[LE}— Un «leaker» es, en español, un «filtrador»

El término leaker, que alude a una persona que difunde información fiable sin autorización de sus propietarios, se puede traducir al español como filtrador.

Uso no recomendado

· Ahora nos llega información procedente de otro leaker que apunta en esta misma dirección.

· Pero hay dos leakers que afirman que no es la única opción que la desarrolladora ha evaluado para la trama de este juego.

· Un afiche promocional, compartido por este reconocido leaker, ha confirmado que los próximos auriculares se ofrecerán junto al terminal.

Uso recomendado

· Ahora nos llega información procedente de otro filtrador que apunta en esta misma dirección.

· Pero hay dos filtradores que afirman que no es la única opción que la desarrolladora ha evaluado para la trama de este juego.

· Un afiche promocional, compartido por este reconocido filtrador, ha confirmado que los próximos auriculares se ofrecerán junto al terminal.

Leaker es la voz inglesa que se refiere a la ‘persona que asegura contar con fuentes fiables de información por pertenecer a una compañía importante o por estar relacionada con personas que trabajan dentro y que filtra esta sin autorización de sus propietarios’.

La alternativa más adecuada para este anglicismo es filtrador, ya que significa, según el Diccionario de la lengua española, ‘que filtra’ y puesto que, sustantivada, puede aplicarse a la persona que ‘divulga indebidamente información secreta o confidencial’. Otra opción también válida, en un ámbito más coloquial, podría ser chivato.

Se recuerda, en cualquier caso, que, si se opta por la voz inglesa, lo apropiado es destacarla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

Fuente

[LE}— Las expresiones «tasa Google» y «tasa Tobin», con «tasa» en minúscula

Las expresiones tasa Google y tasa Tobin (o impuesto Tobin) se escriben con inicial minúscula en la palabra tasa y no necesitan entrecomillarse.

Uso incorrecto

• El Gobierno planea aprobar mañana la Tasa Google y el impuesto a las transacciones financieras.

• Quedan fuera del ámbito de la «tasa Tobin» la deuda, tanto la pública como la privada, y los derivados.

  • La «tasa Google» podría entrar en conflicto con el impuesto sobre sociedades.

Uso correcto

• El Gobierno planea aprobar mañana la tasa Google y el impuesto a las transacciones financieras.

• Quedan fuera del ámbito de la tasa Tobin la deuda, tanto la pública como la privada, y los derivados.

  • La tasa Google podría entrar en conflicto con el impuesto sobre sociedades

La llamada tasa Google es un pago, implantado ya en otros países europeos como Alemania, Francia o Bélgica, que deben realizar los agregadores de internet por enlazar en la web contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual.

Respecto a la tasa Tobin, pese a que esta es la forma más extendida de llamarla, resulta más preciso impuesto Tobin (más fiel al original inglés Tobin tax), ya que se trata de un tributo sobre las transacciones financieras, ajeno a la prestación de servicio público o administrativo alguno. También son habituales las denominaciones alternativas impuesto sobre transacciones financieras (ITF), tasa sobre transacciones financieras (TTF) y tasa Robin Hood, igualmente válidas.

En este sentido, cabe señalar, tal como indica la Ortografía de la lengua española, que los nombres de los impuestos, tanto los oficiales como los que les asignan los ciudadanos o la prensa de forma extraoficial, se escriben con iniciales minúsculas. Además, puesto que se trata de denominaciones extendidas, resulta innecesario resaltarlas entre comillas.

Fuente

[Hum}— Importancia del olfato

Juan y María, dos jóvenes campesinos, paseaban por el campo. María le pregunta a Juan:

– Juan, ¿cómo sabe el potro cuando la yegua quiere?

– Por el olor, María.

Siguen caminando y, a poco andar:

– Juan, ¿y cómo sabe el perro cuando la perra quiere?

– Ya te dije, María, ¡por el olor!

Más adelante, María vuelve a preguntar:

– ¿Cómo sabe el toro cuando la vaca quiere?

– María, te lo he dicho: ¡¡por el olor!!

– Juan, ¿eres maricón o estás resfriado?

[LE}— «Contrarreforma», con dos eres, no «contrareforma»

Lo adecuado es escribir contrarreforma laboral, y no contrareforma laboral, ya que es obligatorio duplicar la ere al quedar ésta entre dos vocales y pronunciarse con sonido fuerte.

Usos incorrectos

• Precisamente sobre la contrareforma laboral giró buena parte del discurso de Garamendi.

• No se descarta que puedan hablar también de la contrareforma laboral que pretende el Gobierno.

• Por eso Sánchez ha prometido una contrareforma laboral, una subida de impuestos y una expansión del gasto.

Usos correctos

• Precisamente sobre la contrarreforma laboral giró buena parte del discurso de Garamendi.

• No se descarta que puedan hablar también de la contrarreforma laboral que pretende el Gobierno.

• Por eso Sánchez ha prometido una contrarreforma laboral, una subida de impuestos y una expansión del gasto.

Según indica la Ortografía de la Lengua Española, la ere tiene dos sonidos diferentes: el que pronunciamos en palabras como orilla y el que articulamos en otras como arroyo. Para representar este último, cuando la ere va entre dos vocales, debe escribirse duplicada (rr) [grafía que llamo erre], como en perro, que suena de forma distinta que pero [para mí, perro se escribe con erre, y pero se escribe con ere].

Esta norma, con la que no suele haber problemas en general, tiende a olvidarse, sin embargo, cuando la palabra en cuestión es una voz prefijada o compuesta. En ellas, si el primer elemento termina en vocal y el segundo empieza con ere, es preciso duplicar esta letra [o sea, usar erre] para mantener su sonido fuerte. Es justo el caso de contrarreforma, el primer componente, que es contra, acaba en vocal, y el segundo, que es reforma, comienza por ere, por lo que en el derivado contrarreforma debe escribirse con ere doble [o sea, con erre].

Fuente

[Hum}— Dónde denunciar en España en caso de piropo

Algo muy importante de cara a la nueva ley del “Sólo el sí es sí” y sus estúpidas aplicaciones.

Si te dicen…

  • “Estás como un tren” > en RENFE
  • “Madre mía, ¡qué monumento!” > en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
  • “Hola, cielo” > en la Agencia Estatal de Meteorología
  • “¡Peeedazo de cuerpo serrano!” > en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
  • “¡Estás de infarto!” > en el Ministerio de Sanidad
  • “Me pones como una moto” > en la Dirección General de Tráfico
  • “¿Qué te pongo, reina?” > en la Casa Real

Cortesía de José María Brito

[LE}— Las alternativas «plazo» o «fecha límite» son preferibles a «deadline»

Expresiones como plazo (de entrega), fecha límite o fecha tope son alternativas preferibles en español a deadline

Uso incorrecto

• El deadline para un acuerdo con los acreedores es marzo.

• La inscripción se debe realizar a través de la página web antes del 2 de marzo (deadline final).

• Alberto Fernández fijó un deadline para la reestructuración de la deuda.

Uso correcto

• La fecha límite para un acuerdo con los acreedores es marzo.

• La inscripción se debe realizar a través de la página web antes del 2 de marzo (final del plazo).

• Alberto Fernández fijó una fecha límite para la reestructuración de la deuda.

El diccionario de Merriam-Webster define el anglicismo deadline como ‘fecha o momento en el que algo debe haberse realizado’. Puesto que este concepto puede expresarse de múltiples maneras en español, no hay razón para emplear el extranjerismo, fácilmente sustituible por giros como plazo (de entrega), fecha límite o fecha tope, entre otras opciones.

Más en concreto, la expresión trade deadline, frecuente en las noticias sobre deportes, puede traducirse como cierre del mercado de traspasos.

Cabe recordar que, si se opta por utilizar este anglicismo, lo adecuado es escribirlo en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

[Hum}— ¿Casualidad?

La secretaria del obstetra le pregunta a cuatro amigas embarazadas que llegan juntas al consultorio:

    «¿Cuál es su fecha probable de parto?»

    «El 20 de marzo», responde la primera.

    «¿Y la suya?», le pregunta a la segunda.

    «También el 20 de marzo»

    «¿Me diría la suya, por favor?», le pregunta a la tercera.

    «20 de marzo», fue también la respuesta.

    «¡Pero qué casualidad!, exclama asombrada la secretaria.

Y le pregunta a la cuarta:

    «Y usted, ¿para cuándo espera al bebé? ¡¡No me diga que también para el 20 de marzo!!»

    «No, yo no», responde la señora. «A esa fiesta no pude ir»

[LE}— El anglicismo «stock» puede sustituirse por «existencias»

Existencias, mercancías almacenadas, excedente o la adaptación estocaje son, en función del contexto, alternativas en español al anglicismo stock.

Uso incorrecto

• Frente a la falta de stock de las mascarillas autofiltrantes y quirúrgicas, las personas han recurrido por desesperación a las mascarillas de papel.

• En España la demanda de mascarillas también se ha desbordado, hasta el punto de que en algunos lugares se han agotado y los proveedores se han quedado sin stock.

• La demanda de mascarillas es altísima y ya solo hay stock en los distribuidores que no tienen página web.

Uso correcto

• Frente a la falta de existencias de las mascarillas autofiltrantes y quirúrgicas, las personas han recurrido por desesperación a las mascarillas de papel.

• En España la demanda de mascarillas también se ha desbordado, hasta el punto de que en algunos lugares se han agotado y los proveedores se han quedado sin existencias.

• La demanda de mascarillas es altísima y ya sólo hay existencias en los distribuidores que no tienen página web.

Se recuerda que este anglicismo también puede equivaler, según el contexto, a existencias, mercancías almacenadas, mercancías en depósito, excedente, inventario o, en lugar de stock de viviendas, viviendas/pisos en venta o disponibles.

Por otra parte, la adaptación estocaje, que se emplea en muchas ocasiones, es también una opción válida y recogida en el Diccionario Académico como propia de España: «Los comerciantes se agarran a un buen inicio de rebajas para vender el estocaje».