[Hum}– Sospecha no confirmada

Un tipo le comenta a otro:

—Pues me insinuaron que mi mujer me era infiel, y un día la seguí.

—¿Y qué paso?

—Pues, nada. Vi que salía de noche de casa y que un hombre la esperaba en un coche en la puerta. La llevó a su casa, y entraron. Después pude ver por la ventana que mi mujer se desnudaba y se metía en la cama, y que el hombre hacía lo mismo.

—¡¿Sí?! ¿Y qué ocurrió?»

—Nada. Bajaron la persiana y me quedé con la duda.

[Hum}– Tarjetas especiales para el Día de los Enamorados

Una chica llegó a la librería buscando tarjetas para celebrar el Día de San Valentín. Cuando terminó de verlas todas y no decidirse por ninguna, la vendedora le preguntó:

—¿Está buscando alguna tarjeta en especial?

—Sí, busco una para celebrar el Día de los Enamorados, pero ninguna de las que vi me gustan.

La vendedora le dijo entonces:

—Ayer me llegaron unas que, por ser un tanto especiales, no pudieron colocarse a la vista en el mostrador

Y, sin más, las buscó y se las mostró a la chica, quien al leer en la portada “Para el hombre a quién le di mi virginidad», sonrió y dijo:

—¡Ésta es exactamente la que estaba buscando!

Satisfecha, la vendedora le preguntó:

—¿La va a llevar?”

—Sí, llevaré 12.

[Hum}– Cuestión de prioridades

Una señora ya muy entrada en años estaba en la cubierta de un navío agarrando su sombrero firmemente con las dos manos para que no se lo llevara el viento.

Un caballero que la vio se acercó a ella y le dijo:

—Perdóneme, señora. No quiero incomodarla, pero ¿usted se ha dado cuenta de que el viento le está levantando mucho su vestido?

—Sí—, contestó la señora—, pero necesito las dos manos para sostener mi sombrero.

—¡Pero usted debe de saber que sus partes íntimas están siendo expuestas!—, replicó el caballero.

Tocándose la cintura la anciana respondió:

—Caballero, cualquier cosa que usted se vea de aquí para abajo tiene 85 años, pero ¡el sombrero lo compré ayer!