[LE}> La voz «kibutz» se escribe con una sola «b»

El término kibutz se escribe con una sola ‘b’, no kibbutz.

Uso no recomendado

• Hamás ingresó a territorio israelí el sábado y arrasó con varios kibbutz.

• En el kibbutz apenas viven 300 personas.

• Uno de los lugares más afectados por la ofensiva inicial del sábado fue el kibbutz Kfar Aza.

Uso recomendado

• Hamás ingresó a territorio israelí el sábado y arrasó con varios kibutz.

• En el kibutz apenas viven 300 personas.

• Uno de los lugares más afectados por la ofensiva inicial del sábado fue el kibutz Kfar Aza.

El Diccionario panhispánico de dudas explica que en español lo adecuado es escribir esta voz con una be, y no kibbutz ni qibbus.

Esta misma obra añade que kibutz es palabra invariable en plural: los kibutz. Se recuerda, además, que se escribe con minúscula y no necesita cursiva ni comillas.

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[LE}> «In extremis», en cursiva, no «en extremis»

La forma in extremis, escrita en cursiva, es la expresión latina correcta, no en extremis.

Uso inadecuado

• Un gol en extremis de Hurtado le da una ligera ventaja al equipo.

• Dos mujeres salvan la vida in extremis en Nerja.

Uso adecuado

• Un gol in extremis de Hurtado le da una ligera ventaja al equipo.

• Dos mujeres salvan la vida in extremis en Nerja.

La fórmula latina adecuada de la locución adverbial que significa ‘en los últimos instantes de la existencia’ y ‘en los últimos instantes de una situación peligrosa o comprometida’ es in extremis, con la preposición latina ‘in’, tal y como se recoge en el Diccionario de la lengua española, no en extremis, con la preposición en español.

Además, se recuerda que la actual ortografía académica prescribe el uso de la cursiva (o de las comillas si no se dispone de este tipo de letra) para las locuciones latinas.

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[LE}> Conflicto palestino-israelí, claves de redacción

Ante los últimos acontecimientos ocurridos entre Palestina e Israel, se recuerdan algunas claves de redacción.

1. Conflicto palestino-israelí, con guion. Para referirse a este conflicto, lo apropiado es emplear el término israelí-palestino, mejor que, ya que, cuando ambas palabras conservan sus formas sin modificaciones, se tiende a colocar en primer lugar la que termina en ‘-o’. Las dos palabras se escriben unidas por un guion y solo la segunda concuerda en género y número con el sustantivo (la primera permanece invariable): las relaciones palestino-israelíes, el acuerdo israelí-palestino, la paz palestino-israelí…

2. Nombres de protagonistas. La grafía adecuada de los nombres propios de algunos de los protagonistas de la información son Mahmud Abás (y su sobrenombre, Abu Mazen), Riyad Mansur (no Mansour) e Ismail Haniye.

3. Nombres de lugares. En cuanto a los lugares en los que se desarrolla el conflicto, el modo de escribir algunos de los más comunes es Ramala o Ramálah (no Ramla ni Ramallah), Rafa o Ráfah (mejor que la forma aguda Rafá), Jan Yunis (con esta pronunciación y no Yan Yunis), Nablus (mejor que Nablús), Yenín (no Jenin, Jenín ni Yenin). Hebrón, Golán y Sinaí son palabras agudas y se escriben con tilde.

La Franja de Gaza (o la Franja, si se opta por la forma abreviada) es la denominación recomendada para este territorio y Gaza es el nombre de su ciudad principal.

4. Gentilicios. Respecto a los gentilicios, conviene recordar que israelí es el que corresponde a las personas que viven en el moderno Estado de Israel (no israelita). Israelita, hebreo y judío tienen otros significados y usos.

El gentilicio de los naturales de Gaza es gazatí, y el correspondiente a Tel Aviv, telaviví o telavivense.

Las formas recomendadas en plural son israelíes, gazatíes y telavivíes, respectivamente, aunque también son posibles israelís, gazatís y telavivís.

5. Organizaciones y grupos que intervienen. Entre las organizaciones y grupos que intervienen en el conflicto, se encuentran algunas cuyos nombres aparecen en los medios de comunicación con formas diversas. Las adecuadas son Hamás (con tilde), Hizbulá o Hizbulah (mejor que Hezbolá, Hizbolá o Hizbollah) y Brigadas de Ezedin al-Kasem (no Azedin —o Ezzedin— Al Qasam).

6. Alto el fuego y alto al fuego, ambas válidas. Tanto alto el fuego como alto al fuego son formas adecuadas para referirse a la ‘suspensión de las acciones militares en una contienda’. Lo mismo se aplica a las expresiones cese al fuego y cese el fuego.

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[LE}> Los macroparásitos «infestan» un lugar, no lo «infectan»

Infestar, y no infectar, es el verbo indicado para hablar de los macroparásitos (chinches, piojos, garrapatas) que llenan un lugar.

Uso no recomendado

• Las chinches habrían infectado el 11 % de los hogares del país.

• Los chinches han infectado salas de cine y metros.

• Dos colegios se han infectado de chinches y han tenido que ser clausurados.

Uso recomendado

• Las chinches habrían infestado el 11 % de los hogares del país.

• Los chinches han infestado salas de cine y metros.

• Dos colegios se han infestado de chinches y han tenido que ser clausurados.

Aunque ambos verbos coinciden en algunos de sus significados (‘invadir un organismo y multiplicarse en él’), con diferencias según qué es lo que invade al organismo, no lo hacen en todos los sentidos. Así, sólo infestar alude a las acciones de ‘causar daños y estragos con hostilidades y correrías’, ‘dicho de los animales o de las plantas advenedizas, causar estragos y molestias en los campos cultivados y aun en las casas’ y, especialmente, ‘dicho de una gran cantidad de personas o de cosas, llenar un sitio’.

Por ello, infestar, con ese, no infectar, es el verbo adecuado si se quiere decir que un parásito ha ocupado por completo un lugar, normalmente en forma de plaga, y causa por ello molestias o daños.

Cuando se usa el participio, infestado, aquello que llena el sitio puede introducirse con un complemento con ‘de’: «¿Cómo limpiar tus aparatos electrónicos si están infestados de chinches?». Como sustantivo derivado, la forma es infestación: «Los hoteles pueden convertirse en foco de infestación».

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[LE}> El «speaker» de una cámara es su presidente

En la Cámara de Representantes estadounidense y en el Parlamento británico, presidente (de la Cámara), mejor que portavoz, es el equivalente adecuado en español para el anglicismo speaker.

Uso no recomendado

• La Cámara Baja estadounidense destituye al speaker Kevin McCarthy.

• Es la primera vez en la historia del país que un speaker de la Cámara de Representantes es expulsado de su cargo.

• Kevin McCarthy se acaba de convertir en el primer portavoz de la Cámara de Representantes en ser destituido.

Uso recomendado

• La Cámara Baja estadounidense destituye al presidente Kevin McCarthy.

• Es la primera vez en la historia del país que un presidente de la Cámara de Representantes es expulsado de su cargo.

• Kevin McCarthy se acaba de convertir en el primer presidente de la Cámara de Representantes en ser destituido.

Como registra el Diccionario panhispánico de dudas, cuando se alude a este cargo de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos (House of Representatives) o de la Cámara de los Comunes del Reino Unido (House of Commons), es preferible emplear la traducción presidente, que se ajusta mejor que portavoz al papel que desempeña esa figura. No obstante, esta obra considera válido el empleo del anglicismo speaker, escrito con inicial minúscula y en cursiva (o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra) al tratarse de un extranjerismo no adaptado.

El equivalente del cargo en la Cámara de los Lores es lord speaker, que en español es ‘lord presidente’, escrito sin resaltes y también con minúscula.

Finalmente, se recuerda que en otros contextos la voz inglesa speaker es un anglicismo innecesario que es preferible sustituir por alternativas españolas como portavoz o vocero, de un partido político, por ejemplo; ponente o conferenciante; o interlocutor, orador, presentador, animador o locutor, en la prensa deportiva.

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[Canarias}> Si tienes alguno de estos apellidos comunes en Canarias, tus ancestros proceden del Imperio Romano

09/10/2023

Juan Carlos Pérez

Si tienes alguno de estos apellidos comunes en Canarias, tus ancestros proceden del Imperio Romano

Estudios realizados revelan que los apellidos en Canarias tienen muy diversas procedencias

Si nos fijamos en los últimos datos del INE referentes a los apellidos más frecuentes, extraemos que González, Hernández, Rodríguez y Pérez son los más comunes en Canarias , aunque otros, también muy habituales, tienen su origen en el Imperio Romano.

La RAE define la palabra apellido como “nombre de familia con que se distinguen las personas”. Al principio, se acompañaba el nombre con cualquier característica, ya fuera el trabajo, un rasgo físico, la familia a la que pertenecían o el lugar de nacimiento, derivando en la forma actual de los apellidos. Por ejemplo, en España, algunos de los más frecuentes terminan en ‘ez’, como Martínez, Fernández o López, sufijo que significa “hijo de”.

Estudios realizados revelan que los apellidos en Canarias tienen muy diversas procedencias. Entre los que descienden de los aborígenes guanches y que han sobrevivido con el paso del tiempo destacan Oramas, Bencomo, Guanche, Tacoronte, Dara, Baute, Taoro o Chinea.

En lo que se refiere a apellidos llegados directamente del Imperio Romano, en Canarias tenemos uno, Acosta, relativamente común, como lo es Romero o Expósito.

Apellidos de origen romano

Aquí te damos una lista de los principales apellidos que son frecuentes en Canarias y cuyo origen se remonta a época romana. Si tienes alguno de estos apellidos, puede que tus ancestros provengan del antiguo imperio:

  • Acosta. Algunos genealogistas lo consideran procedente de una familia romana asentada en la Península Ibérica. Otros estudiosos consideran que proviene del portugués o de un rey godo llamado Acoista.
  • Costa. Procede del sustantivo ‘costa’ que significa “terreno inclinado”
  • Romero. Apellido que procede de la voz castellana ‘romero’, que significa “peregrino” o “persona que ha ido de peregrinación a Roma”.
  • Expósito o Espósito. Deriva del latín “ex positus”.
  • Rossi. Se trata de un apellido italiano. Se refiere a rasgos físicos como el cabello “pelirrojo” o del latín tardío Russus o Rubeu, que más tarde se convirtió en “Rojo”.

Otros apellidos populares (aunque no tanto en Canarias) y de origen romano:

  • Greco. Que significa “griego”, es decir, habitante de Grecia.
  • Fontana.
  • Marco. Procede del nombre de bautismo “Marcos” o “Marco”, derivado del antiguo praenomen latino “Marcus”.
  • Roma. Derivado del nombre personal latino “romano, natural de”. “Roma”.
  • Romano. “De Roma”. Es el apellido itálico con mayor difusión en Nápoles.
  • Villa. Apellido de origen toponímico.
  • Bianchi. Sería “blanco” en español. Muy frecuente en Italia.
  • Romeo. Deriva del griego “rhomaios” que significa “peregrino que se dedica a la devoción a Roma”.

¿CUÁL ES EL ORIGEN DE LOS APELLIDOS?

El origen de los apellidos varía según las culturas y las sociedades en las que se desarrollaron. Aquí se proporciona una visión general de cómo se originaron los apellidos en algunas de las principales regiones del mundo:

  • Europa: En Europa, el uso de apellidos se generalizó durante la Edad Media. Muchos apellidos se derivaron de nombres propios, ocupaciones, características físicas, lugares de origen o topónimos. Por ejemplo, el apellido “Smith” (herrero en inglés) puede haber surgido de la profesión de la persona que forjaba metales. El apellido “García” es de origen hispánico y podría haber surgido a partir del nombre propio “García” o del patronímico “hijo de García”.
  • Asia: En algunas culturas asiáticas, los apellidos también se basan en nombres propios o en el nombre de un ancestro distinguido. Por ejemplo, en China, los apellidos como “Li” o “Wang” se han transmitido de generación en generación durante siglos. En Japón, el sistema de apellidos moderno fue establecido en el siglo XIX y está influenciado por la historia, la geografía y el linaje.
  • África: Los apellidos en África pueden variar según las diferentes culturas y etnias. Algunos apellidos se basan en nombres propios, nombres de clanes, aldeas o características personales. También existen apellidos que indican la pertenencia a una determinada tribu o grupo étnico.
  • América: En América, los apellidos tienen una variedad de orígenes debido a la diversidad de poblaciones y culturas presentes en el continente. Los apellidos pueden tener raíces indígenas, europeas, africanas o asiáticas, dependiendo de la historia de migración y colonización de cada región.

Es importante tener en cuenta que la evolución de los apellidos ha sido un proceso complejo y diverso a lo largo del tiempo y el espacio. Los apellidos pueden haberse transmitido a través de generaciones, haber cambiado debido a la fonética o haberse adquirido por diversas razones. La genealogía y el estudio de los apellidos son áreas fascinantes que ayudan a entender la historia y la cultura de diferentes sociedades.

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[LE}> ¿Es correcto decir "subir arriba"? La RAE sorprende con la respuesta

28.09.2023

Se trata de una de las expresiones que más dudas generan en el hablante, y concierne a los verbos subir y bajar.

Para muchos, usando el sentido común, cuando uno sube, siempre sube «arriba» y cuando bajamos, siempre lo hacemos «hacia abajo». Por lo tanto, se entiende que decir subo arriba o bajé abajo son redundancias que deben evitarse. En algunos países de habla hispana se ridiculiza a quienes incurren en esta forma de hablar llamada pleonasmo. Sin embargo, la RAE dice otra cosa.

Según aclara la Real Academia Española a través de su servicio de consultas, los verbos «subir» y «bajar» se construyen con un complemento de lugar o de dirección. «Que el sentido del movimiento (arriba/abajo) esté implícito en esos verbos, no implica que no pueda explicitarse en el enunciado», explica la RAE.

De esta manera, esta expresión gramatical, aunque redundante, se considera válida. «A pesar de que construcciones como subir arriba, entrar dentro, salir fuera pueden resultar redundantes, la información que aportan los adverbios suele ser necesaria, por lo que en el contexto adecuado se pueden considerar construcciones válidas», explican.

Asimismo, la RAE aclara que «la redundancia o pleonasmo es un fenómeno normal en la lengua y responde, la mayoría de las veces, a razones de refuerzo expresivo que no cabe censurar». Entrar dentro, salir fuera o bajar abajo son, pues, expresiones correctas.

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[LE}> Conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, claves de redacción

Con motivo del encuentro entre Armenia y Azerbaiyán en Granada (España) para abordar el conflicto en Nagorno Karabaj, se ofrecen a continuación una serie de claves para la adecuada redacción de las noticias relacionadas.

1. Nagorno Karabaj o Alto Karabaj. La forma más extendida en español es Nagorno Karabaj, pero también se usa, y es válido, el topónimo Alto Karabaj (que traduce el primer componente del nombre ruso, adjetivo que significa ‘alto o montañoso’). Se desaconseja la forma con guion Nagorno-Karabaj. Para el gentilicio, se emplea karabají (plural karabajíes o karabajís): «Más de la mitad de la población karabají ya se ha trasladado a Armenia».

2. Alto el fuego y alto al fuego, ambas válidas.

El encuentro entre ambos países tiene lugar tras acordarse la suspensión de las acciones militares en Nagorno Karabaj, cuya autoproclamada república se disolverá el 1 de enero de 2024. Para designar el cese de tales acciones, son igualmente válidas las formas ‘alto el fuego’ y ‘alto al fuego’. Lo mismo cabe decir de ‘cese el fuego’ y ‘cese al fuego’.

3. Azerbaiyán y Bakú, topónimos adecuados. La formas Azerbaiyán (no Azerbayán ni Azerbaijan) y Bakú, con tilde en la ‘u’, son las adecuadas para referirse a este país caucásico y a su capital, como señala la Ortografía de la lengua española.

4. Azerbaiyano o azerí. El gentilicio que prefiere la ortografía académica es azerbaiyano, aunque también se usa, y está recogido con ese significado en el Diccionario, azerí, que en rigor designa al pueblo caucásico que constituye la mayoría de la población de ese país y que habita también en Irán y en otras regiones próximas. Su plural es azeríes o azerís. La lengua que se habla en el país puede denominarse asimismo azerbaiyano o azerí.

5. Ereván, no Yerevan. Ereván es la forma recomendada en español para aludir a la capital de Armenia y no Yerevan ni Yereván. El Diccionario panhispánico de dudas recoge también Eriván, aunque tiene mucho menos uso.

6. El mar Negro y el mar Caspio, con minúscula en mar. El mar Negro y el mar Caspio (con mar en minúscula) definen los límites de la región del Cáucaso. Como señala la Ortografía, los nombres de los accidentes geográficos compuestos por un sustantivo genérico, como mar, y un nombre propio se escriben normalmente con el genérico en minúscula. Por esa misma razón, lo adecuado es escribir cordillera del Cáucaso y no Cordillera del Cáucaso.

7. Caucásico y caucasiano, diferencias. Para referirse a los habitantes del Cáucaso y a lo perteneciente o relativo a esa región situada entre Europa del Este y Asia occidental, es posible emplear los adjetivos caucasiano y caucásico. Esta última voz significa, además, ‘de raza blanca o indoeuropea’, ya que se supone que ésta es oriunda de esa región; con este segundo sentido no es aconsejable usar la palabra caucasiano, como señala el Diccionario panhispánico de dudas.

8. La guerra de los Cuatro Días y la segunda guerra del Alto Karabaj, con guerra en minúscula. Los últimos enfrentamientos más importantes entre los dos países se produjeron en abril de 2016 y en otoño de 2020 y se conocen respectivamente como la guerra de los Cuatro Días, con el sustantivo guerra en minúscula, y la segunda guerra del Alto Karabaj, con minúscula en el componente apelativo segunda guerra.

9. Nombres de los protagonistas. A continuación se ofrecen las formas recomendadas de escribir los nombres de algunos de los protagonistas de esta crisis: Vahagn Jachaturián (presidente de Armenia), Nikol Pashinián (primer ministro de Armenia), Ilham Aliyev (presidente de Azerbaiyán), Ali Asadov (primer ministro de Azerbaiyán), Samvel Shahramanián (presidente de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj) y Rubén Vardanián (exministro de Estado de la autoproclamada república).

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[LE}> «Fue diagnosticado hace» o «en», pero no «fue diagnosticado desde»

En la expresión fue diagnosticado, lo adecuado es que el complemento que indica cuándo se recibe el diagnóstico se encabece ‘por hace’ o ‘en, pero no por ‘desde’.

Uso no recomendado

• Confesó que Taylor fue diagnosticado desde hace 4 años.

• Fue diagnosticado desde hace tres años.

• Fue diagnosticada de alzhéimer desde 2009.

Uso recomendado

• Confesó que Taylor fue diagnosticado hace 4 años.

• Fue diagnosticado hace tres años.

• Fue diagnosticada de alzhéimer en 2009.

El verbo diagnosticar es, en el ámbito médico, ‘determinar el carácter de una enfermedad mediante el examen de sus signos’. Como se ve, esta acción designa algo puntual, no un proceso que se prolongue en el tiempo (a diferencia de la enfermedad misma, que tiene una duración más o menos extensa). Por ello, no es adecuado que se precise el instante en el que se recibe el diagnóstico con la preposición ‘desde’, que indica el punto de arranque de un proceso y que no se suele combinar con acciones puntuales, como apunta la gramática académica.

En su lugar, es posible emplear ‘en’ para señalar cuándo se realizó el diagnóstico o ‘hace’ para aludir al periodo de tiempo transcurrido desde que se llevó a cabo.

El uso impreciso de ‘desde’ se puede deber a un cruce con el verbo padecer, que sí implica un desarrollo en el tiempo y, por tanto, se puede construir con esta preposición: «Habla de la enfermedad que padece desde pequeño».

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