseían una inteligencia muy poco desarrollada, y debido a las escasas dotes de las muchachas, los pretendientes no abundaban. Por ello, cada vez que el alto funcionario aparecía en una fiesta junto a sus hijas, las malas lenguas comenzaban a comentar entre sí «Ahí va de nuevo don Gil con sus pollas», palabra que era empleada en la época para referirse a las mujeres jóvenes.

De acuerdo con esta teoría, la asociación de ideas fue inevitable y, muy pronto, los personajes de la época más proclives a la sorna y el ingenio fundieron en un solo concepto la estupidez y las hijas del fiscal. Así, cuando se quería señalar que alguien parecía alelado o era corto de entendederas, se aludía a las «pollas» de don Gil Imón. De este modo, habría nacido la palabra «gilipollas» que conocemos hoy en día.

Aunque lo más probable es que este peculiar insulto posea la etimología que le atribuye la Real Academia Española, la historia de aquella pareja de hermanas poco agraciadas estética e intelectualmente sigue proporcionándole un origen mucho más romántico y acorde con el ingenio español.

A pesar de que no sabemos si finalmente consiguió el objetivo de casar a sus hijas, la figura de Gil Imón da nombre a una pequeña vía cercana a la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid.

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Artículo relacionado:

[LE}– Las personas mayores hablan mejor español que la gente joven

28/06/2014

Así lo revela un estudio en el que han participado 200.000 hablantes nativos de español, de 131 países

Un estudio sobre el grado de conocimiento del vocabulario español realizado por el centro de investigación vasco Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) y la Universidad de Gante (Bélgica) a través de un test, ha revelado que los hispanohablantes mayores conocen más palabras que los jóvenes, y que el conocimiento del lenguaje varía dependiendo del sexo.

La investigación —liderada en el BCBL por el investigador Jon Andoni Duñabeitia y Manuel Carreiras, director de la entidad, y el equipo de Marc Brysbaert en la Universidad de Gante—, se hizo mediante un test que podía realizarse en el sitio web, y que cumplimentaron 200.000 hablantes nativos de español de 131 países diferentes.

Estas cifras hacen de este estudio uno de los mayores realizado hasta ahora sobre este tema, siendo España el país que registró una mayor participación, seguido de Perú, México, Argentina y Colombia.

La prueba consiste en una sucesión de palabras, de las que el 80% son verdaderas (seleccionadas aleatoriamente de una base de más de 50.000 términos del español) y el 20% restante, inventadas, pero similares a otras existentes.

Los participantes tenían que decidir cuáles eran reales y cuáles falsas, y en menos de 5 minutos obtenían una calificación, en forma de porcentaje, de su conocimiento del vocabulario del español.

Del análisis de los resultados logrados por los participantes se desprende que los hispanohablantes de entre 15 y 24 años conocen como media un 60% de las palabras del español, mientras que entre los que tienen de 55 a 64 años, la media se situaba en un 75%.

Para Jon Andoni Duñabeitia de BCBL, estos datos sugieren que «la capacidad de adquirir palabras nuevas no desaparece con la edad, y que los hablantes de una lengua ven cómo su vocabulario aumenta en función de su experiencia con ella», lo que el investigador atribuye a que «las personas mayores han tenido un mayor tiempo de contacto con su idioma, y por tanto más tiempo para aprender palabras nuevas».

Este patrón se repite en otras lenguas, como el inglés y el holandés, según estudios previos realizados por la Universidad de Gante, «un hallazgo asombroso y revelador», en palabras de Duñabeitia, que apuntaría que hay un cierto grado de coherencia interna en la cultura europea respecto al vocabulario conocido por jóvenes y mayores, y por hombres y mujeres.

Diferencia por sexos

En lo que se refiere al dominio del lenguaje por sexos, aunque la puntuación media obtenida por mujeres y hombres hablantes nativos de español fue muy similar (67% y 68%, respectivamente) el estudio ha revelado diferencias entre el vocabulario que conocen los primeros y las segundas.

Así, los participantes masculinos mostraron un mayor conocimiento de términos relacionados con los deportes, los vehículos, la Física y la química, mientras que las féminas sabían más palabras relativas a ropa, Medicina, jardinería y botánica. Vocablos como ‘drapeado’, ‘asténico’ o ‘dismenorrea’ eran conocidos por el 70% de las mujeres, frente a menos del 50% de los hombres.

Sin embargo, más del 65% de los participantes varones manejaban términos deportivos como ‘testarazo’ o ‘driblar’ con los que sólo estaban familiarizadas menos de la mitad de las féminas.

Para Duñabeitia, «estos datos apuntan que la experiencia directa de las personas con ciertos campos moldea su conocimiento léxico, y que el conocimiento experiencial es diferente entre hombres y mujeres», lo que en su opinión podría ser consecuencia de “diferencias más profundas, arraigadas en la sociedad”.

Asimismo, los resultados de decenas de miles de hispanohablantes con el español como lengua materna han ofrecido multitud de datos sobre tiempos de reacción y grupos sociológicos en relación con el idioma, que los investigadores del BCBL analizarán en profundidad como base para diversas investigaciones científicas, que tendrán entre sus objetivos desarrollar modelos informáticos que emulen el lenguaje humano.

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[LE}– ‘Primera Guerra Mundial’ se escribe con mayúsculas iniciales

26/06/2014

La expresión Primera Guerra Mundial se escribe mayoritariamente con las tres iniciales en mayúscula, tal como indica la Ortografía de la Lengua Española.

Con motivo del centenario de este acontecimiento histórico, en los medios de comunicación es habitual leer frases como

«Este año es el 100 aniversario del inicio de la primera guerra mundial» o

«El papa Francisco ha comentado que ese día es el aniversario de la primera guerra mundial».

Conforme a la Academia, aunque en los nombres de los conflictos bélicos lo habitual es que el sustantivo guerra aparezca en minúscula, como en la guerra de la Independencia o la guerra de los Cien Años, en el caso de los conflictos mundiales «el uso ha fijado como nombre propio singularizador las expresiones Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial, con inicial mayúscula en todos sus componentes».

No obstante, no puede censurarse la escritura con minúsculas (primera guerra mundial), pues obedece a la norma general ortográfica de escribir sin mayúsculas las expresiones meramente apelativas o descriptivas, como guerra franco-prusiana.

También se aplica la mayúscula a la denominación alternativa antonomástica la Gran Guerra.

Por otra parte, el ordinal presente en estos nombres puede escribirse en números romanos, esto es, I Guerra Mundial. Además, también es apropiado emplear el cardinal 100 aniversario con valor ordinal equivalente a centésimo, tal como indica el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Así pues, en los ejemplos anteriores el uso mayoritario, respaldado por la Academia, habría optado por escribir 

«Este año es el 100 aniversario del inicio de la Primera Guerra Mundial» o

«El papa Francisco ha comentado que ese día es el aniversario de la I Guerra Mundial».

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[LE}– Un editorial y una editorial no son lo mismo

25/06/2014

La palabra editorial tiene diferentes significados según se emplee en masculino (un editorial es un artículo de fondo no firmado en un medio de comunicación) o en femenino (una editorial es una empresa editora).

Sin embargo, en ocasiones se emplea incorrectamente la forma femenina para aludir a los artículos que expresan la opinión de un diario u otro medio:

  • «Las editoriales de los grandes diarios internacionales han prestado atención al fenómeno» o
  • «¿Por qué las editoriales de los diarios impresos no mencionaron el suceso?».

Entendiendo que en esos casos la palabra editorial alude a textos periodísticos y no a las empresas editoras, lo apropiado habría sido escribir

  • «Los editoriales de los grandes diarios internacionales han prestado atención al fenómeno» y
  • «¿Por qué los editoriales de los diarios impresos no mencionaron el suceso?».

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[LE}– ‘Urgir de’ es una construcción impropia

24/06/2014

La expresión urgir de algo, con el sentido de ‘necesitar algo con urgencia’, es impropia, tal como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas, de las Academias de la Lengua.

En los medios de comunicación aparece en ocasiones este giro, como se ilustra en las siguientes oraciones:

  • «El puente es una de las estructuras que más urgen de intervención»,
  • «La zona sur urgía de un hospital privado» o
  • «El sistema universitario urge de una reforma que nadie se atreve a acometer».

Posibles alternativas a este giro son, en función del contexto, necesitar, precisar,requerir (de), exigir y demandar; aunque igualmente se puede reformular la oración para que urgir tenga la construcción apropiada.

Así, en los ejemplos anteriores podría haberse optado con más propiedad por

  • «El puente es una de las estructuras que más precisan una intervención»,
  • «La zona sur necesitaba con urgencia un hospital privado» y
  • «Urge una reforma del sistema universitario que nadie se atreve a acometer».

Sí es adecuado emplear el verbo urgir con los sentidos de ‘pedir algo con urgencia o apremio’ e ‘instar a alguien a hacer algo sin dilación’, como en

  • «Urge reformar la ley» y
  • «China urgió a Estados Unidos a que corrigiera de inmediato el error»,

y en estos casos no se construye con de.

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[LE}– ‘Chuponeo’, ‘pinchazo’ y ‘chuzada’ no necesitan cursiva

23/06/2014

Palabras como pinchazo, chuponeo y chuzada, que aluden a las escuchas telefónicas, se pueden escribir sin necesidad de destacarlas con cursivas ni comillas, pues son términos ya asentados en el uso general de sus respectivos países.

Aunque estas voces son de origen coloquial, han pasado a la lengua general y se usan con toda normalidad en los medios de comunicación, como en «Colombia, sacudida por nuevo caso de ‘chuzadas’ del DAS»,

  • «Era una oficina de producción de videos, pero no de ‘chuponeo’ telefónico» o
  • «El juez investiga si los ‘pinchazos’ fueron legales»,

en los que se podría haber prescindido de las comillas.

Mientras que pinchazo (España y Argentina) alude a cualquier intervención telefónica, chuponeo (Perú) y chuzada (Colombia) tienen el matiz añadido de que la escucha es ilegal, sin autorización judicial.

Además, se emplean los verbos pinchar, chuponear y chuzar, que tampoco necesitan destacado, de modo que es apropiado escribir

  • «Los espías norteamericanos estadounidenses chuponeaban celulares» o
  • «Había chuzado a los negociadores de paz».

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[*Opino}– Acerca de las redundancias

19-06-14

Carlos M. Padrón

Del artículo que copio abajo discrepo en lo siguiente:

3.-  Es una manera de evitar suspechas, pues hay ofertas engañosas que hablan de regalos que luego no son gratis.

5.- Como metáfora, se habla también de una constelación de celebridades, o de errores.

7.- Eso puede decirse para enfatizar.

8.- No. Al comenzar un acto puede sarse un saludo de bienvenida, pero también puede saludarse a mitad del acto.

9.- Hay errores intencionales.

~~~

27 de julio de 2009

¿Valga la redundancia?

¡Qué mal se escucha cuando alguien dice:  «Subí para arriba» o «Salí para afuera»! 

La redundancia en la expresión implica un defecto de demasía: el uso de ideas o palabras inútiles por estar implicadas en el significado de otras.  Es un mal lingüístico que debe evitarse.

Hay redundancia en las siguientes oraciones:

  1. En mi opinión personal, el discurso fue aburrido.  Redundancia:  «En mi opinión personal».  Todas tus opiniones son personales; si no lo fueran, no serían TUS opiniones…
  2. La víctima tuvo una hemorragia de sangre.  Redundancia: «…hemorragia de sangre».  ¿De qué van a ser las hemorragias si no son de sangre?  Al menos que la víctima tuviese en las venas más alcohol que sangre.
  3. Con la compra de este enser recibirás, completamente gratis, un regalo de Elizabeth Arden.  Redundancia: «…completamente gratis, un regalo…».  Aquí tenemos dos en una: (1) si es un regalo, debe ser gratis; (2) si es gratis, debe serlo completamente. 
  4. Haz tus reservaciones por adelantado.  Redundancia: «…reservaciones por adelantado».  ¿Alguna vez has hecho tus reservaciones después del viaje? Si conoces a alguien que lo haya hecho, por favor, avisa.
  5. La Osa Mayor es una constelación de estrellas.  Redundancia: «…constelación de estrellas».  Todas las constelaciones son de estrellas; no hay de otras.  Con decir «constelación» es suficiente.
  6. El teatro estaba lleno a capacidad.  Redundancia: «…lleno a capacidad».  ¿Podría haber un teatro un poco lleno?  Si está lleno es que no cabe más nadie, ya que sus butacas están todas ocupadas.  Si sobran butacas, el teatro aún no está lleno. 
  7. Le reitero de nuevo mi agradecimiento.  Redundancia: «Le reitero de nuevo…».  Reiterar significa volver a decir o hacer algo.  Por lo tanto, si vuelves a decir algo, lo estás diciendo de nuevo.  Es innecesario reiterarlo… de nuevo.
  8. Quiero darles un saludo de bienvenida.  Redundancia: «…saludo de bienvenida».  ¿Y de qué iba a ser el saludo? ¿De despedida?  Todos los saludos son de bienvenida.
  9. Cometí un error no intencional.  Redundancia:  «…un error no intencional».  El Chavo del 8 decía «Fue sin querer queriendo», pero él tenía licencia poética para decir cualquier disparate que quisiera. Los errores, por definición, nunca son intencionales.

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Cortesía de Esteban Zajía