[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Algo más de 1959

Carlos M. Padrón

Un algo más de lo que casi no sé nada, pues conocí a muy pocas de las personas que aparecen en las fotos que siguen, tomadas del N° 4 de la revista «IBM en Venezuela – Boletín informativo» correspondiente al periodo agosto-septiembre de 1959, y que llegó a mis manos por cortesía de Antonieta Corvino, una exIBMista, como también lo es su padre, Antonio Corvino.

La portada de la revista trae esta foto que corresponde al evento más importante del periodo: la venta de la primera IBM-RAMAC-305 en Venezuela.

1959AgoSep(P)=Firma_Selemar

De izquierda a derecha. De pie: J. Serrano, supervisor de equipos IBM en Almacenes Selemar; Carlos Vidal, Gerente General de IBM para el área de Latinoamérica; Julio Haeussler, Gerente de la Sucursal Caracas; y Julio F. Zapata, Gerente General de IBM de Venezuela. Sentados: Emilio Martínez, representante de ventas D.P. de IBM de Venezuela, quien vendió en este país la primera IBM-RAMAC-305; y Cándido Rodríguez, Gerente de Almacenes Selemar, firmando el contrato de esa RAMAC.

En las páginas interiores incluye fotos de las personas que ingresaron a IBM de Venezuela en los meses de junio y julio de 1959.

José Antonio Jamart. Ingresó el 23 de junio al taller D.P.

19590623(P)=José Ant. Jamart

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Hugo Pérez, también del taller D.P. Ingresó el 20 julio.

19590720(P)=Hugo Pérez

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Antonio Corvino, Contralor de Calidad en el Service Bureau. Ingresó el 01 julio.

19590701(P)=Antonio Corvino

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Orlando Jiménez. Ingresó el 06 junio al taller D.P.

19590606(P)=Orlando Jiménez

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José Moyano, operador ‘sittler’ . Ingresó el 15 julio al Card Plant.

19590715(P)=José Moyano

Mi memoria para las caras es pésima. Dicho esto, declaro que de las personas mencionadas en la revista sólo recuerdo haber conocido a,

  • Hugo Smitter, de quien se dice que explicó a los nuevos empleados en qué consisten los cursos para técnicos, empleados y clientes que ofrece IBM.
  • Leopoldo Hiller, Braulio Huen, y Rafael Padra, quienes formaron parte del equipo de béisbol IBM que se enfrentó al del Banco Obrero el 29 de agosto.
  • Enrique Fuenmayor, quien para la fecha era Gerente del Departamento de Gobierno.
  • Jesús Alonso (vendedor D.P.), Eduardo Mireles (técnico D.P.) y Adolfo Fuenmayor (Service Bureau), de quienes se dice que cumplen años el 2, el 7 y el 21 de octubre, respectivamente.
  • Antonio Parravano (técnico D.P.), Simón Meléndez (técnico D.P.) y Csaba Barany (técnico TE/ET), de quienes se dice que salen/regresan de vacaciones en este periodo.
  • Delia Rivera, Carlos Azancot, Raúl Reaño, y Luis Maggioli, de quienes se dice que formaron parte del grupo de IBMistas que, algunos con sus familias, fueron de excursión a Cumaná.

Y sobre esta excursión, de la que se dice que el diario venezolano El Universal hizo un reportaje, aparecen estas dos fotos,

19590600(P)=Excursión Cumaná 1

 

19590600(P)=Excursión Cumaná 2(P)

Cuenta El Universal que la caravana de los excursionistas estaba compuesta por Concepción Alonso, Concepción Castejón, Delia Rivera, Teresita de Huen, Armenia de Abella, Olelia Abella, Carmelina de Maggioli, María Eugenia de Dusio, Beatriz E. Dusio, María J. Condés, Homero Chacón, Jack Cebrián, Franco Catapaiko, Carlos Azancot, Raúl Reaño, Jesús Aroas, Alberto Cruz, Gilberto Berroterán, José Rivas, Raúl Bilbao, Antonio Méndez, Baudilio González, Antonio Leal, Gonzalo Navas, Jesús Benavides, Luis Maggioli, Ernesto Dusio, Jorge N. Dusio, y Alfonso Condés.

Añado que Leopoldo Hiller, Delia Rivera, Miguel Romero y Conchita Alonso.

Tal vez haya exIBMistas que, con buena memoria y armados de una lupa, puedan ubicar en las fotos a algunas de estas personas.

[*IBM}– Más acerca de «Del baúl de los recuerdos: Dos genios»

11-05-10

Carlos M. Padrón

A una semana de haber publicado aquí el artículo Del baúl de los recuerdos de IBM: Dos genios, éste ha recibido algunos comentarios, y yo algunos e-mails, en algunos de los cuales —tanto comentarios como e-mails— se ratifica lo dicho en el artículo, pero en otros se argumenta que en IBM-Venezuela hubo otros genios además de Hugo Smitter y Fernando Lacoste.

No niego que los hubiera, y por eso en el mencionado artículo no dije que Hugo y Fernando fueran los únicos. Pero ocurre que sí son los únicos acerca de cuyas genialidades sí he recibido opiniones y relatos de diferentes IBMistas (caso de Hugo), y en el caso de Fernando no sólo ha ocurrido lo mismo sino que personalmente pude vivir y comprobar varias de sus genialidades y el tremendo alcance que una de ellas tuvo.

Si acerca de otros IBMistas recibiera yo informaciones de diversas fuentes, como las recibidas acerca de Hugo, y detalles de las genialidades de esos otros, con gusto escribiría en este blog acerca de ellos.

Por ejemplo, en uno de los comentarios recibidos, el amigo y exIBMista Leonardo Masina me dice que en la lista de genios deberían estar Alfredo Carvallo y Ramón López, pero carezco de información de apoyo al respecto.

Mi trato con Alfredo fue casi nulo, como nulo es también el conocimiento que tengo acerca de su andadura en IBM. Sólo sé que pertenecía al departamento técnico, así que poco puedo decir acerca de él.

En cambio a Ramón lo traté mucho y desarrollé por él gran respeto y mayor aprecio, y hasta el propio Fernando Lacoste me ha dicho también que Ramón merece el reconocimiento de genio, pero ni Fernando ni otros han aportado hechos relevantes que yo pueda publicar aquí.

Para colmo, al amigo Ramón López, aunque experto en electrónica, lo conocí siempre como gerente técnico, posición en la que resulta un tanto difícil producir esos hechos, aunque he sabido de uno que merece mención.

En 1962 Ramón López hizo una sugerencia para modificar varias cosas en la máquina IBM-1620, entre ellas los circuitos de multiplicación para que cuando esa máquina multiplicara por 0 (cero) diera un salto al próximo dígito del multiplicador y no efectuara toda la rutina de 3 x 0 = 0, etc.

Por tal sugerencia Ramón recibió de IBM un premio de $250, y a fin de 1962 recibió otro premio porque su sugerencia fue reconocida como la mejor del año y aplicada por IBM, con gran propaganda, a la 1620-2.

En uno de los e-mails arriba mencionados me ha contado Ramón que cuando Hugo Smitter le preguntaba algo sobre electrónica, entendía siempre muy bien la explicación, y al final decía «No hay cosas difíciles, lo que hay es gente que no sabe explicarlas«. Y que defendía la idea de que las ciudades debían estar hechas como un tablero de ajedrez: los cuadros negros con parques, y los blancos con viviendas.

Dicho esto debo añadir que sobre cualquier otro IBMista que mereciera el calificativo de genio no podría yo escribir con tanta extensión y detalle como lo he hecho con las genialidades de Fernando Lacoste, porque algunas de las suyas las viví y hasta me beneficié de ellas, pues me permitieron hacer muy buenos negocios, y no sólo entre los clientes de IBM-Venezuela sino de muchos otros países de América Latina.

19570000=Cena graduacióncurso máq. convencionales1

Julio/1957. Mitad izquierda de la foto de la cena de graduación del curso de máquinas convencionales dictado en Lima (Perú).| Fila de los de frente a la cámara. De izquierda a derecha: Oscar del Barco, de IBM-Venezuela; Eduardo Romero, de IBM-Venezuela; X1 Méndez, de IBM-Colombia; Jorge Outeda, de IBM-Venezuela; X2 Meléndez, de IBM-Colombia; Fernando Lacoste, de IBM-Venezuela; Akos Puky, de IBM-Venezuela.| Fila de los de espaldas a la cámara. De izquierda a derecha: X3 Gainza, de IBM-Perú, instructor del curso; X4 Ruiz, de IBM-Colombia; X5, técnico de IBM-Chile; Horacio Malcervelli, de IBM-Venezuela. | Si alguien sabe nombres, apellidos u otros datos de los que llevan la ‘X’ (1 a 5), agradeceré que me los envíe por e-mail.

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19570000=Cena graduacióncurso máq. convencionales2

Julio/1957. Mitad derecha de la foto de la cena de graduación del curso de máquinas convencionales dictado en Lima (Perú). | De izquierda a derecha: Y1 Rodríguez, Gerente Técnico IBM para el Área Suramericana; Ernesto Dusio (q.e.p.d.), instructor del curso, de IBM-Uruguay, que luego vino a IBM-Venezuela; Jorge Soler, de IBM-Colombia. | Estos nombres/apellido y cargos, al igual que algunos correspondientes a la otra foto, los he sabido por cortesía de Oscar del Barco. Si alguien sabe nombres, apellidos u otros datos de los que llevan la ‘Y’ (1 a 2), agradeceré que me los envíe por e-mail.

Alguien dijo que el genio es 1% de inspiración y 99% de trabajo, y hasta en esto encaja Fernando, según podrá comprobarse en lo que sigue, referido al viejo Banco de Venezuela (BV) y a algunas personas que en 1967 formaban parte de su tren ejecutivo.

Se trata de algo que, según el propio Fernando, puedo publicar porque los ejecutivos involucrados o han muerto o ya no están en aquel BV, desparecido en los años 90.

Fueron ellos personas que, como José Antonio Ramírez Carabaño, Antonio José Castro Hernández (y otro, de origen español, cuyo nombre pondré aquí cuando lo averigüe), tomaron una decisión que, según explicaré más abajo, fue riesgosa pero valiente e histórica porque cambió la forma de operar de la Banca en Venezuela, y tal vez en varios otros países.

Cuando tuve como cliente al BV, traté con los dos primeros, ya muertos (q.e.p.d.), pero en especial con el Sr. Ramírez Carabaño a quien apodaban cariñosamente Ramirote y que se ganó mi afecto y mi respeto.

En 1967 —y según conté en parte en Computación Personal, herramienta indispensable – 8: Teleproceso. (Paquete en línea para Bancos)fue el Banco de Venezuela el se prestó como conejillo de indias para que Fernando Lacoste intentara hacer realidad lo que luego fue el manejo online de las cuentas de ahorro.

Tal ofrecimiento fue producto de la gran preocupación que causó en el Banco el hecho de que, manipulando el sistema de cuentas de ahorro, que entonces se manejaba mediante un tarjetón impreso por una máquina de registro directo, un operador había desfalcado al BV cinco millones de bolívares, para entonces más de un millón y medio de dólares,… de aquella época.

Para evitar este tipo de desfalcos, Rafael Mora, entonces vendedor IBM para el BV —y en 1971 mi primer gerente en IBM— tuvo la idea de instalar en el escritorio del supervisor de cuentas de ahorro del Banco un terminal IBM-1050 que avisara sobre cada operación fuera de lo normal que se hiciera en esas cuentas. Como suele ocurrir en el caso de ideas nuevas, ésta, y también la que le siguió, encontraron bastante oposición dentro de IBM-Venezuela.

Fue el propio Fernando quien, desde USA, donde había ido a estudiar en detalle el terminal IBM-1050, informó de que éste no serviría para poner en práctica la idea de Rafael Mora.

Pero cuando poco tiempo después se anunció el terminal IBM-1060, Fernando vio que sí sería viable la realización de un proyecto más ambicioso que el anterior: el manejo online de las cuentas de ahorro mediante un ‘paquete’ de programas.

19570000=Curso máq. Lima. H Malcervelli F Lacoste

Julio/1957. Horacio Malcervelli y Fernando Lacoste durante el curso de máquinas convencionales dictado en Lima (Perú).

Se consiguió la necesaria aprobación del BV —que, como ya dicho, presionado por lo del desfalco se ofreció de conejillo de indias—, y para ese proyecto online se formó un equipo en el que, además de Fernando, estaban Jorge Outeda y Julián Mejías, pero la idea de cómo hacer el paquete online y la responsabilidad de ponerlo a funcionar fueron de Fernando, y fue él quien, programando en el difícil lenguaje de Physical I/O, o lenguaje de máquina, concibió y realizó los programas.

Una vez casi listos éstos, y  debidamente empaquetados —de ahí el nombre de ‘paquete’—, las pruebas, o paralelo de operaciones, para determinar qué tan bien realizaba el paquete su trabajo tenían que hacerse en la noche cuando el BV había desocupado su computadora IBM-360.

Era entonces, en plena noche, cuando Fernando entraba en el BV, comparaba los resultados de las transacciones hechas en el día por las agencias, desde los terminales1060, con las transacciones del reporte general que con todas ellas generaba la IBM-360, y trabajando en las diferencias —muchas de las cuales ponían en evidencia errores de algunos de los programas integrantes del paquete, o de algún terminal—, hacía las consiguientes correcciones y lograba el cuadre, que era vital para el Banco.

Los ya mencionados ejecutivos del BV no sólo asumieron el riesgo de aceptar la idea del paquete online sino que permitieron a Fernando que entrara a la sala de máquinas, ubicada en el interior de la oficina principal del BV, en la Av. Urdaneta (Caracas), a cualquier hora del día o de la noche y de cualquier día de la semana. O sea, que por mucho tiempo le dieron acceso libre y no vigilado a la oficina principal del Banco en la forma que hoy se llama 24/7 (= 24 horas los 7 días de la semana).

Por si esto fuera poco, junto a esa sala de máquinas instalaron una cama para que Fernando pudiera dormitar un rato durante su trabajo nocturno.

A veces el dormitar no lograba reducir la presión que ese trabajo y la responsabilidad a él asociada le producían, y, según Julián Mejías me contó una vez, en horas de la madrugada, cuando la ciudad aún dormía, Fernando solía irse a Sabana Grande —la que en la Caracas de entonces era la “Quinta Avenida”, o sea, la vía comercial por excelencia— y le hablaba a los maniquíes exhibidos en los muchos escaparates, lo cual hizo que Mejías temiera por la salud mental del abnegado Fernando quien, luego de su “conversación” con los maniquíes —en la que cabe suponer que les contaba sus problemas con el paquete y los terminales—, regresaba al Banco e implementaba la solución que por ese extraño medio había descubierto.

19590000=Ctro. Cómputo IBM-Urapal E Mireles es X

Julio/1959. Foto tomada en el centro de cómputo de IBM-Venezuela cuando estaba en la Av. Urdaneta, esquina de Urapal. | De atrás hacia adelante, y de izquierda a derecha: Horacio Malcervelli, técnico de IBM-Venezuela;  Y1, técnico de IBM-Colombia; Y2, técnico de IBM-Argentina; Eduardo Mireles, entonces gerente de ese centro; Y3 (sentado), técnico de IBM-Argentina; Elba Soto [1], «Miss IBM-Urapal» porque, según me cuentan, traía de cabezas a todos los hombres que allí trabajaban; y en cuclillas, Armando Girola, técnico de IBM-Venezuela. | Si alguien sabe nombres, apellidos u otros datos de los que llevan la ‘Y’ (1 a 3), agradeceré que me los envíe por e-mail.

Esta conducta de Fernando es prueba de pudor profesional, trabajo arduo, sacrificio personal, dedicación sin límites, y búsqueda de la excelencia, algo que no viene necesariamente con un título aniversario que, por cierto, Fernando no tenía, como tampoco lo tenían otros muchos IBMistas que con sus logros contribuyeron al crecimiento, negocio y prestigio de IBM.

En la ristra de estas cualidades, todas ellas entre las que componen el 90% de trabajo requerido para llegar a ser genio, falta algo que poco tiene que ver con la genialidad: la honradez.

Por mucho tiempo Fernando tuvo, sin vigilancia alguna, libre acceso a todas las cuentas de ahorro del BV, y, como tuvo la oportunidad y el conocimiento necesarios, bien pudo distraer dinero de ellas aunque sólo fuera para forzar un cuadre y trabajar menos.

Pero no lo hizo, correspondiendo así a la total confianza que los ejecutivos del BV habían depositado en él y en la empresa para la que trabajaba: IBM, la compañía que por muchos años fuera, en Venezuela y en el resto del mundo, la más apetecida por quienes buscaban un buen lugar donde trabajar.

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Fotos cortesía de Horacio Malcervelli.

[1] El nombre de esta dama me llegó primero por vía de Noel Ramírez. Hubo opiniones en contra, pero la confirmación me llegó luego por vía de Jairo Martínez y, por último, de Jaime Villalta. Mil gracias a todos.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Dos genios

04-05-10

Carlos M. Padrón

Hay IBMistas que aseguran que en la IBM-Venezuela de nuestros tiempos —la que conocimos hasta 1990— hubo dos genios: Hugo Smitter y Fernando Lacoste.

De las genialidades de Hugo (q.e.p.d.) supe por sus compañeros; de las de Fernando, por mi contacto personal con él, y por eso puedo dar fe al respecto.

A final de los años 40 entró Hugo en IBM-Venezuela, y Fernando lo hizo en 1957 en IBM-Argentina, y en 1958 llegó a IBM-Venezuela.

Ambos entraron en el departamento técnico, el que se ocupaba del arreglo del hardware de las entonces máquinas más sofisticadas, y fue aquí donde destacó y perduró la genialidad de Hugo.

Luego pasaron al software, pero en áreas diferentes —Hugo en soporte, y Fernando en desarrollo—, y fue en esta área en la que Fernando Lacoste demostró su genialidad, según ya conté en el artículo sobre lo que él considera su opera prima, y en el que trata sobre el Paquete en línea para Bancos, que es la que considero su obra genial.

En estas fotos del baúl de los recuerdos, tomadas en 1957 y 1959, aparecen, Fernando en una y Hugo en la otra, junto a otros IBMistas.

19570000=Curso máq. convencionels, Lima. J Outeda R Sitja H Malcervelli F Lacoste

Curso de máquinas IBM-Convencionales dictado en Lima (Perú) en julio/1957. | De izquierda a derecha: Jorge Outeda (argentino), Ramón Sitja (español), Horacio Malcervelli (argentino), y Fernando Lacoste (italiano), todos de IBM-Venezuela.

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19590000=Curso 650. H Smitter L Somoza AGirola H Malcervelli

Curso de la máquina IBM-650 dictado en Caracas por Hugo Smitter en julio/1959. | 1: X Franchini,, técnico de IBM-Argentina; 2: Y Burotto, técnico de IBM-Argentina; 3: Z Correa, técnico de IBM-Colombia; 4: Luis Somoza, argentino de IBM-Venezuela; 5: Armando Girola, argentino de IBM-Venezuela; 6: Horacio Malcervelli, argentino de IBM-Venezuela; y 7: Hugo Smitter, técnico de IBM-Venezuela, e instructor del curso. | Si alguien sabe el nombre de X, Y o Z agradeceré que me los envíe por e-mail, pues los apellidos ya me los envío Carlos Kasis, exIBMista, luego de hablar con Armando Girola. Mis gracias a ambos.

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Fotos cortesía de Horacio Malcervelli

[*IBM}— Marzo 19, 2010: Segundo reencuentro en Caracas de exIBMistas de IBM de Venezuela

Me contaba mi padre que, durante su primera estancia en Cuba, en la hacienda de caña en la que trabajaba había muchos otros hombres de El Paso, y entre ellos un tal Juanillo, hijo de una familia pasense campesina y muy pobre.

En El Paso a la madre de Juanillo la llamaban Cha Juana, y, dado el bajo nivel social de esta familia, ni a ella ni al padre de Juanillo se les dispensaba el tratamiento de señor/señora ni el de don/doña, de forma que, para todos en el pueblo, Juanillo era el hijo de Cha Juana.

Cuando Juanillo llevaba ya tiempo en la mencionada hacienda y rodeado de esos muchos pasenses, uno de ellos le preguntó sí le gustaba Cuba. La respuesta fue un rotundo SÍ, al que siguió la pregunta,

—¿Y qué es lo más que te gusta de Cuba?

Sin dudarlo ni un segundo, Juanillo respondió:

—Que aquí todos somos hijos de Cha Juana.

Respuesta que, traducida al criollo venezolano, significa “Que aquí todos somos hijos de la panadera”. O sea, que entre aquellos paisanos que compartían quehaceres en la hacienda no valían ya las prebendas de que ellos o sus familias gozaron en El Paso, ni contaban para nada las diferencias de clases sociales que en ese pueblo los separaban.

***

En los dos reencuentros de exIBMistas de IBM de Venezuela habidos en Venezuela hasta ahora he notado la falta consistente de personas que en esa compañía detectaron cargos gerenciales, y como lo psico-social es materia de mi interés me he preguntado cuál podrá ser el motivo de tales ausencias.

Algunos exIBMistas (como Walter Cunto, Fernando Ortas, José Gutiérrez, Juan Llorens, Ana Teresa Gómez, Freddy Winckelman, Carlos Mejías, Gustavo Badell, Manuel Otero, Camilo Gassán, Alberto Rodríguez… y algunos otros que ahora no recuerdo) enviaron e-mails excusándose por no poder asistir. Otros decidieron que no se perderían ese evento, y desde ciudades lejanas se trasladaron a Caracas exclusivamente para estar presentes, como María Carolina Salerni (Maracaibo) y Laureano Padilla (Puerto Ordaz).

Pero, ¿por qué no se han hecho presentes los de esa cantidad porcentualmente significativa que detentaron cargos gerenciales? Además de causas lógicas y perfectamente aceptables, como problemas de salud, viaje al exterior, etc., se me ocurren estas dos:

1) Que en esos reencuentros no hay nada material que ganar, ni siquiera acuerdos de negocio ejerciendo relaciones públicas. Haciendo memoria he caído en cuenta de que, en muchos de los casos, un factor común a estos ausentes es que estaban en IBM para ganar dinero; lo demás, como el “amor a la camiseta”, era algo utilitario aunque cursi.

2) Que aún hoy, después de tantos años, esas personas siguen jugando al juego de “Los de arriba y los de abajo”, ése que cada vez que lo recuerdo siento vergüenza porque miro hacia atrás en el tiempo y veo a adultos hechos y derechos —yo incluido— entregados, con toda seriedad, a la práctica de juegos infantiles.

Estoy por creer que ambas causas sirven para explicar muchas de esas repetidas ausencias. Que estas personas no ven nada que ganar en los tales reencuentros, y, por tanto, no aceptan jugar el rol de Hijo de Cha Juana porque para ellos carece de importancia intrínseca (la tendría si hubiera algo que ganar) el codearse, abrazarse y departir de tú a tú con las decenas de personas que si bien una vez detentaron en IBM cargos de diferentes niveles, en un tiempo fueron sus compañeros de trabajo, fueron hombres o mujeres que, para bien o para mal, se cruzaron en su vida e influenciaron en ella, y que, aunque sólo fuera por eso, merecen todo el respeto y el cariño porque el Destino las puso en nuestro camino (no existe el azar) y porque por años compartimos, como los obreros de la hacienda de caña, un lugar de trabajo común.

Por ésos, muchos o pocos, que eventualmente hayan dejado de unírsenos por una u otra de estas causas, siento lástima porque se han perdido la alegría de sentir y ver reflejado en muchos otros el gusto y el calor humano que se dan en estos reencuentros, y la agridulce sensación de que tal vez sea la última oportunidad en que —bien por accidente, edad o enfermedad— podamos ver a algunos de los ex compañeros que allí encontramos.

***

En este reencuentro, al igual que en el de Julio 4, 2008: Reencuentro de exIBMistas de IBM de Venezuela disfrutamos de lo lindo, y hubo, hasta donde ahora recuerdo, dos detalles curiosos.

Uno fue que Luis Bueno, rebozando por los cuatro costados un profundo orgullo IBMista y un gran “amor a la camiseta”, se presentó exhibiendo el primer carnet de identificación que IBM le dio, algunos objetos ya históricos, como las esferas que las antiguas máquinas de escribir IBM usaban para imprimir, y muchas publicaciones IBM internas que fueron hechas años ha.

Entre éstas me hizo ver lo que reproduzco a la derecha: un artículo escrito por mí para el número 2, año 1993, de la revista Vida IBM. (¿Ves, Luis? No quisiste darme la copia que llevaste pero yo tengo un original, de esta publicación y de muchas otras que, al igual que tú, guardo por amor a la camiseta). 🙂

Y el otro detalle curioso fue que como ese día cumplió años Chepina, recibió, frente a la correspondiente torta (tarta), el canto de Cumpleaños Feliz más numeroso que ha recibido en su vida.

Por supuesto, muchos de los asistentes tomamos fotos.

Aquí van algunas que Chepina bajó de Facebook.

Luis Bueno, bolitas

Luis Bueno con las esferas impresoras de las máquinas de escribir IBM.

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A Lopez, Escobar, CHP, Padilla

Alberto López, Julio Escobar, Chepina Pernía, y Laureano Padilla.

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ALema, MLandaeta

Alberto Lema, y Mariela Landaeta.

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AMartínez, Lily

Álvaro Martínez, y Lily Taboada.

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CMP, JMejías

Carlos M. Padrón, y Julián Mejías.

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CMP, PMontagutelli

Carlos M. Padrón, y Philippe Montagutelli.

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EOliva, RMolina, EMartínez

Eladio Oliva, Rafael Molina, y Nemesio Martínez.

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FMachado, MMendoza

Freddy Machado, y Miriam Mendoza.

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GRguez, LArgüello, CMP

Gerardo Rodríguez, Luis Argüello, y Carlos M. Padrón.

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Hugo Ramírez

Hugo Ramírez.

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JMijares, Lily, CAcevedo

Jesús Mijares, Lily Taboada, y Carlos Acevedo.

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JReyes, LArgüello

Juan Reyes, y Luis Argüello.

***

LArgüello, MOsorio

Luis Argüello, y Mercedes Osorio.

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LPadilla, JEscobar, MigCabrera

Laureano Padilla, Julio Escobar, y Miguel Cabrera.

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MÁlvarez, MigCabrera, CSalerni

Manuel Álvarez, Miguel Cabrera, y María Carolina Salerni.

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MBerti, LAmador, JElkout

Marisela Berti, Leonor Amador, y Jesús Elkout

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MigFdez.. SBochetti

Miguel Fernández, y Susy Bochetti.

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Porras, Escobar, Montagutelli, Alexis

Milagros Porras, Julio Escobar, Philippe Montagutelli, y Alexis González.

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Martínez, Landaeta, Lily, Abrante, Bochetti, Abrante, JGlez

Nemesio Martínez, Mariela Landeata, Lily Taboada, Susy Bochetti, Alejandro Abrante, Alba Abrante, y Jorge González.

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Montagutelli, Acevedo, Mijares

Philippe Montagutelli, Carlos Acevedo, y Jesús Mijares.

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Sequera, MFdez

Rafael Sequera, y Miriam Mendoza.

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TCampilongo, MLandaeta

Tania Campilongo, y Mariela Landaeta.

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Y aquí van las tomadas por mí.

Aymara Urbina, Mig Urbina

Iraima Vega, y Miguel Urbina.

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Buscemi, GRguez., CHP, MÁlvarez

Ana Luisa Buscemi, Gerardo Rodríguez, Chepina Pernía, y Manuel Álvarez.

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CHP, SNavarro, Alb Lopez

Chepina Pernía, Silvia Navarro, y Alberto López.

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Carlos Suárez, Alba León

Carlos Suárez, y Aura León.

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EdelBarco, OdelBarco, Lily

Estela del Barco, Oscar del Barco, y Lily Taboada.

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Durré, Marisela, Yolanda, Jesús, Ingrid

Elizabeth Durré, Marisela González, Yolanda Mijares, Jesús Mijares, Ingrid Belling, y Mary Espinoza.

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García, Reyes, Lalaguna

Fernando García, Juan Reyes, y Antonio Lalaguna.

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EOliva, JAGlez

Eladio Oliva, y José Antonio González.

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J A Glez

José Antonio González arenga…

***

JAGlez comiendo

… y luego come. ¡Buen provecho!

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Mejías, Lalaguna ILeyba

Julián Mejías, Antonio Lalaguna, e Ileana Leyba.

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JMejías, SGuánchez

Julián Mejías, y Soraya Guánchez.

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JMora, FLewis, X

Julio Mora, Frank Lewis, y Adele Sulsenti.

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Reyes, Lema Zajía

Juan Reyes, Alberto Lema, y Esteban Zajía.

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Lalaguna, CMijares, LEArias

Antonio Lalaguna, María Cecilia Mijares, y Luis Enrique Arias.

***

Bueno, Belling, Mundini

Luis Bueno, Ingrid Belling, y Aracely Mundini.

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Arias, Mundini, Landaeta

Luis Enrique Arias, Aracely Mundini, y Mariela Landaeta.

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MigFz, JGlez, Lanzafame, AGlez

Miguel Fernández, Jorge González, Alfio Lanzafame, y Alexis González.

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Nora Márquez, Mig Cabrera

Nora Márquez, y Miguel Cabrera.

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Molina, Bocranda, Zajía

Rafael Molina, Armando Bocaranda, y Esteban Zajía.

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Molina, Escobar, Oliva

Rafael Molina, Julio Escobar, y Eladio Oliva.

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Guánchez, Osorio, ESantos

Soraya Guánchez, Mercedes Osorio, y Eva Santos.

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Vicencio, CMP

Vicenzo Díaz, y Carlos M. Padrón. (Tomada con mi cámara por Alberto López).

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Torta OK

¡La torta! Quedó demostrado que sí sé ponerla.

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Corvino, CMP, CHP, Belling

Antonieta Corvino, Carlos M. Padrón, Chepina Pernía, Ingrid Belling,… y la torta. (Tomada con mi cámara por Alberto López).

***

CHP + CMP cantando

Carlos M. Padrón (cantando el cumpleaños), Chepina Pernía,… y la torta. (Tomada de Facebook).

 No hay foto de grupo —o sea, en la que saliéramos todos— pues ni el local ni la hora se prestaban para eso, pero sí hay un buen reportaje gráfico que Jesús Mijares armó con vídeo y con fotos fijas.

  • Para verlo en YouTube, clicar AQUÍ.
  • Para bajarlo y verlo o guardarlo (creo que vale la pena guardarlo), clicar AQUÍ.

Vaya mi agradecimiento a Lily Taboada, Álvaro Martínez y los demás que con su dedicación hicieron posible este reencuentro.

Un abrazo para los asistentes, y mi deseo de que pronto nos reunamos de nuevo TODOS los exIBMistas que aún podamos hacerlo y que una vez, no importa si en épocas diferentes, trabajamos bajo el mismo techo empresarial.

[*IBM}– Cuarto reencuentro miamero de IBMistas

01-03-2010

Carlos M. Padrón

El sábado 13 del pasado mes de febrero tuvo lugar en Miami el Cuarto Reencuentro de IBMistas de IBM de Venezuela, organizado, al igual que los tres precedentes, por el exIBMista Pedro Mazzei ayudado esta vez por los también exIBMistas Elena Quesada, Vivian León, Delia Mijares, José Hennig, Alex Kato, Luis V. Guía, y Carlos Thimann.

Por una afortunada coincidencia, Chepina y yo teníamos programado desde el pasado año un viaje que nos permitiría estar en Miami en esas fechas, así que por tal serendipia pudimos asistir a este reencuentro.

Al menos a mí, el entrar de nuevo en contacto con personas que por mayor o menor tiempo tuve como compañeros de trabajo parece darme años de vida, tal vez porque me retrotrae a los tiempos en que, años ha, esas personas coincidieron conmigo en IBM de Venezuela.

Entre los presentes en este reencuentro no fuimos sólo Chepina y yo los venidos desde Venezuela, o residentes a la fecha en Venezuela, pues allí nos encontramos con Jaime Tejeiro (si bien no exIBMista, sí cliente IBM y buen amigo), Elsa Serrano, y Juan Reyes, y también con Ana Cristina García quien vino nada menos que desde Shangai.

Por el buen rato que pasamos e hicimos pasar al gran amigo Fernando Lacoste —el decano del grupo, y a quien llevamos desde su casa y regresamos a ésta al final del reencuentro—, es obligado dar las gracias a Pedro Mazzei y al resto del equipo organizador, y animarles a que sigan en esta loable actividad.

Lamentablemente, el local donde nos reunimos no tenía muy buenas condiciones de luz y, al menos para mi gusto, las fotos no me salieron todo lo claras y nítidas que yo hubiera querido.

De todas formas, adjunto las tomadas por mí y las que, tomadas por otros asistentes, me consiguió Chepina en Facebook. Entre ellas una, que pondré de última, en que aparecen la mayoría de los asistentes, aunque no todos.

1

Carlos M. Padrón, Fernando Lacoste, Pedro Mazzei y Alex Kato.

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20100213=Reencuentro-Costoya Debora

María Elena Costoya y Debora Dorfman

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20100213=Reencuentro-Debora Anaté Patricia Delia Quesada

 Debora Dorfman, Ana Teresa Gómez, Patricia Martínez, Delia Mijares y Elena Quesada

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20100213=Reencuentro-Elsa Debora.JPG

Elsa Serrano y Debora Dorfman

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20100213=Reencuentro-Heller Ingrid

Mónica Heller e Ingrid Amaya

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20100213=Reencuentro-Mazzei Ocampo Vivian

 Pedro Mazzei, César Ocampo y Vivian León

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20100213=Reencuentro-Lacoste CMP

 Fernando Lacoste y Carlos M. Padrón

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20100213=Reencuentro-Ocampo Perdomo Reyes

César Ocampo, Reinaldo Perdomo y Juan Reyes

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20100213=Reencuentro-Quesada Patricia L.Álvarez Costoya

Elena Quesada, Patricia Martínez, Luis Álvarez y María Elena Costoya

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20100213=Reencuentro-Sahonero Vivian Zambrano

Alfredo Sahonero, Jesús Enrique Zambrano y Vivian León

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20100213=Reencuentro-Zambrano Tejeiro Vivian Novella

Jesús Enrique Zambrano, Jaime Tejeiro, Vivian León y Enrique Novella

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20100213=Reencuentro-Clau Henriq CHP

Henrique Certad Pernía, su esposa, Claudia Adam, y Chepina Pernía

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20100213=Reencuentro-CHP CMP

Chepina Pernía y Carlos M. Padrón

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20100213=Reencuentro-Semigrupo

Parte del grupo de la foto general.

De atrás hacia adelante, y de izquierda a derecha: Luis V. Guía, Alejandro Palmero (esposo de Thania Segura), Alfredo Sahonero, Simón Pineda (esposo de Vivian León), Delia Mijares, Marisela Zambrano, Ninoska Morell (esposa de Reinaldo Semería); Fernando Lacoste, Debora Dorfman, Luis Álvarez , y Martha Laya

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Grupo

Grupo con la mayoría de los asistentes. Para ver esta foto en mejor resolución, clicar AQUÍ.

Repito las gracias y felicitaciones a los organizadores de este reencuentro, y formulo mis deseos por que todos —los que aparecen en la última foto, los que, aunque asistieron al evento, no aparecen en ella; y los que quisieron o pudieron venir pero no vinieron— vivamos lo suficiente, con salud, paz y prosperidad, para reunirnos en futuros reencuentros anuales.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Neblina

Juntos van aquí los siete artículos, con sus comentarios, que con este mismo título fueron  publicados por separado en siete entregas marcadas 1/7 a 7/7 entre el 06-Feb-2007 y el 20-Mar-2007, entregas éstas que han sido borradas, según expliqué AQUÍ.

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                                 C A P Í T U L O S

0. Introducción

1. Un hotel fantasma, y AM vs PM

2. Un hotel “tranquilo y bueno”, y Pasajes por partida doble

3. Visa sólo para una entrada, y Mi primer viaje a Australia

4. Mi segundo viaje a “Australia”

5. Mi segundo viaje a “Australia” (Continuación 1)

6. Mi segundo viaje a “Australia” (Continuación 2)

7. El mea culpa de Hyatt

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Carlos M. Padrón

Conocí a Neblina cuando en 1974 IBM de Venezuela, en una operación de centralización de oficinas, mudó a su sede principal —el llamado Edificio IBM, ubicado en Chuao, Caracas— las que operaban en el Centro Capriles, ubicado en Plaza Venezuela, también en Caracas.

En el sótano 1 de ese Edf. IBM, sótano dedicado en su mayor parte a estacionamiento de vehículos, había sin embargo dos pequeñas oficinas, y en una de ellas operaba la filial de una agencia de viajes que se ocupaba de todo lo que en relación a esa actividad necesitáramos los empleados de IBM.

A cargo de tal filial estaba Neblina, a quien llamaré así no tanto por dejar en el anonimato su verdadero nombre o por no hacerle propaganda —pues entiendo que sigue aún en el negocio de los viajes— sino porque la neblina suele ocasionar que los viajeros equivoquen su dirección y no lleguen nunca a su destino. Y hacer que eso ocurriera una y otra vez era, precisamente, la especialidad de Neblina.

La gaveta inferior del ala derecha de su escritorio, una de considerable profundidad porque era la destinada a colocar carpetas colgantes, la tenía Neblina llena de pasaportes. Tal vez reposaban allí porque estaban vencidos y requerían renovación, tal vez porque lo que requerían era renovación de alguna visa, o tal vez porque su dueño había olvidado dónde lo había dejado —que seguramente había sido en manos de Neblina— y lo daba por perdido (Neblina, por supuesto, decía no saber de él), pero es el caso que allí estaban por docenas, amontonados sin orden ni concierto.

Un día salió a la luz que, muchas veces, ante el airado reclamo de alguna de sus víctimas que había descubierto, a veces demasiado tarde, que no tenía reservas de vuelo o de hotel, Neblina juraba y perjuraba que él había hecho todo muy bien, y cuando para querer demostrarlo tomaba el teléfono y formulaba a su vez un aún más airado reclamo a una línea aérea o gerencia de algún hotel,… le hablaba en realidad al vacío porque el teléfono ¡estaba desconectado!.

El por qué —a pesar de lo dicho, y más— mantenían a Neblina en IBM, una empresa que exigía la excelencia en el trabajo, es algo a lo que nunca encontré explicación, a menos que fuera porque Neblina llegaba a niveles de servilismo en todo lo relativo a la alta gerencia, y tal vez ésta gustaba de que le rindieran “culto a la personalidad” y se hacía de la vista gorda ante las barbaridades que Neblina cometía con el resto del personal, barbaridades con cuyo relato podría hacerse un libro de los voluminosos, pues, como escribió mi amigo Leonardo, “Quien habiendo trabajado en la IBM de aquellos tiempos no tenga comentarios sobre las hazañas de Neblina, es porque nunca tuvo que viajar”.

Como ejemplo, siguen cuatro historias “neblinescas”, contadas por sus víctimas. Era típico que, a título de justificación, cuando éstas le formularan los consiguientes reclamos, siempre remataba Neblina con respuestas como las descritas en cada historia, respuestas que acompañaba con su característico tic nervioso consistente en un ligero movimiento lateral y ascendente de su cabeza, como queriendo subirla estirando hacia arriba el cuello, acompañado del recurrir a las mangas de su camisa para, en forma alternativa, pellizcar una a la vez a la altura del codo y tirar de ella hacia arriba como si la manga fuera muy larga. Cabeza, manga izquierda, manga derecha; cabeza, manga izquierda, manga derecha,….

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06 Febrero, 2007

Un hotel fantasma
Víctima: Alberto L.

Con motivo de una reunión que teníamos en New York inmediatamente después de Semana Santa, programé con Neblina aprovechar de irme antes a Las Vegas. Según él, todo lo mío lo tenía ya confirmado: boletos aéreos, conexiones de vuelos, hoteles y carro de alquiler.

Todo empezó bien en Maiquetía, y siguió bien en Dallas donde hice la conexión a Las Vegas. Al llegar al aeropuerto de Las Vegas recogí las maletas y pregunté dónde quedaba el counter de atención del Hotel MGM donde, supuestamente y según Neblina, tenia mi habitación reservada con carro incluido. Cuál no fue mi sorpresa cuando me informaron de que ese hotel se había quemado hacía aproximadamente unos dos años. Y ahí empezó mi calvario ya que no tenía hotel y, para empeorar las cosas, como era temporada alta se haría muy difícil conseguirlo.

Después de estar como unas tres horas varado en el aeropuerto me consiguieron por fin cupo en un hotel.

Por supuesto, cuando le comenté a Neblina lo que me había pasado contestó, como siempre contestaba, con una respuesta muy propia de él: “Pero bueno, ¡llegaste y disfrutaste, ¿no?!”.

***

AM vs PM
Víctima: Francisco L.

Yo tenía que ir a Italia a tomar un curso, y Neblina, como siempre, me preparó todo lo relacionado a pasajes, alojamiento, etc.

Cuando me entregó el billete del pasaje aéreo me leyó en voz alta el itinerario y luego me dijo:

—Como ves, llegarás a Madrid a las 8:55am y saldrás a las 10:55am, sólo dos horas, etc.

Y luego me preguntó:

—¿Todo bien?

—Perfecto—, le respondí,… sin haber leído antes el billete.

Llegué a Madrid justo como Neblina me había indicado y enseguida me fui a averiguar dónde estaba la puerta de abordaje del próximo vuelo, a fin de llegar a ella antes de las 10:55am. Pero cuando pregunté en información me dijeron que mi próximo vuelo saldría a las 10:55, tal y como me dijo Neblina, pero de la noche, o sea, a las 10:55pm (22:55).

Por mala suerte, yo no tenía visa para España, y el único restaurante que entonces había en el aeropuerto de Barajas estaba en remodelación, por tanto estuve sin comer hasta las 8:30pm, hora en que apareció una señora vendiendo bocadillos, de ésos que hacen con el pan durísimo y una laminita transparente de jamón.

De más está decir que me comí dos, uno tras otro, y sin ninguna bebida que me ayudara a tragarlos.

Comentarios

Comment from Alberto López [Visitor]
Time 06/02/2007 

Como dice Carlos este “Neblina” era todo un personaje y el que no se recuerde y sepa quien es, o no trabajo en IBM y/o nunca viajo.

Conmigo sucedieron muchísimas situaciones por culpa de el, hasta el punto que llego el momento que me harte y solicite a la Gerencia que lo relativo a mis viajes no fuesen solicitados a la Agencia para la que trabajaba “Neblina”, y gracias a Dios me aceptaron mi posición.

Recuerden que “Neblina” fue la persona que “accidentó”, “desapareció”, “chocó” y tuvo el tupe de decir “se murió” a los motorizados que trabajaban para él ésa era una de sus típicas respuestas del porqué las cosas no se hicieron bien o a tiempo.

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Comment from Alberto Lema [Visitor]
Time 19/02/2007 

No sean tan “imparciales” con el amigo Neblina, que el también nos sacaba los “papeles” de una u otra forma…sin colas; eso sí, con su módica tarifa. Pero fue una escuela para el surgimiento de otros “gestores ad-hoc” que logaron no superarlo, pero al menos replicarlo. Para muestra, Tacoa.

Con los pasajes y reservas internacionales tuve suerte. Con las locales era un mago creador de “localizadores”. Creo que hasta alguno lo pegó. Pero creo que su objetivo era probarnos a ver si podíamos hacer lo imposible montándonos en un avión sin tener cupo o llegando a un hotel sin tener reserva confirmada, ¡¡¡y casi siempre lo logramos!!! Lo que pasa es que conocía demasiado el desorden local en todo, no así el internacional.

La última que me hizo fue lo imposible: renovarme un pasaporte de los viejos, más allá de lo permitido por la ONIDEX. ¡¡¡Lo peor es que funcionó!!! Pero así es el increíble Neblina, queridísimo travel man. Lo vi hacer una vez un manejo de fecha pasaje, que fue alo fuera de este mundo, ¡¡era un hacker de los pasajes!!

Lástima que no me acuerde de alguna de sus hazañas en las que le salió el tiro por la culata, como una con uno de “los chivos”, sobre todo un uruguayo y su esposa, que de vaina no fue el caso que lo sacó.

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13 Febrero, 2007

Un hotel “tranquilo y bueno”
Víctima: Leonardo M.

A Neblina no había que pedirle que te organizara nada, y menos con tiempo, porque te armaba unos líos tremendos, pero si lo llamabas y le decías: “Tengo que salir ya para….”, su respuesta era siempre: “Camino al aeropuerto, pasa por aquí a recoger el billete”.

Una vez me armó una buena.

Resulta que por una emergencia en Santo Domingo tenía yo que salir de urgencia. El primer vuelo que Neblina me consiguió era esa misma noche, y con escala en Puerto Rico para pasar allí la noche y, a las 07:30 de la mañana siguiente, tomar otro vuelo de San Juan a Santo Domingo. Todo organizado, billetes y hotel. Cuando fui a recoger la documentación, Neblina me dijo: “Parece que en San Juan hay alguna convención y el hotel no es de los recomendados por IBM, pero tranquilo que es un buen hotel”.

El vuelo, que tenía que salir en la tarde desde Maiquetía, salió con bastante retraso, así que llegué a San Juan como a las 2 de la madrugada. Salí del aeropuerto, tomé un taxi y le dije al taxista que me llevara al hotel, del cual le di nombre y dirección. Me pareció raro que el taxista me preguntara si yo estaba seguro de que quería ir a ese hotel, pero al final me llevó y me dejó en un sitio un poco apartado. El hotel no era muy grande; había mucha gente pero no le hice mucho caso ya que mi preocupación era que tenía que madrugar para estar a las 6:00am en el aeropuerto.

La habitación no tenia nada de especial. Muchos espejos y luces raras, pero como a mí lo que me importaba era dormir, no le di mayor importancia a esos detalles.

No llevaba ni media hora acostado cuando me tocaron a la puerta y dijeron: “¡Es la hora!”. Me senté en la cama en un sobresalto, despierto totalmente, miré el reloj y vi que eran las 3:00am. Abrí la puerta, noté que en el pasillo había mucha gente, una cantidad inusual para esa hora, pero no vi al que me había despertado.

Volví a la cama y volví a dormirme, y de nuevo me tocaron a la puerta y una voz dijo: “¡Es la media!”. Miré el reloj y eran las 3:30am. Me levanté, corrí hasta la puerta y la abrí, pero allí no había nadie.

Ya la cosa me estaba tocando las narices, así que me mantuve despierto, y justo a las 4:00am estaba yo, alerta, pegado detrás de la puerta. Apenas oí que tocaron en ella la abrí, sorprendí al hdp que se la pasaba en eso, y le dije de todo.

Cuando, después de mi sorpresivo ataque verbal, el tipo pudo hablar, me dijo: “Perdone, señor, pero es que esto es un burdel, y tengo que hacer la ronda y avisar cada media hora”. Le dije que yo estaba solo, que lo que necesitaba era dormir, que me dejara tranquilo y que, por favor, que a las 5:30am sí me despertara de verdad.

A la mañana siguiente me di cuenta de que aquello de hotel no tenía nada: era una vulgar casa de citas que en el cajón de la mesilla de noche tenía, en lugar de la Biblia, preservativos. En el hall quedaba alguna que otra mujer que se ve que no había hecho todavía su cuota, pero, cuando al regreso le hice a Neblina el consiguiente reclamo, su respuesta fue: “Pero al final dormiste, ¿no?”

Por contar de Neblina tendría muchas otras historias de horror, como no tener reservado carro en el aeropuerto al que yo llegaba, o tenerlo reservado en otro aeropuerto diferente; haberme emitido billetes para conexión con vuelos inexistentes; darme conexiones de enlace de dos horas de espera entre NY-Kennedy y Newark (NJ),… aeropuertos que quedan bastante cerca el uno del otro, prácticamente “a la vuelta de la esquina”, etc.

Cada vez que uno iniciaba un viaje preparado por Neblina nunca sabía qué sorpresa podía esperar.

***

Pasajes por partida doble
Víctima: A. López.

Allá por julio de 1987, a última hora —como siempre— de un jueves en la noche decidieron en IBM que el domingo a más tardar debía estar yo en Acapulco asistiendo y dándole soporte a IBM de México en la Convención de Canales de Comercialización de aquel año.

Por supuesto, al día siguiente caí en manos de Neblina, porque así lo dispusieron arriba, para que él arreglara todo lo concerniente a mi viaje —el cual sería el sábado a las 06:30am con Aeropostal vía Ciudad de México con trasbordo para Acapulco— en compañía de un vendedor de Canales cuyo nombre no recuerdo en este momento.

Tarde, como siempre, a eso de las 10:00pm (22:00) del día viernes nos entregó Neblina los dos pasajes y las dos tarjetas de entrada a México, y a esa hora salí yo para mi casa a hacer las maletas y descansar un poco, ya que teníamos que estar en el aeropuerto, como muy tarde, entre las 04:30 y 05:00am, o sea, de la madrugada. Así que quedé con mi compañero de viaje en encontrarnos a esa hora en el aeropuerto, y en que yo llevaría los pasajes y papeles de viaje de ambos.

El sábado a las 05:00 de la mañana llegué al counter de Aeropostal y allí estaba ya mi compañero de viaje, de primero en la cola para cuando abrieran. Como a los 15 minutos abrieron las operaciones y procedimos al chequeo de pasajes y pasaportes. Yo entregué la documentación, y apenas mirarla el empleado me dijo:

—Sr. López, discúlpeme pero éste no es su pasaje ya que tiene otro nombre.

—¡Oh, sorpresa!—, me digo para mis adentros. Y al del counter le dije:

—Lo que pasa es que los billetes de pasaje están intercambiados con mi compañero de viaje.

—Perdón, Sr. López, pero el boleto de su compañero está correcto

—¡¡¡¿Cóooomo?!!!—, exclamé con cara de tonto y asombro.

Pues sí, resultó que el Sr. Neblina había elaborado los dos pasajes a nombre de mi compañero.

A esa hora, y así de repente, uno no sabe cómo reaccionar: si matar al del counter, a Neblina o a otra persona,…

Al calmarme y caer en cuenta de que las únicas opciones eran comprar un boleto nuevo o quedarme en tierra, por supuesto, decidí comprar, con mi tarjeta de crédito, un boleto nuevo para así poder viajar. Lo malo de esto era que en cada ciudad que fuera yo tocando debía hacer lo mismo.

Pero así tuve que hacerlo a pesar de todos los inconvenientes que ello me acarreó ya que, al no tener cupo confirmado, resultaba un poco difícil conseguirlo en los vuelos pautados. Pero lo logré y pude asistir a la reunión.

Lo bueno fue al regreso, ya que, estando ya hasta el gorro de Neblina y de todos los desastres e inconvenientes que le hacia pasar a uno, expuse oficialmente mi queja, y hasta demostré que el total de los boletos comprados por mi persona era casi 50 dólares menos que lo facturado por Neblina. Pero cuál no sería mi sorpresa cuando me informaron que el culpable había sido yo porque no procedí a la revisión de los boletos. ¿Qué tal?.

Fue tal la arrechera (cabreo) que cogí que desde aquel momento nunca mas permití que un viaje mío fuera tramitado por Neblina.

***

Hasta aquí, cuatro relatos de muestra que otros IBMistas me han enviado sobre las “gratas” experiencias que viajar con Neblina les deparó.

En las próximas entregas, los relatos de mis propias experiencias en viajes “organizados” por ese individuo quien, además de las mañas ya citadas, tenía la de inventarse un localizador, que tranquilamente dictaba por teléfono a un viajero escaso de tiempo, o escribía de su puño y letra en el billete aéreo, frente al viajero y mientras simulaba una llamada telefónica a la línea aérea correspondiente, todo con tal de convencer a sus confiados clientes de que sí tenían una reserva de vuelo u hotel que Neblina, por supuesto, nunca había hecho.

Comentarios

Comment from La Catira 7 [Visitor]
Time 17/02/2007 

¡¡¡Como me he reído!!! La pena es que a los pobres implicados no les haría ni pizca de gracia en su momento , como así comentan, pero están buenísimas las historias y lo más gracioso es la coletilla que siempre el dichoso Neblina dice: «Pero dormiste, ¿no? Pero llegaste, ¿no? …..como si con él no fuese nada y no tuviese nada que en ver en ello; tú a conformarte y aquí paz y en el cielo gloria. ¡Menudo personaje!

Así que lo siento por los pobres viajeros y lo que tuvieron que pasar, pero hoy por hoy me he reído tanto o más que con el mejor chiste, además en la forma en que están narradas parece que lo estás viviendo. Espero con ansias las tuyas. Un abrazo

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Comment from Carlos M. Padrón [Member]
Time 18/02/2007 

Catira, si quieres te pongo en contacto con él para que te “organice” tu próximo viaje.

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20 Febrero, 2007

Visa sólo para una entrada
Víctima: Carlos M. Padrón

1971 fue mi primer año como vendedor en IBM, y superé lo suficiente mi cuota de ventas que me gané el premio de Rookie of the Year (= Novato del Año) por Venezuela y, con él, el derecho no sólo de asistir en calidad de a la Convención HPC (Hundred Percent Club, o Club del 100%, reservado a quienes habían logrado el 100% de sus cuotas de ventas) a celebrarse en Miami en los primeros meses de 1972, sino a asistir también a otra convención especial, e igualmente de premio, que tendría lugar en Nassau (Bahamas) antes de la de Miami.

Para este viaje caí, por primera vez, en manos de Neblina.

Mi itinerario hasta Nassau pasaba por una breve escala en Miami. Llegué a Nassau sin problemas, pero cuando quise volar de regreso a Miami para la otra convención, la del HPC, me dijeron que no podía porque no tenía visa para entrar a USA, pues para ese viaje mío Neblina me había sacado una extraña visa que sólo me permitía una entrada a USA, y tal entrada ya la había yo efectuado cuando en el viaje desde Caracas a Nassau había hecho escala en Miami.

Los IBMistas a cargo de la convención en Nassau se movieron a millón con el Consulado USA de esa ciudad, y, por tratarse de IBM, ese consulado me extendió en tiempo record otra visa para entrar a USA.

Curado en salud por esta mala primera experiencia y por las de otros IBMistas, como las ya narradas, yo, que suelo escarmentar en cabeza ajena, evitaba a toda costa viajar con Neblina. Por esto, Ramón —un tipo de mucha chispa que era por todos conocido por el apodo de Tacoa, y quien le servía de motorizado a Neblina, aunque no comulgaba con las tracalerías de éste— me lanzaba tantas indirectas al respecto, dándome a entender que Neblina estaba molesto con mi decisión, que un día le dije: “Es que no quiero viajar con Fray Junípero”. Tacoa por poco se orina de la risa.

Fue una declaración que me salió por descuido y que tuvo su origen en que, aunque soy totalmente analfabeto en materia de tiras cómicas, una vez vi una titulada “Fray Junípero” y concluí que el protagonista era idéntico a Neblina vestido con sayal de fraile. Por lo visto, Tacoa consideró que el símil era válido.

Sin embargo, y para desgracia de Neblina, volví a viajar con él, y aquí van mis relatos de tales viajes.

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Mi primer viaje a Australia
Víctima: Carlos M. Padrón

Un día de 1990, siendo yo gerente del IBM IICF-LA (IBM International Industry Center for Finance – Latin America, o Centro de Soporte Internacional de IBM para la Industria Financiera de América Latina), me asignaron como asistente administrativo a una dama de nombre Cristina. Ella, por haber trabajado mucho en la organización de convenciones IBM, como el HPC, conocía muy bien el modus operandi de Neblina y por ello lo detestaba sin tapujo alguno, pero tal parece que le encargaba a él los arreglos de viajes para darse el gusto de fiscalizarlo y tenerlo amarrado bien corto, lo cual a Neblina le molestaba a rabiar.

Por asuntos del negocio tuve que ir a Sydney (Australia) a finales de noviembre de 1990, y Cristina, controlando bien de cerca a Neblina, de quien no se fiaba ni un pelo, se encargó de todo; yo me limité a indicarle fechas y preferencias de vuelo, y a entregarle mi pasaporte, y ella me devolvió todo en regla, por lo que fui y vine sin problema alguno.

Ya para esa fecha, y habiendo viajado por años, tenía yo tarjeta Platinum del Clipper Club de PanAmerican (línea aérea que desaparecería en 1991) y del A&Advantage de American Airlines (AA), y más de 300.000 millas acumuladas como viajero frecuente de AA, línea en la que con frecuencia me daban un upgrade de turística a business class o a primera, aparte de que cada vez eran más los casos en que alguien de la tripulación de cabina me llamaba por mi nombre a la usanza “usana”: Mr. Padrón, pues podría decirse que si bien viajé bastante desde poco después de haber entrado a IBM, desde diciembre de 1984 y hasta inicios de 1996 viví montado en un avión.

Usando mis millas aproveché para complementar ese viaje a Australia y dar la vuelta al mundo.

Hice Caracas-Miami-Los Ángeles el 28/11, y me quedé esa noche en Los Ángeles. Al día siguiente, Los Ángeles-Seattle-Tokyo-Bangkok.

En Bangkok estuve tres días intercambiando opiniones, haciendo planes y coordinando estrategias con Will L., mi contraparte del IICF-Asia/Pacífico, quien me deleitó con varios tours por la ciudad; con demostraciones de cómo hasta en los hoteles lujosos ofrecían “damas de compañía” —ya que las tailandesas consideran que un hombre no debe estar jamás sin la compañía de una mujer—; y con compras, a precio de ganga, de ropa, hecha a la medida, con seda tailandesa.

Recuerdo haber comprado un traje y varias camisas, que fui a recoger, muy escaso de tiempo, a última hora de la tarde del día anterior a mi salida del vuelo para Sydney. Por las prisas, no conté las camisas y olvidé una en la sastrería.

El 03/12 volé de Bangkok a Sydney, y al deshacer mi equipaje en el hotel Manly Pacific, en el que me alojé en esa ciudad, eché en falta la tal camisa cuando abrí el paquete en que el sastre me las había dado.

Al día siguiente, y a través de Office Vision, la intranet que para entonces usábamos en IBM, le mandé un mensaje a Will informándole del olvido de la camisa. Me contestó que no me preocupara, que él se haría cargo.

Y vaya que sí se hizo, pues al día siguiente, estando yo descansando en la habitación del hotel al final de un día de largas y numerosas reuniones, tocaron a la puerta de mi habitación. Abrí y me encontré frente a una damita oriental que, muy sonreída, me extendió un paquete acompañado de una parrafada, en extraño pero cantarín inglés, de la que sólo creí entender ‘Will’.

Al notar que no lograba hacerse comprender debidamente, la damita insistió en entrar a mi habitación, lo cual me preocupó porque no quería meterme en problemas con el hotel. Pero ella, consciente de eso, dijo, y acompañó por señas, que no habría problema en cerrar la puerta, y así lo hizo.

Una vez adentro, la damita, que resultó ser una tailandesa aeromoza de no recuerdo qué línea, procedió a abrir el paquete y, con gesto triunfal y una sonrisa que ocupó toda su diminuta cara, me mostró la camisa que yo había dejado olvidada en Bangkok.

Acto seguido, y luego de que yo le diera las gracias, comenzó a caminar hacia atrás, rumbo a la puerta, mientras con las manos unidas por las palmas me hacía, una tras otras, múltiples reverencias acompañadas de algo dicho en su idioma.

Mientras me duró, le dispensé a esa camisa un trato muy especial.

A las 5:30pm (17:30) del 08/12 volé Sydney-Bangkok-Londres, a donde llegué el 09/12 muy temprano. Al mediodía volé Londres-Madrid, hice noche en un hotel del aeropuerto de Barajas, y el 10/12 temprano volé Madrid-Tenerife Norte.

Entre Tenerife y La Palma estuve una semana, y el 17/12 volé desde Tenerife Sur a Maiquetía, completando así la vuelta al mundo.

Comentarios

Comment from Catira 7 [Visitor]
Time 23/02/2007

¡¡Qué envidia sana que me das!! Con Neblina o sin Neblina puedes decir que le diste la vuelta al mundo y has visto países y paisajes maravillosos. Eso que te queda para contar a tus “sobrinos” y para deleitarnos a todos con tus anécdotas. Muchos no hemos tenido esa suerte, aunque tú te lo curraste, ya sé que era por trabajo pero entre col y col….

Un beso.

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Comment from Alberto López [Visitor]
Time 23/02/2007t

QUE CONSTE EL AMIGO RAMÓN “TACOA” ES EL ÚNICO MOTORIZADO QUE HE CONOCIDO EN ESTA VIDA QUE NO USABA MOTO (POR LO CUAL FUE EL ÚNICO QUE SOBREVIVIÓ A LOS ACCIDENTES QUE INVENTABA “NEBLINA”, Y ERA DE RECONOCER QUE TODO LO QUE SE LE ENCARGABA LO HACÍA BIEN Y EN TIEMPO.

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Comment from Carlos M. Padrón [Member]
Time 23/02/2007t

Alberto, de acuerdo contigo en cuanto a Tacoa. Además, era —y espero que siga siendo, aunque hace mucho que no lo veo—, listo y responsable, y sospecho que, gracias a su gran sentido del humor, pudo sobrellevar las perrerías que le hacía Neblina, y hasta reírse de ella.

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Comment from Alberto Lema [Visitor]
Time 03/03/2007 

Estimados Carlos y Alberto, amigos y compañeros de travesía en IBM: Con y sin Neblina, les informo que Tacoa (RG), ”mensajero, sin moto propia”, sigue en lo suyo un poco mas viejo, pero seguro, con su sonrisa amplia y aquilatada, de vez en cuando aún le solicito algún trabajo para sacar documentos públicos, etc., o cuando pasa por la oficina, cual cartero de IPOSTEL, sin fecha ni horario, pero sigue siendo un tigre en el aspecto del cobro especulativo de honorarios… (lo aprendió de Neblina, según sus propias palabras!).

Pero voy al punto, ese hombre era ayudante de un señor técnico de la sala de máquinas del aire acondicionado en IBM (un señor mayor y castizo .de cara siempre roja y cigarro en boca). Al parecer Tacoa como parte del día se la pasaba escondido, dormido o persiguiendo a las muchachas de la limpieza, eso me lo contó él mismo. Con tanto ocio sin nada que hacer, empezó haciéndole los “mandados al banco, etc.” a Neblina, y luego expandió el servicio a los empleados, etc., lo cual le proveía más y mejores ingresos, y pronto abandonó su “beca” y pasó al negocio de los “servicios profesionales”, ¡así mismo!…

En otra instancia les comentaré lo que este personaje secundario de la historia, logró a fuerza de sus suelas y empeño (como hijas graduadas, inversiones…) y su folclórica forma de hablar y expresarse rindiendo honor a su famosa dentadura, la cual le valió el sobrenombre de Tacoa, según entiendo.

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27 Febrero, 2007

Mi segundo viaje a “Australia”
Víctima: Carlos M. Padrón

A comienzos de diciembre de 1991 tenía yo que asistir en Sydney a la segunda edición de la misma reunión habida en esa ciudad en 1990, pero esta vez con la diferencia de que mi presencia era clave porque en esa reunión se trataría sobre el desarrollo de una aplicación bancaria que supuestamente reemplazaría a la aplicación llamada SAFE, instalada ya en 54 países, que en 1973 había sido desarrollada en Venezuela basándose en el Paquete en línea para Bancos hecho en 1963 por el genial Fernando Lacoste.

Pero en diciembre de 1991 ya Cristina no estaba conmigo; su posición la ocupaba ahora la por todos querida y muy recordada MEU (le puse esa especie de nickname formado por las siglas de su verdadero nombre), por lo que fue ella quien se encargó de hacer los trámites con la agencia de viajes de Neblina.

El 06/12 viajé sin problemas a San Francisco llevándome conmigo a Elena, mi hija menor —cuyo pasaje pagué con mis millas—, para que viera a su hermana Alicia, mi hija mayor, que estaba en Palo Alto con su esposo —quien cursaba un postgrado en la Universidad de Stanford— pues Elena no había visto a Alicia desde el pasado agosto, cuando ésta, pocos días después de casarse, se había ido con su esposo a Palo Alto.

Hicimos Caracas-Miami-San Francisco, donde llegamos a las 5:57pm (17:57). Después de reunirnos todos y pasar un buen rato, me despedí de mis dos hijas y mi yerno y me fui a dormir al hotel Marriott del aeropuerto de San Francisco para continuar al día siguiente mi viaje a Australia,

A las 08:00am del 07/12 despegó de San Francisco mi vuelo (business class) hacia Honolulú, a cuyo aeropuerto llegué a las 11:38am, y como en Honololú disponía apenas de un par de horas para abordar el vuelo hacia Sydney, me presenté de inmediato en el counter de AA para hacer el ckeck-in.

El empleado de AA revisó mis documentos y, con cara muy seria, me dijo:

—Sr. Padrón, para ir a Sydney necesita usted una visa que NO tiene.

—¿¡Quéee!?—, le contesté bastante molesto. —¡Fui a Sydney el año pasado y no recuerdo haber tramitado visa alguna!.

Poniendo expresión de impaciencia mal contenida el tipo abrió mi pasaporte y, sin decir palabra, lo volvió hacia mí y posó su dedo acusador sobre la visa que Cristina se había encargado de gestionarme, vía Neblina, para mi anterior viaje a Australia, en 1990.

De golpe se me hizo claro qué había pasado: a diferencia de Cristina, MEU no tenía ni la experiencia en asuntos de viajes ni la de haber visto en vivo y en directo las trácalas de Neblina, y se fió de él. Y Neblina, dejado a su albedrío, había hecho una de las suyas.

Avergonzado y arrecho le pregunté al de AA qué podía yo hacer. Me respondió que sería irme a la playa y esperar hasta el martes ya que la Embajada australiana no abriría el lunes porque era feriado en Australia.

Como si yo esperaba al martes y tenía éxito en la obtención de la visa —cosa poco probable— tendría que volar el miércoles para llegar a Sydney ese mismo día en la tarde, descarté esa opción porque la reunión que yo debería atender terminaba precisamente el miércoles en la tarde.

Al caer en cuenta de esto debo haber puesto una cara muy fea, porque el tipo de AA, aún sin yo haber abierto más mi boca, me sugirió que me tranquilizara. Le respondí que me era difícil porque me molestaba mucho haber viajado hasta allí para descubrir que no podría llegar a mi reunión.

Cuando entendió, aunque tal vez no justificó, mi arrechera, reparó en mi tarjeta Platinum de A&Advantage y, a modo de disculpa por su tono anterior, me dijo:

—Lo siento mucho, Sr. Padrón, ¿qué puedo hacer por usted?.

—¡Mándeme de vuelta a San Francisco ahora mismo!—, fue mi respuesta inmediata.

El tipo llamó a la gerente, le expuso el caso, y ésta me dijo que yo podría volver a San Francisco en el mismo avión en que había venido, pero que tendría que comprar un pasaje de primera clase porque era el único disponible. Le contesté que estaba bien, pero que me consiguiera también vuelo de regreso a Caracas. Le entregué mi tarjeta de crédito, me tramitaron todo, y, en cuanto llamaron para abordar, fui el primero en subir al avión apenas una hora y media después de haberme bajado de él.

Aún recuerdo la expresión en la cara de la aeromoza de business —la misma del vuelo de venida— cuando me vio entrar. La pobre no pudo contenerse y exclamó:

Mr Padrón, what a hell are you doing here!?—, y enseguida enrojeció porque, en cristiano, me había dicho: “Sr. Padrón, ¿¡qué carajo hace usted aquí!?”.

Le dije que no se preocupara porque su reacción estaba más que justificada, y entonces le eché el cuento completo,… que tuve que repetir cuando la asombrada aeromoza llamó a dos compañeras suyas, que atendían primera clase, para que oyeran “tan increíble historia”.

—¡Dios mío! De verdad me imagino lo mal que debe sentirse. Venga conmigo, por favor, que usted necesita hoy un trato especial—, fue el comentario al final de mi narración, de una de las aeromozas de primera.

Me ubicó en mi asiento de primera, me preguntó si quería lo mismo que pedí en el viaje de venida (Campari con jugo de naranja que, sorpresivamente, ellos tenían; obviamente, la aeromoza de business class le había contado sobre mis preferencias), y desde ahí hasta San Francisco se lo pasó ofreciéndome lo mismo, u otro trago que yo quisiera, cada vez que veía que había llegado a su fin el anterior. Así, con los tragos y la esmerada atención de la eromoza que me los servía mitigué mi gran arrechera,y terminé tomando una de las pastillas para dormir que siempre llevaba conmigo cuando iba de viaje. La aeromoza me despertó poco antes de aterrizar en San Francisco.

Lo primero que hice en el aeropuerto de Frisco fue alquilar carro y tratar de conseguir hotel. Conseguí y reservé habitación en el Hyatt Palo Alto, y, con el equipaje en el carro alquilado, me fui a dar con mis hijas.

Cuando me vieron entrar, por poco les da un infarto. Después de las explicaciones del caso, salimos a dar un paseo, y lo pasamos muy bien. Aeso de as 12 de la noche, me fui al Hyatt Palo Alto, que resultó ser un hotel pequeño y bastante viejo. “Con razón —pensé—, es el único de ‘marca’ conocida en el que pude conseguir habitación por esos lados”.

A la mañana siguiente salí muy temprano del hotel para hacer con mis hijas un tour a sitios un tanto alejados del centro de Palo Alto.

Comentarios

Comment from Manfred Sobottka [Visitor]
Time 01/03/2007t

Si uno está leyendo de tu viaje malogrado, automáticamente sufre contigo, aunque ya pasó hace mucho tiempo. Esto nos enseña que nunca confíes en una mujer (aunque sea tu secretaria). Yo personalmente controlaba mis viajes con respecto a fechas, vuelos y visas, siempre yo mismito.

Este consejo viene 16 años demasiado tarde.

Un gran saludo,
Manfred

***

Comment from Carlos M. Padrón [Member]
Time 01/03/2007 

Gracias, Manfred, por tu solidario sufrimiento.

Para tu “paz espiritual” te digo que a partir de esa traumática experiencia hice lo que me aconsejas: revisé yo mismito todos los detalles, y me aseguré de que estuvieran listos OK con la debida antelación.

***

Comment from Eduardo García [Visitor]
Time 31/03/2007

Creo que estas experiencias le suceden a ciertas y determinadas personas que se las saben todas, pero estoy seguro de que no volverá a tener un mal rato como ése. ¡¡¡La experiencia hace la diferencia!!!

***oOo***

6 Marzo, 2007

Mi segundo viaje a “Australia” (Continuación 1)
Víctima y victimario: Carlos M. Padrón

Pasadas las 11 de la noche me despedí de mis hijas y me fui al Hyatt Palo Alto, y apenas acercarme a él me extrañó no ver ningún carro en el estacionamiento, que era el área alrededor del edificio. Mi extrañeza llegó a límites preocupantes cuando en la entrada del estacionamiento encontré una cadena que me impedía el paso. Toqué corneta (claxon) varias veces, y al rato vino hasta mí un individuo con uniforme de guardia de seguridad y cara de pocos amigos —valga la redundancia— que, de forma bastante brusca, me preguntó qué quería:

—Quiero entrar en mi habitación.

—Imposible. El hotel está cerrado.

—¿Qué quiere decir con que está cerrado?.

—Que fue clausurado hoy al mediodía.

—¿¡Como que clausurado!? ¿Y dónde está mi equipaje?

—No hay equipajes en el hotel. Todos los huéspedes salieron esta mañana llevándose sus equipajes, y el hotel fue clausurado.

—Pues lo siento, pero esta mañana dejé mi equipaje en este hotel y lo necesito ya. Necesito entrar.

—No puede entrar. El hotel ha sido clausurado.

Tal vez porque ambos fuimos alzando progresivamente la voz, de pronto salió del hotel y vino hacia nosotros un individuo que dijo ser el gerente de Hyatt a cargo de la tal clausura, y preguntó qué pasaba. Cuando le repetí lo que ya le había dicho al guardia, el gerente, en tono más amable, me dijo que yo estaba equivocado porque, insistió, el hotel había sido totalmente vaciado, y los pocos huéspedes que quedaban habían retirado sus equipajes y entregado las llaves esa mañana al momento de irse.

Ante esto saqué de mi bolsillo la llave de mi habitación y balanceándola frente a su cara le pregunté:

—¡Conque todas las llaves fueron entregadas, ¿eh?!

Poniendo expresión de asombro, el gerente, con un rápido gesto de su mano quiso arrebatarme la llave, pero yo, que me temía algo así, fui más rápido y la guardé de nuevo en mi bolsillo. La cara que luego puso aquel hombre me dijo que había caído en cuenta de que tenía problemas, y, de ser esto cierto, su próxima pregunta, inspirada seguramente en su fracaso por hacerse con mi llave, los aumentó:

—Bien, si es cierto lo que usted dice, ¿por qué no me lleva a ver su supuesta habitación?.

—Follow me! (¡Sígame!)—, fue mi respuesta inmediata.

Se me hizo claro que el tipo supuso que yo NO era huésped del hotel y que, por tanto, no sabría llegar sin titubeos hasta mi habitación, pero, pasando por encima de la cadena, me fui directamente hasta la recepción, seguido de cerca por el gerente y el guardia, bajé una escalera hasta el nivel inmediato inferior, y eché a caminar muy deprisa por el largo pasillo, cuidando de usar sólo el rabillo del ojo para leer los números de las habitaciones por las que íbamos pasando. Y al llegar frente a la 124, que era la mía, sin titubeo alguno introduje la llave en la cerradura, abrí de par en par la puerta y, desde afuera, señalé hacia la cama, claramente visible desde el pasillo, y volviéndome hacia el gerente le dije:

—Eso que está sobre la cama es parte de mi ropa. Y aquella maleta de color negro, cuya combinación puedo darle si usted quiere, es mi maleta.

Incrédulo, el guardia, que estaba detrás del gerente, se adelantó dos pasos, miró hacia el interior de la habitación y, al comprobar que dentro estaba lo que yo había mencionado, dio media vuelta y se alejó casi corriendo; había presentido problemas y no quería participar más de aquel lío. El gerente, por su parte, se puso rígido como una estatua; enrojeció primero y después palideció. Luego, tartamudeando, sin atreverse a mirarme de frente y frotándose nerviosamente las manos, balbuceó:

—Pero, ¡esto no puede ser! ¡A mí se me dijo que el hotel había quedado vacío! ¡Que a todos los huéspedes se les había informado, al momento del chek-in, sobre la fecha y o hora límites!.

—Pues a mí nadie me dijo nada y, como usted ha comprobado, el hotel ni está vació ni acepto que esté clausurado para mí, pues tengo que dormir unas horas porque debo volar mañana temprano.

—Pero, señor, usted no entiende: el hotel está legalmente clausurado, y legalmente no puedo permitir que nadie duerma aquí.

“Legalmente”, tal vez la palabra más manoseada en USA, me dio una idea, y echando mano de mi carnet de empelado IBM, que en aquellos tiempos obraba milagros en casi todas las áreas sociales de ese país, se lo puse al gerente frente a su cara mientras le decía que el hotel por él representado en el trance que nos ocupaba podría tener otros problemas legales diferentes a los por él mencionados. Por poco se desmaya, y casi en tono de súplica me pidió:

—Por favor, señor, recoja usted su equipaje mientras yo voy a recepción a tratar de conseguirle hotel para que duerma esta noche. Cuando esté listo, llámeme para que le ayudemos a llevar su equipaje hasta su carro.

—Está bien, pero tenga en cuenta que no aceptaré ni un hotel de menor nivel que éste, ni un pago mayor al que habría tenido que hacer aquí—, fue mi respuesta.

—Veré qué puedo hacer—, me dijo y se fue casi en carrera.

Cuando terminé con mi equipaje, lo llevé yo mismo —botones y camareros no son especies de mi devoción—, aunque al final tuve que aceptar que me lo llevaran hasta el carro porque, legalmente —eso me dijeron—, no podían sacar la cadena para que yo pudiera llegar con el carro hasta la puerta del hotel.

Al pasar por la recepción, el gerente me dio, escrita y sellada, una orden para el Hotel Hyatt Rickeys, y las instrucciones para llegar a él.

Creo que ambos, gerente y guardia, respiraron aliviados cuando, pasadas las 12 de la noche, me fui en busca del nuevo hotel,… y por el camino iba yo tramando ya cómo obtendría provecho de aquel desagradable inconveniente hotelero.

Apenas llegar al Hyatt Rickeys —muchísimo mejor que el Hyatt Palo Alto— me apresuré a meterme en la cama para ver de dormir algo, pero no sin antes pedir que me despertaran a las 4:15am; así lo hicieron. Antes de dejar mi habitación tomé la revista promocional de la cadena Hyatt, pues contenía datos clave para mi plan de sacar provecho del problema con el Hyatt Palo Alto.

A las 6:00am, después de haber devuelto en Hertz del aeropuerto de San Francisco mi carro alquilado, hice check-in en AA, y a las 7:50am estaba ya volando camino a Miami, y luego desde Miami a Maiquetía, a donde llegué a las 8:00pm (20:00).

Durante ese largo vuelo, además de dormir varias horas escribí dos documentos: 1) un memorando interno presentando a IBM mi queja por la negligencia de Neblina y los gastos por él causados; y 2), tomando datos de la revista promocional de la cadena Hyatt, una carta dirigida al CEO (Presidente Ejecutivo de la Junta Directiva) de esa cadena hotelera presentándole mi queja por lo ocurrido en el Hyatt Palo Alto.

Cuando al día siguiente llegué a mi oficina en Caracas, le pedí a mi secretaria que procediera a mecanografiar ambos documentos mientras yo fotocopiaba todos los recaudos que adjuntaría a ellos como respaldo.

Una vez que el memorando interno estuvo listo, engrapé a él los correspondientes recaudos, metí todo en una carpeta que solía yo llevar a las reuniones, y me fui a la oficina de Francisco L., gerente encargado de lidiar con proveedores. Le conté lo ocurrido y le dije que yo no aceptaría que al IICF se le cargaran los gastos de ese viaje que, por culpa de Neblina, había resultado frustrado.

Le brillaron los ojos, esbozó una sonrisa muy maliciosa, y me pidió que le pasara un memorando explicando con lujo de detalles todo lo ocurrido y adjuntando los comprobantes de los gastos ocasionados por el viaje en cuestión.

Cuando terminó de formular esta petición, abrí mi carpeta y saqué el abultado expediente, de memorando más recaudos, que deposité frente a un sorprendido Francisco L. Él tomó el legajo y a medida que avanzaba en su lectura iba invadiendo su rostro una sonrisa como la del infante al que le confirman por escrito que el Niño Jesús sí le va a traer por fin el regalo tan ansiado y esperado. Cuando terminó la lectura del memorando y echó una ojeado a los recaudos, la expresión era de total felicidad, y casi con alborozo me dijo:

—¡Es todo lo que necesito! Gracias. Te mantendré informado.

Incorporándome para irme, y ya camino a la puerta de su oficina, le dije que esperaba que esa información me llegara en breve y fuera portadora de buenas noticias.

Un par de días después recibí copia de un memorando de Francisco L. dirigido a la gerencia de la agencia de viajes representada por Neblina —con copia a la dirección de Finanzas de IBM, a la de Servicios Generales, etc.— en el que, en todo muy duro, Francisco L. denunciaba la irresponsabilidad y falta de profesionalismo del Sr. Neblina, pedía reembolso de más de US$5.000 por los gastos en que yo incurrí porque Neblina no había obtenido para mí la visa para Australia, y advertía que, de darse otro caso más de ese tipo, como ya se habían dado varios, IBM “revisaría seriamente” el contrato con esa agencia de viajes.

A poco, todos en IBM sabían de mi frustrado viaje a Australia, de la jalada de orejas que le habían echado a Neblina, etc. El inefable Tacoa se presentó feliz en mi oficina y me dijo: “¡Qué vaina tan buena le echaste a Fray Junípero! Si al tipo lo pinchan no le sale sangre. Carga una arrechera negra de verdad”.

Cuando me tocó viajar de nuevo, le pedí a MEU que me tramitara todo con Neblina. Me miró asombrada, pero le ratifiqué la petición: ¡con Neblina!.

Cuando uno de los analistas que trabajaba conmigo se enteró de esta decisión mía vino a preguntarme cómo se me ocurría volver a viajar con Neblina después de lo que me había hecho. Mi respuesta fue que ahora era cuando Neblina iba a esmerarse conmigo y a manejar mis viajes, reservas y demás, como Dios manda, y mejor que cualquiera otra agencia de viajes.

Y así fue, Neblina nunca más me hizo víctima de sus habituales trastadas, y aunque tampoco me miraba con agrado, seguí viajando con él por un tiempo hasta que, en la dirección de la otra agencia de viajes a la que IBM de Venezuela había dado cabida en el local que estaba frente a la de Neblina, pusieron a dos lindas muchachas que, además de buenas profesionales, estaban de muy buen ver. Ante esto, dejé de lado a Neblina y me fui con las muchachas.

***

Cuando mi secretaria hubo mecanografiado mi carta de queja al CEO de Hyatt, le adjunté todos los recaudos que creí oportunos y la envié por correo certificado.

Comentarios

Comment from Manuel A. Gutiérrez [Visitor]
Time 06/03/2007

Veo que mi traslado a IBM de Costa Rica fue oportuno. Creí que el Sr. Neblina no era lo mejor en lo referente a Agencias de Viajes, pero después de leer sobre tus peripecias en los viajes, mejor me quedo sin las experiencias vividas con Sr. Neblina.

A propósito, ¿qué te contestó el CEO de Hyatt?.

Saludos.

***oOo***

13 Marzo, 2007

Mi segundo viaje a “Australia” (Continuación 2)
Víctima: Carlos M. Padrón

Desde que ya en mi oficina de Caracas me conecté a Office Vision, encontré cantidad de mensajes enviados por los que sí habían asistido a la reunión de Sydney a la que no pude llegar, y todos eran bromas en las que me decían que en realidad yo no había llegado a Sydney porque me había quedado en las playas de Hawai tomando sol, bebiendo agua de coco y bailando hula-hula en compañía de bellas hawaianas, lo cual ellos entendían muy bien, y envidiaban.

Sin embargo —terminaban diciendo—, consideraban que era imperativo que se efectuara una reunión con mi presencia, y decidieron ponerle fecha tan pronto yo tuviera visa para Australia.

MEU se encargó de los trámites con Neblina, y me dieron la visa al cuarto día de mi llegada a Caracas después del frustrado viaje. Mandé a Sydney la buena noticia y mi llegada a Sydney fue fijada para el domingo siguiente.

Esta vez Neblina tuvo listo todo, y “requeteverificado”, en tiempo record. Con AA volé de Caracas a Los Ángeles vía Miami, y con Qantas desde Los Ángeles a Sydney, ida y vuelta. Y debo reconocer, por esos dos vuelos, que Qantas es la mejor línea aérea con la que jamás volé hasta el día de hoy.

Todo, desde el check-in, la sala VIP del aeropuerto, la bienvenida a la entrada del Jumbo 747, la decoración interna del avión, la distribución de los asientos, la atención a bordo, etc., todo fue, en ambos vuelos, de calificación A1, excepto —siempre ha de haber un pero— que en vez de las dos bellas aeromozas que suelen prestar atención a los viajeros de la parte alta, o segundo piso, del Jumbo 747, nos tocó un individuo, un “aeromozo”, sólo uno, que a todas luces era gay, de la variedad exhibicionista, y en todo —gestos, habla, andar, etc.— hacía alarde de serlo. Según la placa en su uniforme se llamaba Louis, nombre que él pronunciaba como Louise (= Luisa).

No sé si porque el 90% de los que íbamos en el segundo piso del avión éramos hombres, Louis se desvivía por atendernos a todos, pero con una abnegación tal que resultaba agobiante.

A poco de despegar el avión nos hizo la acostumbrada demostración de seguridad, pero adornada con unos gestos tan de gay que opté por ponerme a mirar por la ventanilla. Ya en altura de crucero, ofreció a cada pasajero, con reverencias y alguna que otra zalamería, la carta de bebidas.

Terminada esta tarea, sirvió en un santiamén todas las bebidas, y luego no paró de caminar de un extremo a otro de esa cubierta, con una botella en cada mano, rellenando las copas de los pasajeros apenas veía que sólo les quedaba un dedo de licor. Y mientras estuvo allí no dejó de caminar un solo instante. Era tal su actividad física que mantuvo siempre la frente perlada de sudor.

Los botones para pedir servicio eran en ese vuelo meros objetos decorativos, pues Louis nos hacía un barrido visual a todos cada dos o tres segundos, y cuando un pasajero alzaba su mano para oprimir el tal botón, el aeromozo estaba a su lado antes que la mano del pasajero llegara a destino.

Al momento de servir la comida —previa presentación recitada del menú, seguida de las consiguientes recomendaciones, por supuesto— la colocación del mantelito, cubiertos, vasos, etc. habría causado la envidia de la más delicada fémina. Acto seguido, Louis se dedicó a intentar colocarle un babero a cada pasajero. Y digo “intentar” porque muchos, como yo, lo rechazaron, pero a quienes lo aceptaron se los colocó con un estilo de desmedido esmero, en una especie de ceremonia de movimientos bien calculados, y se los ató con un nudo en la nuca.

Si se trataba de un hombre cuyo cabello fuera un tanto abundante cerca del cuello, Louis asumía que en la tarea de amarrar el babero había desordenado ese cabello, y luego de que con un precioso lazo culminaba el amarre, deslizaba sus dedos a modo de peine entre el cabello del pasajero para ver de ponerlo en el lugar del que, en mi opinión, nunca había salido.

Y durante la comida, vuelta a las interminables caminatas, de un extremo a otro, con botellas en ambas manos para rellenar vasos y copas.

Luego de los postres, el café, y el mismo interés en rellenar las tazas.

Antes de la hora de dormir, el aeromozo, llevando en la mano una bolsa grande, fue sacando de ella y regalando a cada pasajero un estuche —el mejor de éstos que he visto— con artículos que pudieran ser útiles a bordo, como cepillo y pasta de dientes, tapones para los oídos, tapaojos, etc. Si el pasajero era un hombre, Louis le regalaba un estuche que en su exterior tenía impresa la palabra HIS (= de él); y si era una fémina, uno con la palabra HER (= de ella).

Y cuando ya algunos pasajeros echaron hacia atrás sus asientos, se cubrieron con una manta y se dispusieron a dormir, mi preocupación aumentó considerablemente de nivel porque Louis, que no dejaba de caminar de un extremo a otro, apenas veía que alguna de las mantas se desplazaba un milímetro hacia un lado, dejando al descubierto algo del cuerpo del pasajero con ella arropado, iba corriendo, y con un cuidado exquisito y una mirada que presagiaba no menos de un besito de buenas noches, colocaba la manta en su sitio de forma que arropara debidamente al durmiente.

Ante esto opté por decirle —mostrándole el somnífero que siempre tomaba en los vuelos largos— que yo, además de dificultad para dormir, tenía un sueño tan ligero que se interrumpía hasta por el vuelo de una mosca, y luego ya no podía retomarlo, por lo cual le agradecía que, no importanso cómo estuvieran mi manta o mi cuerpo, no hiciera nada en mis alrededores si yo estaba durmiendo. Después de lamentar mis problemas de sueño, me prometió que cumpliría al pie de la letra mis instrucciones.

Apenas llegó la hora del desayuno, se ocupó de hacer el ruido suficiente para despertar a los pocos pasajeros que aún dormían, y de nuevo volvió a lucirse con su abnegado servicio.

Cuando por fin llegamos a Sydney, Louis, parado frente a la puerta y listo para salir, nos dio las gracias a todos por haberle permitido servirnos, y nos hizo una reverencia al más puro estilo oriental, con las manos en posición de plegaria y demás yerbas. Algunos pasajeros no pudieron menos que dedicarle un aplauso y comentar en voz alta que nunca habían sido tan bien atendidos a bordo de un avión, todo lo cual debe haber transportado a nuestro aeromozo a las mismas puertas del Cielo.

***

La reunión, que duró dos días y medio, tuvo lugar en Sydney y en Melbourne, y desde el Centro de Finanzas de IBM-Sydney salí directamente para el aeropuerto a tomar mi vuelo de regreso que, como ya dije, sería también con Qantas.

Cuando después de disfrutar de las atenciones del salón VIP subí por fin a bordo a buscar mi asiento en la parte alta del Jumbo 747, me quedé de una pieza al comprobar que allí estaba de nuevo el inefable Louis y, cabía suponer, dispuesto a repetir sus abnegadas faenas. Aparte de murmurar para mis adentros una maldición no pude hacer otra cosa, salvo rogar que no se propasara ni que se “partiera” más que en el vuelo de venida.

Pero todo iba igual que en ese vuelo de venida, salvo los cambios por la diferencia de horas. Sin embargo, mi asombro llegó al máximo cuando al momento de regalar el estuche del HIS y el HER, Louis, llevando en una mano la bolsa con esos estuches, se detuvo a mi lado y, con una sonrisa que se me antojó pícara, me preguntó:

—¿Es usted casado?

Mi intención fue alzarme y contestarle algo feo, pero el cinturón de seguridad, que llevo puesto siempre que yo esté en mi asiento, me impidió levantarme. Tal vez por el gesto que hice, el aeromozo cayó en cuenta de que no me había gustado la pregunta, y de inmediato añadió:

—Lo siento, es que quisiera saber si usted tiene hijos.

De forma bastante brusca le respondí:

Yes, I’m married and I have two daughters. So what? (Sí, estoy casado y tengo dos hijas. ¿Y qué?)

La respuesta, acompañada de voz y ademanes muy afectados, no me hizo caer porque ya estaba yo sentado:

—Es que en el vuelo anterior yo le regalé un estuche HIS, y no quisiera regalarle ahora otro HIS a menos que usted tenga un hijo varón, así que le daré un HER, si a usted no le importa.

Más por molesto que por otra cosa, le dije:

—Sí que me importa, pues ya le dije que tengo DOS hijas, no una.

—Oh, señor, ¡no hay problema!.

Y sin más me regaló dos estuches HER.

Después de eso —me dije—, de este tipo puede esperarse cualquier cosa.

A las 7:54am el vuelo aterrizó en Papeete, la capital de Tahití, en la Polinesia Francesa, para una escala de una hora durante la que no se nos permitió bajar del avión.

Pasados unos 20 minutos entró en la parte alta del Jumbo un individuo —luego supimos que era francés— de unos 40 y tantos años y con pinta de hippie, que por el nauseabundo olor que despedía debe haber visto agua por última vez el día que lo bautizaron, si es que fue bautizado. Para ese momento, Louis estaba, de espaldas, en el extremo contrario al de la entrada al área, y cuando los pasajeros nos percatamos de aquel terrible “aroma” y de que tendríamos que soportarlo por todo el tiempo desde Papeete a Los Ángeles, al unísono volvimos nuestros ojos hacia Louis, a quien en ese preciso momento le había alcanzado el tsunami nacido del francés y, alarmado, se dio vuelta con cara de asco.

Viendo que el causante de algo tan desagradable e insoportable era el francés recién llegado, Louis salió casi en carrera hacia las escaleras, mientras con disimulo pasaba por sus fosas nasales los dedos índice y pulgar de su mano derecha, y a los pocos minutos regresó en compañía de un oficial quien habló en voz baja con el francés y se lo llevó. A dónde, no lo sé, pues no volví a verlo. Tal vez lo sentó en la parte trasera del avión, en la zona de turística que todavía entonces se reservaba para fumadores y donde el aire acondicionado drenaba con más fuerza —sobre todo en ese vuelo, que venía con pocos pasajeros—, o lo mandó a las bodegas o lo dejó en tierra.

El caso es que nos libramos de él y que, apenas el oficial se lo llevó, Louis se armó de dos potes grandes de desodorante ambiental y, enarbolando uno en cada mano, contoneándose recorrió como tres veces todo el área, de un extremo al otro, mientras no paraba de exclamar horrorizado, con voz de plañidera: “Oh, my God, what a stench!” (¡Oh, Dios mío, qué olorcito!”) y, casi con lágrimas en los ojos, no sé si de rabia o de vergüenza, nos pedía disculpas a todos.

A las 6:48pm (18:48) aterrizamos en Los Ángeles y Louis volvió a repetir su ceremonia de despedida y, para mí sorpresa, volvió a cosechar aplausos.

Desde Los Ángeles volé a San Francisco y aproveché para pasar unos días con mi hija Alicia y su esposo. Luego, sin mayores problemas, volé de regreso a Venezuela vía Miami.

Comentarios

Comment from Alberto Lema [Visitor]
Time 19/03/2007 

Carlos, qué vaina contigo, ¿tenías una geisha?, y para ti solito… en vez de un aereomozo y lo desaprovechastes….con esos modales y poder de observación de todos los detalles, ya quisiéramos tener uno en casa (¡¡¡mosca!!! la alergia a los maricones pasados). ¿Te acuerdas del mayordomo del gringo George Anderson, del FSO?  Al llegar le tenia una caja de Polar congeladas y listas para libar. Yo no lo conocí pero me contó Cecilio Lecusay, que era del culín-culán, ¿dicho cubano?

***

Comment from Carlos M. Padrón [Member]
Time 19/03/2007t

Alto ahí, Albertico, porque me has dado datos que yo no tenía.

Recuerdo bien a George Anderson y su debilidad por la birra, pero nunca supe nada del tal mayordomo. Tienes que darme más info al respecto.

***oOo***

20 Marzo, 2007

El mea culpa de Hyatt
Victimario: Carlos M. Padrón

Unas dos semanas después de haber llegado de mi último viaje a Australia recibí de la oficina del CEO de Hyatt, y firmada por él, una carta llena de disculpas pues —decía— había pedido verificación de los hechos por mí descritos y habían resultado ciertos, ante lo cual me rogaba que la próxima vez que yo fuera a USA se lo hiciera saber con la debida anticipación. ¡Eso, exactamente eso, era lo que yo buscaba cuando le envié al CEO mi carta!.

En mayo de 1992, un mes antes de salir en mi asignación para España, decidí, usando mis millas, ir a Palo Alto con mi hija Elena —mi otra hija, Alicia, seguía aún en Palo Alto— y con las que para entonces eran todavía mi mujer y mi suegra. Con la debida anticipación avisé al CEO de Hyatt, y en el Hyatt Rickeys de Palo Alto —el mismo donde me habían enviado cuando no me dejaron quedar en el otro Hyatt de Palo Alto, y que esta vez sí pude examinar en detalle y comprobar que era muy buen hotel— me dio, GRATIS, una suite con dos habitaciones, cuatro camas king, dos baños, salón, dos televisores —uno tamaño “heroico”—, etc.

Una comprobación de que no hay mal que por bien no venga.

***

En beneficio de quienes no tuvieron la “dicha” de viajar con Neblina, creo conveniente narrar la anécdota que, en mi opinión, mejor define la forma de actuar de este personaje.

Un día en que, habiéndome ya cambiado de la agencia de Neblina a la manejada por las dos chicas guapas, bajé al sótano a tramitar algo con las tales chicas, encontré que en la agencia de Neblina, que estaba frente por frente a la de las chicas, había un tremendo lío. Un par de IBMistas que habían viajado juntos a no sé dónde le reclamaban de mala manera a Neblina el no haberles hecho reservas de hotel, de carro, de etc., en fin, lo de siempre.

Neblina, sentado tras su escritorio y practicando su tic nervioso de hacer emerger su cabeza y halar hacia arriba las mangas de su camisa, se defendía con los argumentos más peregrinos que uno pudiera imaginar, lo cual exacerbaba más el ánimo de sus víctimas.

Recostado en actitud indolente contra el marco de la puerta de la oficina de Neblina, y con una sonrisa sarcástica dibujada en su rostro, estaba, callado, Julián L., uno de nuestros “filósofos” maestro de la ironía. En todo el tiempo que estuve haciendo mi trámite en la agencia de las dos chicas, el lío aumentó en intensidad —para deleite de éstas—, así que cuando terminé con mi trámite me acerqué a la puerta de la oficina de Neblina, y como nadie, excepto Julián, reparó en mí, a él le pregunté qué pasaba. Con voz bastante alta para que lo escucharan los otros tres, me dijo:

?Lo que pasa es que la gente de esta compañía no entiende a Neblina.

Los dos IBMistas detuvieron en seco sus airadas protestas y, al igual que Neblina, se quedaron mirando asombrados a Julián —persona por demás respetada en IBM—, quien aprovechó el silencio para, dirigiéndose luego a ellos, hacer su exposición.

?Ustedes argumentan que Neblina nunca le haría a Salvador (a la sazón presidente de IBM de Venezuela) las cosas que les ha hecho a ustedes. Pero deben saber que si Salvador le pidiera a Neblina que fuera al CCCT [1] a hacerle una diligencia, para Neblina no tendría eso ningún aliciente si tuviera que ir y venir por la amplia y segura pasarela para peatones. No, para él tendría aliciente si tuviera que pasar entre IBM y el CCCT, ida y vuelta, por sobre un cable tendido entre los dos edificios, sin pértiga, de espaldas, de noche y lloviendo. Cuando ustedes entiendan eso, entenderán por qué Neblina hace lo que hace.

Los dos tipos y yo rompimos en carcajadas, y Neblina se puso rojo como un tomate. Acto seguido, Julián dio media vuelta y, sin decir nada más, se fue.

Efectivamente, lo correcto y predecible no tenían atractivo para Neblina, pero además —y creo que Julián se dejó esto en el tintero—, aparte de la indudable cuota de improvisación, incompetencia y falta de responsabilidad, ciertamente parecía detestar lo sencillo, rutinario y carente de emoción, pero, mucho más aún, lo legal, correcto, diáfano, transparente y a prueba de auditoría. Tanto detestaba todo esto que parecía padecer de algún extraño tipo de sadismo compulsivo que, tal vez por saberse protegido, le llevaba por la ruta de los enredos y tracalerías, para luego disfrutar de los inconvenientes y arrecheras que así causaba en sus víctimas.

Creo que fue en 1992 cuando la agencia que él representaba fue reemplazada por otra, también con dos lindas chicas para gestionarla, y, por fin, Neblina dejó IBM.

Si estoy acertado en mis cálculos de tiempo, fueron 18 años los que disfrutó poniendo a parir a muchos IBMistas que deben guardar de él muy “gratos” recuerdos. A mí —aparte de los recuerdos, igualmente “gratos”, que ya he contado— me dejó la duda, que ya mencioné al principio de esta crónica, de por qué lo mantuvieron tanto tiempo en IBM.

Tal vez algunos IBMista que lean esta crónica y que in illo tempore disfrutaran de las “delicias” de viajar con Neblina se animen a escribir las experiencias que éste les hizo vivir, y si me envían por e-mail tales escritos veré de publicarlos en Padronel como contribución a la difusión de la “magna obra” del inigualable Neblina.

***

En 1996, de regreso ya de mi asignación en España y estando yo en la recepción de IBM, entró Tacoa y, muerto de risa, se me acercó y me dijo, como lo ha hecho todas las veces que me ha visto desde diciembre de 1991:

—¡Fray Junípero quiere que vayas a Australia otra vez!

[*IBM}– Julio 4, 2008: Reencuentro de exIBMistas de IBM de Venezuela

Lily Taboada y Milagros Porras, ambas exIBMistas de IBM de Venezuela, tuvieron la muy afortunada idea de convocar una reunión de compañeros exIBMistas, y para ello pusieron en Facebook este aviso:

Hola a todos.

Muchos de ustedes ya se enteraron por el grupo en Facebook, pero otros no tienen cuenta en esa herramienta social que conecta personas con sus amigos y otras personas que trabajan, estudian y viven cerca de ellos.

Para esos otros, aquí va la Información. Creemos que la podemos pasar muy bien y disfrutar con esos queridos amigos que hace mucho tiempo que no vemos.

Evento: Reencuentro, en Caracas, de Ex Empleados de IBM de Venezuela.

Lugar: Restaurante MESSANIA, Centro Comercial Ciudad Tamanaco (CCCT), Nivel Estacionamiento C1, Chuao.
Fecha: Viernes 4 de Julio de 2008
Hora: A partir de las 7:00 PM
Vestuario: EL QUE QUIERA
Asistentes: Ex empleados de IBM de Venezuela y los acompañantes que se desee (Cónyuge, pareja, hermano/a). Por ser un evento nocturno, no se aceptan niños.
Costo: ¡Tu Consumo!

Los precios son SOLIDARIOS, el ambiente es agradable, y si asistimos los que ya han confirmado su deseo de participar. El local será para nosotros y ¡NADIE MÁS!

Para ver el local puedes entrar a la página: http://www.mirestaurant.com/messania/index.html

Para reservar:
· Enviar e-mail a Lily Taboada lilystaboada@xxx.com o a Milagros Porras milagrosporras@xxx.com (1) indicando cuántos son ustedes.
· LLEVA TU CÁMARA, Y GANAS DE DISFRUTAR

Lily Taboada y Milagros Porras.

(1) Por razones obvias, para colgar esto en el blog he alterado las dos direcciones

que hice llegar por e-mail a unos 150 IBMistas y exIBMistas cuyas direcciones de correo he ido recopilando por años.

Me temo que ni Lily ni Milagros sospecharon que la respuesta a su convocatoria sería tan masiva como fue, pero es el caso que el local nos resultó pequeño porque la llegada de exIBMista comenzó desde las 7:30pm, y por lo menos hasta las 11:00 pm seguían llegando.

La reunión estuvo de lo mejor, lo cual —al igual que todos los que asistimos, estoy seguro— le agradezco a Lily y a Milagros porque allí me encontré de nuevo con exIBMistas que hacía mucho tiempo que yo no veía; tantos años hacía que si bien los rostros de algunos me eran familiares, no pude recordar sus nombres.

Tiene mucho de valor humano el sentirse atraído por un reencuentro como éste y saber disfrutarlo, e indudablemente lo disfruté en grande por el solo hecho de volver a estar de nuevo en contacto con tanta gente con la que compartí algunos de los 30 años que pasé en IBM.

Sin embargo, al pasearme por todos aquellos rostros e ir ubicando a sus dueños en las posiciones de trabajo en que yo los recordaba en IBM, no pude menos de notar la escasa presencia de, salvo pocas excepciones, los que en esa gran compañía detentamos posiciones gerenciales.

Y no pude dejar de preguntarme si es que algunos de los que en IBM fueron gerentes nunca tuvieron interés por crear lazos humanos con el personal de la empresa. ¿Estaban tal vez en IBM por el solo interés de un buen trabajo en el que ganar dinero? De ser así, se entiende que tampoco tengan ahora interés en verse con las personas con las que, a veces por años, interactuaron más o menos casi a diario.

Aunque sería triste que éste fuera el motivo de su no presencia en el reencuentro, me temo que en muchos lo fue, pues la convocatoria que envié a esos casi 150 IBMistas y exIBMistas incluía a muchos que fueron gerentes, y la masiva ausencia de éstos trajo a mi mente los detalles de un hecho para mí muy significativo.

Una vez me involucré voluntariamente en la resolución de un problema que dentro de IBM había tenido alguien que, años atrás, había trabajado en la tolda por mí dirigida, pero no como “hijo” —o sea, que no era mi subordinado directo— sino como “nieto” —lo era de alguien que sí era mi subordinado directo—.

En las investigaciones de este caso, que elevé al nivel más alto dentro de IBM de Venezuela, intervino un gringo IBMista, y cuando se alcanzó una solución favorable a mi “ex nieto”, el gringo, en presencia del entonces Gerente de Personal y a solas los tres en la oficina de éste, me hizo una pregunta que, según declaró, se sentía impelido a hacer porque en su larga experiencia con problemas de personal no encontraba respuesta para ella.

—Carlos, y ahora que este caso que tú elevaste hasta aquí se ha resuelto favorablemente para tu “defendido”, ¿podrías decirme por qué, si hace años que esa persona ya no está en tu tolda, hiciste lo que hiciste?

—Because my people is my people wherever they are—, fue mi respuesta.

Y levantándome le di las gracias a ambos y me retiré, contento por el fallo pero disgustado por la ceguera humana del gringo. Aún recuerdo la expresión de total asombro que él puso ante algo que, por lo visto, no cabía en su cabeza. Seguramente era uno de los que estaba en IBM sólo para ver de hacer dinero.

Por esto, mi mayor satisfacción en este reencuentro fue el ver de nuevo a muchos que fueron “my people”, y recibir de ellos las manifestaciones de afecto que igualmente les mostré agradecido, y repasar mentalmente la larga lista de los/las que también fueron “my people” —bien porque trabajaron en mi tolda o porque yo los contraté— que están fuera del país, y allá donde fueron, los más han hecho exitosas carreras como gerentes, lo cual me llena de satisfacción.

Tal vez llegue hasta ellos este mi sentimiento, y quiero que sepan que sigo creyendo que “My people is my people wherever they are”.

Siento lástima por los gerentes que no comparten este cariño, por aquéllos que, aún cuando parecían amigos de todos, en realidad sólo lo parecían, pues no tenían genuino afecto e interés por la persona humana, aunque no puedan negar que de ellos dependió en gran medida el futuro que dentro de IBM —y hasta tal vez en sus vidas— tuvieron tales personas.

Un para mí anecdódito incidente ocurrido durante el reencuentro es que supe que muchos exIBMistas me consideran algo así como mensajero fúnebre porque cuando muere algún IBMista les llega, enviado por mí, el correspondiente email con el aviso necrológico.

Mal saben ellos que a diario despacho muchos emails que no son nada luctuosos. Además, si algún día son ellos el motivo del temido email, que suele llevar por subject/asunto «Necrología IBM», pues no podrán ni siquiera abrirlo, así que no hay razón para ese miedo.

Un fuerte abrazo para todos los que respondieron al llamado de este emotivo y memorable evento, y de nuevo mi agradecimiento a los organizadores, Milagors Porras, Lily Taboada y Guillermo Raven.

Sigo con la galería de fotos, divididas en grupos según quién las tomó, pues de Facebook bajó Chepina las más de ellas, pero creo que ni reuniendo todas las que hasta ahora he visto puede tenerse una idea de la realidad de la reunión.

Al menos las que tomé yo las pondré aquí en desplegado. A las tomadas por otros puede accederse por los links/enlaces que pongo al final, en previsión de que aparezcan más en Facebook.

Aquí van las mías:


Alberto Rodríguez y Xavier Cugat

Antonio Lalaguna en amena disertación.

Camelia Persaud, Miguel Urvina y su esposa.

Chepina, Alejandro Abrante y su esposa.

Chepina (nótese que tiene ambas manos ocupadas), Carlos Salas, Max Gil y Juan Fermín Dorta

La esposa de Sergio Osuna le habla a su marido mientras Max Gil observa.

Glenys Rojas, Juana Lazo y Guillermo Raven

Humberto Neuman y Susy Bochetti

Dos generaciones: Ildefonso del Moral hijo e Ildefonso del Moral padre

Ingrid Belling

Jaime Villalta y Oscar del Barco

Juan Fermín Dorta y Chepina

Laureano Padilla (el émulo de Dorian Grey) y Miguel Cabrera

Laureano Padilla, Carlos M. Padrón y Lily Taboada

Laureano Padilla, Lily Taboada y Oscar del Barco

Lorenzo Centeno y su esposa, Teresita

María Cristina Peruggini

María Elena Veronese y Migual Cabrera

Milagros Porras y María Elena Veronese

María Elena Veronese explica a Edilana Rivas cómo usar la cámara, mientras Max Gil observa.

Y como se pusieron a cantar, pues yo canté también. (Foto Milagros Porras)

Juntas AQUÍ.

Fotos tomadas por Glenys Rojas

Fotos tomadas por María Goretti

Fotos tomadas por Edgar Rincón

Fotos tomadas por Juanna García

Fotos tomadas por Frank Lewis

Fotos tomadas por María Elena Veronese

Siendo ésta, sin duda, la mejor, ¿o no?

Y aquí, el link a un vídeo que Jesús Mijares ha montado con una selección de las fotos.

No dejes de verlo. Desde YouTube, clica AQUÍ.

Comments

Comment from José Hennig | [e]
Time 07/07/2008 at 11:27

Hola Carlos,

Te felicito por la reseña; digna de una página de Sociales en algún prestigioso diario capitalino.

Saludos,

JH

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 07/07/2008 at 11:41

Gracias, José. En verdad que estuvo muy bueno y que al menos Chepina y yo lo pasamos muy bien.

Comment from Uncle Remus | [e]
Time 07/07/2008 at 11:51

Yo también trabajé por 10 años en IBM, pero en Argentina, y vamos a ser sinceros, la calidad gerencial deja mucho que desear, muy pocos (o casi ninguno) se ocupa de sus empleados más allá del “número del quarter”, esa una de las razones de por qué muchas buenas personas y excelentes profesionales no duran mucho en ese tipo de corporaciones.

Comment from Juan Antonio Pino Capote | [e]
Time 07/07/2008 at 12:00

¡Ecce Homo” : HE AQUÍ UN HOMBRE. Te felicito por tu gran hyumanismo. Sin el cariño y las relaciones humanas la vida no es nada.
Lo de la necrología IBM, es un detalle más de humanismo y familiaridad. En todas las familias se comunican estos acontecimientos como también también los buenos y felices.
Pero pienso que la palabra necrología suena mal. En nuestra Real Academia de Medicina se contemplaba, y aún reza así en el Reglamente, existen lo que este llama Sesiónes Necrológicas, que, además son solemnes. Cuando estuve de secretario propuse al pleno substituir este nombre por el de Sesión “In Memoriam”, Addendum u Obituario. La necrología tiene connotaciones muy macabras, además de tristes. La proposición fue aceptada y se cambió en Junta de Gobierno y pese al reglamento. Ahora escribimos “In Memoriam”, pero los academicos dicen En memoria de… (fulano)

Comment from Domingo Gallo | [e]
Time 07/07/2008 at 13:42

Hola Carlos…… que bueno poder repasar esas caras con quien pasamos tanto tiempo en esa gran empresa….. Un saludo con cariño a cada uno de ellos.
Domingo Gallo

Comment from Sergio Osuna | [e]
Time 07/07/2008 at 13:48

Hola Carlos, excelente reseña del evento y anecdota narrada, fue muy grato para mi volver a re-encontrarnos en estos tiempos, de verdad no me imagine que tantas personas asistieran al evento, espero que si se logra hacer de nuevo, por lo menos asista un 50% mas, ya que como comentastes quedo mucha gente sin asistir.

Saludos
Sergio Osuna

Comment from María Elena Veronese | [e]
Time 07/07/2008 at 13:51

Hola Carlos, excelente tu reseña, tengo la misma sensación que tu en cuanto a la inasistencia de la gerencia, probablemente IBM sólo fue para “hacer dinero”, aunque estoy segura tambien, de que hubo gente que no pudo ir por motivos ó razones muy personales, espero que les lleguen las fotos y vean de que manera ha sido este reencuentro. Gracias a ti ya Chepi por llevarme hasta mi casa. Un beso y hasta luego…

Comment from Jose Zurbaran | [e]
Time 07/07/2008 at 13:56

Carlos, en verdad fue una lastima no poder asistir, espero se repita. Cuentame si supistes algo del hermano de Mariela Landaeta, Rogerd. Saludos.

Comment from María Goretti Matos | [e]
Time 07/07/2008 at 14:12

Hola Carlos:

Estoy de acuerdo contigo respecto a lo bello que fue todo.

Para ser sincera no habia meditado en cuanto a que muchos de los “gerentes” faltaron. Esos son solo cargos y, el cargo o puesto no lo hace persona.

Estaban algunos que ocuparon gerencias en IBM y que siempre respete y admiré como personas a quien les tengo gran cariño: tú, Olguita Alba, Freddy Winkelman, Elenita Quesada, Alejandro Rivero entre otros.

La alegria que senti y el calor humano no dió chance para eso y poner una nube gris en el ambiente.

Los abrazos de los que estabamos y las miradas estaban tan llenas de cariño que lamentablemente los que no fueron se lo perdieron.

Muchos quizás no fueron porque no pudieron y en algún momento los veremos y seguro al leer tu reseña y facebook se alimentaran también con tanto cariño.

Un abrazo a todos, los quiero mucho

María Goretti Matos

Comment from Sonia Martin | [e]
Time 07/07/2008 at 15:10

Querido Carlos,

Lamenté muchísimo no haber podido atender el reencuentro… Me moría de envidia por no poder ir, pero entre los comentarios y fotos, tanto las tuyas como las de Facebook y tu excelente narración, me hacen sentir que un pedacito de mí estuvo ahí.

Mis cariños para tí y para Chepina.

Sonia

Comment from Carola | [e]
Time 07/07/2008 at 15:15

Hola Carlos, como recuerdas, soy la maracucha que se te acerco a saludar en la fiesta, tengo mucho que agradecerle, hoy tengo un magnifico trabajo y gracias a los años que pasè en IBM y en especial lo recuerdo a usted quien dirigio mi Entry Level Training y me enseño a pararme delante de un publico y hacerlo correctamente.
Me diò satisfacciòn ver que no solo estuvo en IBM por el sueldo que recibiamos tambien se sintiò parte del equipo.
Gracias nuevamente y muy acertado su articulo.

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 07/07/2008 at 15:34

Gracias, Carola.

Cuando me saludaste no te reconocí, y luego me lo pasé dándole vueltas a la cabeza hasta que de pronto, por un gesto que hiciste, “me cayó la locha”.

Pero debo declarar por este medio, que es público, que la memoria me falló porque ahora estás más guapa que antes.

Y ya se lo dije a Chepina, que también opina lo mismo.

Comment from Joaquina Garcia Doval | [e]
Time 07/07/2008 at 15:38

Hola Y saludos carinosos para todos!!!!!
No recibi la invitacion( no utilizo mas mis correo CANTV desde hace tiempo), pero me fue informado el dia 2 de julio, el dia de la reunion por la amiga Marisela Leon, ya que ella esta al tanto de que estoy de vacaciones fuera de Vzla. Lamente enormememente el no estar alli con todos los presentes y me estoy curando de la nostalgia, de haber perdido la oportunidad del re encuentro.
Las fotos, todas muy emotivas y todos ustedes: BELLOS, bellisimos con la madurez de los anos .
Espero tener oportunidad de compartir, en alguna proxima ocacion.

Con admiracion y contento.
joaquina

Comment from Milagros Porras | [e]
Time 07/07/2008 at 15:39

Mi querido Don Carlos Padrón (por respeto y por merecerlo):
Como no va quedar pequeño el local si cuando lo palabreamos yo esperaba una 60 personas como mucho!
Sabes que la excelente convocatoria es TU RESPONSABILIDAD!
Gracias, realmente la pasamos muy bien.
Te agradezco nos mantengas informados en cuanto a que va ocurriendo con cada uno de nosotros, si vivimos o morimos, somos una gran familia, que se conoció y creció en IBM de Venezuela, con sus cosas buenas, otras no tanto, mejores y peores gerentes, como en cualquier corporación.
Recuerda que a las empresas las hacen sus “hombres y mujeres” no las paredes!
Mis respetos y admiración.

Comment from Milagros Porras | [e]
Time 07/07/2008 at 15:40

Mi querido Don Carlos Padrón (por respeto y por merecerlo):

Como no va quedar pequeño el local si cuando lo palabreamos yo esperaba unas 60 personas como mucho! Sabes que la excelente convocatoria es ¡TU RESPONSABILIDAD!
Gracias, realmente la pasamos muy bien.

Te agradezco nos mantengas informados en cuanto a qué va ocurriendo con cada uno de nosotros, si vivimos o morimos. Somos una gran familia que se conoció y creció en IBM de Venezuela, con sus cosas buenas, otras no tanto, buenos y malos gerentes, como en cualquier corporación.

Recuerda que a las empresas las hacen sus “hombres y mujeres”, ¡no las paredes!

Mis respetos y admiración.

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 07/07/2008 at 15:54

Gracias a ti, Milagros,… pero ¡no sirves poara hacer forecasts! ¡JA, JA!

Por supuesto que mientras yo sepa de la gravedad o muerte de algún IBMista, enviaré email a todos cuyas direcciones están en mi lista de “Necrología IBM”.

Si alguien no quiere recibir este tipo de emails, sólo tiene que decirme que lo saque de la tal lista, y asunto arreglado. De hecho, tengo ya cantidad de direcciones que no son válidas.

Comment from Susy Bocchetti | [e]
Time 07/07/2008 at 15:59

Carlos, excelente tu reseña, toda digna de ti, yo fui una de las afortunadas de conocer esa virtud tuya durante mis 16 años en IBM. La verdad yo disfrute mucho y me encantó encontrarme con tanta gente querida con la que disfrutamos tantos momentos, lamentable que aquellos que tu mencionas no pudieron disfrutar de este gran reencuentro.
Un beso y me encanto mucho volver a verte.
Susy

Comment from Ana T. Gomez | [e]
Time 07/07/2008 at 16:01

Carlos, me encanto tu comentario, asi como las fotos. Ya habia entrado a facebook y habia visto tambien las que estan alli. Lamentablemente no pude asistir, ya que no podia viajar a Venezuela, pero seguro que para la proxima lo hago. Felicito a los organizadores, Milagros, Lily y Guillermo, asi como a todos los que colaboraron.

Saludos a todos desde Houston, Ana T. Gomez

Comment from Lily Taboada | [e]
Time 07/07/2008 at 16:10

¡¡Hola, Carlos!!

Felicitaciones por tu excelente reseña, a las que ya estamos acostumbrados.

Milagros y yo trabajamos mucho, pero a ti tambien hay que agradecerte y reconocerte por haber contactado a tantos compañeros amigos. Los que faltaron,… habrán tenido sus razones. SÍ hemos sentido que no asistieran, pues hubieran disfrutado al máximo como todos nosotros, y la alegría del reencuentro no no las quitará nadie.

Esperando que a lo mejor se animen para la próxima (si no tienen algún compromiso previo).
Para ti y Chepina, todo mi cariño ¡¡¡¡y sigamos en contacto!!!!

LILY

Comment from Gladys Bretto de Bolívar | [e]
Time 07/07/2008 at 16:42

Carlos.. que verdad tan dicha, asi se habla con los sentimientos más profundos, pienso que Dios es perfecto, y estoy segura que puso palabras en tu boca para comunicarnos algo que realmente muchos de nosotros no vimos nunca, pero sabes Carlos, creo que la deuda lo tienen ellos y no los que acudimos con tanta alegria y felicidad. Carlos, cuando supe de este evento, nos sabes con que alegria contaba el gran dia el 4 de julio, lo esperaba como un niño cuando le van a dar un regalo, con decirte que toda mi familia conocia de este evento, asi pues Carlos, estoy muy agradecida de todos Ustedes y el haber compartido un momento tan bello y tan reconfortable. El día siguiente amanecí como un pollo ronco de tanto echar broma con mi slogan de la prueba de Alzhaimer, yo dormi esa noche feliz….

Mil gracias a todos y en especial a Milagros, Lily y Guillermo Raven un abrazote…

Saludos, Gladys

Comment from Aracelys Mundini | [e]
Time 07/07/2008 at 16:42

Milagros y Sr. Padrón, como siempre le he llamado por el respeto que se merece, muy buena su reseña y de verdad que este reencuentro fue maravilloso. Ojalá se repita.

Comment from Alejandro Jimeno | [e]
Time 07/07/2008 at 19:15

Estimado Carlos saludos, lamentablemente no pude asistir con Milagros a la PRIMERA CONVENCION DE EXEMPLEADOS IBM, no obstante segun lo que estuve leyendo en el Facebook estan conversando para hacer una de fin de año. Si esa va!! nos encontraremos en ella.
Un saludo a todos los lectores de esta ajetreada columna.
Nuevamente mis felicitaciones para los greadores del evento y a los asistentes.

Comment from Haydee Izquierdo | [e]
Time 07/07/2008 at 21:26

Sr Carlos … Sus palabras me llegaron muy de cerca. Para mi pesar, no conte con la dicha de tenerlo como Gerente, aunque debo decir que por suerte, mis experiencias fueron muy buenas. La parte humana es la mas dificil de conseguir pero cuando uno siembra esa semilla recoje los frutos por años y su nombre es de los que sembraron y ahora recojen.
Lastima de no haber podido asistir por motivos de tramites legales. Espero poder estar en la proxima …

Comment from Marisela León Decán | [e]
Time 07/07/2008 at 22:02

Hola a todos y cada uno de los que han entrado al Block del Sr. Carlos Padrón, con todo el respeto del mundo…porque se lo merece, agradezco la oportunidad que me brindaron al poder compartir en este gran reencuentro con quienes comparti por casi catorce (14) años…los que asistimos tenemos muy en alto el buen sentido de lo que nos enseño IBM, al inculcarnos el concepto de familia y que hemos demostrado en esta gran ocasion. A Milagros y Lily, mis felicitaciones…a mis compañeros y compañeras de trabajo…mis mejores deseos y que se repita…A los ausentes…no los juzguemos queda de parte de ellos, a lo mejor no creyeron en el éxito del evento, pero creo que para el próximo estaran presentes y el/la que no vaya…no saben lo que se pierden…para aquellos que teniamos tanto tiempo sin vernos sin duda fue maravilloso, ni en las mejores épocas de nuestras fiestas en IBM…Al Sr. Padrón, gracias por el espacio…será hasta la próxima…pero sigamos en contacto por el facebook…que buena herramienta..Cariños para todos y todas…MLD

Comment from Jesus Zambrano | [e]
Time 07/07/2008 at 23:54

Hola Carlos,

Gracias por permitirnos (a los que no tuvimos oportunidad de asistir) tener la oportunidad de disfrutar de las caras y sonrisas del grupo.

Un fuerta abrazo y carinios para Chepi

Nosotros

Comment from Camilo Gassán | [e]
Time 08/07/2008 at 01:23

Carlos.
Escribía a Milagros Porras que mis años en IBM están montados en el mejor de los marcos de mi vida. Sobre todo, el trato con los compañeros y la calidad humana a granel por todos lados.
Asistiré a la próxima.
Felicitaciones extensivo a todos los que participaron en la organización del evento, y por sobre todas las cosas a los asistentes.
Un gran abrazo,
Camilo Gassán

Comment from Felipe Flores | [e]
Time 08/07/2008 at 09:12

Lo se imaginan lo que lamento no haber podido asistir…

Mi mami estuvo en terapia intensiva el fin de semana…

Espero tener la oportunidad de compartir con ustedes en un futuro cercano…

Reciban un cordial abrazo…

FF

Comment from Milagro, La Gallega | [e]
Time 08/07/2008 at 12:51

Gracias Carlos M. por permitirnos compartir el famoso REENCUENTRO, aunque sea a posteriori -en mi caso.- Yo iba, como le dije a Lily; Aura León y Paola Perugini me iban a buscar, así como también se ofreció Maribel Cotte; sin embargo el famoso -asi llamado- virus estomacal no me lo permitió. Lo lamenté pero ni modo, y gracias a mis queridas amigas sé que todo estuvo cheverísimo, a las mil maravillas, y que fueron muchos compañeros que tanto apreciamos:
Te cuento que: el tiempo no pasa en balde, pero me encanta Alberto Rodríguez con canas, y que Lalaguna está casi que igualito. A Miguelacho Urbina no lo hubiera conocido.., pero quizás él a mí tampoco, jeje. Sin embargo, y siguiendo con las fotos, por más que digan.., las mujeres se cuidan más y mejor: Chepina está lindísima, y Mi Sombra, La Veronese, me parece Miss. Exempleados de la IBM DE VENEZUELA.., qué linda está MARÍA ELENA, parece que no cambiara nunca.., felicitaciones.
Igual que Susy Bochetti, Ingrid Belling y la misma Lily.
Parece que el tiempo no pasa “tanto” para las “éllas”, no te parece?.
Carlos . Salas y Juan F. Dorta están más o menos igual aunque canosos, pero se vé a legüas que son éllos. Ah, y tengo un mensaje para O.del Barco (Chiquitín): chamo, quítate la barba y habrás rejuvenecido entre 15 ó 20 años, te lo aseguro querido amigo. Y a Laureano Padilla y Miguel Cabrera se les reconoce fácilmente, qué bien están!!. Para terminar: Lorenzo Centeno jamás cambiará!!
Gracias por todo Carlos. Especialmente por las fotos y los comentarios. FELICITACIONES A MILAGROS Y A LILY, Y A CHEPINA TAMBIÉN!!.
Como dice Riverito, ójala que a fin de año nos podamos ver de nuevo, en plena Navidad y de día, para que estemos todos muy felices con las Hallacas, el Pan de Jamón y las Gaitas.., lo que me recuerda mucho a mi querido Guillermo Colina. Hasta pronto, Besos para todos.-

Comment from Adolfo Casulo | [e]
Time 08/07/2008 at 12:54

Me alegra mucho que mis queridos amigos hayan podido disfrutar de este momento tan feliz. Me excuso por no poder ir por tener que cuidar de hija Virginia mayor de edad, que tuvo una recaida con Leucemia.
Felicitaciones a los organizadores y a ti Carlos por todo tu entusiasmo de tu blog.
Les envio mis mas cordiales saludos a todos.

Comment from Milagro, La Gallega | [e]
Time 08/07/2008 at 12:59

AH, Y SI HAY OTRA OPORTUNIDAD, POR EJEMPLO EN NAVIDAD….., PODEMOS HACER UNA REUNIÓN “COUNTRY”.., YA SABES…, CON LA “COUNTRIBUCIÓN” DE TODOS. YO ME ANOTO EN LOS PANES DE JAMÓN Y YA ME DIRÁN CUÁNTOS QUIEREN, OKAY?,
SALE Y VALE. BESITOS PARA TODOS LOS QUE ME PUEDAN LEER Y HASTA PRONTO, PORQUE ME PERDÍ UNA, PERO ESPERO ESTAR BIEN EN LA PRÓXIMA, OKAY??????????. LA GALLEGA.-

Comment from Elsa Blanco | [e]
Time 08/07/2008 at 13:20

Hola Sr. Padrón,
No se imagina el inmenso placer que tuvimos al asistir
al tremendo reencuentro y ver tantas caras conocidas que
sin esta reunion a lo mejor no pudieramos ver .
Por los avisos que usted nos envia, siento muy honrada de que me los mande, estamos agradecidas porque es de la umica manera que nos enteramos y asi poder elevar una oracion a nombre de nuestros compañeros que dejan nuestro
mundo, si no fuera por Pedro Mazzei y usted yo no me enteraria de estos extraordinarios eventos.

Un fuerte abrazo y si Dios nos lo permite nos volveremos a encontrar en Diciembre-

Elsa

Comment from German Alvarez | [e]
Time 08/07/2008 at 17:37

Carlos,

sabes que es muy curioso. Ahora que he tenido el chance de apreciarte en tu justa dimensión (o será que soy un tanto iluso??), veo que eres una persona muy distinta a aquel gerente temible de Finanzas, que nadie queria tener en una presentación final de Entry Level (recuerdas Juan Fermín, en el Macuta Sheraton???!!!); aquel de las lista PENDIENTES CON….

Quizá hasta sienta algo de envidia por no haber tenido el chance de haber trabajado directamente contigo en los 80, hubieras sido un excelente mentor.

Esta vez no pude asistir, pero seguramente lo haré en la próxima reunión.

Fecilitaciones a los organizadores, fotografos, asistentes y cronista.

Comment from Manuel A. Gutierrez | [e]
Time 08/07/2008 at 18:00

Estimado Carlos:

Lamentablemente al planear mi viaje a Venezuela, desconocia este evento y fecha. Precisamente regrese de Venezual el 19 de Junio y el cuatro de Julio llegue a Costa Rica.

Hasta hoy, tuve la oportunidad de ingresar a tu excelente Blog y me encuentro con tu reseña, la cual comparto plenamente, y con las fotos, donde puedo apreciar caras conocidads. Entre ellas, la aparacion del amigo Juan Fermin Dorta, Carlos Salas, Laureano Padilla, Antonio Lalaguna, Oscar del Barco, etc.

Felicito a los organizadores de tan lindo reencuentro y espero estar en el proximo.

Desde Costa Rica les envio un saludo, a todos los exIBMistas que disfrutan de la lectura del blog de Carlos, deseando verlos pronto, bien sea en Venezuela o en Costa Rica.

Comment from Carplos M. Padrón | [e]
Time 08/07/2008 at 19:32

Germán, quienes como yo somos introvertidos, y no inventamos ni damos curso a “bolas” ni nos esforzamos por ser populares, resultamos blancos fáciles para que nos cuelguen sambenitos, se diga que somos esto o lo otro (en mi caso, ogro, dictador, secreto mantenedor de listas negras, etc.), o que hemos hecho o dicho cosas horribles. Y precisamente porque no buscamos popularidad no nos dedicamos a sacudirnos de encima esa terrible careta, lo cual contribuye a que —por aquello de que “Quien calla, consiente”— algunos crean que es verdadera, que realmente somos como se dice que somos, o sea, tal y como luce la careta.

Yo eduqué y traté a mis hijas con orden y disciplina, pero no por eso dejé de quererlas. Como gerente, traté de imponer a mi gente orden y disciplina, lo cual, unido a la tal careta, contribuyó a ganarme epítetos como ‘temible’, ‘carnicero de las presentaciones del Entry Level’, ‘mantenedor de listas negras’, ‘verdugo del PENDIENTES CON…’, etc.

Sin embargo, los más de los que bajo mí trabajaron en Finanzas obtuvieron consistentemente buenos resultados y promociones; los que me “sufrieron” en el Entry Level, aprendieron mucho; y algunos que ya fuera de IBM llegaron a posiciones gerenciales en otras compañías me pidieron copia del formulario de “PENDIENTES CON…”. Y es que la disciplina, el orden, y el apego al trabajo y al deber no están reñidos con el genuino afecto y el respeto hacia aquéllos a quienes tiene uno que gerenciar, o hacia quienes son compañeros de trabajo dentro de la misma compañía, personas a las que uno ve y trata a diario. Si este respeto o este afecto no me han resultado recíprocos en todos los casos, al menos puedo decir que no es porque hayan fallado de mi parte.

Si yo hubiera sido en verdad como decían que yo era, no se explica por qué los resultados de mi Opinion Survey (¿Recuerdas? Era la encuesta en la que el empleado podía expresar confidencialmente su opinión sobre los gerentes, incluido el propio) nunca fueron el desastre que muchos pronosticaron o quisieron que fuera. Y los que apremiados por la necesidad o movidos por sana curiosidad se atrevieron (uso este verbo porque ellos lo usaron) a acercarse a mí, pudieron constatar que la coraza era virtual: encontraron al verdadero Carlos Padrón.

Comment from Nestor Luis Araujo | [e]
Time 08/07/2008 at 19:34

Sr. Carlos Padron. Debo agradecer en primer lugar que Dios me haya permitido este viaje de retorno en el tiempo, a Noel Ramirez que me contacto, a Carlos Padron por su juvenil entusiasmo, para un evento que espere con temor por ser algo novedoso, pero que disfrute inmensamente desde el rincon donde me sente con mi esposa, en mirar las caras de los asistentes, caras muchas veces sin reconocer a primera vista, buscando el menbrete con el nombre(muy pequeño para quienes la vista obligaba a doblarse o simplemente preguntar ¿quien eres tu? y luego la explosion feliz del encuentro y un abrazo casa como un alicate de presion, fuerte y sin querer soltarse. Disfrute la comida muy buena, pero desde mi atalaya pude cubrir casi todo el salom, que cambiaba de protagonistas como una feria rapidamente. Salude a algunos reconocidos, pero me dedique a vivir la felicidad del encuentro, la sed de saber por el tiempo trancurrido de cada uno, el volver a vivir mentalmente muchas horas lejanas, frescas y lozanas esa noche, Mi pitcher Oscar del Barco, fui su catcher de soft ball, Jose Blanco, Lili, Mireya Franchesqui, Alvaro, y que me perdonen los que no nombre, recordar algunos como Henry Alvares, no logre reconocer a Miguel Cabrera, ni el a mi, pense que era el unico de OP, pero las horas que vivi alli, me cargaron las baterias, porque eventos de este tipo demuestran lo grandioso del genero humano, aun quedan ,muchos seres increibles. mis especiales felicitaciones para los que tuvieron la idea, los que la alentaron y a los que echaron el cacho de agua de organizarla, la proxima sera en el estadio universitario,u otro sitio grande, porque creo no vamos a caber. A las Damas mi felicitacion por lucir tan bellas y a los Men mis saludos, para todos gracias por estar alli, y a Dios por permitirnos volver a vernos y a recordar a,los que se marcharon que estoy seguro, alli estuvieron. N.L.A.

Comment from Carplos M. Padrón | [e]
Time 08/07/2008 at 19:44

Néstor Luis, como suele decirse, “te reventé”, pues Oscar del Barco anda buscando tu dirección email ?por eso de los pitchers, catchers y demás? y para ver de conseguirla mandé un mensaje a toda la lista de IBMistas (activos y ex), y al minuto apareció tu comentario en este blog. Muy oportuno.

Gracias y espero que Oscar del Barco se comunique contigo.

Comment from Gustavo Flores | [e]
Time 09/07/2008 at 18:20

Estimado Carlos,
Inexorablemente el tiempo pasa para todos, para unos bien y para otros mejor y al ver las fotos del encuentro de IBMista en Caracas me dio tan igual satisfaccion como la realizada en Miami recientemente a la cual asistimos Belkis y yo , desplazandonos desde Atlanta donde residimos; me embargaba la emocion el ver aquellas caras todavia bonitas, calidas, sonrientes, con la madurez del tiempo y llenas de la dulzura de vivir emociones con todos tus amigos, quienes lo han sido para mi por tantos anos (20 en mi caso), compartiendo juntos en lo que fuera y sigue siendo llenos de nostalgia, la gran familia IBM. Reciban todos un caluroso y afectuoso saludo de unos amigos de por siempre…Felicitaciones!!!

Gustavo y Belkis Flores

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 09/07/2008 at 18:35

Estimados Gustavo y Belkys, gracias por el comentario, y mi admiración por quienes se echan un viaje desde Atlanta a la Plastaforma sólo para reunirse con ex-compañeros de trabajo.

¡Se la comieron!

Comment from Philippe Montagutelli | [e]
Time 10/07/2008 at 08:50

De verdad para todos los presente en este escrito fue una grata sorpresa , inclusive me atrevo a decir que algunos no los reconoci por el tiempo desde que sali de IBM en el año 1993.

De igual forma no me encontraba en caracas, razon por la cual me perdi de tan hermosa reunion.

Deseo con estas pocas palabras por la cual me embarga mucha emocion, extender mis mas cordiales saludos a todos quienes tenga la oprtunidad de leer este mensaje y tambien desde mi humilde Hogar acompañado de mis tres nietas ( la ultima viene en camino) enviarles un caluroso abrazo y esperando voverlos a ver en una nueva oportunidad no dejen de escribirme estoy en facebook.

Philippe, Teresa, y todo mo componente familiar

Comment from Alberto Lema S. | [e]
Time 10/07/2008 at 16:49

Milagros, Lily y Carlos, se vio muy buena la reunión llena de añoranzas de los ex de la empresa Azul, en la edad de Oro.
La verdad es que lamento no haber podido asistir, regrese de viaje, bien tarde el viernes 4, fecha histórica!, ya que entre a IBM in día como ese, pero en el año 1977 del siglo pasado, gracias un buen amigo de toda la vida, que se gano un viaje de premio conmigo…,lo vi el las fotos esta lleno de plata… en la cabellera… ,la verdad es que ya que tengo el Alemán de asistente y no lo puse en la agenda electronica, hubiera ido directo aunque llegara a la media noche,… con o sin permiso.
Así que tengo esperazas de la próxima reunión antes de fin de año, después del 23N, que espero celebrar por partida doble con todos Uds., compañeros de los mejores años de mi vida laboral en IBM.
Un Abarazote y besotes a esas damas hermosas!!!
Alberto Lema. S/N:71205 se acuerdan!!!!

Comment from Camelia Persaud | [e]
Time 10/07/2008 at 16:51

Hola Carlos ..la verdad fue una reunion inolvidable, a pesar de los anos el calor humana y carino se hizo presente una vez mas para aquellos nos habiamos visto en tantos anos.
El video de Jesus esta espectacular…gracias a todos por tan grato momento y recuerdos.

Un abrazo

Camelia

Comment from JESÚS SALTÉS | [e]
Time 10/07/2008 at 18:06

QUE AGRADABLE HA SIDO PARA MI LEER LOS COMENTARIOS Y VER LAS FOTOS DE LA BUENA GENTE CON LA QUE PUDE COMPARTIR TANTOS AÑOS DE MI VIDA..QUE GUSTO ME HA DADO SENTIR QUE ESTABAN DISFRUTANDO DE LO LINDO DE LA REUNION, Y ME LAMENTO POR NO HABER PODIDO ESTAR ALLI. COMO HE DICHO EN MIS MENSAJES INFORMANDO QUE NO ESTARIA EN CARACAS PARA LA FECHA, REITERO QUE ESTARE EN LA PROXIMA. OJALA SE LOGRE TENER DESPUES DEL 23N Y PODAMOS CELEBRAR, COMO LO COMENTO UNO DE NUESTROS COMPAÑEROS…FELICITACIONES A LOS ORGANIZADORES Y UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS.

JESUS SALTES

Comment from Nestor Luis Araujo | [e]
Time 10/07/2008 at 19:44

Hola Carlos,acabo de leer tu nota sobre mi email que buscaba Oscar del Barco y recibi su mensaje, bueno en realidad, este mensaje no es mas que una excusa para volverlos a felicitar, porque pienso que no lo hice antes con el sentimiento que aun me embarga desde esa sabrosa, alegre, calida,humana y feliz noche del 4 de julio, casi fiesta nacional, solo faltaron los fuegos artificiales y las bandas de desfile. Saludos para todos y nuevamente todas las gracias. N:L:A.

Comment from Gloria Dos Santos | [e]
Time 10/07/2008 at 21:32

Saludos a todos,
Que lástima que me perdí el evento, pero que afortunada en estar en tu lista de contactos Carlos, porque pude disfrutar muchísimo cada una de las fotos, recordar bellísimos momentos compartidos y sentir una envidia horrorosa porque se ve que el encuentro estuvo finíiiiiiiiiiiiiiiiisimo …
Lily y Milagros las felicito, por la iniciativa tan espectacular que tuvieron y por mantener la constancia necesaria para llevarla a cabo. Las felicito además, al igual que al resto de las chicas por sus recetas de belleza, porque están igualiiiiiitas de bellas todas (¿será que la receta es dejar IBM? porque las que quedamos aqui todavía, estamos aporreadísimas). ¿ Y los galanes? los galanes no se quedan atrás, quitando el tinte plateado que están usando ahora, a casi todos los pude reconocer … Guille, un besote enorme para ti también por promover esta idea tan genial.
Al igual que varios compañeros que han escrito y que no pudieron asistir, me anoto para el próximo encuentro seguro …
Cariños para todos, fue un placer verlos (en fotos por los momentos) … Don Carlos gracias por estar siempre tan pendiente de los detalles y por mantenernos en contacto a todos (deberías reclamar derechos de autor por el facebook, porque realmente tu iniciaste la versión beta)

Comment from Adrian Morales | [e]
Time 11/07/2008 at 00:49

Gracias Carlos por publicar parte de las fotos tomadas en el re-encuentro. No esperaba menos de ti. Sinceramente no asistí por tener una emergencia imprevista, a pesar de que estaba anotado pero espero asistir a la proxima. Esas bellezas de mujeres ibmistas estaban de “pelicula”, e igual para las esposas de los compañeros .Para el próximo encuentro debemos alquilar el Estadio Universitario para acomodar al gentío que asistirá. Saludos

Comment from Luis A.Salazar | [e]
Time 11/07/2008 at 08:14

Estimado Carlos, gracias a ti y a tu equipo por tan bella iniciativa de este re-encuentro. Yo lamentablemente no pude asistir por compromisos previos, pero he disfrutado una barbaridad con esta reseña y sobre todo.las fotos, espero sigamos en contacto via E-Mail o Facebook….de ser posible y si la privacidad lo permite, te sugiero divulgar la lista de correos para asi contactar a tanta gente tan querida y recordada…te felicito portu blog y aqui me tienes como asiduo visitante del mismo…..abrazos

Luis A.Salazar, Dept.Tecnico 1956-1983

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 11/07/2008 at 09:30

Gracias, Luis.

Son muchos los IBMistas, tanto ex como activos, que no quieren que su dirección email sea divulgada, pero si estás interesado en la de alguno en particular, dímelo a ver si puedo ayudarte.

Comment from Carlos Mejias | [e]
Time 11/07/2008 at 11:44

Carlos lamentablemente no pude asistir ya que tenia compromisos ineludibles en valencia he disfritado mucho de las fotos la proxima reunion cuenten conmigo fueron tan gratos momento los que pasamos en esa gran familia IBM
saludos a todos

Comment from Carlos Salas | [e]
Time 11/07/2008 at 12:22

CARLOS Y JESUS…..Se la comieron….
Como dice Julio: Mejor?….. imposible !!!
Fuerte abrazo de felicitaciones !!!!
Lástima que no pude estar más tiempo……..
Y tampoco los rojos rojitos,,,,,

Comment from Felix Carapaica | [e]
Time 11/07/2008 at 15:38

Me da mucha alegría poder ver los rostros de muchos compañeros(as) y amigos(as) a los cuales les había perdido la pista. Carlos, gracias por mantener tu Padronel disponible para nuestro disfrute y gracias por compartir las fotos. Saludos para todos, de parte de Julia y de mi persona. Un abrazo desde la Florida.

Comment from Maria Fiaño | [e]
Time 11/07/2008 at 20:47

Hola Carlos .. en verad lamento mucho no haber asistido.. primero por lo rico que se ve que lo pasaron y en segundo kugar como bien dijo Gloria los que quedamos en la NUEVA IBM, somos unos esclavos con un alto indice de Aleman…

Aun cuando nunca tuve la oportunidad de compartir contigo Carlos, pues soy de una generaciòn posterior a tu vida en IBM, a traves de amigos comunes, he tenido la oportunidad de conocerte y er el Inmenso Ser Humano que eres, que siempre estàn pendiente de hacernos llegar como gira el mundo a nuestro alrededor. .. Pude ver muchas caras conocidas que me han traido muchos recuerdos y añoranzas de unos tiempos de ORO como dice mi amigo ALberto heos vivido y este tipo de eventos nos recuerda que nuestros amigos siguen alli, solo es un dia a dia que nos separa aun cuando siempre esten en nuestro pensamiento
YA he buscado unos emisarios para que no perderme la pròxina.. Un beso a todos,

Comment from Alberto A. Rodriguez | [e]
Time 11/07/2008 at 21:15

Hola Carlos,

Yo también quiero agradecer y felicitar a los organizadores Lily, Milagros y Guillermo, a todos los participantes, -solo pude saludar algunos al principio, por tener que retirarme a las 9:00PM-, y a ti por todo lo que nos enseñaste desde aquellos años y continuas enseñando.
Se me hace difícil pensar que en alguna parte exista una familia tan numerosa de ex-empleados amigos que, luego de tantos años, logren reunirse tan afectuosamente como lo fue el pasado 4/Jul (también en la reunión de Miami). Si bien desde el PROF, luego e-mails, facebook, tu blog, etc. nos han ayudado siempre a mantenernos en contacto, pienso que aun sin esas herramientas, las gran mayoría de nosotros llevamos siempre en nuestras mentes y atesoramos los recuerdos de “aquellos días en IBM”, y, con orgullo y satisfacción los comunicamos a quién podemos, como un ejemplo de vida profesional y personal.
Quiero terminar este comentario con una frase de W. Churchill que mostrabas al final de tus charlas en el Entry Level y que creo viene al caso por tu comentario: “El peor mal de nuestros tiempos consiste en que todos nos esforzamos por ser importantes, mas no por ser útiles”.

Comment from roger dupouy | [e]
Time 12/07/2008 at 00:51

Hola Carlos y todos amigos de Ibm de Venezuela. Mucho le agradezco a Jorge Castillo de Peru haberme dado a conocer este evento y asi poder reanudar aunque fuera virtual un contacto y ver los compañzros de aquella epoca. Hemos cambiado todos algunos mas que otros, pero aqui estamos y eso es lo mas importantes. para !i fue un gran placer saber de Ustedes, y aqui en France desde el 1997, muchos recuerdos de aquellos tiempos pasadi en su bello pais de Venezuela, regresan a mi memoria.
Muchi saludos y cariño de Roger DUpouy.

Comment from Laydee Petit | [e]
Time 12/07/2008 at 12:50

Señor Padrón, con todo mi respeto ya que así lo llamé siempre, de verdad que el ver todas estas fotos y leer los comentarios de todos mis amigos y compañeros ex-ibemistas, es inevitable emocionarse y retroceder el pensamiento a aquellos tiempos.
Lamentablemente me encontraba en el interior y fue imposible asistir pero el próximo encuentro allí estaré con todos ustedes.
Un abrazo,
Laydee Petit, Julio 12,2008

Comment from Carlos M. Acevedo | [e]
Time 14/07/2008 at 18:23

Sr. Padrón, lamentablemente no pude asistir a la reunión pero me encontraba en Colombia. Que alegría poder ver a todos nuestros excompañeros y poder disfrutar aunque sea en fotos de ese magno evento. Cuenten conmigo para las próximas reuniones, que espero que se puedan llevar a cabo.

Comment from roger dupouy | [e]
Time 19/07/2008 at 06:51

hola de nuevo amigos. un grand saludo desde Francia y otra vez muchas gracias a Carlos Padron por permitirnos volver a reanudar contactos. A los que estan interesados en contactarme aqui esta mi e-mail: roger.dupouy@wanadoo.fr Mi sitio web es http:la-radiovision.fr Esta en idioma francès pero se puede obtener una traduccion (aproximativa!!) por Google en inglès. Mira Milagro-la-Gallega, ex Kertez, recibistes mi repuesta a tu mail?
Un abrazo para todos!
Roger (el franchute)

Comment from Milagro, La Gallega | [e]
Time 19/07/2008 at 14:11

NO ROGER.., TODAVÍA NO LO HE RECIBIDO, PERO EN ÉSO ESTOY!!
NO SABÍA QUE UDS. LOS FRANCHUTES LO HACÍAN TODO TAN DIFÍCIL, PORQUE CARLOS PADRÓN ME DIO LA INFORMACIÓN CORRECTA Y…… NADA QUE VER. PERO AHORA HE OÍDO TU FRANCHUTE IDIOMA Y ME SIENTO MÁS QUE FELIZ. GRACIAS A PADRÓN Y A TI, MI ROGER DUPOUY, BESITOS.-

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 19/07/2008 at 15:33

No le pares a La Gallega, Roger. Sé que los franchutes son enredados pero en este caso cabe suponer que la culpa la tiene ella, pues yo recibí OK el mensaje que le enviaste con copia amí. Si ella no lo recibió será porque te dio la dirección de Yahoo en vez de la de Hotmielda, y tal vez no maneja sus correos por vía POP sino que entra en cada servidor,… y no ha entrado en el de Yahoo.

Comment from yvonne Prieto H. | [e]
Time 20/07/2008 at 14:59

Carlos, aunque no me creas, acabo de enterarme que tenias este fabulosos espacio en la red, he pasado una hora leyendo todo, que bien, te felicito.

Las fotos están estupenda, yo no pude asistir por estar enferma, y creeme que lo lamenté, me fascina encontrarme con gente de IBM y ponernos al día, dicen que recordar es vivir… es como encontrarse con un familiar al que no has visto en mucho tiempo.

Padilla esta igualito pero tu tambien. Saludos a todos los ex-compañeros, por favor incluyeme en tu lista, quisisera estar informada, gracias por las bellas fotos.

Yvonne Prieto – Caracas, Venezuela

Comment from Daulah López | [e]
Time 21/07/2008 at 07:09

Hola Carlos, muchisimas gracias a Lily, Milagros y German por tan maravillosa oportunidad de reunirnos y poder compartir un momento muy especial, que espero sea el primero de muchos y a ti por mantenernos siempre unidos a traves de tu blog, EXCELENTE!!
Un abrazo para ti y Chepina.

Comment from Juan Fermin Dorta Hdez | [e]
Time 26/07/2008 at 10:44

Desgraciadamente al día siguiente mi esposa viajaba urgente a Canarias y no pude compartir sino una horita.
Fué muy emocionante ver amigos. No soy el único que se
maravilló por las condiciones de las estupendas ibemistas y comparto comentario con los que se refirieron a la niña Chepina. Brillante, glamorosa ¡Que manos tienes Carlos ! Que tonto fuí en no aceptar la mentoría personalizada que
tan insistentemente me ofrecías. Barbián.
UN FUERTE ABRAZO A LOS COMPAÑEROS DEL ENTRY LEVEL QUE CON TANTO AFECTO ME SALUDARON. Si digo que mis años en IBM fueron los mejores, los del ELT y sus muchachos fueron gloriosos.
GRACIAS A TODOS. ME HICIERON SENTIR MUY FELIZ. Juan Fermín

Comment from Juan Fermin Dorta Hdez | [e]
Time 26/07/2008 at 11:03

Esto es contigo Carlos.
Los que te conocemos sabemos de tu perfecionismo que toca lo Stradivarius. Por décadas, en mi caso, he seguido con fidelidad tus estudios e investigaciones.
Este espacio virtual que has creado me parece glorioso. No tengo sino alabanzas para todo lo que haces ( caso Chepina, por ejemplo) pero….algo no debes hacer tan bien y por ello, aunque he bebido todas tus notas, no me atrevo a oirte cantar y te vi, micrófono en mano, en las fotos.
Se de tu oído de murciélago ciego en las cuevas de El Guácharo, pero, caray, me da cosita desilusionarme de una faceta de tu brillante talento que no fuera perfecta.
Juan Fermín
Sería bueno metieras en tu publicación algo de numerología o de ess tantos variados temas que dominas.

Comment from Carlos M. Padrón | [e]
Time 26/07/2008 at 11:10

Muchas gracias, JF, pero no puedo dejar hirviente tu curiosidad.

Entra en el blog y en la columna de la derecha, la de Categorías, clica en ” Mis (pocas) canciones”. Ahí encontrarás varias grabaciones que podrás disfrutar en la soledad de tus dulces resisteros.

Espero tus comentarios,… después de que te repongas de la impresión.

Comment from Constantino Fernández | [e]
Time 01/08/2008 at 12:12

Antes que nada, lamento no haber podido asistir.
Me ha dado mucho gusto ver a muchos, que no viejos, amigos de mi paso por IBM. Aunque no fue muy largo, apenas 10 años, he reconocido a casi todos los que aparecen en las cronicas de la reunión.
Si alguien quiere contactarme o necesita algo de España, que no sea dinero, por favor, aqui va mi eMail: tielve@telefonica.net.
Enhorabuena a los organizadores y cronistas del evento.
Un saludo muy especial a Carlos Padron por el esfuerzo constante en mantenernos en contacto.

Comment from CarmenV. Macías C.
Time 22/028/2009 at 10:08

Un saludo al Sr. Juan Fermin Dorta.

He buscado por todos lados tu dirección, y este fue el unico sitio donde apareciste, por ello me atrevo a escribir. Ojalá leas esto y te comoniques conmigo a la dirección que CMP te hará llegar por e-mail.

Un abrazo. Te conservas bien.

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NotaCMP.- Este post tiene un falla. Si quieres dejar un comentario, envíamelo por e-mail y yo lo incluiré. Gracias.