[LE}— Alternativas al anglicismo «hub»

El término inglés hub puede traducirse al español como intercambiador, centro o punto de conexión, concentrador o nodo, según los casos.

Uso no recomendable

• Panamá, cuyo aeropuerto funciona como un hub regional, ha prohibido las operaciones con ambos modelos de Boeing.

• Si necesitas un nuevo monitor, un hub para tu ordenador o una tableta gráfica, te interesa…

• 4YFN se ha convertido en el hub europeo preferido.

Uso recomendable

• Panamá, cuyo aeropuerto funciona como un intercambiador regional, ha prohibido las operaciones con ambos modelos de Boeing.

• Si necesitas un nuevo monitor, un concentrador para tu ordenador o una tableta gráfica, te interesa…

• 4YFN se ha convertido en el nodo europeo preferido.

En los medios de comunicación, este anglicismo se venía empleando sobre todo en contextos en los que designa a aquellos aeropuertos que funcionan como grandes intercambiadores donde los pasajeros cambian de aeronave para llegar a su destino, ya que las compañías aéreas los usan como centros de conexión para cubrir sus destinos.

También se emplea, especialmente en el ámbito de la informática, con el sentido más tradicional del término en español para referirse a un dispositivo con el que se pueden, a su vez, conectar y hacer que se comuniquen, varios aparatos entre sí.

A partir de estos usos, el término hub ha pasado a emplearse recientemente para designar, en sentido figurado, un foco o núcleo, una especie de centro neurálgico en torno al cual se concentra y se mueve un determinado sector.

Para el primer sentido, pueden emplearse alternativas como intercambiador o punto de conexión; para el segundo, se viene usando la traducción concentrador, y, para el tercero, se propone nodo.

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[LE}— El verbo «exigir», sin la preposición «de»

Exigir es un verbo transitivo, por lo que no resulta adecuado el empleo de la preposición de para introducir su complemento.

Uso incorrecto

• Dicho plan no exige de trámite parlamentario.

• El encuentro entre distintas historias exige de hombres capaces de llevarlo a cabo.

• Su poética exige de una estricta preparación física.

Uso correcto

• Dicho plan no exige trámite parlamentario.

• El encuentro entre distintas historias exige hombres capaces de llevarlo a cabo.

• Su poética exige una estricta preparación física.

Este uso inadecuado del verbo exigir con de se debe, probablemente, a un cruce con necesitar, que se construye tanto con preposición como sin ella, y con requerir, que, cuando significa ‘necesitar algo’, también se utiliza frecuentemente seguido de un complemento con de.

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[Hum}— La mascarilla de barro. Humor negro

Un gay llega llorando muy angustiado a llorarle a su médico porque el análisis que éste le ordenó dio positivo en SIDA.

A guisa de consuelo, el médico le dice:

    «No llores, hombre. Ponte por las noches una mascarilla de barro».

El gay, emocionado, le pregunta:

    «¿Y con eso me voy a curar, doctor?»

    «No, pero vas a ir acostumbrándote a la tierrita».

[LE}— «Deshecho» y «desecho», significados

Las voces deshecho y desecho tienen significados distintos: deshecho, con hache intercalada, es el participio del verbo deshacer, mientras que desecho, sin hache, es un sustantivo derivado del verbo desechar que significa ‘residuo o cosa que se descarta después de haber escogido lo mejor y más útil’.

Uso incorrecto

• Se sospecha que podría haberse desecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.

• Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros deshechos.

Uso correcto

• Se sospecha que podría haberse deshecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.

• Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros desechos.

Se trata de dos palabras homófonas, es decir, que se pronuncian igual pero que tienen significados diferentes (y, en este caso, también grafías diferentes, ya que una tiene una hache intercalada y la otra no). Eso puede favorecer que en ocasiones se emplee inadecuadamente la una por la otra.

La palabra deshecho se utiliza en todos aquellos contextos en los que funciona como participio del verbo deshacer: para indicar la reversión de algo que se había hecho previamente («Ha deshecho los cambios»), para señalar que alguien o algo está destrozado («El cantante se quedó deshecho por la mala puntuación que consiguió») o, entre otras acepciones incluidas en el Diccionario de la lengua española, con el sentido de ‘prescindir de alguien’ («Se han deshecho de los jugadores que menos han rendido»), en este caso en forma pronominal y con la preposición de: deshacerse de algo. 

La voz desecho, en cambio, se emplea en aquellos contextos en los que funciona como la primera persona del presente de indicativo del verbo desechar, ya sea con el sentido de ‘rechazar o no admitir algo’ («Desecho tus sugerencias»), o con el de ‘dejar o arrojar algo que se considera inútil o inservible’: «Desecho muebles viejos». También es un sustantivo que significa ‘cosa o conjunto de cosas de las que se prescinde por considerarlas inútiles’, tanto literal («desechos industriales») como metafóricamente («considerarse un desecho»).

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[Hum}— Las mujeres y sus bolsos

Los hombres estamos cada vez más estupefactos de dos capacidades:

A) La capacidad de las mujeres para guardar porquerías en sus bolsos

B) La capacidad de los bolsos para poder guardar en su interior tantas porquerías.

Viene al caso lo anterior porque no creo que exista hombre sobre la tierra que, escoltando hasta la puerta de su casa a la querida, amada o simpática acompañante, no haya vivido la experiencia de ver cómo ella inicia la importantísima y difícil tarea de buscar sus llaves.

El primer paso, altamente tecnificado, de esta operación consiste en sacudir el bolso, dado que, si al hacer este estrepitoso ejercicio, suena en el interior un conjunto de llaves, es que por ahí deben de estar. No conozco, hasta la fecha, mujer que no ejecute este primer paso; es de ley.

Suenen o no suenen las llaves, la mujer pasa a la segunda fase, o sea, la etapa táctica. Lo llamo táctica no por estratégica, sino porque, metiendo su mano en el bolso y a base de puro tacto, va buscando por todo el interior las mentadas llaves.

Aquí es donde los hombres nos quedamos perplejos, como lo indica el inciso «B» antes mencionado, pues aparecen:

  • Cepillo para el cabello
  • Rímel
  • Polvera con espejo integrado (normalmente, el espejito esta hecho un asco)
  • Teléfono celular
  • Bolígrafos (2 cuando menos, y uno de ellos no sirve)
  • Billetera tamaño jumbo con fotos de la familia
  • Monedero.
  • Calculadora cientifica (que usan sólo para hacer sumas, como si la del teléfono no sirviera)

A estas alturas del inventario, uno espera que del interior del mencionado bolso salga una bazooka o una llave de cruz. Continúo:

  • Encendedores (3, uno de la dueña del bolso, uno que no sirve y uno más del cual se desconoce su origen). Hago la aclaracion de que el hecho de que traigan encendedores no implica que la portadora fume como loca. Lo usa para calentar la punta del lápiz delineador. Todo tiene un porqué en esta vida.
  • Lápiz labial (por lo menos 2). Entiéndase, dos tonos distintos.
  • Revista
  • Teléfono Celular (mismo que nunca oyen, por estar en el interior del bolso)
  • Pila de repuesto y cargador.
  • Estuche con lentes (para el sol, aún cuando hayan salido de su casa a las 9 de la noche)
  • Costurero portátil
  • Pinzas depiladoras
  • Lápiz delineador
  • Bolsita con kleenex
  • Estampita de San Judas Tadeo
  • Crema para las manos
  • Desodorante
  • Pinzas rizadoras de pestañas (me he enterado de que algunas usan, en caso de no contar con las pinzas, una cuchara). Lo anterior implica que los fabricantes de cucharas piensan vender próximamente sus artículos en el departamento de belleza de las grandes tiendas.
  • Cigarros (algunas incluso llevan cigarrera)
  • Tarjeta telefónica… por si acaso el celular no sirviera para la ocasión

Después de realizada esta labor de inventario, se concluye, por fin, que en el interior del bolso no están las llaves. Resulta ser que las rementadas llaves aparecen en el bolsillo de su saco o de sus pantalones jeans.

[LE}— «Fotorreportaje» y «fotoperiodista», claves de redacción

Los sustantivos fotorreportaje y fotoperiodista se escriben en una sola palabra, sin espacio ni guion entre el elemento foto y el resto de la palabra.

Uso no recomendable

• Un foto reportaje es el registro visual de un hecho.

• Investigan el asesinato de una foto periodista.

• Cartier-Bresson definió el fotoreportaje como el arte de «explicar una historia en una secuencia de fotografías».

Uso recomendable

• Un fotorreportaje es el registro visual de un hecho.

• Investigan el asesinato de una fotoperiodista.

• Cartier-Bresson definió el fotorreportaje como el arte de «explicar una historia en una secuencia de fotografías».

Foto- actúa aquí como un elemento compositivo, asimilable a un prefijo, con el significado de ‘fotografía’, que complementa a las palabras a las que acompaña, formando así fotorreportaje y fotoperiodista. Es por esto por lo que se recomienda escribirlo todo junto, como se muestra en el Diccionario de la lengua española.

Además, hay que tener en cuenta que la palabra fotorreportaje se escribe con doble erre ere, puesto que el sonido erre fuerte se encuentra entre vocales.

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[Hum}— Accidente vial

Un tipo va conduciendo por una carretera de España cuando ve a un amigo suyo llorando en la cuneta. Para y le pregunta:

    «José, ¿qué te pasa?»

El otro le contesta hipando y señalando hacia una zanja que hay al borde de la carretera:

    «Mira…»

    «¡Joder, José!, cómo que se te jodió el coche.  Pero hombre, no pasa nada, te compras otro y ya está»

    «No, mira dentro del coche… »

    «Ostias, tío, lo siento. Pero bueno, tampoco se acaba el mundo, te buscas otra rubia y ya está»

    «Mira dentro de su boca…»

[LE}— «Resilvestración» es preferible a «rewilding» | Color «(verde) menta», mejor que «mint»

El término resilvestración es una alternativa válida al anglicismo rewilding.

De acuerdo con el diccionario de Cambridge, el anglicismo rewilding significa ‘proceso de proteger el medioambiente y devolverlo a su estado natural, por ejemplo reintroduciendo animales salvajes que solían vivir en él’. 

La traducción recomendada de este término es resilvestración, sustantivo derivado del verbo resilvestrar, creado a su vez a partir del prefijo re- y del adjetivo silvestre, que se aplica a una ‘planta criada naturalmente y sin cultivo’ o a un ‘animal no domesticado’. También es posible optar por resilvestramiento o, a partir de asilvestrar, por reasilvestración y reasilvestramiento, si bien en los textos especializados lo habitual es emplear resilvestración

Uso no recomendable

• Otro de los beneficios del rewilding son las oportunidades económicas que ofrece el disfrute del paisaje.

• El rewilding es una de las recetas surgidas para detener la dramática pérdida de biodiversidad.

Uso recomendable

• Otro de los beneficios de la resilvestración son las oportunidades económicas que ofrece el disfrute del paisaje.

• La resilvestración es una de las recetas surgidas para detener la dramática pérdida de biodiversidad.

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LA RECOMENDACIÓN DIARIA. No sabemos si las zapatillas son grises o rosas, pero en la Fundéu no las vemos mint

Menta o verde menta son alternativas al anglicismo mint para denominar ese tono de la gama de colores verdes que arrasa en las tendencias de moda y de distintos complementos.

Uso no recomendable

• Las zapatillas virales que dividen internet: ¿gris y mint o blanca y rosa?

• Se suma al color que favorece a todas: el verde mint.

Uso recomendable

• Las zapatillas virales que dividen internet: ¿gris y menta o blanca y rosa?

• Se suma al color que favorece a todas: el verde menta.

El término inglés mint equivale, de acuerdo con las principales obras de referencia de la lengua inglesa, al sustantivo menta. Se emplea para denominar tanto a la planta como a lo relacionado con ella, el sabor, el color, etc.

En español, el color al que da nombre se ha denominado tradicionalmente con su equivalente menta, o verde menta. También es posible, en función de los distintos tonos y de la percepción que se tenga de ellos, llamarlo aguamarina o celeste cuando tiende más hacia la gama de los azules claros, o turquesa cuando predomina más el verde.

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