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Cortesía de Juan Antonio Pino Capote
Hechos, imágenes o escritos acerca de Canarias, pero no de El Paso, y de autores no pasenses.
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Cortesía de Juan Antonio Pino Capote
30/07/2013
Con él quieren demostrar la ventaja de la comunicación óptica para futuras misiones en Marte o en cualquier lugar del Sistema Solar.
La Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de anunciar que a finales de año estrenará en su Estación Terrestre de Tenerife un avanzado sistema láser que proporciona más velocidad en la transmisión de datos para comunicarse con el orbitador lunar de la NASA.
La Estación Terrestre de Tenerife, instalada a 2.400 metros sobre el nivel del mar
Este centro controla el pavimento de la pista para una demostración en directo en el espacio que tendrá lugar en octubre, una vez que la nave de la NASA «Lunar Atmosphere and Dust Environment Explorer» (LADEE) empiece a orbitar en la Luna.
LADEE tiene una terminal que permite transmitir y enviar señales de luz láser que la Estación Terrestre de la ESA en Tenerife actualizará con una unidad complementaria.
De esta forma, ambas agencias espaciales iniciarán una trasmisión de datos sin precedentes, con el uso de rayos de luz infrarrojos a una longitud de onda similar a la usada en la fibra óptica de los cables terrestres.
«La prueba ha sido planificada y, aunque identificamos algunos problemas, estaremos listos para lanzar a LADEE a mediados de septiembre. El objetivo es demostrar la ventaja de la comunicación óptica para futuras misiones en Marte o en cualquier lugar del Sistema Solar»,
aseguró el director del Proyecto de Vínculo de Comunicación Óptica Lunar de la Agencia Espacial Europea, Zoran Sodnik.
Las pruebas del mes de julio, en las que se ha usado un nuevo sistema de detección y decodificación, se han realizado en Zúrich y han sido facilitadas por el propio socio industrial de la ESA, RUAG.
El equipo de la NASA, apoyado por el Massachusetts Institute of Technology, el Lincoln Laboratory y el Jet Propulsion Laboratory, proporcionará su propio simulador láser, mientras que la ESA, RUAG y la danesa Axcon, establecerán el equipamiento europeo para poner a prueba la compatibilidad entre ambos equipos informáticos.
Fuente: ABC
20/07/2013
Este archipiélago de Las Canarias está localizado en el Atlántico, y es la Comunidad Autónoma más alejada de la Península.
Está formada por varias islas y territorios insulares, que tienen en común su envidiable clima primaveral durante todo el año.
Su gastronomía, es reflejo de su origen volcánico, sus tradiciones y la influencia de otras culturas. Todos conocemos sus plátanos (cambures), pero estas paradisíacas islas tienen muchos más sabores que ofrecer.
Rincones naturales impensables, y una mezcla de colores única: el azul del mar, el verde de sus palmeras y el negro de su tierra
Las mejores playas Canarias
Las islas Canarias cuentan durante todo el año con temperaturas suaves que permiten disfrutar de un paisaje volcánico original y de playas o calas sorprendentes.
Llega el buen tiempo y no podemos dejar de pensar en nuestra escapada perfecta: ir a la playa..
La Playa del Inglés está considerada por muchos como la mejor de La Gomera, tanto para sus habitantes como para los turistas. Se encuentra en el municipio de Valle Gran Rey y servirá de base de operaciones para conocer mejor la isla.
El Golfo es el nombre que recibe la costa de la isla de El Hierro, orientada hacia el Atlántico abierto. El Charco Azul se encuentra situado en medio del mismo. Es una playa única porque acoge una fantástica piscina natural formada por el propio oleaje del mar, algo que se puede ver en muy pocos lugares de Europa.
En el extremo sur de la isla, Playa del Papagayo es quizás la preferida en Lanzarote. Son siete kilómetros de calas situadas entre roquedales y peñascos. Playa Grande, en el animado Puerto del Carmen se ha convertido, con el paso de los años, en una de las zonas turísticas más importantes de Lanzarote. Para muchos viajeros, Puerto del Carmen y sus playas, entre las que destaca Playa Grande, son el primer contacto con la isla.
La playa de Maspalomas parece una porción del Sáhara que haya cruzado el Atlántico hasta Las Palmas. Esta zona, con dunas de arena que rompen en el horizonte, es uno de los destinos turísticos con más fama de Canarias. Todo está pensado para disfrutar del sol, del relax y del ocio en cualquier época del año.
Playa Blanca es la más famosa de Fuerteventura y es el lugar que escogen muchos de sus habitantes para disfrutar del mar y del sol. Pero, sobre todo, les encantará a los surferos. Sus condiciones meteorológicas —sopla bastante viento— hacen de ella un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos como el windsurf.
Fuerteventura, la primera isla Canaria en superficie de litoral, presume de tener las mejores playas del Atlántico. Un ejemplo es la zona de El Charcón, en El Cotillo, rodeada de un paisaje prácticamente virgen. Tiene más de trescientos metros de longitud y es una playa abierta, sin obstáculos.
El Puertito no es exactamente una playa; en realidad, es un conjunto de pequeñas calas al amparo de un diminuto embarcadero de pescadores que lo hace pintoresco y especial. Al ser un puerto natural protegido por rocas y arrecifes, sus aguas son muy tranquilas. Uno de los grandes atractivos de El Puertito, además, es que está enmarcado en el Parque Natural de la Isla de Lobos.
Las Canteras marca como ningún otro lugar la personalidad de Las Palmas, las 24 horas del día, todos los días del año. Por eso es el sitio perfecto para planificar una visita a la capital de esa isla. Debe buena parte de su encanto a la Barra de las Canteras, unos arrecifes que frenan el oleaje del Atlántico y permiten un baño tranquilo, incluso cuando, tras esa barrera, se observa un mar enrabietado.
El Arenal, esta playa de arena negra y poco frecuentada permite conocer una de las zonas más interesantes del litoral de Tenerife y acercarse hasta San Cristóbal de La Laguna, una de las trece ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad. No es una playa masificada, y aún menos en invierno. En esta época, su arena negra sirve de base de operaciones a decenas de amantes del surf.
El Hierro y La Palma, la cara oculta del paraíso isleño
El Hierro y La Palma conforman la cara más oculta del paraíso isleño. El archipiélago Canario se compone de una serie de islas con un profundo y marcado carácter individual.
En contraposición a las que cuentan con importantes núcleos urbano,s como Tenerife o Las Palmas, el Hierro y la Palma son la alternativa más salvaje e inexplorada del territorio Canario: la cara oculta que muestra la Naturaleza en su estado más esplendoroso y apenas alterado por la acción del hombre.
El Hierro, naturaleza sostenible
Conocida como la isla del Meridiano, es la más pequeña de sus hermanas, con tan sólo 269 kilómetros cuadrados.
No obstante esta isla del extremo occidental Canario es una fiel muestra de diversos paisajes y ecosistemas —lo que la valió en 2000 ser declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco—, y de buenos vinos.
Son menos de 50 kilómetros, de un extremo al otro, que encierran una enorme riqueza paisajística y biológica. Su conservación está muy ligada al modo de vida de unos habitantes que han perpetuado labores tradicionales, como agricultura, ganadería y pesca, no agresivas con el entorno.
Se trata de la única capital Canaria no costera y rodeada de naturaleza, muestra con encanto sus empinadas callejuelas, sus jardines y las muestras de arquitectura local. La mayor parte de los 8.000 habitantes de la isla residen en la capital, Valverde, una tranquila ciudad asentada sobre una montaña a 700 metros sobre el nivel del mar.
La Palma, refugio de endemismos
La Palma muestra, por su parte, un paisaje escarpado y montañoso ilustrado en su Parque Nacional de Caldera de Taburiente.
Es un espacio agreste de profundos desniveles y barrancos, revestido de bosques de pino canario y múltiples riachuelos y cascadas.
Se halla en una inmensa depresión rodeada de cumbres con picos, como El Roque de Los Muchachos, Pico de la Cruz, Piedra Llana, Pico de la Nieve, Punta de los Roques, etc., superiores todas a los 2.000 metros.
Gracias a este aislamiento, en su suelo volcánico se conservan reliquias del Terciario y numerosos endemismos canarios.
El plátano, la joya gastronómica
En América del Sur, justo frente al Mar Caribe, es muy frecuente comer un pescado frito con tostones (plátano verde cortado en finas rodajas y frito en aceite de girasol o maíz).
Lo que hoy se degusta en América es el resultado de un proceso de ida y vuelta de alimentos que se inició en el siglo XV.
La historia del plátano, se remonta a las comarcas más templadas del Oriente asiático, hace más de 500 años. Pasó a África a través de Madagascar; y en el siglo VI se estableció en las costas del Mediterráneo, llegando a Canarias procedente de Guinea (después de las conquistas africanas de los portugueses), y fue desde allí desde donde los españoles lo llevaron a América.
Desde ese entonces el plátano de Canarias ha adquirido fama y prestigio por su excelente calidad. Por su Denominación de Origen —impulsada por la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife—, siempre ha exhibido mayor grado de madurez y permanencia en la planta.
También ofrece una mayor cantidad de agua, por lo que es mucho más sabroso, e incluso nutricionalmente, contiene vitaminas A, B y C, además de muchas sales minerales.
La rica gastronomía Canaria
El eslogan de Tenerife es «disfruta de todo». Y, si bien es cierto que la totalidad depende de cómo se mire, la isla de la eterna primavera nos demuestra que en temas gastronómicos tiene productos de la tierra que la hacen abanderada.
El plátano, las papas, los mojos, el gofio, los pescados y vinos, son productos propios de la tierra que uno no puede dejar de probar en Las Canarias.
Fuente: ABC
20/07/2013
Lanzarote forma parte del archipiélago Canario, que está localizado en el Atlántico, y es la Comunidad Autónoma más alejada de la Península.
Cuenta con rincones naturales impensables, y una mezcla de colores única: el azul del mar, el verde de sus palmeras y el negro de su tierra.
He aquí una lista de lo más destacado en esta isla.
Los Jameos del Agua
Los Jameos del Agua impactan al visitante. Se trata de un lugar especial porque se ha convertido en una obra de arte natural y también artística.
En su momento, supuso la primera intervención en Lanzarote del reconocido artista Canario César Manrique.
Los Jameos del Agua, forman parte de un gigantesco tubo volcánico que se adentra en el Atlántico y, además, son el mejor punto de partida para conocer la costa norte de la isla de Lanzarote.
En el mismo punto kilométrico de la carretera LZ-1 en dirección norte, hay una indicación que señala: a la derecha, los Jameos del Agua, y a la izquierda, la Cueva de los Verdes. ¿Qué hacer?
Las dos cuevas merecen una visita, pero los Jameos deben ser la primera opción. Aquí fue donde el artista César Manrique inició su estrecha relación con la naturaleza de la isla.
Un jameo es la parte de un tubo volcánico cuyo techo se ha derrumbado. De esta forma, se abre un gran orificio sobre el terreno. El origen de los Jameos del Agua está en el cercano Monte Corona.
Hace 5.000 años era un volcán que estalló y el río de lava que originó se precipitó hacia el Atlántico. Un tramo de sus casi siete kilómetros es la Cueva de los Verdes, y otro son los Jameos. Incluso hay un tercero, el Túnel de la Atlántida, que penetra más de un kilómetro en el mar.
El Mirador del Río
El famoso y reconocido artista César Manrique ha sido quien mejor ha sabido respetar la esencia de Lanzarote y conjugarla con el arte y la estética. En el Mirador del Río, mezcló como nunca el binomio arte y naturaleza.
Esta obra ofrece actualmente una vista privilegiada sobre la isla de La Graciosa y todo el archipiélago Chinijo, permitiendo que el visitante se integre con el paisaje. Pero, además, el propio mirador es en sí mismo una pequeña obra de arte natural.
En esta ocasión, el río no es tal, sino que se trata del brazo del océano Atlántico que separa Lanzarote del archipiélago Chinijo. Es un parque natural formado por las islas de La Graciosa (la única habitada), Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste.
No hay mejor panorámica sobre Chinijo que el Mirador del Río. Se encuentra ubicado en lo más alto del Risco de Famara, a 400 metros sobre el océano, que se extiende a sus pies. Esta estratégica ubicación no es casualidad: el mirador ocupa lo que en su día fue el emplazamiento de una batería de artillería levantada en 1898, durante la guerra de Cuba y Filipinas, por miedo a un hipotético ataque de la Marina de Estados Unidos.
El Mirador del Río se inauguró en 1973 como uno de los primeros reclamos de turismo sostenible en Lanzarote. César Manrique, con la ayuda de Eduardo Cáceres y Jesús Soto, optó por excavar la zona, que había sido de uso militar, construir el nuevo edificio y, después, taparlo todo de nuevo con un manto de piedra volcánica.
Las mejores playas
En el extremo sur de la isla, Playa del Papagayo es quizás la preferida por los lanzaroteños. Son siete kilómetros de calas situadas entre roquedales y peñascos. Después, se puede completar el viaje con una visita a otra maravilla de la naturaleza: el Parque Nacional de Timanfaya.
Playa Grande, en el animado Puerto del Carmen se ha convertido, con el paso de los años, en una de las zonas turísticas más importantes de Lanzarote. Para muchos viajeros, Puerto del Carmen y sus playas, entre las que destaca Playa Grande, son el primer contacto con la isla. Ésta es una opción ideal para aquéllos que gusten disfrutar de unos días de sol y mar, rodeados de servicios y comodidades.
A los pies de montañas de fuego
La isla canaria de Lanzarote conjuga naturaleza y ocio, modernos equipamientos y arquitectura tradicional.
César Manrique, el artista más universal de la isla, imprimió su huella imperecedera en los espacios de gran belleza y espectacularidad, esculpiendo la abrupta naturaleza de un paisaje eminentemente volcánico.
Ésta, la isla más oriental de Las Canarias, tiene la autosuficiencia de saberse, más que especial, única. Sus impresionantes paisajes volcánicos, a veces emulando la cara oculta de la luna, otras como lenguas de fuego congeladas en movimiento, convierten la ínsula en un prodigio de la naturaleza sin parangón.
César Manrique, el artista de Lanzarote
La isla de Lanzarote aún llora la pérdida de su más fiel amante. Se han cumplido ya quince años desde que el artista César Manrique posó su mirada por última vez en la tranquila belleza de esta isla Canaria.
César se mantiene vivo, no sólo en el recuerdo de quienes tuvieron la fortuna de tratarle, sino en las numerosas obras en la ínsula, como un inconmensurable legado.
«Muchas veces la pintura se me queda limitada a medidas establecidas por limitados espacios. Por esta razón, la aplicación de toda la imaginación-arte la traslado a la monumentalidad en contacto con la Naturaleza»,
son palabras del célebre César Manrique, artista que, en su búsqueda de la libertad creadora, encontró en su Lanzarote natal inspiración y aliada.
Sus creaciones, en dispares parajes, comparten la energía y belleza de los paisajes a los que se suma.
El Parque Nacional de Timanfaya
Lanzarote es una de las islas más antiguas del archipiélago Canario, y resume el paisaje volcánico como ninguna de las otras.
Hay un lugar en Las Canarias en el que uno puede disfrutar de lo más parecido a un paseo por la superficie lunar que pueda imaginarse. Hay que dejarse hechizar por sus abruptos parajes volcánicos y experimentar una visita de fantasía que uno querrá repetir una y otra vez.
Esta apariencia lunar, con abundancia de cráteres, barrancos y valles de lava solidificada, tiene su máxima expresión al oeste de la isla, en el Parque Nacional de Timanfaya, más de 5.000 hectáreas de ancestral tierra de volcanes. Todo un muestrario que concentra el ecosistema de una isla declarada Reserva de la Biosfera.
El vino de Lanzarote
Los exploradores europeos de los siglos XVIII y XIX que llegaban a Lanzarote se quedaban boquiabiertos al entrar en camello por el paraje de La Geria.
Hoy, tres siglos después, el que visita este paisaje agrario siente la misma sensación de asombro que los antiguos trotamundos.
El barón Alexander von Humboldt (1769-1859), el naturalista más importante que ha visitado Canarias, hablaba de espectáculo imponente.
La creación del sistema de cultivo para la vid con la arena volcánica —lapilli— que ha dado lugar a este paisaje antrópico tan original, es una muestra de ello.
La puerta de entrada por el pueblo de Uga, al sur de la isla, por donde se inicia la ruta es, sin duda, la más impresionante, con un marco incomparable al fondo, el Parque Nacional de Timanfaya y el Parque Natural de Los Volcanes.
El sereno de la noche, conocido en Lanzarote como la tarosa, hace brillar la arena negra volcánica, y se aprecia la irregular geometría que forman los miles de arcos de piedra que configuran los cortavientos individualizados para cada planta.
Siguiendo por la LZ-30, que cruza La Geria, se encuentran higueras y árboles frutales, asociados también al cultivo de la vid. En el paseo por la zona se aprecia cómo las vides están plantadas en el fondo de agujeros amplios de hasta 5 metros de diámetro y una profundidad de 1 a 2 metros. Las raíces de la vid penetran en las capas donde encuentran alguna humedad.
Hoy, el paisaje de La Geria está siendo transformado para permitir el uso de medios mecánicos, pues la tradicional forma semicircular de la vendimia sólo era posible mediante un proceso manual.
Fuente: ABC
18/07/2013
Israel Viana
Tres días antes de la sublevación, tres Canarios casi asesinan a Franco en un plan ideado por este anarquista catalán.
¿Puede el lector imaginarse que la Guerra Civil española no se hubiera producido? ¿Que no hubieran muerto el más de un millón de personas que cayeron como consecuencia de los combates y la represión? ¿Qué habría sido de la historia de España sin este episodio cruel?
Todas estas preguntas podrían haber sido respondidas si cuatro días antes del inicio de la guerra, de la que hoy se cumplen 77 años, Antonio Vidal hubiera llevado a cabo con éxito su plan de asesinar a Franco en Canarias.
Muchas organizaciones —desde anarquistas a falangistas, pasando por republicanos o independentistas— se plantearon esta misma posibilidad después del 39 para poner fin a la dictadura, pero, en contra de lo que pueda pensarse, los primeros intentos se remontan a los días previos al 18 de julio de 1936.
Franco, por aquel entonces comandante militar de Canarias, no había conseguido mantener a salvo, entre las cuatro paredes de su despacho en la sede de la Comandancia de la capital tinerfeña, la información referente al golpe de Estado que planeaba. No fue un secreto especialmente bien guardado, por lo que llegó hasta los oídos de la CNT, de la Defensa Confederal de Canarias y de la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
Estas organizaciones contaban entonces con la ayuda de Antonio Vidal, un destacado intelectual anarquista catalán que vivía en Santa Cruz de Tenerife, considerado el cerebro de este primer intento de atentado contra Franco, según cuenta el investigador Canario Ricardo García Luis en «Crónica de vencidos» (La Marea, 2005), donde recoge varias primeras fuentes de lo acontecido aquellos días.
El traidor
Franco llevaba pocos meses en la capital tinerfeña, pero ya intuía que cualquier día de ésos podría ser objeto de un atentado, por lo que tomó sus precauciones, como dormir con las puertas y ventanas cerradas a cal y canto, a pesar del calor.
La decisión de asesinarlo había sido tomada por varios miembros del Comité Confederal de Canarias y la FAI en una «desafortunada» reunión en la que no contaban con la presencia de un compañero anarquista que iba a traicionarles, informando de las intenciones de Vidal y sus compañeros a los altos mandos militares involucrados en la sublevación.
Tal vez el traidor, del que no se ha averiguado el nombre, no se planteó su perfidia entonces y, simplemente, cambió de opinión cuando le advirtieron de que, una vez Franco se hiciera con el poder, sería detenido y fusilado.
Según García Luis, uno de los anarquistas que participó en el intento la noche del 14 de julio del 36 fue Antonio Tejera Alonso, conocido como «Antoñé», un anarquista de Santa Cruz de Tenerife.
El segundo colaborador fue Martín Serarols Treserras, apodado «El Catalán», que fue fusilado el 9 de enero de 1937 por pertenecer al Comité de Defensa Confederal de Canarias. Nunca se averiguó tampoco el nombre del tercer brazo ejecutor del plan de Vidal.
«¡Socorro, auxilio, pistoleros!»
Al anochecer del 14 de julio de 1936, estos tres anarquistas se escurrieron por la trampilla que conectaba una cantina cercana con las dependencias que ocupaba Franco.
A través de la azotea, primero, y de un corredor de la Comandancia Militar, después, llegaron a la puerta que daba a la habitación del futuro dictador.
La idea era abrir la puerta y liquidarlo de inmediato, pero Franco se encontraba en el interior con la puerta cerrada por dentro, alertado como estaba de las intenciones anarquistas.
Antoñé, Serarols, y el tercer compinche no se lo pensaron dos veces e intentaron forzar la puerta, pero el general se percató de inmediato del ruido y, según la versión aportada por Antoñé en el libro de García Luis, comenzó a pedir auxilio a grito pelado: «¡Socorro, auxilio, pistoleros!».
Aquello provocó la huida de los anarquistas, que consiguieron escapar rápidamente, a pesar de encontrase a escasos metros de su objetivo, sin ser vistos.
Otros escritores de la época dieron otras versiones diferentes de cómo se produjeron los hechos, pero ninguna duda de que ocurrieron. Entre ellos, el biógrafo de Franco, Joaquín Arrarás, o el teniente general Francisco Franco Salgado-Araujo, en su libro «Mi vida junto a Franco».
Cuando se descubrió la participación intelectual de Antonio Vidal, éste evitó que lo detuvieran ocultándose bajo una lápida del cementerio de San Rafael y San Roque, de Santa Cruz de Tenerife, consiguiendo después huir.
Tras aquello, inició una brillante carrera como espía al servicio de la República, pero Franco consiguió dar su golpe de Estado y, en 1939, perpetuarse en el poder para los siguientes cuarenta años.
Fuente: ABC
2013-06-21
Pedro Fernández Barbadillo
En los años comprendidos entre la rendición de los franceses ante el Eje y el desembarco aliado en Normandía, el mapa de Europa se modificó varias veces.
Los pequeños rondaron la mesa de los grandes para recibir las migajas. En la Conferencia de San Francisco incluso hubo una delegación de los que entonces se llamaban bosniacos para suplicar la independencia de su país.
Francia y el Imperio británico, que habían ido a la guerra para defender la independencia de Polonia, aceptaron que Stalin se anexionase el territorio pactado con Hitler (más Lituania, Letonia y Estonia) y convirtiese el país en un satélite.
Tanto el pretendiente a la Corona de España, Juan de Borbón y Battenberg, como sus escasos partidarios se acercaron a los Aliados y al Eje según la marcha de la guerra para buscar la restauración de la monarquía.
Adolf Hitler aceptaba a los reyes siempre que cumpliesen sus órdenes y se sometiesen a la hegemonía alemana; mantuvo una excelente relación con el rey búlgaro Boris III, y lamentó mucho su muerte. Después de la desmembración de Yugoslavia como fruto del sistema de Versalles, los italianos instauraron una monarquía en la persona de Aimone de Saboya, nieto de Amadeo II de España
En este juego, se realizaron maniobras con los dos bandos. El infante Juan no abandonó Italia por la neutral Suiza hasta entrado 1941. Tanto él como su madre, la exreina Victoria Eugenia de Battenberg, recibieron información confidencial de los Aliados por medio de sus familiares ingleses, como Lord Mountbatten.
Al mismo tiempo, el pretendiente recibió una invitación para una montería con el mariscal del Reich Hermann Göering.
En vez de Normandía, el golfo de Rosas
Uno de los planes elucubrados por los aspirantes a cortesanos de don Juan fue el de establecer una junta monárquica en Canarias bajo protección británica en caso de invasión alemana de la Península.
El primero en desvelar estos tejemanejes fue el periodista juanista Víctor Salmador (Don Juan de Borbón. Grandeza y servidumbre del deber). En 1942 los cortesanos se convencieron de que los alemanes iban a perder la guerra.
«Un alto personaje de la diplomacia estadounidense ofreció a un grupo de conspiradores el siguiente plan: el general Kindelán se haría con el mando militar en Cataluña y proclamaría inmediatamente la monarquía; los alemanes cruzarían los Pirineos para derrotar a los rebeldes y entonces los juanistas solicitarían el apoyo aliado, facilitándose el desembarco de sus tropas en la histórica bahía de Rosas».
Este plan, cuenta Salmador, hubiera adelantado posiblemente un año el final de la guerra mundial en Europa. (…), y la España monárquica, moderada y sin bandería, habría podido sentarse a la mesa de las naciones triunfantes en las conferencias internacionales posteriores a la guerra.
Aparte de consistir en una versión guerrera del cuento de la lechera, el precio habría sido la transformación de España en campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial. Y los muertos que se produjeron en Francia en 1944 se habrían producido aquí. Pero Salmador prosigue su relato:
El plan de Cataluña se abandonó, porque entonces, como siempre, lo mejor es enemigo de lo bueno. Y lo mejor parecieron las islas Canarias.
Tanto los nazis como los aliados planeaban la ocupación de las Canarias para impedir o facilitar los desembarcos anglosajones en Europa y África. Los primates monárquicos relacionados con los servicios secretos británicos estaban dispuestos a trasladarse a Canarias en los buques de Su Majestad.
Pedro Sáinz Rodríguez (Testimonio y recuerdos) cuenta lo siguiente:
«Durante ese período [1942] continué desde Portugal mis gestiones con los ingleses para la tarea que ya queda expuesta, que era la formación de una junta monárquica que se situaría en Canarias en el caso de una invasión alemana de la Península, para constituir en las Islas un Gobierno defensor de la independencia de España. (…). He de decir que Inglaterra tomaba tan en serio esta gestión que, cuando el desembarco estadounidense en África, tuve a mi disposición en el Tajo un barco de guerra inglés que me trasladaría a Canarias».
Una de las piezas capitales de esta conspiración era el general Francisco García-Escámez, al que Franco mandó en 1940 a Las Palmas como gobernador general, y en marzo de 1943 lo ascendió a capitán general del archipiélago. García-Escámez estaba dispuesto a sublevarse contra su jefe y acoger a los británicos y a los juanistas.
Según Salmador,
«Un gobierno monárquico en Canarias, con un estatus como el de Chiang Kai Shek en Formosa, puede visualizarse como algo de más sólida arquitectura que los etéreos poderes de De Gaulle y de la Francia libre, que, sin embargo, se concretaron y materializaron como consecuencia de la victoria aliada».
Cabe decir que Estados Unidos abandonó al generalísimo Chiang Kai Shek, aliado en la guerra y combatiente a los japoneses desde los años 30, ante los comunistas de Mao Zedong.
A Don Juan no le gustó el plan
¿Estaba el infante Juan al tanto de estos planes? Salmador afirma que sí y reproduce sus palabras.
«La proposición para establecer ese gobierno allí aparecía rodeada de todas las lógicas, fuerzas y apoyos que son necesarios para viabilizar cualquier conspiración, me dijo don Juan. Yo no actué en ningún instante como promotor, como inspirador de la conspiración ni intervine directamente en ella. La conocí, sí, y el gobierno británico exploró mi actitud ante tal hipótesis».
A don Juan, aquí más sagaz que sus consejeros, el plan no le gustaba:
«Mostraba cautelas patrióticas ante el propósito de vincular la Monarquía al proyecto. (…) Que lo de Canarias no esté antes [de la invasión alemana] sino después; que no sea un factor desencadenante, sino una consecuencia».
De estas palabras se deduce que los británicos estaban dispuestos a desembarcar en Canarias antes de que los alemanes pusieran un pie en la España peninsular, y que algunos monárquicos estaban de acuerdo en participar en esa invasión, implicando a su rey.
Con razón sostiene el historiador Ricardo de la Cierva que fueron los cortesanos los que le hicieron perder a don Juan el favor de Franco y, por tanto, el trono.
El plan de estos monárquicos recuerda en mucho al del socialista Juan Negrín, presidente del Gobierno de la España roja, que quería alargar la guerra civil hasta que estallase la europea, porque entonces, pensaba, Inglaterra y Francia se unirían a la URSS para combatir al nazi-fascismo.
Pero en agosto de 1939 la URSS y Alemania se convirtieron en aliados y se repartieron Europa Oriental.
Por fortuna, la política exterior española la fijaban otras personas. En el mismo libro, Salmador reproduce lo que le dijo el infante sobre el comportamiento del Gobierno franquista con Hitler para evitar la entrada en la guerra:
«Aquellas tan difíciles relaciones fueron bordadas por parte española. Habilidad, astucia, talento, paciencia,… todo. Las divisiones alemanas estacionadas en los Pirineos igual que perros de presa; Hitler acuciando… Chapeau! Chapeau!».
Fuente: Libertad Digital
14/06/2013
La isla de Fuerteventura acoge con los brazos abiertos no sólo a los adultos sino a los más pequeños de la familia.
Desde preciosas playas, seguras y hechas con cariño por la Naturaleza, donde los niños pueden jugar en libertad, hasta una oferta de ocio y diversión para disfrutar una aventura nueva cada día, siempre teniendo en cuenta que el tiempo va a estar de nuestro lado, con una temperatura media de 20 grados en invierno y de 23 en verano.
He aquí cinco planes distintos para pasar una semana estupenda en familia.
1.- Un paseo en camello
No hace falta viajar al lejano Oriente para montar en estos animales hechos para las dunas, porque en el Oasis Park tienen todo preparado para una aventura de este tipo.
El plan, que permite gozar de excelentes paisajes, además incluye su lado didáctico: allí mismo se cultiva la comida para los camellos, y tienen un interesante proyecto de aprovechamiento de la leche de camella, que tiene propiedades positivas, por ejemplo, para el control del nivel de azúcar en sangre.
2.- Jugar con tiburones y leones marinos
El parque acuático Baku ofrece una experiencia, única en las Islas Afortunadas, en la que es posible que los más valientes compartan en el acuario un baño con los siempre amenazantes tiburones.
Ya no hay que visitar lejanas aguas del Pacífico, Caribe o Australia para casi acariciar a estas bellas y temidas criaturas.
Interesante es la también increíble posibilidad de disfrutar con los leones marinos, bañándose con estos simpáticos animales bajo la supervisión de sus cuidadores.
3.- Una aventura en barco
La goleta Pedra Sartaña, uno de los últimos veleros que existieron para el transporte de mercancías en el norte de la Península Ibérica, y que es parte de la historia viva de la Marina de España, es hoy casi un buque escuela, donde se puede aprender a izar las velas o a hacer nudos y maniobras.
Además, un pirata dará rienda suelta a la imaginación y transformará a la tripulación en verdaderos émulos de Sandokán.
Se sirve comida en la nave, y con algo de suerte, se podrá avistar delfines, ballenas, tiburones, tortugas y peces voladores.
4.- Excursión a isla de Lobos
Si Canarias en general es un paraíso medioambiental, la isla de Lobos, al norte de Fuerteventura, lo es más aun.
En este edén olvidado —donde no hay ruidos, donde no hay humos, donde no hay asfalto, donde la vida se desarrolla a otro ritmo— se puede pasar un día en contacto con la Naturaleza, aprovechando las frecuencias de la línea marítima que une Corralejo con este parque natural.
5.- Windsurf: dar los primeros pasos
Aunque se disponga de poco tiempo, se podrá al menos dar los primeros pasos sobre una tabla de windsurf, con los más avanzados métodos de instrucción.
Con algo de dedicación, se podrán conocer los rudimentos de la navegación, de manera rápida y segura sobre la tabla.
Fuente: ABC