[Hum}– Gatos, perros, hombres y mujeres

Los gatos hacen lo que quieren.

  • Raramente te escuchan.
  • Son del todo impredecibles.
  • Cuando quieres jugar, ellos prefieren estar solos.
  • Cuando quieres estar a solas, ellos quieren jugar.
  • Esperan que les concedas todos sus caprichos.
  • Son malhumorados y dejan pelo por todas partes.
  • Te vuelven loco y, además, te cuestan un ojo de la cara.

Conclusión: Los gatos son reencarnaciones de mujeres.

Un perro se pasa el día estirado en el sofá (depende de la raza).

  • A kilómetros de distancia pueden oírte abrir la nevera, pero no te oirán cuando les hables aún estando en la misma habitación (falso).
  • Cuando no son felices, se pasan el día gruñendo (falso).
  • Cuando quieres jugar, ellos quieren jugar.
  • Cuando quieres estar a solas, ellos quieren jugar.
  • Al principio son geniales.
  • Si les frotas la barriguita, te amarán para toda la vida (y, si no, también)
  • Dejan sus juguetes por todas partes.
  • Hacen con su boca todo tipo de cosas asquerosas, y luego intentan besarte.

Conclusión: Los perros son reencarnaciones de hombres.

NotaCMP: Quien escribió esto no sabe mucho de perros.

[Hum}– Usos de la fotografía

En su primera noche de boda, ella se va a bañar y a cambiarse para su romántica luna de miel. Sale del baño envuelta en una hermosa bata y él le dice:

—Amor mío, ¿por qué tanta ropa? Ya estamos casados. ¡Abre la bata y déjame ver tu belleza!»

La mujer lo complace. El hombre lanza un suspiro y dice:

—¡Mi amor, qué belleza la tuya! Déjame tomarte una foto.

—¿Para qué, mi vida?

—Para llevarla siempre cerca de mi corazón y poder contemplar tu belleza cuando no estés a mi lado.

Entró él a bañarse, y cuando sale ella le dice:

—Mi amor, ¿por qué esa bata? Ya estamos casados. ¡Quítatela, por favor!»

El hombre se quita la bata, y su mujer le dice:

—¡Déjame sacarte una foto!

—¿Para qué, mi vida?»

—¡¡¡Para hacer una ampliación!!!

[Hum}– Demostración de amor conyugal

Estaban dos hombres jugando golf en uno de los campos más bonitos de la ciudad cuando vieron pasar un cortejo fúnebre que se dirigía al camposanto de al lado.

Al reparar en el cortejo, uno de los hombres interrumpió el juego, se arrodilló, se persignó y rezó. Asombrado, su compañero de juego le dijo:

—Hombre, te felicito, eso muestra tu gran sensibilidad y fe religiosa. Me complace jugar golf con alguien así.

A lo que el primero respondió:

—Gracias, viejo, pero en verdad es lo menos que puedo hacer, pues estuvimos casados 30 años.

[Hum}– Cómo explicarle el embarazo a un niño del siglo XXI

Las abejas, las flores, la semillita, la cigüeña,… todo eso está fuera de onda. Ésta es la explicación moderna que los niños entenderán muy bien.

Un buen día, un hijo le preguntó a su padre:

—Papá, ¿cómo nací yo?

—Muy bien, hijo. Era de esperar que, tarde o temprano, tendríamos que hablar de esto, así que te explicaré lo que debes saber.

Un día, papá y mamá se conectaron a Facebook y se hicieron amigos. Papá le mando a mamá un e-mail para vernos en un cibercafé. Allí descubrimos que teníamos muchas cosas en común y nos entendíamos muy bien. Cuando no estábamos frente a la laptop, chateábamos por el BlackBerry o por el iPad o el PC, según se diera.

Y así nos fuimos enamorando, hasta que cierto día decidimos compartir nuestros archivos. Nos metimos disimuladamente en el baño, y papá introdujo su Pendrive en el puerto USB de mamá.
Cuando empezaron a descargarse los archivos, nos dimos cuenta de que habíamos olvidado el software de seguridad y de que no teníamos firewall.

Ya era muy tarde para cancelar la descarga e imposible borrar los archivos, así es que, a los nueve meses, ¡apareció el VIRUS!

Cortesía de Esteban Zajía