[LE}> ‘Coming of age’, alternativas

Las construcciones de aprendizaje o de formación, aplicadas a novelas, series o películas, son alternativas válidas a la construcción inglesa coming of age.

Uso no recomendado

  • Un particular coming of age que fue abrazado por el destacado sello editorial español.
  • Protagonistas en la retrospectiva de filmes coming-of-age de la próxima Berlinale.
  • Aquí te decimos los detalles de la nueva serie coming of age que promete emocionar a la audiencia mexicana en Netflix.

Uso recomendado

  • Una particular novela de formación que fue abrazada por el destacado sello editorial español.
  • Protagonistas en la retrospectiva de filmes de aprendizaje de la próxima Berlinale.
  • Aquí te decimos los detalles de la nueva serie de aprendizaje que promete emocionar a la audiencia mexicana en Netflix.

El extranjerismo ‘coming of age’ (también escrito con guiones, ‘coming-of-age’) se aplica a producciones culturales en las que se muestra el desarrollo de la personalidad y el carácter de un personaje, desde la infancia o adolescencia hasta la madurez. Suele aparecer junto a un sustantivo genérico que indica el tipo de obra a la que se refiere («película coming of age»), aunque también es frecuente omitirlo («un coming of age»).

Este concepto surgió inicialmente en el ámbito literario, inspirado en el término alemán ‘Bildungsroman’, que significa ‘novela de aprendizaje’ o ‘novela de formación’, ambas denominaciones habituales y preferibles en español para referirse a este tipo de libros. Posteriormente, estas historias se han extendido a otros ámbitos, como el cinematográfico, para las que, por analogía, pueden emplearse construcciones como serie/película de aprendizaje o de formación.

Si se opta por mantener el extranjerismo, lo recomendable es escribirlo en cursiva (o entre comillas, si no es posible emplear la cursiva).

Fuente

[LE}> Topónimos con artículo: «el Reino Unido», mejor que «Reino Unido»

Con los topónimos que empiezan por una palabra que indica un tipo de división política (país, estado…) o su forma de organización política (reino, república…) es recomendable usar artículo: el Reino Unido, mejor que Reino Unido

Uso no recomendado

  • Reino Unido celebrará elecciones el 4 de julio.
  • La actividad económica de República Dominicana se expandió durante abril.
  • Microsoft cierra un acuerdo tecnológico con Emiratos Árabes Unidos.

Uso recomendado

  • El Reino Unido celebrará elecciones el 4 de julio.
  • La actividad económica de la República Dominicana se expandió durante abril.
  • Microsoft cierra un acuerdo tecnológico con los Emiratos Árabes Unidos.

Resulta aconsejable emplear el determinante definido correspondiente con aquellos topónimos que incluyen un término que alude a su forma de división u organización políticas. El caso de Estados Unidos es una excepción, ya que es igualmente adecuado prescindir del artículo: los Estados Unidos acudieron, Estados Unidos acudió.

Asimismo, como señala la Ortografía de la lengua española, el uso del artículo es opcional con otros topónimos, como (la) Argentina, (el) Perú, (el) Canadá, (la) China, (el) Senegal, (el) África

El artículo no forma parte del nombre propio de ninguno de los ejemplos anteriores, por lo que lo apropiado es escribirlo con minúscula. Por el contrario, se escribe con mayúscula en El Cairo, La Meca, La Paz, La Valeta, El Salvador, etc., porque sí es parte del nombre.

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[LE}> La otra cara del diccionario. ‘U’

ÚLTIMA (VEZ) : ‘Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son’.
(Abraham Lincoln)

ULTIMAR: v.tr. Apurar una vida hasta sus últimas consecuencias.

ULTRATUMBA: s. Región en la que se supone que estamos, si estamos en una tumba.

UNOS (Y OTROS): s. (Hist.) Sabido es que, en la Antigüedad, la astrología se reservaba sobre todo a papas, reyes y personajes superiores al vulgo. Voltaire, refiriéndose a ellos, reflexionaba: ‘Eran muy orgullosos, pero muy ignorantes. Las estrellas sólo a ellos predecían el Destino: el resto del Universo era una canalla, sobre la que las estrellas no se dignaban influir.

Se parecían a cierto príncipe, que temblaba al ver un cometa, y decía gravemente a los que no le temían: ‘Comprendo que estéis tranquilos y que no le temáis, no sois príncipe’.

[LE}> Dobles participios («frito», «freído», etc.), claves de redacción

Ante las dudas que plantean las formas de participio de los verbos freír (freído, frito), imprimir (imprimido, impreso) y proveer (proveído, provisto), se ofrecen a continuación una serie de claves para el uso adecuado de ellas.

1. Freír, imprimir y proveer, con dos participios

  • Cada uno de estos verbos cuenta con dos participios. Uno de ellos es regular, pues acaba en do (freído, imprimido, proveído), como la mayoría de participios (amado, reído); el otro es irregular, dado que no tiene esa terminación (frito, impreso, provisto), como ocurre en algunos casos (roto, hecho).
  • Esto mismo se aplica a algunos derivados posibles, como refreír o sobreimprimir.

2. Freído/frito, imprimido/impreso, proveído/provisto, en formas verbales

  • Los tres pares de participios de freír, imprimir y proveer son adecuados para los tiempos verbales compuestos («He freído/frito un huevo», «¿Habrá imprimido/impreso los informes?», «Ellas han proveído/provisto todo lo necesario») y la voz pasiva («Los informes fueron imprimidos/impresos antes de tiempo»). Sin embargo, y tal y como indica el Diccionario panhispánico de dudas, es mucho más frecuente el uso de las formas irregulares: frito, impreso, provisto.

3. Frito (no freído), provisto (mejor que proveído) e impreso (mejor que imprimido), como adjetivos

  • Como adjetivos, las formas indicadas son frito («Prepararemos un par de huevos fritos»), provisto («El recuento de las unidades provistas») e impreso («Libros digitales y libros impresos»). En estos dos últimos casos, también sería posible emplear proveído e imprimido, pero no son las formas preferidas.

4. Frito e impreso, también como sustantivos

  • Las formas frito e impreso también pueden corresponder a sustantivos, que, según el diccionario académico, aluden a una determinada comida («No hay que abusar de los fritos») y a un documento («Han rellenado el impreso»), respectivamente.

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[Canarias}> Léxico canario / Manuel Haro

Léxico canario

Hoy les quisiera explicar
cuál es el significado
de esas palabras tan raras
que usan nuestros ancianos.

Un” belillo” es una piedra
o una persona muy bruta.
Si se lo dice un canario,
más vale que no discuta.

A la pena llaman “magua”,
si borracho, estar “jalao”,
“golifión” es un curioso
y enyugado está “engajao”.

Si vemos algo torcido
solemos decir “cambao”,
y si no nos gusta así
le decimos “empenao”.

“Chiscado” es que tiene miedo,
jorobado aquí es “petudo”,
el bobo es un “tolete”
y “fonil” es un embudo.

Si oye “teneque” o “tolmo”
están hablando de piedras,
y si oye hablar de “gofio”
le oirá ”pelota” o “pella”.

Si el vino se echa a perder
se dice que está “virao”,
y si se mezcla con otro
oirá que está ”mesturao”.

Autobús decimos “guagua”,
el chinchón aquí es “totufo”,
una ”baifa” es la cabrita
y tozudo es “torrontudo”.

A la gente ‘echá pa´lante’
se le dice “palanquín”,
y al que es un poco tonto
lo llamamos “tontolín”.

Si hace frío hace “pelete”,
si hace “viruje” también.
Aquí a una salamandra
la llamamos “perenquén”.

Un “fisco” es poquita cosa,
y la barca una “chalana”.
Altramuz lo llaman “chocho”
y puñetazo es “trompada”.

“Turre” es que salgas pitando,
chapucero un “chaflameja”,
“en el intre” es al momento
y “basenilla” escupidera.

El “guachinche” es una tasca,
se le llama «puncha» al clavo,
la canica es un “boliche”
y “variscazo” dar un palo.

Yo les ruego que perdonen
si esto ha sido un poco largo,
pero es triste que se pierda
nuestro léxico canario.

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[Canarias}> “No te hagas el choni”: el curioso origen canario de esta palabra

29/05/2024

Ricardo Herrera

“No te hagas el choni”: el curioso origen canario de esta palabra

Choni tiene diferentes significados, según la Isla en la que se utilice

“Eres un choni” o “no te hagas el choni”. El español de Canarias es sumamente rico. La Academia Canaria de la Lengua, fundación pública dependiente del Gobierno de Canarias, tiene como principales objetivos el estudio y descripción de la variedad canaria de la lengua española y de la producción literaria desarrollada en las Islas y es allí donde se encargan de mimar esas palabras.

Muchos y muchas conocemos la expresión choni que, curiosamente, poco tiene que ver con la que se usa, por ejemplo, en la Península —donde se refiere, según la RAE, a una “mujer joven que pretende ser elegante e ir a la moda, aunque resulte vulgar—, pero tiene un origen sumamente curioso y mucho más lejano de lo que puede parecer.

El origen de la palabra ‘choni’ y los barcos ingleses

A finales del siglo XIX los muelles canarios se encontraban atestados de barcos ingleses. Aquello era una suerte para las Islas, que disfrutaban de productos llegados desde miles de kilómetros de distancia, tejiendo verdaderas redes económicas.

Johny era uno de los nombres que los canarios escuchaban más comúnmente con la llegada de aquellas naves, el nombre fue derivando a ‘choni’ para referirse a un turista extranjero, especialmente de habla inglesa. Aquello se fue extendiendo hasta aludir a chonerío, cuando se refería a un grupo de turistas de la misma procedencia.

El Diccionario ejemplificado de canarismos de Cristóbal Corrales Zumbado y Dolores Corbella Díaz, también se refirió a ‘choni’ como una persona “boba o tonta”, como en la frase “no seas choni” o “no te hagas el choni”, un significado que ha llegado hasta nuestros días.

En Lanzarote se usa como alguien ingenuo o que no tiene maldad “lo cogieron de choni”, mientras que en Tenerife se refiere a aquella persona que elude pagar e intenta siempre que todos sus planes sean gratis.

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[LE}> La otra cara del diccionario. ‘T’

TACTO: s. (Psic.) El tacto consiste en saber hasta dónde se puede llegar demasiado lejos.
// (Pol.) Finura que, en diplomacia, es fundamental para luego poder asestar la garra.

TAPIA : s. ‘La tapia del cementerio es una insensatez. Los que están dentro no pueden salir, y los que están fuera no quieren entrar’.
(Arthur Brisbane)

TARZÁN : ‘Con Tarzán no se puede hablar. Siempre se va por las ramas’.
(La mona Chita).

TEATRO: s. Único lugar donde cada uno es responsable de sus actos.

TELEFONO : s. Cuando una mujer sufre en silencio, es porque su teléfono está descompuesto.

TELENOVELA : s. Tierno género televisivo en el que dos personas se aman desesperadamente, y el resto se odia recíprocamente.

TELEQUINESIS : s. Aquellos que crean en la telequinesis, que levanten mi brazo.
(Mr.Chinote)

TELEVISIÓN : s. Los oftalmólogos, reunidos en un congreso mundial, establecieron definitivamente que el televisor no perjudica la visión de los niños, o sea, que no hay daños visibles, salvo los que se producen directamente en el cerebro. En descargo de este maravilloso aparato, hay que destacar que algunos de sus programas, llamados ‘serios’, pueden hacer reír alegremente, y otros, llamados ‘cómicos’, pueden inspirar en el televidente un auténtico sentido dramático. Con el avance de la tecnología se perfeccionó al aparato dotándolo de su máxima ventaja actual: el apagado a control remoto.
//‘Los matrimonios jóvenes no se imaginan lo que deben a la televisión. Antiguamente… había que conversar con el cónyuge’.
(Isidoro Loi)

TENER: v.tr. (Psic.) ‘No puedes tenerlo todo… ¿donde lo meterías?’
(Steven Wright)

TENTACIONES: s. Las tentaciones, a diferencia de las oportunidades, siempre se nos presentan muchas veces.

TESTAMENTO : s. Forma de hacer que nuestros parientes directos deseen nuestra muerte lo antes posible.

TIEMPO: s. Convención humana que es medida por un reloj, aquel aparato que nos permite decir ‘No tengo tiempo’.

TIPOS : s. Hay tres tipos de mujeres: las lindas, las inteligentes y la mayoría.

TODO : s. (Metaf.) ‘Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
(Oscar Wilde)

TONTO : s. (Psic.) ‘Hay tontos que fingen ser sabios y sabios que fingen ser tontos, pero tú eres el primer caso que he conocido de un tonto que finge ser un tonto’.
(Herodes Agripa, a Claudio)

TRABAJAR: v.tr. ‘Trabajando he conseguido ascender desde la nada hasta la pobreza más extrema’.
(Groucho Marx)

TRABAJO (EN EQUIPO): s. El trabajo en equipo es esencial: permite culpar a otro.

TRADUCCIÓN : s. (Lit.) Las mujeres son como las traducciones: si son fieles, difícilmente sean tan bellas, y, sin son bellas, difícilmente sean tan fieles.

TRAGEDIA: ‘Nada es irremediablemente trágico. Hasta una lágrima resbalando por la mejilla hace cosquillas’.
(Laura Morales).

TRÁMITE : s. Resolución de un asunto a través de papeles o, más a menudo, acumulación de papeles a través de un asunto.

TRASERO : s. (Anat.) Parte de una mujer que ésta quiere generalmente que esté delante… de la vista de un hombre.

TRAVESTI : s. Hombre que juega a las damas sin tablero.

TRIÁNGULO : s. (Psic.) En todo triángulo amoroso, el marido es el ángulo obtuso.

TRONO: s. ‘Incluso en el trono más alto, uno se sienta sobre su propio culo’.
(Michel de Montaigne)

TUMBA : s. Cavidad donde, estrictamente hablando, estamos y no estamos

[Canarias}> El ADN sugiere que los canarios descienden de esclavos romanos del negocio de la púrpura

27-05-2024

José María Rodríguez

El ADN sugiere que los canarios descienden de esclavos romanos del negocio de la púrpura

Un estudio del investigador Vicente Cabrera aborda con nuevos datos e ideas la complicada historia del primer poblamiento del archipiélago.

En la Roma en la que sólo los emperadores, los generales, los senadores y la élite podían vestir de púrpura, medio kilo de lana de ese color costaba tanto como lo que ganaba un panadero al cabo de tres años, así que la búsqueda de los moluscos de los que se extraía ese tinte se extendió hasta uno de los confines del mundo conocido: las Fortunatae Insulae.

¿Puede que la púrpura esté detrás de la primera llegada del hombre a Canarias? ¿Hay que buscar la solución al misterioso origen de los antiguos pobladores de las islas en uno de los negocios más prósperos de la Antigüedad? Ésa es una vieja hipótesis, nunca demostrada, que ahora la revista Scientific Reports aborda de frente en un trabajo firmado por Vicente Cabrera, del grupo de Bioquímica, Microbiología y Genética de la Universidad de La Laguna.

Las piezas del rompecabezas sobre la primera población de Canarias están sobre la mesa desde hace tiempo. El problema es cómo hacerlas encajar, si es que encajan: por un lado, la arqueología ha datado ya con seguridad los restos humanos más antiguos de las islas en los primeros siglos de la era común; por otro, el ADN de los antiguos pobladores isleños (y de muchos de los actuales) tiene enormes similitudes con los pueblos bereberes del norte de África.

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Restos óseos hallados en el yacimiento canario. Universidad de La Laguna

Y, en medio, está el yacimiento romano descubierto en el Islote de Lobos, frente a las Grandes Playas del norte de Fuerteventura: todo un taller que fue utilizado durante cerca de cien años (del siglo I a.C. al I d.C.) para procesar pequeños caracoles marinos, conocidos como Stramonita haemastoma, de los que se extraía un tinte cotizadísimo en todo el Mediterráneo durante la Antigüedad: la púrpura de Tiro, o púrpura imperial.

El descubrimiento en 2012 de ese taller, con restos de cerámica procedente de Hispania, supuso la primera confirmación física de la presencia de Roma en Canarias, más allá de las referencias recogidas en textos de historiadores clásicos, como Plinio el Viejo, que en el siglo I relató la expedición enviada en los albores de la era común por el monarca mauritano Juba II a las Islas Afortunadas.

En este trabajo científico, Vicente Cabrera revisa todo lo publicado sobre la herencia genética de los antiguos pobladores de Canarias (guanches, canarios, majos, gomeritas, benahoritas y bimbaches, cada isla con su pueblo), porque el linaje materno (el ADN mitocondrial) permite remontarse siglos en el tiempo, de generación en generación, hasta llegar a conclusiones que, a su juicio, permiten plantear que la vieja hipótesis romana puede ser factible.

Interrogantes abiertos

En su primer paso en este viaje en el tiempo a través del ADN, la revisión de las secuencias genéticas conocidas de los antiguos canarios, este investigador ha constatado que el ADN aborigen canario no está emparentado sólo con los pueblos del norte de África de aquella época (principios de la era común), sino que también conserva la huella de ancestros mediterráneos, sobre todo ibéricos e itálicos.

En esta historia, emergen dos de los detalles más sorprendentes de los primeros pueblos de Canarias, sobre los que no hay todavía una respuesta aceptada de manera general: 1) no sabían navegar, al menos no hay pruebas de que lo hicieran (más bien hay evidencias de más de mil años de incomunicación entre islas); y 2) no utilizaban armas y herramientas de metal, en unos tiempos en los que el hierro y el bronce eran de conocimiento general en el mundo clásico.

¿Si viajaron necesariamente a Canarias en barco, por qué no siguieron navegando después? ¿Llegaron ellos o ‘los trajeron’?. Y en cuanto al metal, es verdad que en las islas no hay minerales para fabricar armas de hierro o bronce, ¿pero por qué no transportaron consigo ningún útil de ese tipo en los primeros años, por qué no aparece en el registro arqueológico una espada, un cuchillo, una hebilla hasta los inicios de la Conquista, ya en los siglos XIV y XV?

Vicente Cabrera subraya que el traslado de todas esas gentes a Canarias no fue improvisado, no fue una huida apresurada, sino algo muy planificado: el registro arqueológico atestigua que llevaron consigo semillas de cereales y frutas (higos) inexistentes hasta entonces en las islas, y también ganado, fundamentalmente cabras. Y sobre la ausencia de armas y útiles metálicos, el investigador deduce que el traslado no fue voluntario, sino forzoso y probablemente ejecutado por alguien que recelaba de ellos y no quería verlos armados. La pregunta es casi inmediata: ¿eran esclavos?

El negocio de la púrpura

La respuesta que da este trabajo mira a Lobos. En Roma, el trabajo en los talleres de púrpura estaba jerarquizado: por un lado estaban las elites propietarias, por otro los artesanos que dominaban la técnica (básicamente procedentes del Mediterráneo) y, en la base de todo, la mano de obra que proporcionaban en abundancia los esclavos.

Este investigador sostiene que Lobos era un taller demasiado pequeño para que sus beneficios costearan el enorme gasto de transportar luego ese tinte a Roma. Por ello, cree que sólo era un taller de muchos otros nunca encontrados, la punta del iceberg de una actividad (la recolección manual de los moluscos) que él cree que pudo extenderse al resto de Canarias, también a las islas más alejadas del continente.

«Los artesanos que extraían el tinte fueron reclutados de otros talleres ya existentes en el Mediterráneo», plantea, «mientras que los esclavos, por razones económicas, podrían haber sido capturados o comprados en lugares cercanos al archipiélago, como el puerto marroquí de Mogador». Es decir, en la actual Esauira, en las Islas Púrpuras, llamadas hoy así… por los talleres de púrpura que albergaron en la Antigüedad, desde los tiempos del mismo Juba II.

¿Descienden los canarios de aquellos esclavos del negocio de la púrpura? A este investigador el ADN le dice que pudo ser así. Y que cuando esa industria dejó de ser rentable, «fueron abandonados a su suerte en las islas» hasta el ‘redescubrimiento’ de Canarias.

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[LE}> «Y/o», fórmula innecesaria

La fórmula y/o, calco del inglés and/or, resulta casi siempre innecesaria, pues la conjunción ‘o’ no siempre es excluyente.

Uso no recomendado

  • Una visión desarrollada le permitirá adelantarse y/o adaptarse a los nuevos cambios.
  • Uno de los hábitos más importantes de vida para niños y adolescentes es practicar algún deporte y/o realizar actividad física.
  • Se trata de intercambiar una labor o un servicio por alojamiento y/o comida.

Uso recomendado

  • Una visión desarrollada le permitirá adelantarse o adaptarse a los nuevos cambios.
  • Uno de los hábitos más importantes de vida para niños y adolescentes es practicar algún deporte o realizar actividad física.
  • Se trata de intercambiar una labor o un servicio por alojamiento o comida.

Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, se suele emplear esta construcción en textos generales cuando se quiere dejar claro que existe la posibilidad de elegir entre la suma (y) o la alternativa de dos opciones (o). Sin embargo, la conjunción o por sí sola, en función del contexto, tiene un valor de adición y alternativa. En un ejemplo como «En esta tienda puedes comprar fruta o verdura», la o expresa que es posible comprar fruta, verdura o las dos cosas.

No obstante, de acuerdo con esta obra académica, esta fórmula puede emplearse en contextos técnicos para deshacer alguna posible ambigüedad.

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