- «Si en la puerta trasera de un restaurante no ves perros, desconfía». (Sabiduría popular)
- «La comida que te ponen en las cafeterías de algunos museos es la venganza institucional por el arte que te sirven en las mesas de algunos restaurantes». (Oído por ahí)
- «No fumes demasiado, ni bebas demasiado, ni comas demasiado, ni trabajes demasiado. La vida es una carrera hacia la muerte, pero tampoco tienes que estar el primero en la línea de salida». (Robert Orben)
- «La esperanza es un desayuno excelente, pero una cena pésima». (Francis Bacon)
- «Después de una buena cena se puede perdonar a cualquiera, incluso a los parientes». (Oscar Wilde)
- «Mi médico me ha dicho que no vuelva a organizar cenas privadas para cuatro personas… a menos que tenga tres invitados que me acompañen». (Orson Welles)
- «No hay dieta que pueda eliminar toda la grasa de tu cuerpo, porque el cerebro se compone en su mayoría de grasa. Y sin cerebro, quizá tengas un aspecto sensacional, pero no puedes aspirar a nada aparte de a un cargo público». (George Bernard Shaw)
- «Los salmones son como los hombres: una vida demasiado muelle no les sienta bien». (James de Coquet)
- «Lo que tira del carro no es el caballo, sino la avena que come». (Dicho popular ruso)
- «Con el tiempo, el paladar de un hombre se puede acostumbrar a cualquier cosa». (Napoleón Bonaparte. Creo que llegó a tal estado cuando, al regreso de sus largas ausencias, le mandaba a decir a Josefina que no usara el bidet)
- «Muchas personas son lo bastante educadas como para no hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza vacía». (Orson Welles)
- «En Inglaterra hay sesenta religiones diferentes, pero sólo un tipo de salsa». (Atribuida a Voltaire)
- «El placer de la mesa es de todos los tiempos y todas las edades, y el último que nos queda cuando todos los demás nos han abandonado». (Brillat-Savarin)
- «Vivimos en un mundo en que la limonada se hace a partir de ingredientes artificiales, y los muebles con auténtica madera de limonero». (Alfred Newman)
- «El hambre es la mejor de las salsas. (Dicho popular del sur de los EEUU, y variante de «a buen hambre no hay pan duro»)
- «La hora perfecta para comer es, para el rico cuando tiene ganas, y para el pobre, cuando tiene qué». (Luis Vélez de Guevara)
- «Un pueblo que no bebe su vino y no come su queso, tiene un grave problema de identidad». (Manuel Vázquez Montalbán, quien pone estas palabras en boca de Pepe Carvalho, en Historias de Fantasmas).
- «La comida es una parte fundamental de cualquier dieta equilibrada». (Autor desconocido, aunque muy sesudo)
- «Somos lo que comemos, pero, sobre todo, somos cómo comemos». (Autor también desconocido)
- Y, para terminar, una perla de sabiduría cínica: «Tener alguien con quien compartir una buena comida es magnífico. Pero es mucho mejor tener a alguien que te friegue los platos luego».
Categoría: » HUMOR y LENGUA ESPAÑOLA
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
[LE}— «Silenciar», mejor que «mutear»
Silenciar, mejor que mutear, es el equivalente adecuado en español para el verbo inglés to mute.
Uso no recomendable
• El micrófono se puede quitar o mutear si se desea.
• La aplicación que guarda nuestras fotos y vídeos en la nube tendrá un simple botón para mutear el audio.
• Podemos mutear el audio y bloquear la imagen por respeto al que da la charla.
Uso recomendable
• El micrófono se puede quitar o silenciar si se desea.
• La aplicación que guarda nuestras fotos y vídeos en la nube tendrá un simple botón para silenciar el audio.
• Podemos silenciar el audio y bloquear la imagen por respeto al que da la charla.
Mutear es una palabra formada a partir del verbo inglés to mute, que aparece definido en el diccionario de Merriam Webster como ‘amortiguar, reducir o eliminar el sonido’. Puesto que este significado puede expresarse perfectamente en español con el verbo silenciar, lo adecuado es emplear este término.
[Hum}— De suegras y yernos
Él y ella, marido y mujer, hablando sobre la enfermedad de la madre de ella.
- Ella: Tienes que ir a visitar a mi madre. Tiene tres meses en el hospital en estado muy grave y aún no has ido a visitarla.
- Él: Es que realmente no quiero ni verla.
- Ella: Aunque no sea más que por quedar bien, tienes que ir a saludarla e interesarte por su estado.
- Él: Bueno, está bien, me acercaré a visitarla esta misma tarde.
De vuelta del hospital.
- Ella: ¿Qué tal has encontrado a mi madre?
- Él: En tres días la tenemos en casa otra vez.
- Ella: ¿Qué te han dicho?
- Él: ¡Que se temen lo peor!
[LE}— «a contracorriente» o «contra corriente», pero no «a contra corriente»
En la locución a contracorriente se escribe contracorriente junto; mientras que la expresión contra corriente, sin la a antepuesta, se escribe en dos palabras.
Uso inadecuado
• Muchos están actuando a contra corriente, ante una crisis que exige, más que nunca, fortaleza y capacidad de gestión.
• El inversor que a contra corriente jugó todo su dinero a que el mercado inmobiliario…
• El Ejecutivo nada contracorriente.
Uso adecuado
• Muchos están actuando a contracorriente, ante una crisis que exige, más que nunca, fortaleza y capacidad de gestión.
• El inversor que contra corriente jugó todo su dinero a que el mercado inmobiliario…
• El Ejecutivo nada a contracorriente.
Contracorriente, escrito en una palabra y sin preposición, es un sustantivo cuyo significado es ‘corriente que fluye en sentido contrario a otra’: «Fueron arrastrados por la contracorriente mar adentro».
Precedido de la preposición a (a contracorriente) funciona como locución adverbial y significa ‘en contra de la corriente’ o ‘en contra de la opinión o la costumbre general’; no es adecuado suprimir la preposición ni emplear en su lugar en.
Según el Diccionario panhispánico de dudas, con estos sentidos es también válida la grafía en dos palabras y sin a: contra corriente.
[Hum}— Radio de nueva tecnología
Una señora muy encopetada se compró el último grito en Mercedes Benz. Dos días después de haberlo comprado fue al concesionario a reclamarle que el radio no funcionaba.
El vendedor le explicó:
—Estimada señora, el sistema de audio de su nuevo Mercedes es totalmente electrónico. Todo lo que usted tiene que hacer es decirle lo que quiere oir, y de inmediato el equipo efectúa un reconocimiento digital de su espectro vocal y automáticamente le activa el radio y le selecciona lo que usted pidió.
La señora encendió el radio y dijo: «Iglesias»
De inmediato el radio preguntó:
—¿Julio o Enrique?
—Julio—, respondió maravillada la señora.
Y de inmediato se oyó la voz de Julio Iglesias en el radio. Al rato, la señora, ya fascinada, dijo:
—Gilberto Santa Rosa.
Y al instante salió Gilberto Santa Rosa cantando en el radio.
En ese momento, otro coche que se saltó la luz roja del semáforo chocó con el flamante Mercedes de la señora, y ésta gritó:
—¡Coño‘e tu madre! ¡Hijo de puta! ¡Malparido!
Y de inmediato el radio anunció:
—Y ahora, estimados oyentes, su programa «Aló, Presidente».
[LE}— «Resiliencia», con «i» tras la «l», no «resilencia»gía
La grafía resiliencia, con i después de la l, y no resilencia, es la adecuada para referirse a capacidad de la adaptación y recuperación frente a una situación adversa.
Uso inadecuado
• El estado de emergencia declarado por las autoridades ante la COVID-19 ha venido a poner a prueba la resilencia de las empresas a nivel mundial.
• La resilencia es la clave que puede ayudar a las naciones a hacer frente a la crisis actual.
• Conviene explicar a los niños lo que está ocurriendo para que puedan desarrollar la virtud de la resilencia.
Uso adecuado
• El estado de emergencia declarado por las autoridades ante la COVID-19 ha venido a poner a prueba la resiliencia de las empresas a nivel mundial.
• La resiliencia es la clave que puede ayudar a las naciones a hacer frente a la crisis actual.
• Conviene explicar a los niños lo que está ocurriendo para que puedan desarrollar la virtud de la resiliencia.
El Diccionario de la lengua española recoge el sustantivo resiliencia, no resilencia, y lo define como ‘capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos’ o ‘capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido’.
Es precisamente la capacidad de adaptación y recuperación que aparece en las definiciones la que diferencia este sustantivo de la mera resistencia, cuya definición es ‘acción y efecto de resistir (tolerar, aguantar o sufrir).
La forma con i (resiliencia) se adapta mejor a la etimología del término, que nos ha llegado a través del inglés resilience, pero tiene su origen en el latín resiliens, -entis, participio del verbo resilīre, ‘saltar hacia atrás, rebotar’, ‘replegarse’, como señala el Diccionario. Por las mismas razones, el adjetivo correspondiente es resiliente y no resilente.
[Hum}— ¡Qué falta hace una madre!
Padre e hija viajaban en una flamante camioneta a través del desierto cuando unos bandidos los asaltaron y les robaron hasta la ropa. Cuando los bandidos se fueron, llevándose todo, la hija le dijo al padre:
—¿Pudiste salvar algo?
—Pero, hija, ¿¡cómo voy a salvar algo si nos dejaron en pelotas!?
Entonces la hija, sacándose de la la vagina un anillo de diamantes, miró a su padre con aire de triunfo y le dijo:
—Mira, ¡mamá me enseñó este truco!
—¡Coño!— respondió el padre—, ¡de haber estado aquí tu madre habríamos salvado la camioneta!
[LE}— «Gastar millones en algo», mejor que «comprar millones en algo»
El verbo gastar introduce con la preposición en aquello en lo que se desembolsa el dinero (gastar 10 millones de euros en material sanitario), mientras que con el verbo comprar lo que se adquiere es el complemento directo y no va precedido de preposición: comprar material sanitario (por valor de 10 millones de euros si se quiere especificar el dinero entregado).
Uso inadecuado
• Venezuela ha comprado casi 11 000 millones de dólares en armas rusas durante el último lustro.
• El Gobierno compra 20 millones de euros en mascarillas.
• China se compromete a comprar 200 000 millones de dólares en productos de EE. UU.
Uso adecuado
• Venezuela ha gastado casi 11 000 millones de dólares en armas rusas durante el último lustro.
• El Gobierno gasta 20 millones de euros en mascarillas.
• China se compromete a comprar productos de EE. UU. por valor de 200 000 millones de dólares.
Según se aprecia en el Diccionario del estudiante, de la Academia, los verbos gastar y comprar no se construyen de la misma forma: con el verbo gastar, el complemento directo es el dinero, y aquello a lo que dicho dinero se destina es un complemento de régimen introducido por la preposición en: gastar millones en mascarillas; en cambio, el complemento directo de comprar es lo que se adquiere, al tiempo que el dinero empleado pasa a expresarse mediante un complemento circunstancial: comprar mascarillas por valor de varios millones de euros.
No es adecuado, en cambio, mezclar ambas estructuras, como ocurre en los ejemplos iniciales.
[LE}— El exitoso alegato de Pérez-Reverte a favor de escribir ‘solo’ con tilde
El exitoso alegato de Pérez-Reverte a favor de escribir ‘solo’ con tilde
Tres frases le han bastado a Pérez-Reverte para demostrar que la tilde al escribir ‘solo’ sigue siendo necesaria.
NotaCMP.- Bravo por Pérez-Reverte. No sólo (como ahora) acentúo siempre el adverbio SÓLO, sino que si en los titulares que publico aquí aparece sin acento, se lo pongo, como también se lo pongo a los pronombres personales. Esa tendencia de la RAE a irse por la línea de menor resistencia para facilitar la vida a los que no quieren aprender, no va conmigo.
