[LE}— Clase magistral, no ‘master class’

22-11-2018

La expresión clase magistral es una alternativa a master class.

En los medios de comunicación se leen oraciones como

  • «Incluirá también master class con algunos de los mejores especialistas en las diversas disciplinas del teatro clásico» o
  • «Se le suman las actividades paralelas, además de una master class a cargo de Israel Galván».

Tal como indica el diccionario de Oxford, la expresión inglesa master class, usada para referirse a una clase, a un taller o a un seminario dictado por expertos en un área o una materia, puede traducirse como clase magistral.

Así pues, en los ejemplos iniciales habría sido preferible escribir

  • «Incluirá también clases magistrales con algunos de los mejores especialistas en las diversas disciplinas del teatro clásico» y
  • «Se le suman las actividades paralelas, además de una clase magistral a cargo de Israel Galván».

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[LE}— Cargador, mejor que ‘charger’, ‘juicer’ o ‘hunter’

27-11-2018

Los sustantivos cargador o recargador son alternativas válidas a los anglicismos charger, juicer o hunter, con los que se alude a las personas que recargan los patinetes eléctricos de alquiler.

Con la implantación de este nuevo medio de transporte en algunas grandes ciudades, es frecuente leer en los medios frases como

  • «La empresa permite a los usuarios convertirse en chargers»,
  • «Un empleado contó que dudaba de si los ‘juicers’ eran conscientes del riesgo que corrían por llevar sus patines a casa a recargarlos» o
  • «Cualquier persona autónoma puede darse de alta como hunter».

Con independencia de los términos que unas u otras empresas escojan para referirse a las personas encargadas de recoger y recargar los patinetes eléctricos en alquiler, resulta más transparente optar por los sustantivos españoles cargador, el término español más extendido en estas noticias, o recargador.

La palabra cargador ya se emplea para referirse al ‘aparato de conexión eléctrica para cargar baterías’, y nada impide ampliar su significado para aludir a la persona que realiza dicha tarea. Una de las acepciones de cargar, además, es ‘suministrar energía eléctrica a un cuerpo’, por lo que derivar cargador en este contexto resulta preciso.

Respecto a recargador, aunque el Diccionario de la Lengua Española no incluye este sustantivo, está bien formado a partir de recargar, que significa, como es previsible, ‘volver a cargar’.

En ocasiones se emplea en este contexto el sustantivo cazador, traducción literal de hunter, que puede justificarse si se piensa en que la persona va capturando los patinetes, pero que no recoge la idea de que posteriormente los recarga.

Así pues, en los ejemplos iniciales habría sido preferible escribir 

  • «La empresa permite a los usuarios convertirse en cargadores»,
  • «Un empleado contó que dudaba de si los cargadores eran conscientes del riesgo que corrían por llevar sus patines a casa a recargarlos» y
  • «Cualquier persona autónoma puede darse de alta como cargador». 

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[LE}— Cumbre del G20, 7 claves de redacción

29-11-2018

Con motivo de la cumbre del G20, que se celebra en Argentina entre el viernes 30 de noviembre y el sábado 1 de diciembre, a continuación se ofrecen una serie de claves para redactar adecuadamente las noticias relacionadas:

1. Viceministro, mejor que deputy. La expresión deputy (de Hacienda) hace referencia a los segundos en la jerarquía de los ministerios de Finanzas o Bancos Centrales. Puede sustituirse en español por formas como viceministro (de Hacienda): «También participó el viceministro de Hacienda, Miguel Braun».

2. Representante, alternativa a sherpa. Sustantivos como representante, asesor o negociador son alternativas al extranjerismo sherpa, voz que, si se emplea, necesita cursiva, tal como aparece registrada en el Diccionario de la Lengua Española: «El funcionamiento del G20 prevé que durante el año se trabaje mediante dos canales: el de finanzas y el de sherpas o representantes».

3. Troika, significado. En el contexto de esta cumbre, el término troika hace referencia al trío de países conformado por el anfitrión, el último que presidió la cumbre y el que presidirá la siguiente: «La troika del G20 actual es la de Angela Merkel (G20 de 2017), Macri (G20 actual) y Abe (G20 2019)».

4. Inticumbre y contracumbre, en una sola palabra. Las palabras anticumbre y contracumbre se escriben con los prefijos anti- y contra- unidos a cumbre, sin guion ni espacios intermedios: «La marcha anticumbre pasará por la zona restringida» o «Comienzan los actos de la contracumbre del G20».

5. Anti-G20, no anti G20 ni antiG20. Sin embargo, los prefijos que anteceden a una sigla o una letra mayúscula se escriben con guion intermedio: «Las organizaciones anti-G20 podrán marchar por el centro».

6. G20, mejor que G-20. Aunque ambas grafías son válidas, en la actualidad se tiende a prescindir del guion en esta clase de combinaciones formadas por letras mayúsculas y cifras: «La cumbre del G20 evidencia las tensiones entre las grandes potencias».

7. Homólogo no es homónimo. Para referirse a que alguien cumple una función similar a la de otro lo apropiado es referirse a éste como su homólogo, no su homónimo: «El presidente de Estados Unidos se reunirá con su homólogo chino Xi Jinping».

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[LE}— Constitución, mayúsculas y minúsculas

30-11-2018

En expresiones como la Constitución española o la Constitución argentina, lo adecuado es escribir la palabra constitución con inicial mayúscula y los especificadores (española, argentina…) con minúscula.

En los medios es habitual encontrar diversas formas de escribir esas expresiones:

  • «El ministro ha abogado por reformar la Constitución Española»,
  • «Gran parte de las Constituciones chilenas tienen como principio básico la definición de un Estado unitario» o
  • «El proyecto es dotar al país de una nueva Constitución».

La Ortografía de la Lengua Española señala que las constituciones suelen citarse de forma abreviada, utilizando el sustantivo genérico constitución escrito con mayúscula inicial: la Constitución. Esa mayúscula, añade, no debe afectar a los especificadores que la acompañen: los padres de la Constitución, la Constitución argentina, la Constitución española…

Tampoco es apropiado extender la mayúscula a los usos plurales o genéricos, como señala también el Diccionario Académico: las primeras constituciones bolivianas, las constituciones democráticas, una nueva constitución…

Por esto, en los casos anteriores lo correcto adecuado habría sido escribir

  • «El ministro ha abogado por reformar la Constitución española»,
  • «Gran parte de las constituciones chilenas tienen como principio básico la definición de un Estado unitario» y
  • «El proyecto es dotar al país de una nueva constitución». 

En el caso de las alternativas carta magna, ley fundamental y código fundamental, lo adecuado es, como señala la Academia, escribirlas siempre en minúsculas, pues se entiende que se trata de expresiones meramente referenciales y genéricas:

  • «La ley fundamental boliviana»,
  • «La carta magna aprobada tras la muerte del dictador»,
  • «El código fundamental peruano»…

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[LE}— Día Mundial de la Lucha contra el Sida: claves para una buena redacción

01-12-2018

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, se ofrecen algunas recomendaciones sobre términos que pueden plantear dudas.

1. La palabra sida, en minúsculas. La palabra sida, que procede de la sigla SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), está lexicalizada (como láser u ovni) y se escribe con minúscula por ser el nombre común de una enfermedad, como gripe o diabetes. (NotaCMP.- Seguiré usando mayúsculas para las siglas).

2. Día Mundial de la Lucha contra el Sida, con iniciales mayúsculas. Los nombres de las celebraciones se escriben con iniciales mayúsculas en todos sus adjetivos y sustantivos.

3. Antirretroviral, con doble r (NotaCMP.- Con erre) y en una sola palabra. El término antirretroviral, formado por el prefijo anti- y el adjetivo retroviral, se escribe con el prefijo unido a la palabra y duplicación de la erre ere, no anti-retroviral ni anti retroviral o antiretroviral.

4. El  lazo rojo, en minúsculas. La expresión lazo rojo se escribe con minúsculas iniciales y sin entrecomillar.

5.  Sida no es lo mismo que VIH. Sida no es lo mismo que VIH, pues sida es el nombre de la enfermedad, mientras que la sigla VIH (virus de inmunodeficiencia humana) designa al virus que la causa: se puede ser portador del virus y no padecer nunca la enfermedad.

6. Viral y vírico son equivalentes. Viral y vírico pueden utilizarse indistintamente, ya que se consideran sinónimos.

7.  Serofobia, término válido. Serofobia es un neologismo válido para aludir al miedo o rechazo hacia las personas seropositivas y específicamente a las portadoras del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

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[LE}— Microplástico, palabra del año 2018 para la Fundéu BBVA

29-12-2018

Microplástico, la voz que designa los pequeños fragmentos de plástico que se han convertido en una de las principales amenazas para el medioambiente y la salud de los seres humanos, ha sido elegida palabra del año 2018 por la Fundéu BBVA.

Ésta es la sexta ocasión en la que la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia Efe y BBVA, da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico. 

Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015, populismo en 2016 y aporofobia en 2017, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por microplástico, un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la Humanidad.

Los microplásticos son pequeños fragmentos de plástico (menores de cinco milímetros) que o bien se fabricaron ya con ese tamaño para ser empleados en productos de limpieza e higiene, o bien se han fragmentado de un plástico mayor (bolsas de la compra, envases de todo tipo…) durante su proceso de descomposición.

Su presencia en la arena de las playas, en los organismos de los animales, en la sal marina que consumimos y hasta en el agua que bebemos ha hecho saltar las alarmas y ha obligado a poner en marcha medidas para reducir el consumo de los plásticos de un solo uso, responsables en buena parte del problema.

Desde el punto de vista lingüístico, la Fundéu le dedicó una de sus recomendaciones diarias a este término, que, aunque no aparece aún en la mayoría de los diccionarios de español, está bien formado a partir del elemento compositivo micro- y el sustantivo plástico.

En esa recomendación, la Fundación recordaba que, como sucede en general con las palabras formadas con elementos compositivos, éstos se escriben unidos a la voz a la que acompañan, sin dejar en medio un espacio ni intercalar un guion (no micro plástico ni micro-plástico).

«Cuando hace unas semanas empezamos el proceso para elegir las doce candidatas a palabra del año 2018, nos encontramos con que, sin pretenderlo, la mayoría de los términos que nos parecían más adecuados para definir de algún modo el año que acaba eran del ámbito social (mena, los nadie, micromachismo) o del medioambiental (microplástico, descarbonizar, hibridar…)», explica el director general de la Fundéu BBVA, Joaquín Muller.

«Creemos que esa selección muestra de algún modo el perfil de un año en el que, además de las grandes cuestiones políticas y económicas, todos estamos volviendo nuestra mirada a otros asuntos de enorme trascendencia que a veces quedan eclipsados por otros grandes titulares en los medios de comunicación», añade.

Si se repasan las recomendaciones emitidas por la Fundación del Español Urgente, inspiradas en la mayoría de las ocasiones por las dudas y las consultas de los profesionales de los medios, se encuentran decenas de términos relacionados con el medioambiente: ecocidio, alargascencia, ecoimpostura o ecopostureo, espigar, esmog, Hora del Planeta…».

«Así que no es raro que entre las candidatas a palabra del año hubiera varias de ese ámbito ni que la finalmente elegida haya sido microplástico», asegura Muller.

Antes de dar a conocer la decisión definitiva, la Fundación publicó una relación de doce palabras finalistas en la que, además de las citadas (microplástico, descabonizar, hibridar, mena, los nadie y micromachismo), figuraban voces como VAR, sobreturismo, procrastinar, arancel, dataísmo y nacionalpopulismo.

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[LE}— ‘Estrómboli’ o ‘Stromboli’, no ‘Strómboli’

26-12-2018

Tanto la adaptación española Estrómboli como el topónimo italiano Stromboli son opciones adecuadas para referirse a este volcán de Sicilia, mientras que se desaconseja el híbrido Strómboli, sin e inicial y con tilde.

En los medios de comunicación pueden verse frases como

  • «Ruge el Strómboli»,
  • «Fuegos artificiales sobre el cráter del Strómboli» o
  • «La espectacular erupción del Strómboli».

El Diccionario Geográfico Universal, de Guido Gómez de Silva, recoge la forma Estrómboli, con e inicial y tilde, como topónimo del volcán activo situado en la isla homónima.

Al no tratarse de un macrotopónimo, también es posible emplear la forma italiana, Stromboli, pero no el híbrido Strómboli, con una tilde inexistente en el nombre original.

Así pues, en los ejemplos iniciales lo adecuado correcto habría sido escribir 

  • «Ruge el Estrómboli»,
  • «Fuegos artificiales sobre el cráter del Stromboli» y
  • «La espectacular erupción del Stromboli».

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[LE}— Elecciones en la República Democrática del Congo, 5 claves de redacción

28-12-2018

Con motivo de las elecciones en la República Democrática del Congo, cuya celebración se ha visto aplazada a marzo en Beni y Butembo debido a un nuevo brote del ébola y en Yumbi por enfrentamientos interétnicos, se ofrecen las siguientes claves de redacción:

1. República Democrática del Congo y República del Congo. Se aconseja distinguir entre la República Democrática del Congo, donde van a celebrarse las elecciones, y la República del Congo (o simplemente el Congo), ya que se trata de países distintos, también denominados Congo-Kinsasa y Congo-Brazzaville por sus capitales respectivas. 

2. (el) Congo, uso adecuado. Teniendo en cuenta el punto anterior, la forma el Congo (o Congo, sin artículo antepuesto) queda exclusivamente reservada para referirse a la República del Congo.

3. Kinsasa, sin hache. De acuerdo con el apéndice de la Ortografía de la Lengua Española sobre topónimos y gentilicios, Kinsasa, sin h, y no Kinshasa, es la grafía adecuada de la capital de la República Democrática del Congo.

4. Congoleño y congolés. Tanto congoleño como congolés son gentilicios apropiados para hablar de los habitantes de la República Democrática del Congo y de la República del Congo.

5. Ébola, mayúsculas y minúsculas. La palabra ébola se escribe con inicial minúscula cuando se emplea por sí sola para referirse a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre, pero con mayúscula cuando va después de virus, fiebre hemorrágica y enfermedad: virus del Ébola, fiebre hemorrágica del Ébola y enfermedad del Ébola.

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