Dos gallegos se encuentran en la calle cuando los termómetros marcan 40 grados.
—Pero, tío, ¿cómo andas tan tapado con este calor?
—¡Prescripción médica, hombre: mucha agua y sobretodo en verano.
Chistes de aquí y de allá
Dos gallegos se encuentran en la calle cuando los termómetros marcan 40 grados.
—Pero, tío, ¿cómo andas tan tapado con este calor?
—¡Prescripción médica, hombre: mucha agua y sobretodo en verano.
—Mira, Pepe, ¡un avión macho!
—No seas bruto, Manolo, que ésas son las ruedas.
La inmigración ilegal comenzó en 1492.
Cortesía de Jaime Tejeiro
No, ella no es fea; digamos que Dios la dejó en borrador.
Cortesía de Jaime Tejeiro
He vuelto a ver el video de mi boda, pero en marcha atrás. Lo mejor es cuando le quito el anillo, salgo de la iglesia y me voy de farra con los amigos.
Cortesía de Jaime Tejeiro
El cerebro es el órgano más importante del cuerpo. Funciona 24 horas al día, todos los 365 del año, desde el instante del nacimiento hasta que te enamoras (o sea, te drogamoras), porque, una vez drogamorado, hormona mata neurona.
Dos espías iraquíes se encontraron en un concurrido restaurante luego de haber conseguido entrar en EEUU.
El primer espía comenzó a hablar en árabe, pero el segundo lo interrumpió de inmediato diciéndole;
—No descubras nuestra identidad encubierta. Ahora estás en USA, ¡habla español!
–Papá, ¿qué son iconos?
–Son imágenes sagradas, hijo.
–¿Y por qué Windows tiene tantos?
–Porque hace falta un milagro para que funcione.
Los miembros de un matrimonio, aunque ya viejitos, aprendieron por fin a usar WhatsApp. Ella era del tipo romántico, y a él no se le daba para nada el romanticismo.
Una tarde en que ella fue a reunirse con sus amigas, decidió mandarle a su esposo un mensaje de WhatsApp, y le escribió esto:
«Si estás durmiendo, mándame tus sueños. Si estás riendo, mándame tu sonrisa. Si estás comiendo, mándame un bocadito. Si estás bebiendo, mándame un sorbo. Si estás llorando, mándame tus lágrimas. Te amo».
El esposo contestó:
«Estoy sentado en el baño. Dime qué quieres que haga».
Cortesía de Fernando Lacoste