–Papá, ¿qué son iconos?
–Son imágenes sagradas, hijo.
–¿Y por qué Windows tiene tantos?
–Porque hace falta un milagro para que funcione.
Categoría: » HUMOR y LENGUA ESPAÑOLA
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
[Hum}– Romanticismo del bueno
Los miembros de un matrimonio, aunque ya viejitos, aprendieron por fin a usar WhatsApp. Ella era del tipo romántico, y a él no se le daba para nada el romanticismo.
Una tarde en que ella fue a reunirse con sus amigas, decidió mandarle a su esposo un mensaje de WhatsApp, y le escribió esto:
«Si estás durmiendo, mándame tus sueños. Si estás riendo, mándame tu sonrisa. Si estás comiendo, mándame un bocadito. Si estás bebiendo, mándame un sorbo. Si estás llorando, mándame tus lágrimas. Te amo».
El esposo contestó:
«Estoy sentado en el baño. Dime qué quieres que haga».
Cortesía de Fernando Lacoste
[LE}– Origen de dichos y expresiones: Medrar
16-09-14
Hace referencia al alistamiento de los soldados que escapan de la pobreza de sus lugares de origen, para alcanzar riquezas y botines.
[Hum}—… del negro
A la aduana llega un negro con un loro sobre su hombro, y el aduanero pregunta:
—¿De dónde lo sacó?
El loro contesta:
—En África hay un montón.
[LE}– ‘Redimir’ no es lo mismo que ‘canjear’
12/03/2015
El verbo redimir no significa canjear ni cambiar, por lo que no es adecuado hablar de redimir los puntos o los cupones de una promoción.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como
- «Los titulares de la tarjeta podrán redimir sus puntos por vuelos, noches de hotel o alquiler de coches»,
- «El monedero electrónico se puede usar en los comercios para abonar y redimir puntos» o
- «La red social presentó un nuevo sistema para que los usuarios puedan redimir cupones».
El Diccionario de la Academia incluye dos acepciones de redimir que suponen intercambio de bienes:
- Comprar de nuevo algo que se había vendido, poseído o tenido por alguna razón; y
- Dejar libre algo hipotecado, empeñado o sujeto a otro gravamen.
pero ambas implican la recuperación de algo que se poseía, lo que no sucede con los puntos, millas, cupones u otras unidades promocionales, que canjeamos por productos o servicios que nunca fueron de nuestra propiedad.
Es probable que este uso inapropiado de redimir provenga de una mala traducción del verbo inglés to redeem, que sí incluye una acepción de canjear o cambiar.
Por lo tanto, en los ejemplos antes citados habría sido recomendable haber escrito
- «Los titulares de la tarjeta podrán canjear sus puntos por vuelos, noches de hotel o alquiler de coches»,
- «El monedero electrónico se puede usar en los comercios afiliados al programa para abonar y cambiar puntos» y
- “La red social presentó un nuevo sistema para que los usuarios puedan canjear cupones» .
[Hum}– Intransigencia de los consulados de EEUU
—¿Qué pasa, Manolo? Te veo preocupado.
—Es que vengo del consulado de los Estados Unidos y no me han querido dar la visa.
—Pues, ¿qué importa, hombre? ¡Pide la MasterCard, que es mejor!
[LE}– Origen de dichos y expresiones: No hay moros en la costa
16-09-14
Tras la Reconquista, las costas de España estuvieron dos siglos sometidas a la piratería, hasta tal punto que se decía que un pueblo se acostaba normal y se despertaba desierto, con los hombres muertos, y las mujeres y los niños esclavizados de camino a los puertos piratas del norte de África. Para evitar tales ataques, pues los moriscos expulsados conocían la zona e indicaban dónde y cómo atacar, se trasladaron los pueblos al interior y se colocaron vigías en las costas. Cuando no había moros en la costa significaba que no había peligro.
[Hum}– El gallego y el sobre
Un gallego entra a una librería y pide un sobre redondo, ¿para qué?
Para enviar una circular.
[LE}– ‘Ti’ se escribe sin tilde
10/03/2015
Ti, pronombre personal de segunda persona, se escribe sin acento ortográfico, a diferencia de lo que ocurre con mí y sí.
En los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases como
- «¡Va por tí, Wagner!»,
- «Óscar 2015, la cobertura completa solo para tí» o
- «Lo que tus ojos dicen de tí».
Los pronombres personales de primera y tercera persona mí y sí se escriben con una tilde diacrítica que permite diferenciarlos respectivamente del adjetivo posesivo mi (mi casa) y de la conjunción condicional si (si sales, abrígate), palabras átonas las dos.
En el caso de ti, no hay confusión posible con ninguna otra palabra, por lo que se aplica la norma general de no tildar los monosílabos.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir
- «¡Va por ti, Wagner!»,
- «Óscar 2015, la cobertura completa solo para ti» y
- «Lo que tus ojos dicen de ti».
