El marido le pregunta a su mujer:
—¿Qué harías si yo me sacara la lotería?
Ella responde:
—Tomaría la mitad del dinero que ganaras y te dejaría.
Contesta él:
Jesucristo va caminando por el desierto con sus doce apóstoles. En un momento dado les ordena:
—¡Tomad una piedra y marchad con ella a cuestas!
Todos toman una piedra bien grande, salvo Judas que toma una bien pequeña. Al poco tiempo, le dicen a Jesús:
—Maestro, ¡tenemos sed!
Jesucristo exclama:
—Entonces, ¡que las piedras se conviertan en agua!
Todos beben hasta hartarse, menos Judas, a quien apenas le alcanza para un sorbito. Jesucristo vuelve a ordenar:
—¡Tomad otra piedra y volved a caminar!
Todos toman una piedra como la anterior, excepto Judas que, esta vez, toma un peñasco de una tonelada.
Trescientos kilómetros después, ven a un campesino que, por falta de abono, no obtiene nada de su tierra. Ante esto, Jesucristo exclama:
—¡Que las piedras se conviertan en abono!
Judas, casi totalmente cubierto por la mierda, alza sus brazos y clama al cielo:
—¿¡Es pa’traicionarlo, o no es pa’traicionarlo!?
Cortesía de Charo Bodega
En España, marido y mujer fueron a comer a un restaurante de postín y, al ordenar , entre el marido y el camarero tuvo lugar esta conversación:
—Yo tomaré rape; y mi mujer, carne.
—¿La pasamos por la piedra?—, preguntó el camarero, solícito.
—¿Cuántos sois en la cocina?— inquirió el hombre.
—Seis—, contestó el camarero.
—Inténtenlo, pero dirá que le duele la cabeza.
NotaCMP.- En España «pasar por la piedra» a una mujer es follarla.
Que miente con toda franqueza y sin reserva.
—Doctor, ¿qué puedo hacer para que durante las vacaciones mi mujer no quede embarazada?
—Llévesela con usted.
Cortesía de Natividad Recio
TEACHER: Harold, what do you call a person who keeps on talking when people are no longer interested?
HAROLD: A teacher.
En la sala de espera de un consultorio médico, su vecina de asiento le preguntó:
—¿Qué opinas del papanicolau?
—Sinceramente, me caía mejor el Papa Juan Pablo segundo.
Cortesía de Juan Carlos Hernández
En una discoteca, un tipo le pregunta a un camarero:
—Por favor, ¿la salida?
—La rubia del vestido rojo.
—No, coño, ¡la de emergencia!
—La gorda de gafas.
