—Mamá, mamá, ya no quiero casarme con Juanito porque él no cree en el infierno.
—No te preocupes, hija, nosotros haremos que crea.
Chistes de aquí y de allá
—Mamá, mamá, ya no quiero casarme con Juanito porque él no cree en el infierno.
—No te preocupes, hija, nosotros haremos que crea.
RÉCESE ANTES DE ENTRAR A INTERNET
Satélite nuestro que estás en el cielo,
acelerado sea tu link.
Venga a nosotros tu hipertexto.
Hágase tu conexión tanto en lo real como en lo virtual.
Danos hoy nuestro download de cada día.
Perdona el café sobre el teclado,
así como nosotros perdonamos a nuestros proveedores.
No nos dejes caer la conexión,
y líbranos de todo virus.
Amén.
Encima de la mesa de un merendero infantil una monja había dejado una fuente grande con manzanas de color rojo brillante, pulposas y jugosas. Al lado de la fuente puso la siguiente nota:
«Toma solamente una. Recuerda que Dios está mirando«.
En el otro extremo de la mesa había otra fuente llena de galletas de chocolate recién sacadas del horno. Al lado de la fuente, había, escrito por un niño pequeño, un papelito que decía:
«Toma todas las que quieras. Dios está mirando las manzanas«.
Un niño se acerca a un policía y le dice:
—Policía, policía, ¡allá hay una pelea desde hace media hora!
El policía responde:
—Si la pelea lleva ya media hora, ¿por qué no viniste antes a avisarme?”
—Porque mi papá estaba ganando.
Un tipo decide alquilar su casa y pone un aviso en un diario. El primero que acude le dice, con típico acento moishe:
—YO INTERESADO EN CASA QUE USTED ALQUILA.
El propietario, nazi hitleriano, le dice:
—No, señor. ¿Sabe?, he descubierto que tiene varias tejas rotas, así que se moja. Hasta que no las arregle no la alquilo.
El interesado responde:
—NO IMPORTA, SEÑOR, YO TENGO HERMANO TECHISTA. EL ARREGLA RÁPIDO. SIGO INTERESADO EN CASA.
—No, señor, ¿ve esos niños que juegan? Molestan tremendamente a la hora de la siesta y a la mañana temprano. Mejor no la alquile.
—NO IMPORTA, SEÑOR, OTRO HERMANO JUGUETERO, REGALO JUGUETES Y ME HAGO AMIGO DE PIBES. SIGO INTERESADO EN CASA.
El propietario se cansa y le dice:
—¿Sabe, señor? ¡Yo no le quiero alquilar la casa a un judío!
—¿YO JUDÍO, SEÑOR?… ¡NOOO! YO CATÓLICO.
—¿Ah, sí? ¿es católico? A ver, ¿cuántos dioses hay?
—DIOS, UNO SOLO, PERO EN REALIDAD TRES: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.
—¿Y cómo se llama el hijo de Dios?
—HIJO DE DIOS, JESUCRISTO.
—¡Ah!, y ¿dónde nació Jesucristo?
—JESUCRISTO NACIÓ EN BELÉN.
—¡Ah!, seguramente en un palacio importante siendo el hijo de Dios.
—NO, POBRECITO, NACIÓ PESEBRE,… CON VAQUITA…, BURITO… MUY POBRE…
—¡Ah!, y ¿por qué nació en un pesebre?
—¡¡¡PORQUE CRISTIANOS DE MIERDA NO QUERÍAN ALQUILAR CASA A JUDÍOS!!!
Admirose un portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
«Arte diabólica es —
dijo, torciendo el mostacho—
que para hablar en gabacho1
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal,
y aquí lo parla un muchacho».
(1) NotaCMP.- Epíteto despectivo usado en España para referirse a los franceses y a su idioma.
Un vasco le dice a otro:
—Oye, Patxi, que me han dicho que tu hija anda por ahí con gonorrea, ¿lo sabías?
—No, pero mientras sea vasco, a mí no me importa.
Un padre judío, con la mejor de las intenciones, había enviado a su hijo Samuel al colegio más caro de la colectividad judía, el Tarbut. Pese a sus intentos, Samuel no daba pie con bola. Boletines del primer mes:
Estas espantosas calificaciones se repetían mes a mes, hasta que el padre se cansó y le dijo a su hijo
—Samuel, escúchame bien lo que te voy a decir: si el próximo mes tus calificaciones y tu comportamiento no mejoran, te voy a mandar a estudiar a un colegio católico.
Al mes siguiente las notas de Samuel fueron una tragedia sólo comparable al hundimiento del Titanic, y el padre cumplió con su palabra. A través de un rabino cercano a su familia, se conectó con un obispo que le recomendó un buen colegio franciscano al cual Samuel fue enviado. Boletines del primer mes:
Boletines del segundo mes:
El padre, sorprendido, le preguntó al muchacho:
—Samuel, ¿qué es lo que pasa que te va tan bien en la escuela? ¿Cómo ha sucedido este milagro?”
—No sé, papá, me presentaron a todos los compañeros y a todos los profesores y luego una tarde fuimos al templo. Cuando entré, vi a un hombre crucificado, con clavos en las manos y en los pies, con cara de haber sufrido mucho y todo ensangrentado. Yo pregunté quién era él y un alumno de los cursos superiores me respondio: «El era un judío, igual que tú». Entonces me dije: «Mierda, a estudiar, ¡porque aquí no se andan con mariqueras!”.
Entra Patxi a una casa de deportes a comprar una camiseta del Athletic. El tío entra totalmente desnudo, salvo un hermoso par de zapatillas.
La vendedora, con mucha vergüenza, le pregunta qué quiere, y Patxi le pide la camiseta del Athletic con el número de Julen Guerrero.
Al momento de cobrarle, la vendedora le dice que son 10.000 Pts., y él le da 5.000.
Sorprendida, la vendedora le pregunta por qué le daba la mitad del dinero y Patxi contesta:
—Pues cómo, si en la vidriera hay un cartel que dice ‘En pelotas y en zapatillas: 50% de descuento’.