[Hum}– Un perro realmente adorable

Un hombre, vecino de una zona próxima a un cementerio. estaba desayunando un día, como a las 11 de la mañana, sentado en la cocina de su casa y mirando distraídamente hacia la calle, cuando vio que rumbo al camposanto avanzaba lentamente un cortejo fúnebre muy poco usual: Un largo ataúd negro era seguido como a 50 pasos por un segundo ataúd, también largo y negro. Detrás del segundo ataúd caminaba un hombre solitario llevando de la correa a un perro pitbull. Y detrás del hombre y el perro caminaban, en una sola fila, unos 200 hombres más.

El vecino no pudo aguantar la curiosidad, y, con mucho respeto, se aproximó al hombre que llevaba al perro y le dijo:

—Señor, sé que éste es un muy mal momento para molestarle, pero, aunque vivo cerca del cementerio y veo muchos cortejos fúnebres, nunca había visto uno como éste. ¿De quién es este sepelio?

El hombre respondió:

—Bueno, en el primer ataúd está mi esposa.

—¿Qué le pasó a ella?—, preguntó el vecino.

El hombre respondió:

—Mi perro la atacó y la mató.

Y el vecino volvió a preguntar:

—Lo siento, señor, pero ¿y quién está en el segundo ataúd?

El hombre respondió:

—Mi suegra. Ella intentó ayudar a mi esposa y el perro se volvió contra ella y también la mató.

Siguió un solemne silencio, y entonces el vecino, previo carraspeo, preguntó:

—Señor, ¿puedo pedirle prestado el perro?

—Haga la cola—, dijo el hombre, apuntando con su dedo hacia atrás.

[Hum}– ¿Dónde está Belle?

Una niñita, que quería mucho a Belle, la perrita de la familia, le preguntó a u mamá:

—Mami, ¿puedo sacar a pasear a Belle alrededor de la cuadra?

Replicó la mamá:

—No, porque está en celo.

—¿Qué significa eso?—, preguntó la niña.

—Ve a preguntarle a tu padre. Creo que está en el garaje.
La niña fue al garaje, encontró allí a su padre y le preguntó:

—Papi, ¿puedo sacar a pasear a Belle alrededor de la cuadra? Le pregunté a mi mami, pero me dijo que Belle está en celo y que viniera a preguntarte a ti.

El padre dijo:

—Tráeme a Belle.

Siendo él, como de hecho era, de la vieja escuela, tomó un trapo, lo empapó de gasolina y lo frotó en la parte trasera de la perra para así disimular el olor propio del celo, y entonces le dijo a la niñita:

—OK, ya puedes llevarla al paseo. Pero no la sueltes; mantenla siempre con la correa, y da sólo una vuelta a la cuadra.

Pocos minutos después, la niñita llegó al garaje sin correa y sin perra. Sorprendido, el padre le preguntó:

—¿Dónde está Belle?
La niñita respondió:

—A medio camino de la vuelta a la cuadra se quedó sin gasolina, y un perro la está empujando de vuelta a casa.

Courtesy of Bob Meehan

[Hum}– La oración de Jaimito antes de la cena

En una cena familiar, con amigos e hijos de éstos, la madre de Jaimito le pidió que hiciera la obligada oración antes de comenzar la comida.

Jaimito protestó:

—¡Pero yo no sé cómo orar!

A lo que su padre, con acento tranquilizador pero autoritario, le dijo:

—Sólo ora por los miembros de nuestra familia, nuestros amigos y vecinos, y por las personas pobres.

No viendo cómo zafarse de esa obligación, Jaimito procedió a recitar la oración:

—Querido Dios: gracias por nuestras visitas y sus hijos, quienes se comieron todas mis galletas y helado; bendícelos para que no regresen nunca más. Perdona al hijo de nuestro vecino que le quitó la ropa a mi hermana y luchó con ella en su cama. Para Navidad, envíale ropa a todas esas pobres mujeres que aparecen desnudas en el celular de mi papá, y provee un techo a todos esos pobres hombres sin hogar que usan el dormitorio con mi mamá cuando mi papá está en el trabajo. Amén.

Cortesía de Charo Bodega

[Hum}– Un verdadero buen amigo

Pedro invitó a cenar en su casa a Federico, su mejor compañero de trabajo. Ambos salieron de la oficina las 6:00 p.m. y en el carro de Pedro se dirigieron a la casa de éste.

Al llegar, la esposa de Pedro comenzó a gritarle a su marido mientras que él y su amigo Federico se sentaban cómodamente en la sala.

—¡No estoy maquillada y todavía no me he peinado! ¡la casa está totalmente desordenada! ¡aún no he lavado la loza! ¡todavía estoy en pijama y no he preparado nada de comer para la cena de hoy! ¡¿para qué diablos se te ocurrió traer a tu amigo a casa?!

Respondió el marido:

—Porque él está pensando en casarse.