[Hum}– Cuidando la entrada al Cielo

San Pedro llamó a un ángel y le dijo:

?Esta mañana tengo que ir a hacer un par de trámites a una nube, así que te dejo cuidando las puertas del Cielo.

El ángel, aterrado, respondió que no tenía idea de a quién debía dejar pasar y a quien o, pero San Pedro lo tranquilizó:

?Mira, por hoy vamos a simplificar. Aquí tienes una Biblia y un fajo de billetes de cien euros. Dale a elegir a los que lleguen. Si cogen la Biblia, les dejas pasar; y si cogen un billete, los mandas al Infierno. Aquí tienes mi número de celular por si hay algún problema.

San Pedro se fue y estaba enfrascado en sus cosas cuando de pronto sonó su celular. Era el ángel, que le dijo:

?Mire, San Pedro, hasta ahora todo iba bien, pero acaba de llegar un tío que cuando le di a elegir me dijo: «¿Puedo ver un poco?». Se puso a hojear la Biblia, y cada tanto decía: «¡Uhm, qué interesante!», y cogía un billete de cien euros y marcaba la página; y así siguió hasta quedarse con la Biblia y con todos los billetes. ¿Qué tengo que hacer?

?Déjalo pasar, hijo, que ése es del Opus.

Cortesía de Natividad Recio

[Hum}– Sermón dominical

Un cura decidió mostrar ejemplos concretos para ilustrar su sermón dominical. Para ello, y a la vista de todos los feligreses, puso cuatro lombrices en cuatro frascos:
— La primera lombriz, en un frasco de alcohol,
— La segunda, en un frasco lleno de humo de cigarrillo,
— La tercera, en un frasco lleno de semen; y, finalmente,
— La cuarta y última, en un frasco lleno de agua pura y cristalina.

Y entonces procedió con su sermón, en el que habló de los pecados y de la vida licenciosa. Al final pidió a los feligreses que miraran en todos y cada uno de los frascos, y así pudieron ver que:

  • La lombriz que estaba en el alcohol, estaba muerta.
  • La lombriz que estaba en el frasco lleno de humo de cigarrillo, estaba muerta.
  • La que estaba en el frasco lleno de semen, también estaba muerta.
  • Y, la última, la que estaba en agua pura y cristalina, estaba bien viva.

Entonces, el cura preguntó a todos:

— ¿Qué enseñanza podemos sacar de esta demostración, ah?

En el fondo del templo se oyó la voz de una viejita que dijo:

— Que mientras bebamos, fumemos y forniquemos, no tendremos lombrices.

Cortesía de Charo Bodega