El general gallego encargado de la sección de logística, al ver la nómina de los sueldos de los soldados, le dice al cabo que se encarga de pagarla:
—Bueno, cabo, ¿y quién coño es ese Total que cobra más que yo?
Chistes de aquí y de allá
El general gallego encargado de la sección de logística, al ver la nómina de los sueldos de los soldados, le dice al cabo que se encarga de pagarla:
—Bueno, cabo, ¿y quién coño es ese Total que cobra más que yo?
Durante un vuelo comercial, a un piloto veterano de la Fuerza Aérea le tocó de compañera de asiento una joven madre que lleva en brazos a su bebé. Cuando éste comenzó a llorar durante el descenso para el aterrizaje, la mamá, de la forma más discreta que pudo, comenzó a amamantarlo.
El piloto fingió no ver nada de eso, y, al momento del desembarque, galantemente se ofreció a ayudar a la joven madre con el manejo de las pertenencias del niño.
Cuando ésta le dio las gracias, el piloto le dijo:
—Tiene usted un bebé muy lindo, y ¡tenía mucha hambre!
Un tanto avergonzada, la madre explicó que el pediatra le había dicho que el tiempo que el bebé pasara mamando ayudaría a aliviar la presión en sus oídos
Moviendo su cabeza, el piloto dijo:
—¡Y todos estos años yo he estado mascando chicle!
Tengo tres llamadas perdidas de mi oftalmólogo. El de ver me llama.
A nueve de cada diez hombres les gusta que las chicas vayan ligeritas de ropa. Al décimo le gustan los otros nueve.
NotaCMP.- Tal y como están las cosas, creo que habría que decir «A siete de cada diez….».
—Manolo, ¿por qué no riegas el jardín?
—Porque está lloviendo a cántaros.
—No seas vago; aquí tienes un paraguas.
Una pareja, marido y mujer, se habían divorciado y se disputaban ante una corte griega la custodia de los hijos.
La madre argumentó ante el juez que, como ella había traído al mundo a esos hijos, era a ella a quien correspondía su custodia.
Terminado el alegato de la madre, el juez pidió al marido que diera el suyo. Después de un largo silencio, el hombre se levantó y dijo:
—Señoría, cuando yo introduzco una moneda en una máquina expendedora de refrescos y me sale una Coca-Cola, ¿a quién pertenece ésta, a la máquina o a mí?
El hombre ganó la custodia.
Cortesía de Manuel Alberto Gutiérrez
—Mi mujer se ha escapado con mi mejor amigo.
—¿Con tu mejor amigo? ¿Quién es ése?
—No sé, pero, quienquiera que sea, desde ahora es mi mejor amigo.
Cortesía de Eva Matute
Dos borrachos van caminando por la vía del tren, y uno le dice uno al otro:
—¡Que escalera más larga!
Y contesta el otro:
—A mí lo que más me cuesta es agarrarme al pasamanos.