Él preguntó:
—¿Por qué ustedes, las mujeres, siempre tratan de impresionarnos con la apariencia y no con la inteligencia?
Ella respondió:
—Porque hay más posibilidades de que un hombre sea estúpido que ciego.
Él preguntó:
—¿Por qué ustedes, las mujeres, siempre tratan de impresionarnos con la apariencia y no con la inteligencia?
Ella respondió:
—Porque hay más posibilidades de que un hombre sea estúpido que ciego.
—¿Capital de España?
—La mayor parte en Suiza.
Un ladrón le dice a otro:
—¡No sabes lo orgulloso que estoy de mi hijo!
—¿Va a seguir con la tradición familiar?
—Sí.
—¿Y cómo va a empezar?
—Dando un mitin.
—Manolo, ¿cómo llamamos a la empresa?
—No sé. Pon las iniciales, ¡y arreando!
—Te noto circunspecta, nefelibata y algo taciturna. ¿Necesitas algo?
—Sí, un diccionario.
Fue a la correspondiente entrevista y coprotagonizó este díalogo:
—¿Usted sabe inglés?
—Sí, por supuesto.
—A ver, ¿cómo se dice puerta?
—Door
—¿Y el que las vende?
—Pues… vendedoor
—Me siento solo.
—¡Gran cosa! Yo también; sentarse es fácil.
—¿Me das una rebanadita de pastel? Pero así, súper chiquitita, porque estoy a dieta.
—¿Igual que las otras siete?
—Sí, por favor.
—Ayer me dijeron que soy fea.
—No te preocupes, a mí me han dicho cosas peores
—¿Que te han dicho?
—Que también eres bastante puta.