[Hum}– ¡Hola!

ELLA: «Hola, mi amor, ¿dónde estás?».

ÉL: «En mi casa, a punto de dormir. ¿Y tú?».

ELLA: «En la discoteca, detrás de ti».

Cortesía de Esteban Zajía

NotaCMP.- Éste es uno de esos chiste que llamo inaceptables porque son casi un insulto a la inteligencia ya que carecen de lógica.

¿Cómo se supone que al contestar él la llamada de ella, no escuchó de fondo el ruido, por no decir escándalo, que es una constante en las discotecas?

¿O cómo se supone que él no supo que ella escucharía ese ruido, que no es precisamente el del dormitorio de alguien que está a punto de dormirse?

[Hum}– La Biblia según un hippie

Va un hippie por la calle y se encuentra con un colega:

—¿Qué passsa, tronco? ¡Cuánto tiempo! ¿Qué es de tu vida, tío?

—Pos mira, que me ha dao por la lectura y aquí llevo este libro.

—¿Y qué estás leyendo?

—Un libro de aventuras históricas que es la polla. Se titula LA BIBLIA.

—¡¡Joer!! ¿Y de qué trata?

—Ahora mismo estoy leyendo un pasaje en el que Moisés y sus colegas van huyendo de los egipcios, que los querían moler a palos, y, de repente, se encuentran delante de un tremendo lago que llaman el Mar Rojo, y no podían pasar. Pero el Moisés, que era un tipo listo. dijo: «Arquitectos, ¡diseñadme un puente!«. Y en 3 minutos los arquitectos diseñaron el puente. Luego dijo: «Canteros, ¡sacadme piedras de 1 metro cúbico para el puente!«. Y los canteros sacaron en 5 minutos 300.000 toneladas de piedra. Volvió a decir Moisés: «Albañiles, construid un puente por encima de este lago«. Y en 4 minutos y medio los albañiles construyeron el puente. Luego, en 48 segundos Moisés y sus colegas atravesaron el puente, y cuando llegaron al otro lado del lago fabricaron una bomba de plutonio e hicieron volar el puente consiguiendo así huir de los egipcios.

—No jodas, ¡¡¡eso no me lo creo yo ni de coña!!!

—Pues si te cuento como viene de verdad en el libro…

Cortesía de Leonardo Masina

[Hum}– Camionero gallego

Iba un gallego manejando su camión por una carretera, y al llegar a un túnel se dio cuenta de que, por muy poco, el camión no podrá entrar.

Se bajó del camión, agarró un pico, y se puso a romper el techo del túnel para aumentar algo su altura.

Al rato, llegó la Guardia Civil y le preguntó:

—¿Pero qué hace usted? Si desinfla un poco las ruedas, el camión bajará algo y ya verá como entonces entra.

El gallego les miró muy serio y, con aire ofendido, respondió:

—¡Mira que me joden a mí los listos! A ver, ¿por dónde pega el camión, por arriba o por abajo?

Cortesía de Carmen O’Dogherty

[Hum}– De gallegos: Viaje húmedo en autobús

Un gallego compró un boleto para viajar en autobús al día siguiente.

Ese día se subió al autobús y, llegada la hora de partir, él era el único pasajero.

Ya en el camino, comenzó a llover y a caer una gota justo sobre el asiento del gallego. Al notar esto, el chofer le dijo al gallego:

—¿Por qué no cambia de puesto?

Y el gallego respondió:

—Pero, ¿con quién?