[Hum}– Canas

Una niñita estaba sentada observando a su mamá lavar los trastos de la cocina. Al reparar en que su mamá tenía varios cabellos blancos que destacaban de entre el resto, de color muy negro, la niñita la miró y le preguntó:

—Mami, ¿por qué tienes algunos cabellos blancos?

La mamá le contestó:

—Bueno, cada vez que haces algo malo y me haces llorar o me pones triste, uno de mis cabellos se pone blanco.

La niñita se quedó pensativa por un rato, y luego preguntó de nuevo:

—Mami, ¿y por qué TODOS los cabellos de mi abuelita están blancos?

[Hum}– La oración de Jaimito antes de la cena

En una cena familiar, con amigos e hijos de éstos, la madre de Jaimito le pidió que hiciera la obligada oración antes de comenzar la comida.

Jaimito protestó:

—¡Pero yo no sé cómo orar!

A lo que su padre, con acento tranquilizador pero autoritario, le dijo:

—Sólo ora por los miembros de nuestra familia, nuestros amigos y vecinos, y por las personas pobres.

No viendo cómo zafarse de esa obligación, Jaimito procedió a recitar la oración:

—Querido Dios: gracias por nuestras visitas y sus hijos, quienes se comieron todas mis galletas y helado; bendícelos para que no regresen nunca más. Perdona al hijo de nuestro vecino que le quitó la ropa a mi hermana y luchó con ella en su cama. Para Navidad, envíale ropa a todas esas pobres mujeres que aparecen desnudas en el celular de mi papá, y provee un techo a todos esos pobres hombres sin hogar que usan el dormitorio con mi mamá cuando mi papá está en el trabajo. Amén.

Cortesía de Charo Bodega